
Con 91 años, después de una larga vida de militancia activa, de fidelidad al proyecto de José Antonio, no acierto a comprender que quienes también se consideran leales a él estén divididos y hasta enfrentados, en cuatro partidos falangistas, una plataforma, una fundación, un club, una hermandad de la vieja guardia y un sin número de grupos, asociaciones, hasta de personas aisladas, como yo, que hacemos legión.
El fracaso de la experiencia en estos años nos lleva a preveer que, así, estamos condenados a la desaparición en pocas generaciones.
Se han realizado intentos de solución y ninguno ha prosperado pero, por ello, no podemos renunciar como si el problema no tuviera solución.
Sin ánimo de protagonismo, se lo he planteado a quien considero jefes de las diversas tendencias: a Norberto Pico, Enrique Antigüedad, Antonio Jareño, Jaime Suárez, Luis Fernando de la Sota, Emilio Álvarez Frías, Enrique de Aguinaga, Manuel Andrino, Carlos Batres, Santiago Fernández Olivares.
Solo dos me han contestado y están de acuerdo. No se de los demás. Puede que no me concedan autoridad para proponerlo y lo comprendo.
Pero sigo considerando que es urgente encontrar una fórmula que satisfaga a todos y no descarte a nadie.
Por ello, me dirijo a ti y a otros camaradas que conozco para pedirte que, si estás de acuerdo con lo que digo, promuevas desde la base un movimiento de opinión, según tus propias posibilidades.
¿Crees que la Falange de José Antonio tiene futuro con la división y los enfrentamientos de ahora?
Yo opino que podría crearse una alianza de todos, con espíritu de refundación, sin que nadie renuncie a lo que ha llegado a ser.
En este momento, todos lo partidos políticos, sin excepción, son de derechas porque ninguno plantea cambios radicales, sociales y económicos, que es lo que siempre identificó a la izquierda.
Esa alternativa puede ser la de los falangistas que, descargándose del peso que le han echado encima, ofrezcan al pueblo español no lo parches o las limosnas, sino soluciones: las que José Antonio Primo de Rivera propuso para una situación similar a la que ahora sufrimos y que no han perdido actualidad.
Espero tu respuesta y la de los camaradas que conozcas. Puedes hacer copias de cuanto digo. A ver si, entre todos, somos capaces de borrar fronteras, diferencias y fracasos.
Así no podemos seguir.
Con un fuerte abrazo y un ¡Arriba España!
Ceferino Maestú.











No puedo negar que soy muy excéptico.
Recibí hace días una carta de Ceferino y me ofrecí a lo que se me pida como militante nacionalsindicalista.
Saludos
Tu respuesta a la carta de Ceferino la conocíamos por el propio Maestú.
No niegues que eres escéptico. Pero no cierres la puerta a la esperanza. Nuestros ideales no han perdido virtualidad; todo lo contrario. Veremos de lo que somos capaces, con la ayuda de Dios. Estamos pagando por culpas que no son nuestras. Se trata de que la verdad sea conocida porque nosotros seamos capaces de mostrarla. Internet es un arma a tener en cuenta; y el testimonio personal de los falangistas en el entorno familiar y social en el que se desenvuelven, también.
Nosotros somos quien somos. Yo no veo nada que mejore nuestras propuestas doctrinales. Y no han sido capaces de enterrar a la Falange de José Antonio. Hispaniainfo es una muestra, con más de cien mil visitas mensuales; y Ceferino en primera linea, a sus 92 años; y la gente nueva que aparece por esta página y en las tertulias; etc. ¿Quién ha dejado de creer en el milagro del que hablaba José Antonio? Seguridad no tenemos, porque a ver quién puede exigirle el éxito a la Providencia, que lo reparte como quiere. Lo nuestro es luchar. Esa ha de ser nuestra aportación para que el milagro de la resurrección de la Falange sea posible. Ya sabes: lo de quemar la vida en el servicio de una empresa grande. Que si no vencemos reyes moros, bien podría ser que engendremos a quienes los venzan, si es que aguantamos el tirón del pesimismo y del escepticismo. Se lo debemos a los que estuvieron ahí, en circunstancias infinitamente peores y que pagaron un alto precio para franquearnos el camino.
Un abrazo.
No hace mucho pregunté por ti, desde luego, no puedo ser menos escéptico que tú. ¡Lo que cuesta enterrar esto! No obstante seguimos vivos, “E pur si muove”.
Un abrazo
Yo milito activamente en uno de grupos falangistas, y a titulo particular, opino que la ausencia de unidad no viene en estos momentos, por lo que yo percibo, motivada por ningún tipo personalismo, en contra de lo que se afirma machaconamente, no veo apego al cargo en los mandos de varias organizaciones que conozco, es mas en algunos casos quisieran poder dejar el cargo. Existen muchas sintonías entre algunos de los grupos políticos y/o culturales, simplemente en algunos nos separa cuestiones estratégicas, que incluso pueden superarse para una unidad de acción en asuntos concretos. Pero no es menos cierto que existen muchas diferencias, insalvables con otros grupos. Y creo que en las propias tertulias se ha puesto de manifiesto. Querer obviar esto es desde mi humilde punto de vista, no querer ver la evidencia. Yo no digo que esto o aquello es lo bueno, simplemente constato diferencias insalvables. Concepciones distintas, que se manifiestan en acciones políticas alejadas las unas de las otras, inadmisibles en las dos direcciones.
Pero en todo caso lo que se precisa desde mi punto de vista, y que creo que puede ser factible, no es tanto una UNIFORMIDAD en una organización, sino una UNIDAD DE ACCIÓN, ante cuestiones SOCIALES o de Integridad Nacional, que permitan al pueblo español visualizar una esperanza, una nueva vía de pensamiento, una ejemplaridades personales que deslumbre ante corrupción que nos rodea.
Un saludo.
JFGT, para qué una Unidad de acción si los principios y los fines de los UNIDOS no son los mismos, ni el estilo ni la ética de esa ACCIÓN es asumida por todos, ni la estética o la imagen que se proyecta en esa UNIDAD DE ACCIÓN representa a la misma doctrina que tiene que sustentar todo.
El problema es que no todos los que dicen que son, lo son. Existe una significativa dificultad personal y de organizaciones, para definirse políticamente como joseantonianos coherentes y fieles a sus principios inmutables, con todos, no con algunos.
Identificar con claridad estos principios inmutables, reconocerlos como innegociables y quién los acepte es o son y los que no que sean otra cosa, es el camino mas rápido para aclararnos y saber quienes podemos estar UNIDOS y PARA QUÉ y quienes no y con quienes aparecemos ante la sociedad española.
Yo empezaría por el punto 25, en su fondo y en su forma.
FE DE LAS JONS
FE AUTENTICA
MOVIMIENTO FALANGISTA
AES
AME
FRETE ESPAÑOL
FE/LA FALANGE
no creeis que para 10000 o 15000 votos no son demasiados jefes.
o se llega a la tan ansiada unidad o como dice el camarada disolucion en pocas generaciones
Señores:
Veo que hay cosas que no cambian en el “mundillo” que si los unos, que si los otros, que si somos, que si no somos….pero es que además algunos no os habéis dado cuenta de que también hay muchos falangistas sin falange que deseamos el desarrollo del nacional-sindicalismo fuera de la marca “falange” (no olvidemos que es un medio no un fin)hoy por hoy claramente devaluada como instrumento de participación y acción política en España. Ceferino algo intuye también de que por ahí pueden ir los tiros…hay que atreverse a abrir las ventanas y que a todos nos inunde un renovado y deseado aire fresco y dejar atras debates rancios, estériles y trasnochados. Unidad ideológica si, pero no seamos necios, de momento acercamiento y respeto que es el primer peldaño y eslabón para el entendimiento.
Y que te crees, los que llevan hispaniainfo tambien son los primeros falangistas sin falange… pero eso del desarrollo nacionalsindicalismo fuera de la marca falange como que es un poquillo complicado.. en fin. Menuda empanada tienen algunos
¿Tú crees?
Estoy seguro que AME en las próximas elecciones puede sacar más de dos concejales si lo sigue haciento como hasta el momento.
Ale, empanada tenemos algunos, uff
Cafe
Fuerza y Honor
Después de haber leído a Ceferino y Cabanas estoy de acuerdo en casi todo, pero falta lo fundamental, la voluntad de los jefecillos.
Yo que viví en el tinglado la “espantá” de Ceferino y se marchó con CCOO. Nunca entendí como un Hombre de su experiencia se metió con los comunistas, que al final se lo iban a llevar al huerto.
Nosotros que ten driamos 17y 18 años, se nos cayeron los palos del sombrajo encima.
Pepe tu y yo nos conocemos desde Septiembre del 67, nos presentó Sigfredo en la Facultad de Derecho, yo estaba en la mili y había ido a examinarme a la Escuela de Maestría´,después en el 68 marche a Alemania.
