Por Gabriel García.
“La ortodoxia está únicamente en José Antonio. Las opiniones o posturas de los demás cofundadores o militantes nos sirven en tanto en cuanto completen el esquema ideológico presentado por José Antonio. Cualquier posible contradicción con lo expuesto por José Antonio tiene un valor científico para el estudio, pero nunca para consolidar o institucionalizar una eventual discrepancia doctrinal dentro de nuestras filas.
Ser falangista joseantoniano equivale a ser falangista auténticamente falangista. Decirse falangista ramirista es la misma contradicción que titularse falangista fascista o falangista socialista”. (Ética y estilo falangistas, “A modo de explicación”).
Antes que nada, aviso de que este artículo (un poco largo y de muy poca calidad en comparación con otros publicados sobre el mismo asunto) es uno más de la larga lista existente acerca del eterno debate ideológico sobre qué es lo falangista y qué no lo es.
En ningún momento tengo intención de entrar en la disputa sobre quién fue el responsable de la ruptura entre los falangistas y los jonsistas.
La disputa ideológica ocasionada en 1935 a raíz del conflicto entre José Antonio Primo de Rivera y Ramiro Ledesma, que terminó con el segundo y parte de su gente escindiéndose de Falange Española de las JONS, quizá podría considerarse el origen de la división actual existente en el “mundillo azul” tras el final del franquismo. No olvidemos que, cada 29 de Octubre, Ramiro Ledesma es homenajeado en el aniversario de su asesinato por formaciones ideológicamente diferentes: FE-La Falange (nacionalsindicalista), FE-JONS (nacionalsindicalista), Alianza Nacional (nacionalsocialista) y Movimiento Social Republicano (nacionalrevolucionaria). ¿A qué puede deberse que formaciones políticas diferentes consideren al mismo hombre como su ideólogo y modelo de conducta o, al menos, como uno de sus miembros históricos?
Las ideas de Ramiro Ledesma, fuertemente impregnadas de lo que hubo en el extranjero durante su vida (lo que no significa que copiara a nadie), se alejaban en algunos aspectos de la visión católica que tanto defendían los seguidores de José Antonio y eso ha podido dar lugar a una cierta “ambigüedad” a la hora de comprender sus escritos.
Normalmente se ha achacado a Ramiro Ledesma ser una especie de “introductor” del nacionalsocialismo en España, supongo que por citas como esta: “Sólo en la mente de un judío como Marx puede fraguarse el internacionalismo” (¿Fascismo en España?, “De la fundación de las JONS a la aparición de El Fascio”).
No obstante, Ramiro Ledesma dirigió primero su atención hacia el fascismo italiano liderado por Mussolini: “El fascismo es en su más profundo aspecto el propósito de incorporar a la categoría de soporte o sustentación histórica del Estado Nacional a las capas populares más amplias” (La Patria Libre, “¿Qué es el fascismo?”); al igual que José Antonio: “El fascismo no es sólo un movimiento italiano: es un total, universal, sentido de la vida. Italia fue la primera en aplicarlo. Pero ¿no vale fuera de Italia la concepción del Estado como instrumento al servicio de una misión histórica permanente? ¿Ni la visión del trabajo y el capital como piezas integrantes del empeño nacional de la producción? ¿Ni la voluntad de disciplina y de imperio? ¿Ni la superación de las discordias de partido en una apretada, fervorosa, unanimidad nacional? ¿Quién puede decir que esas aspiraciones sólo tienen interés para los italianos?” (Obras completas de José Antonio Primo de Rivera, “Al volver”).
¿Estoy queriendo decir que José Antonio era “fascista”? ¡No! Pero tampoco pienso que lo fuera Ramiro Ledesma, pese a sus diferencias con el estilo joseantoniano.
El propio Ramiro Ledesma consideró al fascismo como una actitud propiamente italiana y que los españoles debían buscar su propio modelo:
“El fascismo como actitud mundial, y por tanto, puesto que España está en el mundo, como posible actitud española, no depende de un modo directo del fascismo italiano, mussoliniano, sino que es un fenómeno de la época, típico de ella como cualquier otro. Tenía esto que decirse en España al aludir a las características del fascismo, pues nuestra Patria es de suyo una Patria imperial, creadora y totalitaria. Nada que sea propio y genuino de otro país encontrará aquí arraigo fundamental, y por eso las formas miméticas del fascismo están aquí felizmente proscritas” (¿Fascismo en España?, “Los problemas del fascismo en España”).
Y es que Ramiro Ledesma no sólo lanzó sus puyas contra José Antonio tras su marcha de la Falange, sino también contra aquellos que imitaban al fascismo en todos los sentidos en lugar de buscar un movimiento auténticamente nacional para su pueblo:
“Hay en Inglaterra un movimiento fascista acaudillado por Mosley. No estamos muy seguros de su trascendencia ni de la brillantez de su futuro. Claro que ello nos importa en muy débil manera. Ya es un detalle que surgiendo nada menos que en el Imperio inglés se conforme y viva tranquilo vistiendo camisas negras y llamándose «Unión fascista británica» sin originalidad ninguna, ni añadir nada a la matriz fascista de Italia. Ya es un detalle, repetimos, porque ello demuestra, y nos alegra mucho a los españoles, la situación lamentable en cuanto se refiere a la capacidad creadora de ese imperio inglés a cuyo hundimiento asistiremos con la mejor gana.
Hemos visto en «ABC» una información acerca de este fascismo británico. Que es constitucional, parlamentario, antisubversivo, elegante, palatino y enemigo de la violencia. ¡Ah! Y en dos años o tres de vida no le han disparado los rojos ni un solo tiro” (JONS, “Los sistemas fascistas”).
“Hay ya en varios países eso que podemos denominar exactamente fascismos de exportación. Es decir, grupos sin dimensión profunda, artificiosos, que importan el fenómeno fascista como quien importa un género de moda cualesquiera. A nadie se le ocurrirá adscribir a esos movimientos ninguna clase de reivindicación nacional profunda ni encomendarle tareas que no sean las de un puro mimetismo grotesco.
No tiene en realidad nada que ver con el hecho que pretenden imitar. Quedan localizados sus afanes a una pequeña vanidad del caudillejo de turno y a un poco de pintoresca exhibición en los países donde surgen. Nada más. Y así realmente tenía que suceder. Bien decía Mussolini que el fascismo no es materia exportable; aunque luego haya silenciado su juicio porque convienen mucho a Italia esos grupos internacionales de adoradores” (La Patria Libre, “Los fascismos de exportación”).
Ramiro Ledesma se alejó siempre de la etiqueta de “imitador” del fascismo, aunque compartió con dicho movimiento su visión del Estado:
“Los nuevos Estados que hoy nacen y triunfan -Rusia, Italia, el Estado germano que postula Hitler- son antiliberales. En ellos se le reconocen al hombre derechos políticos por lo que en él hay de capacidad de convivencia, de cooperador a los fines del Estado. Por eso no hay derecho a la disidencia, o sea, a libertad frente al Estado” (La conquista del Estado, “El individuo ha muerto”).
Lo que proponía Ramiro Ledesma frente al Estado, según la visión joseantoniana, sería la absorción del individuo por parte del órgano estatal. Nuevamente, los dos ideólogos emplean el mismo término (totalitarismo) con diferente significado: para Ramiro Ledesma, será un Estado que esté por encima de todos los poderes y ciudadanos; para José Antonio, será un Estado que englobará a toda la sociedad en el mismo proyecto:
“La Patria es una unidad de destino en lo universal, y el individuo, el portador de una misión peculiar en la armonía del Estado. No caben así disputas de ningún género; el Estado no puede ser traidor a su tarea, ni el individuo puede dejar de colaborar con la suya en el orden perfecto de la vida de su nación” (Obras completas de José Antonio Primo de Rivera, “Estado, individuo y libertad”).
Pero no sólo del fascismo ha vivido la polémica respecto a Ramiro Ledesma. Al contrario que José Antonio, Ramiro Ledesma empleaba en sus escritos habituales los términos “imperialismo” y “nacionalismo”; mientras que José Antonio era más partidario de utilizar los adjetivos “imperial” y “nacional”:
“El nacionalismo eleva las características nativas (lengua, costumbres, paisaje) a esencias nacionales. Se empeña en considerar que son las características nativas lo que constituye una nación. Y no es eso: las naciones son aquellas unidades, de composición más o menos varia, que han cumplido un destino universal en la Historia. La unidad de destino es la que une a los pueblos de España. Y entendida España así, no puede haber roce entre el amor a la tierra nativa, con todas sus particularidades, y el amor a la Patria común, con lo que tiene de unidad de destino. Ni esta unidad habrá de descender a abolir caracteres locales, como ser, tradiciones, lenguas, derecho consuetudinario, ni para amar estas características locales habrá que volverse de espaldas –como hacen los nacionalistas– a las glorias del destino común” (Obras completas de José Antonio Primo de Rivera, “Discurso en Pamplona en 1934”).
“Una España grande será imperialista, porque su influencia cultural, económica y militar, se dejaría sentir en todo el mundo. Si hay algún español que se oponga a la grandeza y poderío de España, a su consideración y prestigio en el mundo, debe de ser fusilado por traidor” (La Patria Libre, “Imperialismo”).
Se podría decir que Ramiro Ledesma consideraba que el pueblo español necesitaba sentirse orgulloso de sí mismo; mientras que José Antonio daba al patriotismo una vocación providencialista (similar a la de Ortega y Gasset) que encajaba con su fuerte devoción católica.
Hasta llegar aquí hemos podido ver que José Antonio y Ramiro Ledesma eran diferentes a la hora de utilizar ciertos términos o en ciertos aspectos, cómo la libertad del individuo. Sin embargo, la etiqueta de “fascista” a Ramiro Ledesma le ha sido colgada sobre todo por sus planteamientos sobre la religión católica. Durante gran parte de su vida, fue un gnóstico crítico con la Iglesia cómo institución y no con el catolicismo como sentimiento religioso:
“La Iglesia, por muy católica y romana que sea, no puede jamás pretender soberanía alguna frente al Estado”
“Cuando la emoción religiosa del país -que merece todos los respetos y debe incluso alentarse- recobre su función estricta, aparecerá como uno de los máximos valores de nuestro pueblo. Pero es execrable que la Iglesia haya sido muchos años sostenedora y amparadora de todos los abusos y de todos los crímenes contra la prosperidad y la pujanza del pueblo español. Creemos, pues, que el Gobierno está obligado a reajustar el papel de la Iglesia en la vida civil de nuestro país”
“Nuestra formula es y será siempre: ¡Nada sobre el Estado!” (La conquista del Estado, “La expulsión del cardenal Segura”).
“A falta de una doctrina nacional ambiciosa y de unas fuerzas robustas a su servicio, hemos tenido y tenemos en España un factor político de carácter religioso, el ingrediente católico. Pero el catolicismo, como toda religión, es sólo un estimulante eficaz de lo nacional, y puede quizá servir a lo nacional cuando es la religión de todo el pueblo, cuando la unidad religiosa es efectiva. Por eso en el siglo XVI español el catolicismo actuó como potenciador de la expansión nacional y como instrumento rector de la vida política. La situación ha cambiado. Hoy el catolicismo no influye sino en una parte del país y comprende, además, en su seno una gran porción de gentes desprovistas de espíritu nacional brioso. En esas condiciones, y si la dirección de las masas católicas no está en manos de patriotas firmísimos, el factor religioso y católico en la España actual puede muy bien, no ya ser ineficaz para una posible vigorización española, sino hasta convertirse en un instrumento de debilidad y resquebrajamiento” (¿Fascismo en España?, “Los problemas del fascismo en España”)
Todas estas citas muestran a un Ramiro Ledesma que comprendía la existencia de un catolicismo implantado en lo más hondo del pueblo español pero que no lo veía con una actitud tan providencialista como José Antonio. Es más: mientras que para Ramiro Ledesma el sentimiento nacional y la religión no iban de la mano; para José Antonio, como dejo claro a lo largo de toda su carrera política, eran dos sentimientos inseparables (por no decir que los consideraba lo mismo y que uno no tenía sentido sin el otro).
No obstante, que no viera al catolicismo como algo sinónimo del sentimiento nacional no significa que Ramiro Ledesma tratara de echar a los católicos de sus filas jonsistas:
“¿Cómo no vamos a ser católicos? Pues ¿no nos decimos titulares del alma nacional española, que ha dado precisamente al catolicismo lo más entrañable de ella: su salvación histórica y su imperio? La historia de la fe católica en Occidente, su esplendor y sus fatigas, se ha realizado con alma misma de España; es la Historia de España” (¿Fascismo en España?, “Anexo 1: Movimiento español JONS”)
Pese a sus contrarias opiniones en la cuestión religiosa, ambos compartían un mismo desprecio hacia la masonería; aunque no la veían de la misma manera:
“Sin creer en las ridiculeces que se cuentan de los inofensivos ritos masónicos, no dudamos -precisamente por enfocarla con seriedad- en atribuir una importancia relevante a la masonería, cuya actuación política -es la única que nos interesa- ha sido siempre llevada con suma habilidad, produciendo los efectos apetecidos por los masones, efectos de importancia en la Historia de España, y de enorme peligrosidad para los elementos nacionales. En la pérdida de nuestras colonias, en todas las revoluciones y cambios de régimen, en las diversas campañas de propaganda antiespañola en el extranjero, se ha visto clara la mano de la masonería” (La Patria Libre, “La masonería tiene en nosotros a un enemigo”)
“Los hombres que han regido a España reciben sus consignas o de la logia de París o de la Internacional de Amsterdam. Hace unos días pasó ante la hostilidad de Madrid un presidente francés. Hace muy poco estuvo en Barcelona, tratando con el presidente de la Generalidad, otro ex presidente francés. No se sabe qué pactos secretos se urden en esas entrevistas. Sólo se sabe que ha sido dragado a toda prisa el puerto de Mahón para que en él fondeen Dios sabe qué escuadras” (Obras completas de José Antonio Primo de Rivera, “Discurso en Cádiz de 1933”).
Cómo podemos ver, ambos coinciden en que la masonería controla los destinos de España; sin embargo, difieren en la importancia. Ramiro Ledesma consideraba sus rituales como algo “inofensivo”, mientras que dudo mucho que José Antonio no les atribuyera el carácter luciferiano del que las logias masónicas hacen gala.
¿Ramiro Ledesma falangista? ¿Ramiro Ledesma fascista? ¿Puede o no considerarse falangista un admirador de las ideas de Ramiro Ledesma?
“La actitud de Ramiro en los últimos meses de su vida, tal como nos la describió Manuel Hedilla, fue la de un Ramiro arrepentido, ya derrotado y sólo. Ramiro y Hedilla coincidieron en un tranvía madrileño y en la conversación que sostuvieron, Ramiro mostró un gran interés -no simple curiosidad- por las vicisitudes que pasaba la Falange. En opinión de Hedilla, Ramiro deseaba vivamente su reingreso en la Falange.
Se dice entre los falangistas -y no cuesta trabajo creerlo- que Ramiro murió -espiritualmente hablando- dentro del seno de la Falange.
En el aspecto religioso no es una hipótesis, sino una certeza, que Ramiro murió en el seno de la Iglesia católica, confesando poco antes de morir con un sacerdote católico que le sobrevivió.
El Ramiro Ledesma auténtico y definitivo es el Ramiro de los últimos meses de 1936, no el de los primeros meses de 1935” (Ética y estilo falangistas, “A modo de explicación”).
Decantándome por lo que expone Sigfredo Hillers, considero que Ramiro Ledesma terminó su vida como un falangista. Si tenemos en cuenta que la actitud o las ideas de una persona antes de morir son muchísimo más importantes que aquellas posturas defendidas en años anteriores, definitivamente queda confirmado lo expuesto anteriormente. Si murió como un católico, igual que otros muchos que regaron con su sangre las tierras de España y de Rusia, ¿por qué no va a poder ser considerado un miembro importante más de la Falange histórica?
Quizá Ramiro Ledesma no marque la ortodoxia doctrinal. Pero su vitalidad y su llamada a la juventud española es algo que no debe caer en el vacío. Además, un estudio serio sobre cualquier tema histórico debe de tener en cuenta todos aquellos aspectos relacionados con el tema principal… y está claro que Ramiro Ledesma fue el primer ideológo de la tercera vía política en España y, por lo tanto, el estudio sobre la doctrina falangista debe tenerle mínimamente en cuenta, aunque sea para decir en qué aspectos discrepó con el Fundador y en aquellos otros en los que pudo influir.
Seguramente haya a quien no le importe mucho, pero el abandono de una personalidad tan arrolladora como la del zamorano por parte de los falangistas ha provocado que personas de otras tendencias políticas se apropien de su figura. Repito, habrá a quien no le importe. ¿Pero tampoco les importa que suceda lo mismo con Onésimo Redondo o con los caídos de la División Azul?
Está claro que si no se valoran a los muertos propios habrá otros que aprovecharán su figura para redirigirlos décadas después hacia su terreno. Y en esos momentos es cuándo comienzan los problemas y las cuestiones acerca de lo qué somos y de lo qué no hemos sido nunca.












Sin duda, antes que falsos “intelectuales” debemos ser cualquier cosa. Cualquier cosa, menos “actuales”. Sobre todo si seguimos aspirando a cambiar la forma de pensar y de ser de los españoles. Supongo que si se sigue aspirando a esto, a cambiar la forma de pensar y de ser de los españoles, nos estamos refiriendo a la forma de pensar y de ser de los españoles actuales, no de los españoles del siglo XIX o del siglo XIV. Supongo que estoy en lo cierto, porque de lo contrario se me hace el propósito algo más que inverosímil.
Si nos proclamamos revolucionarios no es, fundamentalmente, por querer cambiar las relaciones de propiedad y poder en la empresa, ni por aspirar a un régimen político de participación de todos los españoles en las tareas del Estado a través, no de los partidos ni del Partido Único, sino de las entidades naturales de convivencia. Somos revolucionarios porque queremos (seguimos queriendo) cambiar la forma de pensar y de ser de los españoles (y de los de fuera, si se dejan).