Y por esta época se monta el follón de Narciso Perales, este no se marcho con los comunistas pero también dejó la cosa bastante fastidiada.
Faltaba fidelidad a las ideas, pues si en algún sitio se hacia falange era en el tinglado. Y eso que mi hermano y yo con Narciso siempre tuvimos un trato especial. Pero el Quiero contar la experiencia que he tenido en la empresa Ericsson en la cual trabaje más de treinta años.
El Sindicato falangista UNT, me ofreció ir en su candidatura. Pero yo no acababa de decidirme si embargo estando en Leganés en la Fabrica, me llevaron a la sala de la sección sindical, y cuado yo vi en una de las paredes UN Crucifijo y debajo un retrato de José Antonio no me hizo falta más. Y he sido representante sindical con ellos 16 años hasta que me prejubile.
Durante años en el tinglado se ha buscado la unidad, me acuerdo que una de las salidas era montar una federación de grupos falangistas. Pero me da la sensación que no hay voluntad para la unidad.
Queremos los nombres de los si y de los no.
José Emilio Alvarado
José Emilio: eso mismo que dices de cómo pudo irse Ceferino a fundar CCOO con los comunistas, ya se lo advirtió el Padre José María Llanos al propio Ceferino. Y ya ves como se produjeron después los acontecimientos: Ceferino fuera de Comisiones y el Padre Llanos de icono de Comisiones en el Pozo del Tío Raimundo y miembro del comité Central del Partido Comunista de España. Creo que fue Pepito de Diego, bastante amigo de los comunistas de su Facultad, el que nos contó eso de que meter a un cura en el Comité Central era una obsesión de Carrillo.
El padre Llanos y Ceferino eran bastante amigos, además de correligionarios de los años gloriosos del Frente de Juventudes. A Ceferino le salió la vena sindicalista nuestra y tuvo que marcharse. Como tú bien dices, los comunistas se lo tenían que llevar necesariamente al huerto. El P.C. de entonces era una máquina perfecta: disponían del cuadro de militantes mejor preparado y disciplinado; contaban con el respaldo de la formidable maquinaria propagandísta soviética y recursos económicos de sobra; y en muchos casos eran verdaderos héroes, porque a base de “testiculina” se enfrentaban a una policía eficiente y a unas leyes y a unos tribunales que tenían en la represión del comunismo su objetivo prioritario. Y Franco estaba todavía muy entero y ejerciendo de Generalísimo del Ejército de la Victoria, lo que impresionaba y no era moco de pavo.
No obstante, tengo la impresión de que las cosas, al final, no van a quedar tan mal. El Padre Llanos murió asistido por sus hermanos jesuitas en una residencia de la Compañía de Jesús; Ceferino está como le ves en la carta entrañable que nos ha dirigido a todos “sus camaradas”, en perfecta forma y en especial estado de gracia falangista; y al siniestro personaje líder de aquel poderoso P.C.E., comido por el desprestigio personal, con sus crímenes a la espalda y casi sin amigos, a excepción hecha del Rey que puso Franco y alguno más. Que Dios le perdone.
Así, Luis Felipe, que tú no querías volver a la militancia sindicalista, pero que a la vista de un crucifijo y de una fotografía de José Antonio se te cambiaron las ganas, y te dijiste: “total, otros dieciséis años más … “. No falla. A uno del “tinglado” le ponen delante esos benditos reclamos, y se acaban las dudas y se le cambian las ganas en menos que tarda en persignarse un cura loco. Es que hay cosas que no tienen remedio: cada uno es como es y le tira lo que le tira.
Hasta otra ocasión.
José Emilio, estoy de acuerdo contigo, cuando dudas de la falta de voluntad política de los dirigentes de las diversas organizaciones que se consideran seguidoras de José Antonio. Así ha sido siempre,-yo me incluyo entre ellos-, con algunas excepciones, los falangistas, desde el asesinato de JAPR, cada uno tenemos una falange en nuestra cabeza que creemos mejor que la del camarada más próximo, nos fijamos más en los matices que nos separan que en los grandes valores que nos unen, solo hace falta observar un poco nuestras reuniones o nuestras tertulias, para darse cuenta de esto, ponemos mas emoción que razón.
Un crucifijo, una foto de José Antonio, fidelidad a su doctrina y no debería hacer falta nada más…para empezar a entenderse, saber quienes somos, diseñar lo que tenemos que hacer, empezar a hacerlo procurando hacerlo muy bien.
Ceferino y Narciso, dos camaradas ejemplares en su falangismo, intentaron cada uno a su modo fugarse de la cárcel del Movimiento Nacional, -los de las “T”-intentando liberar de ese modo a la verdadera Falange de José Antonio, que como todos sabemos la tenían secuestra, prisionera, con el consentimiento de los “amigos”, de los enemigos y de los camaradas que pretendían “servir” a dos señores de ideología distinta, que intentaban justificar lo injustificable.
Emilio, dices ” y por esta época se monta el follón de Narciso Perales, este no se marcho con los comunistas pero también dejó la cosa bastante fastidiada”.
Yo creo que Ceferino no se marchó con los comunistas, sino que los comunistas hicieron que se marchara Ceferino, pues se quedo solo en minoría.No tuvo el apoyo de nuestros camaradas para implantar la doctrina joseantoniana en los comienzos de CCOO, esto es fruto de nuestra desunión, que a veces nos empuja a aventuras en solitario, como la tuya en Ericsson, que no deja de ser un loable voluntarismo.
Lo mismo le pasó a Narciso, no fuimos capaces de apoyarle lo suficiente, cuando era en esa época el falangista no franquista de más limpia trayectoria joseantoniana. Si el FES hubiese seguido la estela de Narciso, en vez de esperar,con cierta ingenuidad, a que los movimientistas le entregaran el Nombre de FE de las JONS sin costo alguno, hoy muy posiblemente el panorama de los falangistas seria otro. No culpo a nadie, pero sé muy bien que si en la Auténtica hubiesen estado todos los del “tinglado” con su aporte humano y doctrinal, entorno a Narciso, junto a la ilusión juvenil que allí teníamos, hoy posiblemente, la Falange tendría una organización respetada y creíble en el panorama político español,desligada del lastre franquista.
Ahora Ceferino, como Narciso entonces, nos convoca, con gran generosidad a ponernos en marcha, en Unión, en Falange, a todos, para llevar al pueblo español las soluciones joseantonianas de una formas y con unas maneras creíbles y actuales. No seré yo el que ponga trabas, que cada uno asuma la responsabilidad de su respuesta.
Ceferino lleva razón, “así no podemos seguir”, estamos haciendo el ridículo, como se puede pretender convocar a la “legión” de falangistas sin militancia, sin ofrecer un proyecto posible, sugestivo, ilusionante y coherente con la doctrina joseantoniana.
Sigue habiendo en la sociedad española un alto interés por JAPR, el libro de Zavala va ya por la tercera edición, pero existe un rechazo manifiesto a las organizaciones “falangistas”, por algo será.
Total que se acabara formando una cuarta o quinta organizacion falangista…. y si no al tiempo
Estoy de acuerdo, sino hay nadie que lo remedie cada vez el mundo falangista estará mas atomizado y disperso, enfrentado entre si, rivalizando a ver quien es mas, quién sabe más y quién interpreta mejor a José Antonio, a Ramiro o a Onésimo. Lo cierto es que o surge una vanguardia de hombres joseantonianos que con alto grado de generosidad, den un paso al frente, asumiendo la doctrina joseantoniana, con rigor y autoridad, reconocida y reconocidos por la mayoría del mundo azul o seguiremos, como en las cuadrillas de adolescentes rivalizando con aquello que quién llega mas lejos o quién la tiene mas…como, sin ir mas lejos estamos viendo en el intercambio de opiniones del apartado “comentarios recientes” que ya solo queda desafiarse, como ha ocurrido otras veces.
Con los problemas que tiene la Patria y nuestros compatriotas y nosotros a gorrazos.
Menos emoción, mas razón, análisis y argumentación, por favor. Cuando José Antonio pedía que se le escuchara un poco, pienso yo, que también estaba o nos estaría pidiendo ahora, que fuésemos capaces de escucharle y de escucharnos.
Así no podemos seguir, es agotador, cansino e ineficaz.
A veces me pregunto como Ceferino sigue con tantas ganas, es muy loable su ilusión y su constancia. Con este panorama falangista en donde parece que hay mas generales que soldados.
Sí, espinete, Dios quiera que nos equivoquemos, pero todo apunta hacia la dispersión total. Esperemos que no será ni con tu colaboración, ni con la mía. Espero que ni con las de otros muchos camaradas, que me consta que les duele que no tengamos Falange, Unión, Opinión creíble ante nuestro pueblo.
Aprovecho está entrada para desearos a todos Feliz año y que los Reyes Magos os traigan, nos traigan cordura,sentido común y paz, esta última imprescindible para alcanzar la UNIDAD, en abundancia. AE
Aquí cada uno termina “hablando de su libro”. Y como dice Ramón pocos son los que hablan de aquello que propone Ceferino.
Y es que no existe “falange” como tal. Existen 2.5 grupos que para la sociedad no merece siquiera su atención. Vivimos pensando que a la sociedad le interesamos cuando realmente no saben siquiera de nuestra misera existencia. Pero claro podemos seguir así en nuestra torre de marfil discutiendo si nuestra “falange” es más numerosa pero que no siendo fascistas nos juntamos con ellos pues los consideramos camaradas.
A veces viendo a determinados elementos y ciertas actitudes me pregunto ¿Siggo siendo de los nuestros?
Al final terminamos en parte por los ceroos de ubeda. Que si falange tine 15 y no 5 militantes, que si no somos fascistas pero con ellos nos juntamos y camaradas les llamamos. Que si con fachas ni nos juntamos, pero vamos de automarginados. Al final de la idea de Ceferino practicamente no hablamos y ea que la falange tiene mucho que ofrecer al pueblo español y mientras tanto seguimos haciendo el ridiculo en el mejor de los casos pues significa que nis conocen. Sin embargo la realidad ea que no existumos para los españoles.
Claro esta que es un tema muy manido y que hay gente muy valida en cada grupo. Tal vez junto tengamos algo que hacer.
Arriba España
FRENTE A LA CONFUSIÓN, LA PARCIALIZACIÓN Y LA FASSIFICACION, ES PRIORITARIO DEFINIR LAS BASES DOCTRINALES. SIN UNIDAD DE DOCTRINA NO PODRA HABER UNIDAD DE DISCIPLINA.
La Falange y la Concepción cristiana del mundo y de la Historia
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LEO Y TRANSCRIBO
Se hace referencia en este libro a la Weltanschauung (Concepción del mundo y de la Historia) de la doctrina falangista. Sobre esta referencia desarrolla el autor una parte importante de su trabajo. Con toda la razón. Porque de la Concepción del mundo toman razón y forma la concepción del hombre, la estructura jurídico política del Estado y el sentido total de las políticas en las relaciones económicas, de las libertades públicas y personales, de la educación, de la justicia, de las relaciones internacionales, etc. A este respecto -en los años sesenta- los propagandistas del Materialismo Dialéctico repetían insistentemente que sólo existen tres Weltanschauungen: La Concepción Liberal de Rousseau; la Concepción Marxista (Socialismo Científico o Materialismo Dialéctico); y la Concepción Cristiana. Fuera de ellas, la nada. Y sobre esa declaración dogmática montaban los marxistas-leninistas todo su discurso prepotente en los ambientes intelectuales de aquellos años, y con singular ruido en el mundo universitario. A continuación venía la descalificación de las otras dos Weltanschauungen. Las alternativas híbridas simplemente se ignoraban. Tal era el caso de los social-cristianos o de los social-demócratas (social-traidores, los llamaban), que acabaron sometiéndose a la supremacía del pensamiento único marxista. Muchos terminaron por representar el papel de domésticos del dogma comunista, como “tontos útiles” del mismo y de su estrategia totalitaria. Sólo después del derrumbamiento de los regímenes comunistas europeos, pudimos todos contemplar horrorizados la pobreza material, las miserias morales y la violación brutal de los derechos fundamentales de las personas. El Socialismo Real se mostró en toda su crudeza; y la retórica de justificación de aquellos agentes propagandistas del mismo se esfumó sin más.
Marx y Rousseau eran dos intelectuales muy capaces y que dieron mucho juego en la historia del pensamiento universal. Pero Jesucristo, o mejor dicho, la Persona de Jesucristo tiene la naturaleza de perfecto hombre (judío de la Casa de David), pero también es perfecto Dios, la segunda persona de la Santísima Trinidad, el Verbo Encarnado. Lo que cambia totalmente el sentido y el valor de la Filosofía Cristiana respecto de las fundadas por Juan Jacobo Rousseau y Carlos Marx. Y un apunte final al respecto: las Concepciones del mundo liberal y marxista en la práctica ya no existen, se han diluido en muy numerosas y variadas derivaciones ideologías, en muchas de las cuales apenas se reconocen ya los rasgos doctrinales de origen. Y la Concepción Cristiana del mundo y de la historia sigue ahí, integra, viva, fecunda, completando su misión salvadora del hombre, a pesar de todos los errores que hemos cometido los cristianos; y también gracias a la entrega y al sacrificio hasta el heroísmo de los seguidores de la Persona de Cristo. Porque tampoco el Cristianismo es ninguna “Religión del Libro”. El Cristianismo es la Religión de la Persona de Cristo, del Dios Vivo que no se olvida y que asiste a los hombres de todos los tiempos. Han pasado dos mil años y, a pesar de todos los pesares, una gran parte de la población mundial confiesa la Fe cristiana. Y esto no es un ejercicio gratuito de la imaginación.
Hay hombres que han querido reducir la Religión de Cristo a un conjunto de leyes, a una serie de carteles prohibitivos y pesadas responsabilidades. Han querido fabricar una caricatura del Catolicismo, para presentarlo ridículo, incluso odioso, a las gentes poco informadas y con escasa disposición para formarse. Y sobre esa maldad de intención construyen su discurso contra la religión y contra la presencia de los cristianos en la sociedad, particularmente en la política. Esa ha sido siempre la obsesión del laicismo y del racionalismo ilustrado. Cuentan una historia que es muestra de cómo aquella obsesión puede llevarse hasta el absurdo: es la de La Réveillière-Lépaux, diputado del Maine y Loire y miembro del Directorio que gobernó Francia a raíz de su Revolución, a quien, viendo malogrado su pintoresco proyecto de una nueva religión, la Teofilantropía, le aconsejó Talleyrand que, para fundarla con éxito, debería probar a morir un viernes y resucitar el domingo siguiente. Réveillière no siguió el consejo. Napoleón, más sagaz, dirá un día a los revolucionarios de su entorno, que le aconsejaban rehacer la religión y desembarazarse del Papa, tan molesto para todos los déspotas: “-¿Queréis también, pues, que me haga crucificar?” (así refieren la anécdota “La Révolution et le Régime Moderne”, de H. Taine, en la edición de “Delhomme et Briguet Éditeurs”, de 1897, pág 147, y “The god of clay”, de Jel C. Bailey, en la edición de “Brentano’s”, de Nueva York, de 1908, CAP XI)
*FALANGE Y FASCISMO
Bueno pues parece que hay bastante consenso y unidad de criterio de que hoy por hoy y vistos los restos en que se encuentra tanto F.E. como nuestra patria, puede ser un buen momento para hacer esta llamada de Unidad. Por lo tanto es fácil: Proponer una fecha y que… ¡Dios nos pille a todos confesados! Veremos si la pócima de la que habla nuestro querido amigo y siempre admirado Pedro Conde da el resultado esperado y por tantos deseado.
¿Cuál es esa pócima de la que habla Pedro Conde si se puede saber?
Articular hoy una organización netamentamente falangistas eficaz en donde se produzca la Unidad de Doctrina y de acción política-social, entorno a FE de las JONS, como seria lo natural, requiere, a mi entender, dos condiciones. 1ª.- La valiente decisión política de las cúpulas de las organizaciones que se definen como falangistas, reconociendose parte del falangismo, pero no representantes de la totalidad, poniendo la UNIDAD como objetivo único de su organización. 2ª.- La voluntad sincera para ponerse a disposición, por ejemplo de Ceferino y de un pequeño grupo de camaradas, a ser posible no adscritos, elegidos por él, que le asistan, para encerrarse y centrarse sine die, en la elaboración de un documento en donde se manifieste la UNIDAD DOCTRINAL claramente definida, así como la estrategia del falangismo de hoy y su articulación como movimiento político.
Propongo reuniones periódicas, a ser posibles semanales o quincenales, en donde se discuta todo,con orden, con método, con serenidad, consultando a las bases, con transparencia, en donde las posturas de cada grupo o personas sean conocidas por todos, en donde haya un código de conducta compatible con nuestro estilo como corresponde a la hermandad falangista.
Dando la máxima publicidad a estas reuniones, consultando a técnicos si hace falta, sin camarillas, sin personalismos, sin falangistometros, llamando a los históricos, a los de la segunda generación y los de la tercera.
Reconociendo todos la autoridad moral del Camarada Ceferino Maestú. Demostremos todos nuestra buena voluntad, nuestra disponibilidad por la necesidad imperiosa del ser de la falange, eliminado cada uno de nosotros los obstáculos propios y ajenos que impiden llevar al pueblo español las soluciones joseantonianas en las que creemos.
Haciendo el ridículo no podemos seguir, hagamoslo bien esta vez, que ya esta bien. Seamos responsables, sobre todo los responsables del falangismo actual. Hacer política falangista en las condiciones que se hace hoy es profundizar en el RIDICULO, EN EL VOLUNTARISMO MAS OBSTINADO Y TORPE.