Y queremos cambiarla, no por capricho, sino por servir a una superior aspiración: volver a la supremacía de lo espiritual.
Si es necesario el cambio es, precisamente, porque el hombre (el ser humano) “actual” no sirve a esta aspiración permanente. Porque su modo de pensar y de ser no se corresponde, es más, es contrario a esta aspiración de supremacía de los valores espirituales.
Sorprende, por tanto, esta afirmación de “actual” en un hombre revolucionario que debería tener por aspiración, cabalmente, cambiar la forma de ser del hombre actual.
En fin, empezamos por despreciar el pensamiento y terminamos por decir incongruencias.
REFLEXIONES SOBRE EL NACIONAL SINDICALISMO HOY
(Contra los que dicen ser “intelectuales” nosotros somos actuales)
Se que a todos los que defienden la democracia, con más tontuna “progre” que intelecto, les irrita que se ponga en duda las bonanzas de la misma y mucho más que se demuestren sus maldades. Desde siempre las llamadas izquierdas han proclamado su batalla en la lucha de clases, mientras que las llamadas derechas siempre han preferido la lucha de partidos. Nunca ocultaremos nuestra antipatía y oposición al marxismo, por su materialismo que niega la espiritualidad de la persona y porque se desentiende y se enfrenta a todo proyecto nacional. Pero hoy día la que niega todo afán de conciencia nacional española es la democracia, poniendo en igualdad de condiciones ante las urnas a España y a la anti España, y lo que es peor, esto sucede en la misma España, es decir, que da la misma oportunidad al servidor que al traidor. Lo mismo sucede con el aborto o el antiaborto, con el explotador y el social, con la historia y la historieta, con la verdad y la mentira, con el bien común y la avaricia, etc., dependiendo de la propaganda que se haga de todo ello y de la mayoría de votos.
El liberalismo, con sus monarquías y republicas, con sus totalitarismos, tanto de espadas como de urnas“ha destrozado todo afán joven y ha destruido toda posibilidad de grandeza del pueblo español”(Ramiro Ledesma) porque en democracia toda acción revolucionaria de servicio al pueblo, aunque parezca paradójico, es desautorizada por el propio pueblo, estúpidamente identificado en partidos políticos que niegan toda justicia y toda verdad nacional.
Vayamos a un ejemplo práctico, en las democracias se confunde de forma malvada el bien –el de todos- con lo bueno –lo particular- y entramos en una lucha de partidos que se resuelve mediante los sufragios mayoritarios. Pero, pregunto, ¿cuántos en su época han escrito como Cervantes, Quevedo, Lope…? una minoría, porque la mayoría es de torpes. ¿Cuántos han pintado como Dalí, Sorolla, Velázquez, etc.?… una minoría, porque la mayoría es de torpes. ¿Cuántos han pensado como Marañón, Ochoa, Ramón y Cajal, etc.…? Una minoría porque la mayoría es de torpes. Y, ni que decir tiene, ¿quiénes triunfan en las urnas?, PP, PSOE, IU, CIU, PNV, ERC, UPD,.CC… ¿por qué?, porque los eligen las “mayorías”, las mayorías de torpes.“Nosotros queremos minorías selectas”porque no somos demócratas. ¿Funciona algo bien en democracia?, sí: separatismo, terrorismo, paro, explotación, asesinatos de niños en el vientre de sus madres, pornografía infantil, drogadicción, delincuencia de guante blanco y mano negra, corrupción, mariconeo expansivo, abandono de mayores, maltrato de toda índole… ¿para qué seguir? Pues bien, después de todo lo citado hay camaradas nuestros que defienden la democracia, bajo pretextos de que ”hay que mejorarla” o de que “otra democracia es posible”, lo mismo que se dice desde los postulados “progres”: “¡qué no, qué no, qué no nos representan!” ¿os suena? No tengo por qué dudar del buen sentir de estos camaradas, ni mucho menos voy a erigirme en “indicador” de nada, ni como señalador de nadie, pero sí debo decir que no tengo ningún complejo para expresar lo que siento y lo que pienso sin ampararme en mayorías torpes, y no me pongo nervioso si por pensar y decir lo que pienso y digo me llaman fascista desde el ,más torpe de su conocimiento, ni desde la más acomplejada de sus existencias, entre otras cosas porque diferencio entre lo que es el Fascismo y lo que otros dicen que es (de igual manera que no me duelen prendas en reconocer que el régimen de Franco, sobre todo en lo social, fue una bendición para España si lo comparamos con este sistema injusto y antiespañol que padecemos). Según Benito Mussolini “el Fascismo es el socialismo que ha descubierto la emoción de la Patria” y según yo mismo, nuevamente sin ningún tipo de complejos, el Nacional Sindicalismo, aunque de clara inspiración Fascista, le ha superado al incorporarle la emoción del alma de la persona como creación suprema de Dios. Y la existencia de Dios tampoco la someto a sufragios.
“Queremos una minoría selecta inasequible al desaliento” –José Antonio-. Está claro que estamos en una batalla de necios, para mí lo importante es la doctrina y la ideología en sí misma, si sirve a España y a la persona, nuestra manera de entender la vida es la correcta y debemos seguir confiando en ella, si no sirve, lo mejor es renunciar a ella, pero nunca debemos dejarnos influenciar por cómo nos etiquetan los que día a día están demostrando que lo únicos que les mueve son sus intereses particulares. Me tiene sin cuidado que nos llamen fascistas, sobre todo si tenemos en cuenta que para las izquierdas todo lo que no sea como ellos lleva la etiqueta fascista y para la derecha son fascistas los que hacen cosas que nos les gusta, sin preocuparse ni unos ni otros de conocer sus diferencias, lanzando anatemas de ignorancia y maldad de modo inquisidor mientras se les llena la boca con la palabra democracia.
Ramiro Ledesma con sus Jonsistas, el Sindicalismo Soreliano en su comunión con las causas nacionales y la inspiración en el Fascismo, junto a la filosofía, metafísica y poesía de José Antonio y sus Falangistas, son el origen del Nacional Sindicalismo. Nuestro destino es devolver a la persona la dignidad humana y demostrarles las ventajas de la Patria, además de cumplir la misión histórica de España en el mundo, todo lo demás debe ser un simple cambio de opiniones de forma amistosa, pero hay una cosa clarísima, las revoluciones se hacen contra la ley para mejorarla y ponerla al servicio de las personas, mientras que las democracias todo lo legalizan por mayorías que se suicidan en las urnas para defender los intereses de castas alejadas de las verdaderas necesidades del pueblo español. Nosotros hemos elegido los caminos de la revolución, por tanto, no somos demócratas. ¡LAS PERSONAS Y ESPAÑA POR ENCIMA DE TODO!
El 10 de febrero se cumplió el aniversario de la gesta histórica de los bravos falangistas de la División Azul en la batalla de Krasny Bor y, en homenaje a nuestros ejemplares compatriotas que lucharon por una cultura civilizada y civilizadora, me despido con unas estrofas de su Himno. Aunque siempre habrá alguien a quien le moleste este recuerdo, motivado por su complejo democrático…
A LOS MUNDOS SOMBRIOS
LLEVAMOS EL SOL
A LOS CIELOS VACIOS
LLEVAMOS A DIOS.
Carlos Rodríguez. Jefe Nacional del Sindicato TNS
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¡Ningún Español sin Trabajo!
¡Ningún Trabajo sin Dignidad!
http://www.sindicatotns.es
José Antonio, que es demócrata, defiende la verdadera democracia en su T.I. pág 63, en donde dice:
“Pero si la democracia como forma ha fracasado, es más que nada porque no nos ha sabido proporcionar una vida verdaderamente democrática en su contenido. No caigamos en las exageraciones extremas, que traducen su odio por la superstición sufragista, en desprecio hacia todo lo democrático. La aspiración a una vida democrática libre y apacible será siempre el punto de mira de la ciencia política por encima de toda moda.
No prevalecerán los intereses de negar derechos individuales, ganados con siglos de sacrificio. Lo que ocurre es que la ciencia tendrá que buscar, mediante construcciones de “contenido”, el resultado democrático que una “forma” no ha sabido depararle. Ya sabemos que no hay que ir por el camino equivocado; busquemos, pues, otro camino; pero no mediante improvisaciones…sino mediante el estudio perseverante, con diligencia y humildad, porque la verdad, como el pan, hemos de ganarla con el sudor de nuestra frente”.
Conviene leer esta cita joseantoniana que no tiene desperdicio, en cuanto al sentimiento verdaderamente democrático de José Antonio y por tanto de su doctrina. Es un error identificar el liberalismo partitocrático basado en el sufragio universal cada cuatro años con la verdadera democracia, esta forma de democracia como las democracias populares comunistas no son el verdadero gobierno del pueblo, no consideran al hombre libre como lo hacemos nosotros los demócratas falangistas josenatonianos, nosotros no propugnamos el partido único, ni la participación política por los partidos, ni la dictadura del proletariado, ni el control del Capital ni del Estado sobre los medios de propaganda y la clase política, ni ningún tipo de caudillismos, ni totalitarismos divinizados. Somos demócratas de otra forma, porque queremos devolver al hombre su libertad, su dignidad y su integridad en un proyecto sugestivo de vida, apacible y libre, basado en la consecución de una Justicia Social que permita al hombre trascender en su riqueza espiritual.