“Hay que unirse no para estar juntos, sino para hacer algo juntos.” J. Donoso Cortés
Conquistar sirviendo El Pan, la Patria y la Justicia para todos los hombres, libres, dignos e íntegros como deseamos los joseantonianos. !Arriba España!
Todo esto que dices está muy bien y el partido La Falange, viene tratando de acercarse a FEJONS sobre todo desde hace años con multitud de propuestas, incluso aceptando las condiciones que ellos propusieran. Pero son estos últimos los que han demostrado no querer la unidad y seguir como estamos tratando no solo de marginar a los demás grupos sin conseguirlo, sino de acudir al registro de patentes para tratar de registrar nuestras banderas, símbolos, incluso nuestro “Cara al Sol” solo para que lo pueda utlizar FEJONS y no los demás. Hecho realizado por cierto con nocturnidad y alevosía enterándonos casi de casualidad de este procedimiento. Un hecho reflejo de lo que quieren y piensan los dirigentes de esa organización sobre la unidad.
No me gusta hablar de estas cosas, pero ya va siendo hora de sacar a la luz estos hechos, que demuestran lo poco que creen algunos en la unidad para luego ir a las tertulias diciendo justo lo contrario.
Sergio, en FE JONS preguntas a cualquier militante, antiguo o viejo y os quieren cuanto más lejos mejor. Pero curiosamnete eso no pasa solo en FE JONS, pasa al igual en FA, en MNF, en cualquier organización falangista. No culpes a FE JONS, quitate la venda y mira que organización falangista quiere el más minimo contacto con FELA. Algo de culpa tendreis vosotros cuando no os quieren en ningun sitio, vamos, digo yo.
El fascismo produce rechazo a los falangistas verdaderos y auténticos. Por algo será.
Ya, pero es que aunque os juntárais fejons, la fa, la fe, la fi y la fu no llegáis ni a la mitad de militantes que tenemos nosotros. Por no hablar de votos en las municipales. Por no hablar de las voces reconocidas del falsngismo que no han podido ni os pueden ni ver. Ni en la vieja guardia siquiera podéis estar. Y por no hablar de poder de convocatoria, organizativa y de presencia en las calles. Será poco pero vamos, en comparación con vosotros…Vamos, que estáis para hablar.
Por cierto no metas en el saco a MNF que Jareño aparte de llevarse bien con nosotros tiene ganas de deciros unas cuantas cositas.
No eres capaz de controlarte. La incontinencia verbal es mala, porque por la boca muere el pez.
Haces comentarios que parecen tener intención de entendimiento. Pero si alguien tiene el poco acierto de Pandoro en su comentario, saltas como un resorte y te muestras tal cual eres en tu subconsciente. El doctor Perales podría aconsejarte sobre la necesidad de que el consciente domine, incluso reprima, al subconciente. Es que, si no, la civilización no es posible.
En esos grupos falangistas que citas, efectivamente, los militantes se cuentan con los dedos de pocas manos. Pero a vosotros os pasa eso, o incluso sois menos todavía. Se honesto y pasa lista, porque a lo mejor basta con menos manos. Lo cual no es para andar echándoselo en cara, ni para desanimarse y cerrar los quioscos. Precisamente de los que se trata en la carta de Ceferino es reunir a los miles y miles de falangistas de por libre con los militantes de los grupos, formar piña en una sola Falange de José Antonio.
Además, es que ese proceso es imparable. Y si falla, todos a la tecla a seguir sembrando. Porque con las capillitas tan menguadas (y lo sentimos) no vamos a ninguna parte. A pesar de que tu imaginación te lleve a confundir lo poco con lo mucho, lo pequeño con lo
grande, lo insignificante con lo grandioso.
Regui, no pensaba reirme tanto, Feliz año 2012 a todos los camaradas falangistas, espero que sea el año de la unidad, unidad por la que venimos trabajando desde hace tiempo, mientras otros viven en su mundo, nosotros a construir una Falange libre de elementos extraños.
Por supuesto jotajota. Ante el insulto, la injusticia y la falta de respeto salto en seguida, claro que sí. Si tuvieras que soportar durante años a tontos y cobardes como el que dices, veríamos a ver como reaccionabas. De todas maneras estamos esperando muchos la próxima tertulia del krak, donde esperamos que todos esos valientes que se esconden tras un nick, se comporten como falangistas de verdad y nos digan todo lo que tengan que decir. Además confirmo que tambien estará nuestro JN. Lo malo es que sucederá lo de siempre, que algunos ya no es que no sean falangistas, es que ni siquiera llegan a la altura de lo que a un hombre se le supone. Verdad Pandoro?
Son varios cientos de kilometros los que me separan de Madrid, no creo que por tanto nos veamos en las tertulias del Krak, pero si quiero dejarte claro que en ningun momento te he insultado, no pongas esa excusa como el detonante para que saltes con tus salidas de tono, por otra parte habituales en ti. Primero insultas y luego pides unidad, lo mismo de siempre, como dijo Ceferino refiriendose al tu ex-amigo el de los 500 “este tio me aburre”.
De las bravuconadas, ni comentario, simplemente te definen.
Con esto y un bizcochón, mi ultimo comentario contestando a Reguilón.
Ahora sí que me quedo más tranquilo. Ahora que sé que estás a cientos de kilómetros me siento mucho mejor.
Mira, aunque vivieras en Madrid, no vendrías tampoco ni tú, ni tus adlátares anónimos a las tertulias. Llevas años insultando a nuestros militantes y a nuestra organización, no vayas ahora de monjita de la caridad, que estás más visto que el TBO. Tú y muchos.
Que me muestro unas veces dialogante y calmado y otra muy enérgico y contrariado? Por supuesto, ante la injusticia y ante la ofensa, me muestro como muchas veces hizo Jose Antonio por cierto. Así que no voy a ser yo menos. A ver si te crees que voy a permitir que manchéis desde la cobardía del anonimato el trabajo de tantos años de una organización y a sus militantes.
PD: No comas tanto no sea que te vayas a atragantar un día.
Mira, Viejo Falangista, es fundamental hablar claramente. No será bueno seguir parcheando la verdad. O edificamos sobre ella o volveremos a construir la casa sobre la arena de las verdades a medias, que son las peores mentiras.
Aquellos polvos trajeron estos lodos. A primeros de los setenta los falangistas eramos miles en la calle. Como muestra, la concentración de Alicante en 1970. Pero a partir de ahí tuvimos que presenciar la vergüenza de una verdadera carrera a codazos a la captura de las siglas históricas. Luego vino lo de la famosa ventanilla que ponía el sello de legalidad a los partidos políticos.
¡Mías, mías, mías, son las siglas! Y nada menos que a Narciso Perales estuvieron a punto de lincharlo, junto a ti, en la Casa Prisión.
En aquel circo metieron sus manos sectas y camarillas ultraminoritarias, que huyeron con el “botín de las siglas”; con la cobertura de fuego de determinados servicios cuyo encargo era impedir que en el Reino de Juan Carlos quedasen residuos falangistas con alguna posibilidad de consolidarse en el tiempo.
El resultado lo tenemos a la vista: tres o cuatro grupos falangistas, cuyos militantes son muy pocos, y su activo mejor son la fe y la entrega de los mismos, luchando contra toda esperanza. Y que, desgraciadamente, no son capaces de ponerse de acuerdo. Pocos y mal avenidos. No se fían de la mitad de la cuadrilla, y son cuatro. Las Tertulias del Krak los ha reunido, pero ya se han oído voces despreciando la oportunidad de esas tertulias, que, como bien sabes, no tienen ninguna ambición de protagonismo. Como este portal, que las organiza, están abiertas y al servicio de todos los falangistas. Pero a algunos les escuece, lo que cuesta entender.
Ceferino tira para adelante, con una generosidad que deberían aplaudir y apoyar todos los falangistas honestos, sosteniendo cada cual sus opiniones y presentando sus propuestas para la unidad.
Nos encontraremos con dos grandes desafíos: primero, el desmedido afán de protagonismo de los que se ven así mismo débiles y con riesgo de perder el coorralito independiente; y segundo, los errores revisionistas, que han de negar necesariamente la autoridad doctrinal del Fundador para justificar los graves errores doctrinales en que se encuentran atrapados, y vuelven s sacar la contradicción de Ramiro (que al fin y a la postre es de los nuestros) y el parentesco radicalmente falso con la ideología fascista.
Los falangistas somos legión. Pero, no sin razón, algunos preferimos seguir viviendo a la intemperie, apareciendo por las tertulias o por estas páginas webs. Y esta buena hierba no podrá ser arrancada del campo azul, porque es absolutamente mayoritaria; y porque esa legión de falangistas que dice Ceferino sí que queremos la unidad de todos, sin exclusiones, sin protagonismos infantiles, sin alardes ni alianzas contranatura.