Los joseantonianos tenemos que levantar la bandera de la democracia y explicarnos, no somos antidemócratas ni anti nada, somos pro Libertad, pro democracia, pro Justicia, pro Paz y pro Patria.
José Antonio es demócrata por encima de toda moda, todos entendemos que estaba de moda en su época.
Ya verás, Perales, lo que tarda uno de estos del exabrupto contra la “puta democracia” y a favor del “Estado Totalitario” (fascista-franquista-ramirista-y tal) en saltar con eso de la fotografía de Mussolini en la chimenea de José Antonio. Leen poco. Se enteran de menos. Y en absoluto les interesa soltar el salvavidas de la Falange para poder nadar en aguas españolas agarrados a un asidero que los mantenga a flote.
Les resbala el libro FALANGE Y FASCISMO, años de investigación y trabajo docente de Sigfredo Hillers. Contra las tesis expuestas en esa obra decisiva y definitiva para dejar sentenciada la verdad sobre esa cuestión, ni un solo argumento, porque no los hay. Cualquier “piernas” se permite hacer alarde de su ignorancia y nos salen con lo de la “puta democracia” y el “Estado totalitario”, que no saben ni lo que es. El bueno de Deolavide se trabajó un artículo extraordinario sobre Ramiro y José Antonio, y tampoco ni un solo argumento o razón. ¿Qué más les da?
¡Animalitos!
Cuando la mentira se impone a la realidad, sería un gran titular de tu comentario Wenceslao:
1-Así que José Antonio no era totalitario… Tiremos de hemeroteca:
*”Una de dos. O el Estado socialista que imponga la revolución hasta ahora triunfante o un Estado totalitario que logre la paz interna y el optimismo nacional, haciendo suyos los intereses de todos. Pero no como muletilla verbal, sino penetrando hasta el fondo en la realidad social española, que exige reformas profundísimas. Mientras millones de familias españolas vivan miserablemente, no puede ni debe haber paz en España. Lo interesante es incorporar el interés de esos millones de familias al interés total de España, en vez de acorralarlos en la desesperación anárquica y antinacional”.
(Blanco y Negro, 1934)
*”Así como el Ejército es nacional, integrador y superclasista (puesto que en él conviven orgánicamente, al calor de una religión del servicio patrio, hombres extraídos de todas las clases), la España que el Ejército defienda ha de buscar desde el principio un destino integrador, totalitario y nacional”.
(Carta a un militar español, 1934)
*”Nuestro Estado será un instrumento totalitario al servicio de la integridad patria. Todos los españoles participarán en él a través de su función familiar, municipal y sindical. Nadie participará a través de los partidos políticos. Se abolirá implacablemente el sistema de los partidos políticos con todas sus consecuencias: sufragio inorgánico, representación por bandos en lucha y Parlamento del tipo conocido”.
(Norma programática de Falange, 1934)
*”Pero traemos el espíritu de lucha precisamente por aquello que no nos interesa como señoritos; venimos a luchar porque a muchos de nuestras clases se les impongan sacrificios duros y justos, y venimos a luchar por que un Estado totalitario alcance con sus bienes lo mismo a los poderosos que a los humildes”.
(Discurso fundacional de la Comedia, 1933)
*”Los miembros de esa juventud de la que formo parte consideramos que no es sólo mala una dictadura de derechas y una dictadura de izquierdas, sino que ya es malo que haya una posición política de derechas y una posición política de izquierdas. El señor Gil Robles entiende que el aspirar a un Estado integral, totalitario y autoritario es divinizar al Estado, y yo le diré al señor Gil Robles que la divinización del Estado es cabalmente lo contrario de lo que nosotros apetecernos”.
(Respuesta a Gil Robles en el Parlamento sobre el concepto del Estado, 1933)
Lo que tú, Wenceslao, creo que no llegas a entender es que totalitario no es sinónimo de absorbente. Puede optar por serlo o no. Hitler y Stalin los hicieron así, en cambio Mussolini o el odiado Franco no. Leyendo a José Antonio opta por ese tipo de Estado, que si bien no es una solución definitiva, no pretende esclavizar al hombre sino embarcarlo de forma integral en una misión nacional común.
Lo que más debe importar a los falangistas es el José Antonio de antes de ser fusilado, el José Antonio de 1936.
Toma nota, Hispano:
FALANGE Y FASCISMO. Autor, Sigfredo Hillers. En los archivos de esta web encantararás la introducción a esta obra. Pero yo te aconsejo que adquieras un ejemplar del libro. Nadie ha encontrado la manera de desmontar el análisis y el desarrollo de la tesis central de FALANGE Y FASCISMO: “DOS DOCTRINAS DIFERENTES. DOS MODOS DISTINTOS DE ENTENDER LA VIDA Y LA MUERTE”. Precisamente por que el fundador y antiguo líder del FES ha fundamentado, hasta el detalle, el desmontaje de la gran mentira de confundir Falange con Fascismo.
Así que, como existe un libro muy completo, excuso responder a tus citas sacadas del contexto general de las obras completas de José Antonio. Tomate el trabajo de hacerlo tú. Aunque tengo la seguridad de que ya sabes las respuestas; pero es que, en ningún caso, te conviene soltar la presa de la Falange para poder comparecer (enmascarado) ante la opinión pública española.
Conozco a fascistas muy sólidos en sus planteamientos que no confunden la Falange con el Fascismo, ni a José Antonio con Mussolini. Ni totalitario de totalidad democrática de la población que dirige la administración y el destino de la Patria, con totalitario de dictadura de partido único, que margina, persigue y elimina a la parte del pueblo que quiere vivir en libertad de expresión, de asociación y de elegir a sus gobernantes. Eso es lo que José Antonio Primo de Rivera llamó la ASPIRACIÓN A UNA VIDA ARMONIOSA, LIBRE Y DEMOCRATICA, POR ENCIMA DE TODA MODA.
Pero ya te digo: comprate FALANGE Y FASCISMO, y ya lo discutimos. Porque así, a vuela pluma, sacando de contexto citas que pierden su valor de verdad fuera de la unidad de conjunto doctrinal, pues como que no, que no voy a perder el tiempo.
Se te ha olvidado decir lo de la fotografía de Mussolini en la chimenea de José Antonio. Otro argumento con menos peso que la pluma de un jilguero. Pero es lo que tenéis.
Y por cierto, yo no odio a Franco. Me hubiese sublevado con él contra la persecución del Frente Popular, pero no estaba allí, me faltaban bastantes años para ver la luz de este mundo. Lo mismo que condeno la apropiación, la desnaturalización y utilización de los símbolos y de la retórica falangista para lavarle la cara reaccionaria al verdadero contenido del Régimen, cuya perla o guinda final es la Monarquía de Juan Carlos Borbón, al que Franco hizo Rey por virtud de sus gónadas (las de Franco). Esa es vuestra herencia: ¡a defenderla, como buenos franquistas!.
“El liberalismo tiene su gran época, aquella en que instala todos los hombres en igualdad ante la ley, conquista de la cual no se podría volver atrás nunca…
El liberalismo económico tuvo una gran época, una magnifica época de esplendor; a su ímpetu, a su iniciativa se debieron ensanches enormes hasta entonces no explorados; la llegada, aun a las capas inferiores, de grandes comodidades y hallazgos; la competencia, la abundancia, elevaron innegablemente las posibilidades de la vida de muchos.” JAPR 9 de abril de 1935 Circulo Mercantil de Madrid.
Igualdad ante la ley, la primacía de la ley en el Estado de Derecho, conquista que José Antonio reconoce al liberalismo y que no esta dispuesto a renunciar.
José Antonio pretende superar el liberalismo, reconociendo su forma de democracia como no democrática, propugnando una verdadera democracia con un contenido revolucionario nuevo, de participación democrática por las unidades naturales, de una forma directa y con un contenido real, al liberar al hombre, al TRABAJO del Capital y del Estado prepotente.
José Antonio no quiere volver a los privilegios de la cultura y de las fortunas para detentar el poder. No es estatista, es pluralista en cuanto a la libertad de pensamiento; pensamiento que tiene que servir al bien común, encontrando un destino que movilice lo mejor de todos para alcanzarlo.
José Antonio denuncia que lo que el liberalismo dice que es democracia en realidad no lo es, pero la ASPIRACION A UNA VIDA DEMOCRATICA, LIBRE Y APACIBLE SERA SIEMPRE…
Y ES Y SERÁ LA ASPIRACIÓN DE LA FALANGE JOSEANTONIANA.
Muy bien, Perales. Esto le entienden tus contrincantes en este debate. Y lo saben muy bien. Pero es que su objetivo es otro.
Llevan distrayendo al personal con este fuego de artificios desde hace meses. Cambian de nombre; dicen que se van, pero se quedan; “chupan” espacio de este blog; y sólo buscan soltarnos sus consignas nazi-fascistas rancias y cansinas, con la idea de anular el buen trabajo que Hispaniainfo ha traído al mundo azul para la recuperación de la buena doctrina joseantoniana y el rescate de la figura del Fundador de la Falange.