Lo primero, la verdad sobre la situación real del falangismo; lo segundo, la generosidad de las personas y de los grupos; y siempre la unidad doctrinal en José Antonio.
No existe el peligro de la tecla, sino el valor de la palabra y de la idea, que es nuestra gran esperanza.
II) SOBRE FALANGE Y FASCISMO: DOS DOCTRINAS DIFERENTES. DOS MODOS DISTINTOS DE ENTENDER LA VIDA Y LA MUERTE.
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Verá el lector que en esta presentación no se tratan muchos de los temas -algunos muy importantes- que aparecen en el libro. Porque ya están en él sobradamente desarrollados y sería como escribir otro libro. Por ejemplo, todo el estudio pormenorizado -conforme a un guión ordenado y muy pensado- que se hace sobre las ideologías que fundaron y lideraron José Antonio Primo de Rivera y Benito Mussolini, entre las que se hace una comparación inteligente y clarificadora. Sinceramente, yo no conozco ningún trabajo en este sentido de la solvencia y el interés del que tenemos delante. Va el autor directamente -como se dice ahora- a la cuestión “nuclear” del contraste entre ambas doctrinas políticas: la concepción cristiana del mundo y de de la Historia. En concreto, el concepto del hombre y su naturaleza, de su dignidad, origen y destino; de su integración libre y responsable en el Estado, y de la naturaleza y fines de éste; del significado cierto de las palabras espiritual, religioso, servicio, naturaleza trascendente, justicia y libertad; armonía en la relación del individuo con la sociedad, etc.
Todo el trabajo nos sorprende por la capacidad de síntesis y por el valor que da el autor a los detalles importantes. Esto nos proporciona una visión general bastante acabada de la materia que se estudia. Por ejemplo, un detalle que no ha escapado a la observación del estudioso fino que es Sigfredo Hillers. José Antonio sabía que la mejor praxis es siempre una buena teoría; si no se tiene clara la teoría no se podrá llevar bien a la práctica. Por eso nos dijo que es necesario tener muy bien prefigurada en la mente y en el espíritu la arquitectura del edificio que se quiere construir. En el Fascismo, por el contrario, una parte importante de la doctrina no está previamente definida, sino que se elabora y se desarrolla mediante la acción. En esto, el Fundador de la Falange era -intelectualmente- muy exigente. Y frente a los que ponen las razones del corazón como bandera de la acción, José Antonio nos propone los afectos de la inteligencia como la forma más perfecta de amar y de servir a los grandes ideales.
Lo que dice José Antonio, muy acertadamente, es:
“Todas las juventudes conscientes de su responsabilidad se afanan en reajustar el mundo. Se afanan por el camino de la acción y, lo que importa más, por el camino del pensamiento, sin cuya constante vigilancia la acción es pura barbarie”. (Prólogo al libro ¡Arriba España! De J. Pérez de Cabo de 1935)
“Ya no es posible ser literato o político, exclusivamente, porque todo lo que es literatura, todo lo que son letras, se ha hecho política; claro que yo sospecho que la política también tendrá que hacerse pensamiento, que hacerse inteligencia”. (Palabras pronunciadas en Madrid en el homenaje de Acción Española a Eugenio Montes, celebrado en el Hotel Ritz, el 19 de febrero de 1935)
“El corazón tiene sus razones, que la razón no entiende. Pero también la inteligencia tiene su manera de amar, como acaso no sabe el corazón…”
** Del libro FALANGE Y FASCISMO
SOBRE LA UNIDAD DE LA DOCTRINA, LA AUTORIDAD DEL FUNDADOR PARA DEFINIRLA Y SOBRE LA EVOLUCION LEGÍTIMA DE LA MISMA. VALOR Y VIGENCIA DEL CUERPO TOTAL DE DOCTRINA FALANGISTA.
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Leo y transcribo:
” … no se añade ni se corrige nada de lo sustantivo del pensamiento falangista. Sencillamente porque es el Fundador el que define la doctrina en sus contenidos esenciales. Su aplicación a las circunstancias y necesidades de cada tiempo histórico ha de hacerse con fidelidad a los valores y principios fundamentales de la misma. Así han sido siempre los proyectos ideológicos con vocación de permanencia. Y la Falange de José Antonio lo es …. , los puntos esenciales del pensamiento de José Antonio, al que define como CUERPO TOTAL DE DOCTRINA (fue el propio Fundador el que utilizó esa expresión). Y este cuerpo total de doctrina evoluciona sobre una linea de UNIDAD y de CONTINUIDAD en sí mismo. No se altera su esencia, porque se presenta como una unidad de conjunto armoniosa y completa, que entera avanza y se desarrolla en el tiempo. No admite la revisión (revisionismo) ni la eliminación de los elementos doctrinales que son fundamentales; ni la incorporación de otros que alteren la armonía del conjunto. Su renovación consiste en la búsqueda y alumbramiento de fuentes que ya estaban en el pensamiento de siempre. Así, las soluciones concretas que se dieron a las necesidades concretas de los años treinta, hoy no serían posibles, porque la realidad económica, social, política, internacional, etc., es muy distinta. De manera que las ciencias sociales deberán buscar en los valores y fundamento de la doctrina de siempre las soluciones actuales a las necesidades concretas de la sociedad y del mundo presente. La Falange se configura, de esta manera, como todo lo contrario que esas ideologías fosilizadas, muertas, petrificadas, cuyo “genoma” doctrinal ha perdido toda capacidad de “mutar y de fijar por herencia” los cambios que las adecúan a las nuevas realidades”.
* Del libro FALANGE Y FASCISMO
La unidad es requisito necesario para el futuro político del falangismo.
Lo es, no solo por la debilidad que resulta de la división en ausencia de una organización falangista con liderazgo indiscutido que emane (más que imponga) autoridad sobre el conjunto (si no la totalidad) de los falangistas, sino, y lo que es más importante, por imperativo doctrinal.
La unidad es consustancial al proyecto falangista. Difícilmente podemos trasladar este proyecto de unidad a nuestros compatriotas si no nos mostramos capaces de conseguirlo internamente. Alguien ha comentado en este mismo hilo que división es igual a ridículo. Ciertamente es así. Ridículo y estéril. Peor aún, es apostasía a la esencia misma de Falange.
Unidad que no es mera agregación de facciones distintas que renuncian oportunistamente a sus diferencias en beneficio de un consenso provisional a la espera de imponer en un futuro sus planteamientos sectarios, sino apretado haz de voluntades al servicio de una fe compartida, de un ideal común, de un mismo fin.
Esto, además de buena voluntad, de verdadera lealtad, exige unidad de doctrina.
Unidad de doctrina que es así condición previa y necesaria de la unidad falangista.
Unidad de doctrina de la que ha de emanar la autoridad que ha de informar la disciplina común de los falangistas, colectivamente asumida y personalmente incorporada.
Unidad de doctrina que, para poder titularse falangista, ha de traer causa y ser fiel expresión de los valores y fines fundacionales incontrovertiblemente falangistas; con exclusión de todo aquello que le sea extraño, contradictorio u opuesto.
Unidad de doctrina que, para ser eficaz, ni se impone ni se concierta ni se capitula; se asume con lealtad y rigor y se proyecta con vigencia y energía.
Unidad de doctrina que exige y conlleva autenticidad.
Autenticidad que no es otra cosa que ser lo que somos (no lo que dicen que somos o lo que otros quieren que seamos), sin ocultamientos ni mixtificaciones. Sin pretender ser lo que no somos. Sin anhelar ocupar el espacio de otros. Sin reivindicar identidades ajenas, cuanto menos las opuestas. Sin caretas. Sin complejos.
Los dirigentes y militantes de las distintas organizaciones falangistas tienen una especial responsabilidad. También aquellos que por sus servicios a Falange tienen ganado ascendiente entre nosotros. Una responsabilidad que nos afecta también al resto de los falangistas, de segunda, tercera, cuarta línea y “periféricos”. Todos debemos a Falange servir a su unidad con buena voluntad, con lealtad, autenticidad y sincero espíritu de hermandad.
Dios lo quiera.
Unidad doctrinal la hay. Quizás diferentes estrategias pero desde luego, no me veo diferente ni mucho menos a los demás militantes de otras organizaciones. El que unos abarquemos por ejemplo la inmigración como un problema y otro no, no presupone diferencias doctrinales.
Para alcanzar la unidad es tan sencillo como tener voluntad. Si hay diferencias estratégicas se dirimen en un congreso extraordinario y lo que salga de allí, todos a una. Claro está, para llegar a esto hay que tener como muchas veces digo madurez política y sobre todo altura de miras.
De todas maneras y ahondando en las posibles diferencias. No me creo que ni en FEJONS, ni en La Falange ni en FA ni en otros que pululan alrededor, pensemos igual al 100% dentro de nuestras propias organizaciones. Unos estarán más de acuerdo con unas cosas y otros en otras. Yo por ejemplo he tenido que participar en cosas que a lo mejor no he estado muy de acuerdo, pero las he hecho. Incluso nuestro JN ha tenido que aceptar a veces la opinión de la militancia a pesar de no estar de acuerdo él, pero es que es lo normal creo yo. Lo hemos podido ver también en las tertulias del Krak, en las que cada uno teníamos casi una opinión diferente en cuanto a un tema determinado. Era muy curioso, cada uno que tomaba la palabra decía una cosa diferente de lo que pensaba el otro.
Lo que no se puede negar es que existe una base en la que estamos todos de acuerdo y partiendo de ahí, empezar a dialogar. Pero como ya digo, para llegar a ello hay que tener voluntad de querer la unidad, y como algunos no la quieren….
Creo que tienes parte de razón, pero no en todo y creo que ni siquiera en lo esencial.
Es verdad que en todas las organizaciones azules hay cierta pluralidad, pero es que eso pasa en cualquier organización humana que no sea totalitaria y obligue a pensar a todos igual.
Ahora bien, yo no creo que haya la unidad de doctrina que dices. No es que la inmigracion se pueda ver por unos como un problema y por otros no, pues creo que todos la vemos como un problema (así se reconoce, por ejemplo, en un documento sobre la inmigración que FE de las JONS hizo oficial el pasado año). Lo que pasa es que el problema que unos ven es el inmigrante (delincuente, invasor, agete de destrucción de nuestra cultura, etc.) y otros el del fenómeno (lo provoca el capitalismo, crea injusticias, se utiliza al inmigrante por el sistema como chivo expiatorio ante la gente paraa ocultar el verdadero problema, etc.). Es decir, que incluso aceptando todos que es un problema, en el enfoque doctrinal del asunto la diferencia es abismal!!!!
¿Es cuestión de estrategia rechazar el fascismo o tener a los fascistas por “camaradas” a los que invitar a nuestros actos con retratos del Duce incluidos? Yo creo que no, que el problema en este caso es que unos consideran que ideológicamente el fascismo está próximo a nosotros (o que somos una rama del fascismo) y otros sentimos verdadera alergia a esa ideología (como también a otras, no porque el fascismo sea la peor, por supuesto) por su naturaleza totalitaria, filosóficamente vitalista, totalmente alejada de la tradición española y de nuestro concepto universalista de Imperio… ¡¡¡Pero si apenas tenemos cosas en común!!!
¿Y qué decir de la democracia? Unos la aborrecen sin matices (es mencionar la palabra y les sale urticaria), otros la defienden casi casi tal y como es la actual “democracia” liberal (aunque la quieran mejorar) y otros simplemente creemos en una democracia real y diferente, de base orgánica y en la que sólo el fundamento de la sociedad y la moral no sean discutibles, pero en la que todo lo demás sí debe serlo.
¿Y sobre la Iglesia y la moral cristina? Para unos falangistas eso debe olvidarse y sólo cabe un estado laico (más o menos en este sentido como el aactual), otros creen en un confesionalismo 100% clericalista al estilo del de Franco, otros defendemos sólo la inspiración católica del Estado y su respeto a la moral, pero sin mezclar a las jerarquías de la Iglesia con las laborales porlíticas por entender que eso no les compete a ellos…
¿Acaso no es obvio que estas diferencias doctrinales existen? Se me ocurren muchas diferencias importantes más, pero este comentario se alargaria demasiado.
Cuestiones estratégicas también marcan diferencias (como el gusto por los desfiles con trinchas y demás que tienen algunos, por ejemlo), pero lo cierto es que también hay una gran división en lo doctrinal, y negarlo creo que es negar la evidencia, sinceramente…
Seamos honrados y aceptemos la realidad, porque si no partimos de ella jamáss podremos avanzar. Negar la realidad impide afrontarla y dar pasos en la buena dirección.
Hasta que no se distinga bien lo que es fascismo y por otro lado falange, y hasta que no desaparezcan las actuales falanges que no dejan de ser grupos cerrados de actuación (algunas veces ni eso) no se podrá hablar de la reconstrucción de la falange.
Las diferencias que hablas son las diferencias entre falange y fascismo, en el caso que citas de las diferencias de la inmigración es esas mismas diferencias los fascistas racistas por un lado y por otro los que no lo son, y así con todas las demás diferencias.
El propio Ramiro de Ledesma, en Fascismo en España?, libro fundamental que recomiendo, trata de desmarcarse del Fascismo sin dejar de reconocer la inspiración de nuestra ideología en ello. Creo que este es un debate estéril que hay que superar ya de una vez, al igual que el del franquismo. Siempre andamos perdiendo el tiempo con lo mismo dejando de lado los problemas que de verdad le interesan a los españoles a los cuáles, les da exactamente lo mismo estas cuestiones. Lo que quieren es que podamos aportarles soluciones actuales a sus problemas. Esto mismo nuestro camarada Gustavo Morales lo explica muy bien en su libro Falangistas contra el Caudillo, en el cual reconoce el tiempo perdido en estas cuestiones con la Auténtica en la transición.
La inmigración? Es un debate actual por supuesto, pero el hecho de exigir un control exhaustivo de los movimientos migratorios no quiere decir que se sea ni racista, ni xenófobo. Yo que por mi trabajo hablo bastante con inmigrantes Hispanomericanos y de Europa del Este, ese control lo exigen ellos mismos para con los suyos. Estamos de acuerdo que en España no puede venir toda la inmigración de fuera sin control, o hay que dejar entrar aquí a todo el mundo? Luego por supuesto, perseguir a los empresarios sin escrúpulos es tarea primordial, pero no solo en el tema de la inmigración, sino con todo lo demás.
En definitiva, a mí que soy militante falangista ahora y de hace algunos años, me interesaría que en estas tertulias pudiéramos entre todos los grupos buscar estrategias que acercaran más a los españoles a nuestro movimiento y no seguir con estos debates estériles, que aburren hasta la saciedad y solo sirven para mirarnos al ombligo y ver lo guapos que somos.
Creo que comprendo lo que dice José Pascual, y en parte lo comparto. En el falangismo actual, sea cual sea la tendencia, se da un excesiva importancia a la parte económica del programa de la Falange, por ejemplo: nacionalización de la banca, reforma agraria, participación en los beneficios… Se absolutizan puntos programáticos que quizá hoy en día requerirían de otro abordaje; pero lo peor es que da la impresión de que lo único que la Falange ofrece al pueblo español es una mejora de sus condiciones materiales.
Se olvida que, en la mente de José Antonio e incluso en la de Ramiro, esta parte de liberación económica va siempre subordinada a los fines espirituales. Es cierto que los fundadores ponen mucho énfasis en mejora de las condiciones materiales del pueblo español, pero siempre como medio para conseguir fines más elevados, nunca como un fin en sí mismo. En el falangismo actual, por el contrario, parece ser más importante esta parte material, mientras que la parte espiritual o no existe o se supedita groseramente a la anterior.
Todo esto se podría definir como un desviación “izquierdista” del falangismo, pues si algo caracteriza a la izquierda es su desconocimiento de cualquier realidad espiritual, salvo que le pueda servir como pretexto. Sin embargo, esta tendencia “izquierdista” (o tal vez se podría denominar “economicista”, materialista, etc.) no tiene nada que ver con las simpatías concretas que cada uno asuma, de forma se puede observar igualmente en aquellos falangistas que tienen simpatía por Franco por el PP.
una falange , un destino
dispersion de falanges .RIDICULO.
yo creo que no hace falta mas palabras
Yo no creo que haya que retroceder hasta la Falange de José Antonio para comprobar si la doctrina tiene validez hoy o no.
Hace poco leí un resumen del manifiesto de los falangistas independientes, publicado en 1977, y considero que esa adaptación de los 27 puntos originales sí que es tan valida hoy como en el momento de publicación (si acaso, lo único que habría quedado algo desfasado es el punto dedicado al deporte, ya que actualmente ese terreno es el único en el que los españoles recibimos alguna alegría y nadie duda del nivel de nuestros deportistas).
Sería interesante saber que dos personas han contestado a Ceferino, y también saber porque las otras personas no le contestan y que piensan del tema.
Repito como dije el otro día sería interesante que los responsables de los grupos falangistas entren ahora a debate con su nombre y apellidos y nos digan que piensan de la carta de Ceferino.
Sería una lástima que estos responsables no entraran a debate y que sigan metidos en su bola de cristal.
Lo que nos caracterizó siempre fue el estilo. En esto todos estamos de acuerdo o no es nuestro jefe José Antonio ni la Falange nuestra Falange.
La realidad es que en 1933 no se planteaban tantas y sesudas discusiones doctrinales que rozan el puro bizantinismo.
La Falange era entonces ante todo una manera de ser, y una concepción general ante la vida y de la historia.
Las soluciones ante lo concreto tenían un segundo plano, y no se hacían capillas políticas.
Por eso fue posible la unificación de FE y JONS.
Es muy triste el panorama actual en que se pretende encorsetar a la Falange no ya en una manera de pensar concreta, sino en un programa político.