¡Esa es su estrategia y aquel su objetivo! No se engañe nadie. Al final seguirán ahí, con su repetición machacona de las consignas que te digo. Hora es de que esta web espabile y tome la única medida razonable: sacarlos de aquí y ponerlos de patitas en la calle.
José Antonio se opone radicalmente a la democracia liberal, como todo falangista.
No existe democracia en el mundo que no sea liberal.
Aquí unos pocos os habeis afanado en decir que “el problema es que no hay suficiente democracia”. Je, je, je.
Pues bien, la democracia es lo que hoy tenemos. Respetar todas las ideas en sentido estricto, desde Amaiur al PP, pasando por PSOE o CiU. Y el falangista no respeta todas las ideas, puesto que está absolutamente en contra con el sistema de partidos, que es el democrático. Nos olvidamos que el propio José Antonio fue aquel que dijo que el mejor destino de las urnas es el ser rotas.
Ahora bien, si entendemos lo que entiende José Antonio por democracia como entidad orgánica basada en la familia, el municipio y el sindicato yo también lo soy. Pues en esa sociedad no tienen cabida los partidos políticos, ni las ideas separatistas, ni los grupos marxistas, a los cuales hay que aplastar previamente, para alcanzarlo.
¿Es eso la democracia tal como hoy se entiende? No. Eso es el nacionalsindicalismo, una posición diametralmente opuesta a la democracia liberal y a la que todo falangista ha de oponerse sin fisuras. Obviamente yo tampoco soy partidario de una persecución feroz contra todo sospechoso. Yo creo en la libertad del individuo y que esta sea apacible, pero siempre dentro de un orden nacional justo.
Los “auténticos” son los que han traicionado el pensamiento joseantoniano, puesto que han acatado la democracia liberal, la monarquía (se han olvidado de aquello de “institución gloriosamente fenecida” los angeletes) y han cedido la superioridad moral e intelectual a una izquierda mezquina y antinacional como lo es hoy la derecha también.
EL QUE LO ENTIENDA QUE LO COMPRE.
Es imposible reunir una cantidad semejante de vacuidades, de sandeces, de frases indescifrables, de palabras sin sentido, en tan pocas lineas. Increíble. Pero ¿cómo es posible que anden por aquí sueltos y con licencia para intervenir en nuestros foros semejantes “ejemplares”?
¿Qué pensarán de nosotros los que puedan leer este bodrio de articulo (?) firmado por uno que se dice de la Falange? La carcajada se debe estar oyendo por montes, valles, veredas y cañadas. Por favor, que no se publiquen estas cosas. Van a pensar que hacemos colección de gente rarita, pero rarita de cojones, vamos, de la que ya no queda en el museo del esperpento nacional. ¿De dónde salen estos tíos? Dan ganas de salir corriendo y esconderse. Porque a ellos no les da ni pizca de vergüenza; encima se dicen a sí mismos: ¡menudo discurso que me ha salido; y eso que ni he tenido que pensar nada, sólo amontonar palabras que no sé lo que significan!.
“Contra los que dicen ser intelectuales nosotros somos actuales”. ¡Toma ya, Aristóteles!
En vista de la barra libre para que puedan expresarse los de fejons insultando y menospreciando la labor de camaradas como el presidente de la Vieja Guardia, y de la censura que se cierne contra los que sí defienden esa labor, me veo en la obligación de dejar de participar en esta página, que entre otras cosas permite el vilipendio a La Falange y la Hermandad de la Vieja Guardia. Desde luego, daremos voz a lo que se hace desde Hispaniainfo.
Sergio eres libre de abandonar este portal, sin embargo cuando hagas afirmaciones como estas, ten al menos el decoro de explicarlas y fundamentarlas. En este portal no se permite el insulto a ningún camarada y si en algún momento se produce y no se modera no es por tolerancia sino por error. No son pocas las veces en que algún camarada nos ha indicado sobre situaciones similares, sin embargo este no es tu caso.
El decoro de explicarlo lo he hecho mil veces y mil veces me habéis censurado. Así que ya estoy hasta el gorro. Qué casualidad además que siempre moderáis en contra nuestra mientras que los demás tienen barra libre para decir lo que quieran. Así que como está clara la jugada, me doy “el piro” y de paso, tomamos nota del asunto.
¿Pero tú no te largabas? ¿Por qué no——————?
Para una alegría que nos das.
Sergio, que te lleves la misma paz, como aqui dejas.
Estimado Pepe: hablemos de neutralidad y empecemos por los antecedentes. FE-JONS rompió relaciones con la HVG en 1990, cuando Luis Nieto era presidente y había aún un buen puñado de auténticos viejas guardias vivos (durante mucho tiempo, pudo accederse al documento de ruptura de relaciones en la web dedicada a Diego Márquez, a la que podía accederse desde la web de FE-JONS).
Te contaré también que la mayoría de los que estamos en la HVG estuvimos durante años militando en FE-JONS. No te voy a hablar de los sacrificios personales que eso supone ya que, si eres medianamente activo, lo sabrás por propia experiencia. Un buen día, a mediados de los 90, a alguien de la nacional se le ocurrió la genial idea que no éramos militantes y que valíamos tan poco que ni siquiera teníamos derecho a ser expedientados. Aquello fue más duro y doloroso de lo que te puedes imaginar.
Pocos meses después, FE-JONS interpuso una demanda contra Batres, aunque al final se lo debieron de pensar dos veces y aquello se quedó en nada. Esto viene a cuento porque todos los que estuvimos en FE-JONS (incluso de los que están en Silva) continuamos amándola: no odiamos a FE-JONS como alguno parece creer y soñamos con FE-JONS, pero una FE-JONS en la que quepamos todos los falangistas de bien. Nosotros también nos hemos dejado la piel por ella.
A pesar de lo anterior, y sobre todo a pesar de la ruptura de relaciones por parte de FE-JONS, durante la presidencia de Carlos Batres, por aquello de que alguien tiene que dar el primer paso, la HVG envió oficialmente a FE-JONS el primer catálogo en CD de la Biblioteca Nacionalsindicalista y durante dos años consecutivos una felicitación de Navidad. Nunca contestaron. Pero aún a pesar de eso, también se hizo llegar a FE-JONS, por si tenían biblioteca, los dos libros editados por la Hermandad (el último hace dos años).
A pesar que FE-JONS rompió relaciones con la HVG, esta publicó una nota en su web solidarizándose, p.e, con la convocatoria de Fe-JONS en Arenys de Munt y con motivo del 20-N anima a sus afiliados a participar en los actos falangistas que se celebren en su localidad “cualquiera que sea la organización convocante”.
A pesar que FE-JONS rompió relaciones con la HVG, se ha llegado a abrir la sede fuera del horario habitual para que camaradas de FE-JONS que venían de provincias a asuntos de FE-JONS, pudieran ver el despacho de José Antonio. Y podía continuar contándote…
Y todo eso, a pesar de que FE-JONS aún mantiene vigente la ruptura de relaciones con la HVG. Así que como falangista estás en tu derecho de cuestionar la neutralidad de HVG, pero no como militante de FE-JONS porque para eso primero FE-JONS tendría que corresponder con algún gesto por su parte.
¿Y eso qué tiene que ver con que Batres hoy tenga presentada una declaración voluntaria en los juzgados diciendo falsamente que el Presidente de nuestra Junta Política de FE de las JONS es quien no es para apartar judicialmente de la dirección a Norberto? ¡¡Es que es increíble que alguien pueda hacer eso!!
Yo desconozco lo que pasara hace años, pero de lo que hablo es de lo que pasa hoy, en el mismo momento en que te escribo esto, y hoy las únicas acciones legales inamistosas provienen de un lado, no del otro. Y ningún juez requirió a Batres ninguna declaración (me lo han confirmado: él presentó voluntariamente un escrito sin que nadie se lo pidiera, y encima mintiendo de forma descarada).
¿Va a retractarse Batres de su falsa declaración o no? Yo quiero saber eso antes que otra cosa, y si quieres luego hablamos de historias pasadas, que seguro que de eso sabes más que yo, aunque sólo sea porque a mí me pilla más lejos, jejeje.
Que te enseñe Batres la declración judicial que ha hecho, y luego nos cuentas si es como me han dicho o no. Lo demás ahora me preocupa menos, la verdad.
Un saludo.
Tu mismo, Pepe.
Mira como tiemblo, Sergio R. No me asusta la verdad, porque es la que lleva a la libertad. Cuando un fascista no se atreve mirar cara a cara a la verdad, como los fariseos, se rasga las vestiduras y se reviste del blanco por fuera con la mentira podrida por dentro.
No acuses falsamente. Nadie ha insultado a la HVG. Mentira cochina. Excusatio non petita accusatio manifesta. Eso es, exactamente, lo que haces tú, que te pasas el día descalificando y amenazando.
Que des “voz a lo que se hace en hispaniainfo” me trae al pairo. Y no creo que se remuevan los cimientos de esta web. Francamente, Sergio, no tienes tanta importancia.
Lo dicho dicho queda. Razones, no excusas de mal pagador, porque os han concedido una cancha que en ningún caso os habéis ganado. Sois una falsificación del falangismo joseantoniano y os habéis arrojado en brazos de franco-fascismo-nazismo, que precisa de una etiqueta “falangista” como salvoconducto para seguir manipulando y engañando al personal.
Menos lágrimas de cocodrilo y más consecuencia ideológica. Y al colegio a estudiar, que falta hace.
Sergio, si lo dices por lo que en otro hilo dije de Batres, yo no le he insultado en absoluto. Yo sólo dije que mi información es que él voluntariamente y sin que ningún juez se lo haya pedido, ha presentado un escrito en un juzgado haciendo una falsa afirmación (que el Presidente de la Junta Política de FE de als JONS es quien en realidad no es, y que él da fe de que sí lo es) para intentar que se aparte a la actual dirección de FE de las JONS de sus cargos por la vía judicial. A mí eso es lo que me han explicado.
¿Me han engañado o es tal cual me han dicho? Si es cierto, ese señor o bien rectifica, o bien no puede aspirar a ser el Presidente de la Vieja Guardia de todos los falangistas, sencillamente porque es parte en contra de muchos de ellos (del grupo mayoritario nada menos…).
La Vieja Guardia debería ser neutral y no meterse en pleitos entre camaradas, y si se mete, es normal que algunos nos sintamos molestos, ¿o no?
¿Debe FE de las JONS hacer como que Batres no tiene actualmente presentada una declaración judicial voluntaria en contra de sus dirigentes? Y según creo este pleito está pendiente aún de que se celebre el juicio…
Me equivoqué de lugra pero un poco más arriba deje respuesta a tu comentario
No entraré en el debate bizantino si Ramiro o José Antonio. Tendría mucho que decir, es un debate absurdo, pues acaba en el insulto como dos individuos anteriormente y en purismos pueriles (como los que padece todo el patriotismo español hoy). Simplemente decir que, sintiéndome más cercano a José Antonio, es injusto quitarle el honor a Ledesma de PRECURSOR del nacionalsindicalismo. José Antonio lo perfecciona y le da racionalidad, pero no lo crea.
Ni que decir de la eterna mentira -padece el falangismo actual personajes que se creen ratas de biblioteca afirmando cosas asombrosas- que Ledesma fue expulsado de FE-JONS. Ledesma se fue, se escindió, abandonó él personalmente (y con unos pocos) la disciplina de la organización, publicada la misma en una nota de prensa. Algunos siguen todavía con las leyenditas…
También estoy esperando que alguien me demuestre esa “conspiración” de Ledesma contra José Antonio. La única conspiración real contra José Antonio fue la realizada por los monárquicos infiltrados en Falange, pilotada por Ansaldo, que fue precisamente abortada por Ramiro Ledesma Ramos.
Ledesma acabó hasta el gorro de José Antonio porque este no se atrevió a realizar un “contragolpe” al golpe marxista de octubre de 1934 y también porque agradeció desmesuradamente al gobierno Lerroux el aura de salvador de la patria (lo explica Ledesma en “¿Fascismo en España?”, no un servidor). Lo primero me parece inverosímil, lo segundo muy cierto.
Ideológicamente eran compatibles el uno y el otro. Las tiranteces entre ambos se reducen a la táctica y a la estrategia. Ejemplo de ello es que Ledesma es partidario de la violencia contra los marxistas sin vacilaciones y José Antonio es pusilánime al principio. Otra es que José Antonio cree que es mejor llegar a la España profunda de los pueblos y Ledesma a las medianas y grandes ciudades donde se pueden arrastrar masas y nacionalizar a los proletarios para atraerlos a la causa nacionalsindicalista. Es así de fácil y sencillo todo.
No entraré en el debate bizantino de si es o no es bizantino debatir si Ramiro o si José Antonio. Sobre todo cuando, dejando aparte la anécdota de si hubo o no conspiración de Ramiro contra José Antonio o simplemente se despidieron como hermanos, o si uno era un pusilánime y el otro un “echaopalante”, o si José Antonio era de campo y Ramiro urbano; a la exposición razonada y sistemática de las convergencias y divergencias ideológicas de ambos se responde negando estas sin aportar argumento alguno y con una afirmación gratuita (por no estar fundada en argumento) que responde más a un deseo que a la verdad.
Si Ramiro y José Antonio eran o no compatibles ideológicamente ha de establecerse por comparación de las ideologías de ambos, no en afirmaciones voluntaristas. Si eran compatibles: demuéstrese.
En este blog he aportado razones y argumentos suficientes para afirmar lo contrario.
Puede pensarse que tal cosa (que estamos ante ideologías diferentes, incluso, en determinados aspectos, contrarias) es irrelevante. Yo no lo creo. Creo más bien que la ineficacia de ambas propuestas (joseantoniana y ramiriana) se debe, en parte, precisamente a esto; a la confusión generada por mantener una falsa homogeneidad.
El problema radica en que hay que leer la obra de Ramiro Ledesma quizás, aunque dé pereza, para saber el porqué de su distanciamiento. La obra se llama “¿Fascismo en España?” y no hay una sola crítica a José Antonio en el terreno ideológico y sí mucha en el táctico y estratégico. Solo ahí están las razones.
Usted me pide razones y argumentos. Los mismos están en la obra citada, donde carga Ledesma por la paralización de la propaganda, por estar discutiendo los puntos programáticos cuando se está ventilando una revolución marxista, …
Ahora dígame -con argumentos, claro- la conspiración y la falsa expulsión de que manga se la han sacado algunos.
La homogeneidad absoluta no existe. Ni en los grupos democráticos, ni comunistas, ni fascistas, ni falangistas… En ningún sitio. Por ello existe una cosa llamada consenso, donde se establece la compatibilidad de posturas diferentes sin que ello deteriore la línea de una organización.
Por último, no hay afirmaciones voluntaristas por mi parte. En cambio sí mucha “afirmación” que se ha catalogado como verdad absoluta. José Antonio, insisto, no creó nada sino que recogió todo lo que Ledesma había ya hecho y trabajado. Lo que sí hizo y consiguió el primero fue darle un orden, una racionalidad y una perfección a todo el ideal nacionalsindicalista. Porque José Antonio estaba en otra cosa cuando Ledesma ya ha estado lanzando una nueva doctrina en La Conquista del Estado y ha fundado las JONS.
Son de agradecer estos ejercicios que en el debate intelectual pueden, o no pueden, desembocar en socorridas conversaciones más para cansar a los interlocutores que para agotar el tema. Hay líneas falangistas muy predefinidas y muy poco conexionadas que se corresponden con los diferentes momentos históricos vividos y fuentes bebidas. No es lo mismo el militante de la falange fundacional que el del SEU que el de la Guardia de Franco. Y no sólo momentos, sino incluso territorios. Más allá de Madrid hay vida. Yo que provengo de la línea falangista de Luys Santamarina no tengo menor problema en concender terreno a exquisiteces semánticas de las líneas de Hillers u otros, todas legítimas y válidas, pero discutir sobre galgos o podencos. He disfrutado con las arengas de la revista “juanpérez” y hasta con el ¿Qué pasa? de Pérez Madrigal, eran otros tiempos.
La política es arte y ciencia, subordinada al plano superior de la metafísica y en última instancia, como todo, al de la Teología. No obstante, la política una vez definida su derrota estratégica debe desarrollarse en la táctica. Ésta no admite dogmatismos, sino actitudes. Si alguno piensa que hay una brecha insalvable entre el corpus doctrinal de Ramiro y el de José Antonio está en todo su derecho, el error viene cuando ese derecho se quiere imponer como dogma a todo el que no comparta esa opinión, porque no es más que eso una opinión. Y sí, ahí es dónde está la división falangista, en que cada uno quiere que sus preferencias y gustos dominen a los demás. Dentro del orden doctrinal caben muchas opciones tácticas, en lugar de excluirlas sin más dejemos que tengan su espacio de serenidad.
La próxima tertulia del Krak es una buena línea de partida para la unidad. Imponiendo a nuestro momento histórico no las opiniones enfrentadas del pasado, sino ciñéndo la realidad actual a la doctrina de siempre.
Dentro del orden doctrinal caben muchas opciones tácticas. Cierto.
Pero no se habla aquí (en este tema) de opciones tácticas sino del orden doctrinal.
Si me permites parafrasearte: Sin orden doctrinal no hay opción táctica posible.
De esto se trata; de lograr el orden doctrinal para hacer posibles las opciones tácticas.
El orden doctrinal ya está, no hay que marear la perdiz. Salirse del orden doctrinal es, por ejemplo, condescender con el divorcio, la despenalización del aborto, el sistema de partidos, el sitema financiero capitalista, el bolchevismo masificador y anulador del individuo, el liberalismo individualista iconoclasta de lo social, etc. Para empezar hay bastante “tajo”.
Condescendiente con el divorcio? Qué tiene que ver la velocidad con el tocino? Lo que hay que oír a estas alturas…
Ya ves, puede que no esté tan claro.
Ya veo, ya veo, cómo está el patio.