Ceferino es un camisa vieja, y su llamamiento es muy claro.
¡ARRIBA ESPAÑA!!
Falange española no necesita refundarse,porque ni siquiera ha tenido oportunidad de nacer,y a los que dicen que falange y su doctrina estan anticuadas es porque no han comprendido que las ideas de hace 76 siguen vigentes en estos tiempos ,claro que se tendrian que modificar alguna que otro punto, pero el espiritu y la idea sobre el nacionalsindicalismo siguen vivos mientras nosotros sigamos luchando y difundiendolo hoy en dia, aunque no hayamos podido encausarlo en estos tiempos ,que aunque diferentes pero parecidos en bastantes situaciones que se dan.Falange española agoniza no por nuestros enemigos sino por nosotros mismos que somos su propios verdugos.POR LA PATRIA EL PAN Y LA JUSTICIA.
Estimado camarada: he leido con atención tu artículo y principalmente me gustaría tocar dos cuestiones al respecto: La primera, que si; que la doctrina esbozada -no le dejaron que la terminase- por José Antonio, no solo tiene cabida en la sociedad actual, sino que representaría la solución a la mayoría de los males que padece. En nuestra doctrina el relativismo y el hedonismo si que no tendrían encaje alguno. Pero se necesitan medios materiales y humanos para hacernos escuchar y sobretodo que los españoles piensen que somos una opción valida y no unos grupúsculos esparcidos a lo largo del solar patrio. Y sobretodo que ante el desencanto en que la sociedad civil está inmersa por la desfachatez de unos insensatos, un soplo de aire limpio y nuevo, estoy seguro que sría acogido de buen grado.
Tu, estimado camarada, conoces mejor que yo a todos aquellos que al amparo de nuestra bandera han llevado una vida relajada de lujo y de placer. Ahora, en el umbral del mas allá sería el momento en que devolvieran a la Falange un poco de lo mucho que recibieron.
La segunda cuestión, es el tema de la unidad: te diré al respecto y te doy mi palabra de honor, que desde siempre y lo saben los que me conocen he vivido con el deseo de ver a los falangistas juntos y caminando por la misma senda. Quizas no he sido lo suficientemente inteligente, para poder hacer realidad mi deseo. Por último, te diré una cosa: si alguien conoce la pócima mágica que haga recapacitar a unos y otros y consiga la unidad, solo habrá que decirme lugar, dia y hora en que se convoca el congreso nacionalsindicalista para asistir con ánimos redoblados Un saludo a nuestro estilo
Me adhiero personalmente a todo lo expuesto por Ceferino, aunque pueda tener alguna diferencia con lo que él define como izquierda. La falange no es de derechas ni de izquierdas y mucho menos fascista eso ya lo sabéis todos los auténticos falangistas y también Ceferino.
El momento actual de España obliga a los falangistas a organizarnos, es una situación perfecta para la reunificación falangista y para resucitar la falange de José Antonio.
La principal medida que tendrían que tomar esos responsables de los distintos grupos falangistas que Ceferino nombra, es dimitir de su cargo, para poder empezar de cero con una doctrina actual sin olvidar la esencia falangista de José Antonio, con pensamientos actuales a nuestra época.
Pero para eso como siempre digo las tertulias de Hispaniainfo deberían de hacerse más a menudo y dialogar sobre el tema que expone Ceferino. Los falangistas ya sabéis somos más lentos que el caballo del malo y siempre dejamos las cosas para el final.
A la velocidad que vamos pasaran 24 tertulias, tres 20 de noviembre, 4 primaveras, 5 inviernos, y los falangistas estaremos peor que lo que estamos hoy, y los grupos falangistas serán cada vez más reducidos y el circulo de actuación será progresivamente más pequeño que hoy.
Propongo una próxima tertulia para dentro de unos días donde Ceferino nos exponga lo que él piensa que deberíamos hacer, para que este barco no acabe de hundirse del todo. El número no importa si vamos 6 o 7 personas pues nada hablaremos solo esos 7 con Ceferino.
Hombre admirable Ceferino, sin duda alguna, pero equivocado.
No se puede hacer una revolución social sin hacer primero una rovulución moral. Si se prescinde de lo segundo se cae irremediablemente en postulados sociales socialistas, como de hecho sucede con las actuales falanges.
Luego está la gran difurcación insalvable: Quienes relacionan al pequeño empresario con el capitalismo, y quienes consideramos que son cosas distintas y opuestas.
En difinitiva: los que pretenden hacer del falangismo una especie de comunismo con tíldes de cristiandad, y quienes consideramos que el falangismo debe de manterse firmemente por encima de derecha-izquierda y ser católico si complejos.
Veo que Ceferino ha animado al paisanaje. Y veo con alegría que Paz Guerreo se va confirmando en lo que un veterano observador ya venía barruntando; o que Joven Falangista (3ª generación, ojo al dato) salta como un muelle comprimido; y así, más.
Pero veo, José Pascual, que no conoces bien a Ceferino, al que llamas “Hombre admirable”. Lo es, vive Dios. Pero es, sobre todo, falangista de una pieza.
Hace ya muchos tiempo (tenía yo unos veinte años) cayó en mis manos un ejemplar de la Obras Completas. Yo había pertenecido al Frente de Juventudes y me había criado en una familia franquista, con caídos y pariente falangistas. Alguien aconsejaba a mis padres que no me afiliase a la “Falange” (Frente de Juventudes), con once años, por si “se daba la vuelta la tortilla”, y volvían a darnos el paseo que le dieron a mi abuelo materno, o pasarme por la checa de camino al paredón, de donde milagrosamente salieron mi abuelo paterno y mi padre (que ese día fumó por primera vez delante del suyo). El caso es que me leí las Obras Completas de un tirón (o de una sentada).¡Había descubierto el Mediterraneo!.
Pues del descubrimiento del Mare Nostrum, al F.E.S., por un panfleto que convocaba a una Misa por Matias Montero el 9 de Febrero (mediados de los sesenta). Aquella sería hasta día de hoy (y para lo que me queda, me lo salto) mi “familia”. Sigfredo era el jefe indiscutible. Y había, también, una “baja” que traía como una cierta nostalgia a algunos camaradas, todos ellos muy jóvenes. El otro día lo recordaba -no sin reproche- Luis Felipe Alvarado, de los famosos hermanos del mismo apellido, extremeños, que se metió en líos laborales desde el sindicalismo falangista revolucionario. Maestú ya andaba con lo suyo de CCOO, de donde tuvo que marcharse. De manera, como apuntaba, que yo no pude tratar a Ceferino, porque se había ido a hacer la revolución por su cuenta.
Se seguía hablando de las ideas de Ceferino. Yo, mientras tanto, me aprendía de memoria las Obras Completas y pasaba muchas horas meditando y hablando sobre la doctrina con aquellos muchachos que compartíamos la misma pasión por la Falange. La palabra “muchachos” la empleaba José Antonio refiriéndose a los más jóvenes de la Falange; por eso me gusta usarla. No me cabe ninguna duda de que aquel “tinglado” (Juventudes Falangistas-FES) fue la segunda Falange de José Antonio, y la última antes de la diáspora. Digo la verdad que siento, sin ánimo de molestar ni de hacer de menos a nadie.
Largado todo este rollazo (batallitas de la juventud que no quiere irse), yo viví en el FES el mismo espíritu, las mismas inquietudes, exactamente la misma doctrina, que aprendí en el Frente de Juventudes, en las Obras Completas y que ahora reconozco, sin faltarle un pelo, en Ceferino L. Maestú. Hablo con él bastante a menudo, leo sus libros nuevos, veo como ama a la Falange y como vive la camaradería. Y hasta me he conmovido viéndole hacer oración en una iglesia. Tiene muy mal el oído; no usa gafas; camina un poco encorvado; no se pierde una sola reunión; manda sus colaboraciones escritas con estilográfica y con una letra inconfundible y elegante; siempre tiene una palabra de estímulo, con mucho cariño, para el que tiene delante, porque de verdad quiere a la gente. Pero, sobre todo, es un hombre de José Antonio Primo de Rivera, esto es, en el sentido más propio de la palabra, falangista. Solo eso.
Conocí a Ceferino en Castellón hace un año y medio aproximadamente dándonos una conferencia organizada por el colectivo33. No me puede quedar a cenar con ellos porque mi esposa estaba a punto de dar a luz y no tuve ocasión de trasmitirle mis dudas sobre la economía nacionalsindicalista. Pero me nutrí mucho con su exposición y constaté desde un punto de vista objetivo que o Ceferino estaba equivocado o que yo me había equivocado de ideología o interpretado mal las Obras Completas de José Antonio que he leido de cabo a rabo.