Un saludo,
Ya, y qué hay de la separación Iglesia-estado, o es que eso no es joseantoniano?
Aquí esta el problema. En el tema religioso. En la aceptación de la religión católica como la verdadera. Ramiro o lo que interpretan de Ledesma, justifica, a algunos, su falta de fe y de la asunción de los dogmas de la Iglesia Católica, por eso no pueden ser joseantonianos totales y por tanto, no serian falangistas que implica aceptar el credo y los valores católicos, es mas, tienen que anteponer a Ramiro sobre José Antonio para, según creen, ajustar subjetivamente la ideología falangista a su estilo de vida y creencias.
Soy uno de los “cuatro” que comparte las ideas falangistas JOSEANTONIANAS de DEOLAVIDE.
La búsqueda de la verdad es el camino de la libertad y la verdad no va contra nadie sino a favor de la justicia y del bien.
Gabriel:
Porque lo pienso así, no me cuesta nada reconocer en Ramiro Ledesma Ramos a un hombre cabal, a una persona íntegra, a un patriota de los píes a la cabeza que se dejó la vida luchando por la grandeza y libertad de España y la justicia social. Ya lo he dicho muchas veces y las diré cuantas haga falta.
Veo que has leído Ética y Estilo. Habrás leído entonces (punto 206) que no combatimos ni odiamos a las personas, sino que combatimos las tesis que representan o defienden cuando las estimamos equivocadas. Un enemigo de hoy, dice Ética y Estilo y yo lo creo, puede ser un camarada de mañana. Y viceversa.
Esto es así, precisamente por lo expuesto, porque combatimos aquellas ideas que reputamos (moral y racionalmente) equivocadas, no a las personas que las sostienen.
De Ramiro no cuestionamos su persona sino aquellas ideas que, racional y objetivamente, valoramos erróneas.
Ciertamente, Ramiro fue un hombre íntegro y un patriota. Y fue un intelectual que elaboró una alternativa política al liberalismo burgués y al marxismo bolchevique.
También lo hizo, compartiendo tiempo y espacio, José Antonio Primo de Rivera. Otro hombre íntegro y patriota que desarrolló también su propia alternativa, sustantivamente distinta a la de Ramiro
No fueron los únicos hombres íntegros y patriotas que España ha parido. Gracias a Dios ha habido muchos más (hombres y mujeres). En la historia próxima y en la historia remota ha habido multitud de ellos (¿cómo si no hubiera sido España la potencia que fue?). Pero no todos ellos compartieron las mismas ideas; los ha habido conservadores y progresistas, liberales y tradicionalistas, monárquicos y republicanos…En cada una de ellas podemos reconocer y reconocemos españoles de indiscutible valor personal, integridad y patriotismo; sin que ello signifique coincidencia en las ideas. Podemos encontrar, sin duda, hombre así, íntegros y patriotas, contemporáneos de Ramiro y José Antonio, que defendían alternativas políticas y sociales diferentes; sin que por ello los reivindiquemos como falangistas ni, menos aún, como ideólogos de su doctrina.
Reivindicarlos como tales no solo sería faltar a la verdad sino que solo serviría a la confusión ideológica y a la esterilidad política.
Otorgar el reconocimiento que se le debe a todo el que ha servido con integridad a España es obligado, fueran cuales fueran sus ideas.
Incorporar estas ideas como propias de Falange, sean cuales sean, por el solo hecho de ser las de un patriota es, simplemente, una necedad.
Una necedad que no se mitiga, por el contrario, se acrecienta, si se reivindica con el único propósito de evitar su “apropiación” por “otros”. Lo que, en realidad, resulta perfectamente lógico y justo que sea así si aquellos “otros” son los que realmente comparten sus ideas.
No me supone esfuerzo alguno admitir que Ramiro murió en comunión espiritual con Falange, como lo hizo en el seno de la Santa Madre Iglesia Católica.
No me cuesta esfuerzo alguno creer el testimonio de Hedilla que nos habla de un Ramiro “arrepentido y solo”. Tal circunstancia no haría sino confirmar la convicción del carácter netamente joseantoniano del movimiento falangista encarnado en la organización que subsiste a la expulsión de Ramiro, FE de las JONS.
De ser cierto (ya digo, no me cuesta trabajo alguno creerlo), tal arrepentimiento no sería sino el reconocimiento del propio Ramiro Ledesma de la preeminencia del ideario joseantoniano como informador de la doctrina falangista incorporada, ya irrevocablemente, en FE de las JONS.
En cualquier caso, fuera así o no, se arrepintiera o no Ramiro, lo que nos queda documentalmente son dos cuerpos doctrinales, los de Ramiro y José Antonio, sustantivamente divergentes, que responden a cosmovisiones contrapuestas, incompatibles entre sí.
No reconocerlo es meter la cabeza bajo tierra, consentir que la confusión ideológica persista y avocar al movimiento falangista a la esterilidad política y a la división permanente.
Yo no he negado las diferencias doctrinales entre Ramiro Ledesma y José Antonio a lo largo de sus respectivas carreras.
Mi defensa de Ramiro Ledesma es como figura histórica y como predecesor del movimiento nacionalsindicalista, no porque trate de considerar doctrina falangista aquellas partes en las que contradiga a José Antonio. Es cierto que el término “nacionalsindicalista” puede ser muy ambiguo y no tiene por qué coincidir exactamente con la doctrina falangista (creo que estaremos de acuerdo en que nacionalsindicalista, si cogiéramos cosas sueltas, sería hasta el régimen de Franco).
Pero Ramiro Ledesma fue una figura muy vinculada a la Falange de José Antonio en ciertos momentos de su vida y, todo esto lo recojo de lo que escribió Sigfredo Hillers hace ya muchos años, murió como un falangista más. Y como le leí al mismo Sigfredo en “Falange y Fascismo”, la actitud de una persona antes de morir importa mucho más que todo lo hecho previamente.
Por lo tanto, yo prefiero defender a un Ramiro Ledesma joven, revolucionario y patriota que al final de su vida defendió los mismos principios que los que entramos aquí. Que otras personas aprovechen la etapa anterior, la del Ramiro “nacionalrevolucionario” o como quieran considerarlo, ya es otra historia, pero no es motivo suficiente para permitir la apropiación de una persona que terminó siendo un falangista, e insisto en que yo también comparto que la actitud de uno ante la muerte vale igual o más que toda la vida anterior.
En resumen, la doctrina estará en José Antonio pero para conocer en profundida a la Falange hay que tener en cuenta a la persona de Ramiro Ledesma. El comentario de Jorge Juan Perales lo expresa mucho mejor de lo que puedo hacerlo yo.
Cuidado con las palabras. Bueno, con su uso. Un “binomio” es una expresión algebraica formada por dos “monomios”. P. e., a + b. No había oído yo nunca que José Antonio y Ramiro fuesen don monomios. Ni creo que fuesen llamados así en ninguna ocasión en vida. Pero si lo dices tú, Sergio R., pues no sé qué decir; me he quedado en blanco.
Ya no seremos joseantonianos ni ramiristas. Problema resuelto: a partir de ahora seremos todos “binomionistas”. Suena raro, Y no se yo si ésta solución algebraica podrá ser entendida y asumida por el pueblo español, tan poco proclive a meterse en laberintos del pensamiento de altos vuelos que nos trae Sergio R.
Yo me conformo con ser falangista a secas. Y agradeceré que no se me llame “binomionista”. ¡Qué palabro más feo!.
No hay nada como acudir al diccionario de la RAE que no está solo para nivelar mesas.
Dice la RAE: 2. Conjunto de dos nombres de personalidades que desempeñan un papel importante en la vida politica, deportista, artística, etc.
Como andamos…
¿Dice eso de la palabra binomio?
¿Y la primera acepción? No pasa nada. ¡Sentido del humor!
Menos mal que has consultado el d. de la RAE. Ahora sólo te falta leer y entender los textos doctrinales. Todo un reto, ¿eh, colega?
Cultivándote aprenderás a no llamar serpiente a los que no piensan exactamente como tú. Y serás más joseantoniano y menos ramirista. Evolución natural.
Me ha parecido escuchar como si algo estuviera reptando por el suelo.
Pues es raro lo que dices, porque esos seres que se arrastran para desplazarse, no oyen, no escuchan, sino que perciben lo que hay en su entorno mediante la lengua larga y bífida.
Se nota que lo dices por experiencia propia…
¿Puede alguien hablar por otra “experiencia” que no sea la “propia”?
Pero no, no es por experiencia: es por simple observación.
Ante todo, agradezco los comentarios de Sergio R. y de Gondomar.
Pero quiero dejar claro que este artículo no fue escrito a propósito por el ya conocido de Deolavide, sino que en su día publiqué para mi bitácora personal dos entradas cuya base era este artículo publicado en Hispaniainfo, que mandé a la dirección del portal tras ver el de Deolavide y recordar que yo mismo había escrito algo similar meses antes, en julio o agosto del año pasado.
Mi intención al escribir sobre Ramiro Ledesma ha sido la de recordar que un estudio completo sobre la Falange no puede realizarse sin él y que cuando se ignora a los pensadores éstos acaban siendo “acogidos” por personas de otras ideologías.