Tiempo más tarde, en este mismo portal en uno de sus artículos observé que se sorprendía de un hecho que yo tenía más que constatado. Se trataba de la relación de los trabajadores en sus respectivas empresas. Ceferino, fiel a la doctrina nacionalsindicalista, siempre ha enfocado (que yo sepa) el sindicalismo pretendiendo hacer del trabajador, propietario de los medios de producción y cobrar la plusvalía generada. En el artículo al que me referio, Ceferino mostraba alarma y asombro al percatarse de que en la actualidad al trabajador le importa un pimiento los medios de producción y ni en broma pretende inplicarse en las decisiones empresariales del negocio que le da de comer. En definitiva, que hoy el trabajador no quiere ser propietario, sino asalariado y a mucha honra. Esto pareció desconcertar a Ceferino pero curiosamente no ha rectificado en absoluto en sus planteamientos. Sigue empeñado con los valores de izquierda para la actual sociedad, no percatándose que la inmensa mayoría de trabajadores viven contentos y felices con las plebendas que les proporciona la actual sociedad de cosumo compulsivo. Trabajadores con trabajo, claro está.
Efectivamente, Yo como empresario que soy también constato que al trabajador español le importa una higa ser “propietario de su propia empresa”. Es más el ser “copropietario” de su propia empresa solo le reportaría inconvenientes, entre otros el que la actual legislación sobre cooperativas les impediría cobrar el paro en caso de quiebra o cierre de la empresa, el que tendrían que cubrir las pérdidas con sus bienes (por ejemplo), el tener que garantizar con sus propiedades particulares (pisos, etc..) las operaciones mercantiles de crédito, etc, etc… Pasarían a ser considerados legalmente como cooperativistas o trabajadores autónomos, es decir, sin ninguno de los derechos que hoy tiene y muy superiores un trabajador asalariado a un trabajador autónomo. Abría que corregir muchas cosas en este sistema para que fuera más interesante ser cooperativista que asalariado. Y ya ni hablo de lo que es implicarse en la gestión, a la inmensa mayoría de los trabajadores no les interesa el implicarse organizativamente en la marcha de la empresa. Se necesitaría otra mentalidad y una verdadera Revolución económica para que ese sistema autogestionario o cooperativista funcionara. Y dudo yo que funcionara bien en compañía con la Economía de Mercado Mundial y Nacional. El gran economista de origen falangista es el Profesor Velarde Fuertes y habría que preguntarle a él, todos estos aspectos económicos y empresariales del falangismo con futuro.
Suscribo al 100 por cien tus palabras.
Teniendo eso claro los postulados de izquierda pierden todo valor objetivo.
Es una pena que Ceferino no lo vea.
Dices lo de izquierdas con un tono peyorativo.
Yo no le concedo a la izquierda el mérito de la defensa del trabajo como la fuente principal para el derecho a la propiedad, de la dignidad civil e incluso de los derechos políticos. La izquierda real es todo lo contrario
Atribuir la plusvalía (en la medida en que ésta pueda medirse) del trabajo al capital es una injusticia sin más. Tal y como lo expone Carlos Marx es una simple cuestión “contable”, porque una parte de lo que el trabajador produce no la percibe, sino que el capital se la apropia indebidamente. Ahora de lo que se habla es de productividad. Tanto produces, tanto percibes. Y se ha desatado una competencia entre los sectores de la producción, entra las propias empresas, a ver cuál produce más con el mínimo costo. Un problema de máximos y mínimos, En la medida en que el trabajo se considere un simple factor de la producción, como si se tratase de una materia prima más, por ejemplo, entonces, rebajar el costo al límite sería lo más razonable para optimizar la productividad en orden al beneficio del capital. Y esto sería someter los derechos del trabajador en cuanto persona a la rentabilidad de la inversión de capital.
A ti puede que eso te parezca muy bien, pero no es lo que dice la doctrina social de la Iglesia (fuente de la que bebe José Antonio), que, como bien sabes, tiene su fundamento en el Evangelio y está avalada por la autoridad de los Papas. Soy de los que vienen sosteniendo que la Iglesia y sus Papas son la única voz universal que condena la explotación del hombre por el hombre, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, de clase de naciones ricas a clase de naciones pobres. Lástima que esta realidad objetiva, a la vista de todo aquel que quiera verla, fuese Lenin el que la adelantó en su obra sobre el imperialismo como ultima etapa (o estadio) del capitalismo.
Lo que no vió Lenin es que el comunismo se convertiría en el capitalismo de Estado, el más poderoso y tiránico de los capitalismos, que nos devolvería a las sociedades feudales en las que los derechos humanos quedasen suprimidos, al pasar los ciudadanos a la condición de siervos, sin derecho a la propiedad y sin libertades sociales ni políticas.
Esa sociedad de rostro tan inhumano es el reverso de la misma moneda en cuya otra cara está el materialismo capitalista. Es la misma raíz materialista, la misma consecuencia de alienación para el hombre de hoy. Y ya veremos en qué acaba esto, porque la deriva de nuestro mundo, de los cambios traumáticos que nos esperan, saben pocos y poca cosa. Pero, si quieres ir enterándote, considera lo que dicen Benedicto XVI, Juan Pablo II, Pio XII o León XIII. Hizo José Antonio una lectura tan provechosa de la Rerum Novarum que al leer los escritos de los Papas últimos sobre la cuestión social, uno se pregunta si algún franciscano de los que escriben para los Pontífices no les habrá pasado una “chuleta” de las Obras Completas.
Por supuesto que cada trabajador tiene la opción de vender su trabajo a cambio de un salario, sin ninguna otra pretensión de derechos. Pero no por ello se podrá negar la opción, para quien así lo considere, de organizarse de manera que la empresa en la que trabaja sea su propia empresa, que sea dueño de la misma en sociedad de otros trabajadores. Ceferino siempre pone el ejemplo de la Cooperativa Mondragón, que ha salido muy bien.
Creo que es un error decir, que es un concepto izquierdista el que la empresa sea de quien la trabaja. La izquierda esta muy cómoda criminalizando al empresario. O asumiendo el papel del GRAN EMPRESARIO, el ESTADO, en que se convierten los Estados Socialistas. Es muy falangista y una aspiración de la ciencia política el superar la Ajeneidad en el trabajo, unir los destinos de la Persona con los de su propia obra, recibiendo los beneficios, y poniendo en el trabajo lo mejor de si mismo, sobre lo que no le es ajeno. Asignar la propiedad al Trabajo, en lugar del Capital es toda una cosmovisión transcendente la realidad, de la Dignidad de las Personas. Aunque llegado este estadio de cosas, llegado el Estado Nacional-Sindicalista no estoy convencido que la mejor distribución de la riqueza, evitará esos otros problemas de consumismo que se producen en el sistema consumista. Para evitar esto ademas de una estructura económica nueva es preciso una nueva forma de vida, un hombre con otros valores, que transforme la dinámica de vida basada en el consumo como principal elemento de distribución de la riqueza. Es aquí donde entiendo que debemos avanzar en el mundo de las ideas que no pudieron ser formulados por nuestros fundadores.
U
Un saludo.
Lo que dice JFGT está expuesto magistralmente en la Centesimus annus del Beato Juan Pablo II.
Busquese en Internet y tómese buena nota del rigor y de la esperanza que prodiga el queridísimo Papa, todo un “peligroso revolucionario”.
Totalmente de acuerdo desde la primera letra hasta la última coma. ¿Por que no se hace este ofrecimiento por convocatoria oficial para plantear este asunto en el lugar habitual de las tertulias? Es una sugerencia.
En tal caso dejaría el destierro y si la propuesta cuaja, sería yo tb promotor ante antiguos camaradas están alejados para volver a la casa madre. enhorabuena por la propuesta
¿¿¿ banderas, símbolos y canciones ???
PROGRAMA, PROGRAMA, PROGRAMA.
¿Programa? ¿que programa? No podemos usar el mismo programa de hace 75 años.
¿Y quién ha dicho eso? Lo dices tú, pisha.
Osea, Tejidos y Novedades, que tú eres el seudónimo tras el que se oculta Julio Anguita.
Encantado de saludarte, quillo.
No, no soy Julio Anguita, puedes dormir tranquilo.
Al contrario, pisha, si yo soy muy amigo de Anguita. Carrillo le llamó “falangista”, cosa que está en duda.
Una opinión con respeto y mi admiración a don Ceferino y a todos los grupos falangistas.
Creo que el momento político y social actual, es el mejor caldo de cultivo que puede tener la doctrina de José Antonio.
Pero esto hay que hacerlo desde la movilización y llamada de la gente a la protesta en contra de tanta injusticia que hoy en día se comete.
No creo que tengamos que sumarnos a las protestas de otros grupos que no permiten ni banderas (según cuales)ni símbolos.
Creo que si todos los jefes de las distintas Falanges sois capaces de reunir una vez, a todos vuestros socios y simpatizantes, con nuestras banderas, símbolos y canciones el nuevo amanecer será una realidad.
ARRIBA ESPAÑA Y LOS ESPAÑOLES por UNA GRANDE Y LIBRE