Gabriel, eres muy joven, apuntas maneras, tienes madera de falangista y como persona ya sabes que te tengo en gran estima, sigue escribiendo y luchando por la causa joseantoniana.
Pero ocurre que hay que ser mas amigo de la verdad, que en definitiva, es la conquista, es el camino de la mayor cota de libertad posible.
Ramiro y José Antonio se conocen, se reconocen coincidencias, se aportan ideas, medios humanos y materiales y fusionan para siempre sus organizaciones FE y JONS. Caminan juntos durante un tiempo. Uno, José Antonio, es reconocido líder y marca la ideología y la estrategia del grupo, el otro, Ramiro, evoluciona en una dirección distinta del líder. Ramiro conspira contra José Antonio y pierde. Le siguen pocos en su intento de derrocar al líder y es expulsado de la organización- FE de las JONS-. FE de las JONS sigue su camino, ya sin Ramiro. Qué Ramiro dejo en FE de las JONS ideas, trabajo y una profunda huella como persona y como pensador, es obvio y no conozco a nadie, sensato, que lo dude. Pero como muy bien comienzas tu articulo “la ortodoxia esta únicamente en José Antonio”. Qué en José Antonio hay mucho de Ramiro es otra obviedad que nadie sensato niega. Pero que, como expone muy bien DEOLAVIDE en su articulo “Ramiro Ledesma y José Antonio Primo de Rivera. Convergencias y divergencias” entre los dos surgieron diferencias profundas de pensamiento, ideológicas y de estrategias, que hacían inviable su coexistencia, dentro de una misma organización, es patente,es evidente. A partir de aquí o se está como falangista de FE de las JONS en la ortodoxia joseantoniana o hay que dejar de llamarse falangista para ser Ramirista o como quiera uno denominarse. Estar con los dos es estar en contradicción ideológica, en la incoherencia de pensamiento y en la confusión política tanto interior como exterior.
Los falangistas podemos defender, reconocer y debemos hacerlo, las ideas ramiristas que están incorporadas al cuerpo doctrinal joseantoniano, de FE de las JONS, como hacemos con las de Ortega, con las de Unamuno, con las de Santo Tomás… pero no con las otras con las que no coincidimos. Qué en este sentido reconocemos a Ramiro como algo nuestro, pues esta bien. Si otros asumen ideas ramiristas que son asumidas por FE de las JONS joseantoniana, pues coincidiremos con ellos, si no es así pues no coincidiremos.
No creo que nadie falangista, sensato, ignore a Ramiro, lo mismo que creo que todo falangista, sensato, comprende que Ramiro no es un falangista ortodoxo joseantoniano y por tanto no se puede considerar falangista. Y como tú dices muy bien en tu artículo, en FE de las JONS la ortodoxia esta en José Antonio y no es compatible,en areas fundamentales, con la ortodoxia Ramirista -reconocido por este explícitamente de palabra y con hechos-.
Eso no quita para gritar contigo
Ramiro Ledesma Ramos !PRESENTE!
Todo eso, Jorge Juan, es lo que yo mismo he querido expresar en el artículo aquí publicado. No tengo ni una sola coma que añadir a tu comentario.
Gabriel:
Recuerda lo que ya dije en entradas anteriores, en otros hilos sobre Ramiro y José Antonio.
Después del golpe de Estado de Ramiro contra José Antonio, este dijo en INFORMACIONES, EL DIA 18 DE ENERO DE 1935 lo siguiente:
Que Falange Española de las JONS se había quitado de encima a unos “elementos que pretendían darle a nuestro movimiento, que debe tener un carácter y un sentido ascético, poético y castrense, un matiz turbio de delincuencia y de hampa”
Lo cierto es que pocos siguieron a Ramiro, hasta Redondo (Onésimo), el camarada fuerte de Valladolid, con quién contaba Ledesma, siguió finalmente a José Antonio, al igual que las CONS (los obreros).
Ni los siete números de “La Patria Libre” subvencionados con dinero monárquico- para desprestigiar a José Antonio-hicieron que Ramiro pudiera articular una respuesta “revanchista” a FE de las JONS.
No me alegro del fracaso de Ramiro, aportó a José Antonio y por tanto a FE de las JONS mucha ideología y simbología, no pudo soportar el liderazgo sosegado, paciente y reflexivo de José Antonio. Ramiro era precipitado e impulsivo. José Antonio se iba alejando cada vez más de los movimientos que triunfaban en Italia y Alemania que eran el modelo a seguir de Ramiro y de gran parte de la derecha española y europea.
Lo demás lo explica muy bien DEOLAVIDE.
Conviene volver a leer el artículo de DEOLAVIDE
“Ramiro Ledesma y José Antonio Primo de Rivera. Convergencias y divergencias”.
Las influencias en José Antonio de Ramiro y en los falangistas, así como, las de Franco en los falangistas ya muerto José Antonio, son dos temas que tenemos que aclarar hasta el extremo si queremos ser entendidos como falangistas y que FE de las JONS tenga credibilidad ante nuestros compatriotas.
Hay que repasar la historia de lo sucedido en aquellas fechas. Hay que recordar que a Ramiro ni a los que venían de las JONS les gustaba el cáliz que estaba tomando el partido, donde elementos monárquicos como Ansaldo y el Marqués de la Eliseda no eran bien vistos por ellos. Ramiro quería hacer un partido más proclive a la clase trabajadora que a la burguesa y aristócrata de donde indudablemente procedía Falange Española. Estos roces, unidos al carácter más enérgico e inmediato de Ramiro como se pudo comprobar en las revueltas de Asturias del 34, precipitó su salida y expulsión. Justificadas o no sus protestas, como muy bien se ha dicho, murió arrepentido de su salida y como Falangista que es lo que importa, o por lo menos a los que nos gustaría algún día considerarnos como tal.
Los dogmas venidos de la ortodoxia, no son buenos. No admitiremos jamás que para ser falangista, haya que renunciar y estigmatizar la figura de Ramiro de Ledesma como hacen los que se declaran joseantonianos.
No concibo una falange de “Joseantonianos” o “Ramiristas”. Denominarse una cosa u otra equivale a negar la otra parte, como ser de izquierdas o derechas. Seamos falangistas.
Sí. Pero la doctrina está en José Antonio.
¿Puedes enlazar tu bitácora? Escribes bien y lo haces con una honradez intelectual que, por lo menos a mí, me resulta poco común.
Esta es la dirección: vnagrandelibre.blogspot.com
Gran parte de lo escrito en años, e incluso meses, anteriores no lo compartiría en el día de hoy, pero siempre hay que recordar de donde se viene para saber hacia qué camino tirar.
Humildad. Ese es el camino del progreso. ¡Adelante!
Excelente artículo en respuesta a los últimos de Deolavide en torno a la cuestión. Yo matizaría que la crítica de Ramiro no va dirigida tanto a la institución Iglesia como a los católicos metidos en política e incipientes democristianos, caso de la CEDA, etc. Y el agnosticismo de Ramiro no lo veo tan claro, aunque a la postre daría igual porque, como bien afirma Gabriel, murió en el seno de la Iglesia.
No veo qué se gana enfrentando a Ramiro con José Antonio, salvo que los nazis encuentren el terreno libre para apropiarse del primero y falsificarlo, como vienen haciendo en los últimos tiempos. Yo me nutro fundamentalmente de José Antonio, pero no conviene despreciar a Ramiro.
El mejor articulo que he leido en mucho tiempo sobre el binomio Ramiro/Jose Antonio. Felicito al autor por lo expuesto, asi como por la cantidad de citas clarividentes y acertadas. Muchos nos sentimos identificados en este articulo y sus conclusiones. Todos fueron necesarios y todos ahora tambien. Somos conscientes ademas Gabriel desde La Falange, que debido al abandono y ninguneo a la figura de Ramiro, otras tendencias tratan de arrebatarnoslo por asi decirlo. Espero que se revierta esta tendencia. Ramiro es y sera para nosotros parte irrenunciable, como lo han sido todos los que hicieron florecer nuestro movimiento.
Perdon por las faltas de acentuacion. Estoy en un teclado internacional.
Reconozco en este extraordinario comentario de mi antiguo alumno Sergio R. el aprovechamiento de mis enseñanza y el uso oportuno de las mismas en este coloquio entre joseantonianos y ramiristas. Para que nadie dude del aval científico de las tesis que presenta mi aventajado discípulo. ahí va el soporte matemático de cuanto expone. Que nadie piense que lo de binomio es en el decir de Sergio R. una especie de ejemplo o cosa así.
Monomio es una expresión algebraica en la que se utilizan potenciales naturales de variables literales, un número llamado coeficiente. Las únicas operaciones que aparecen entre las letras son el producto y la potencia de exponentes naturales. Se denomina polinomio a la suma de varios monomios. Un monomio es una clase de polinomio con un único término.
Ejemplos: 5x4y6; x; 0.5y8w12; pero si se considera a una constante, entonces 5a3 / 2 no es monomio.
Elementos de un monomioUn monomio posee una serie de elementos con denominación específica.
Dado el monomio , se distinguen los siguientes elementos:
signo: +
coeficiente:
parte literal (exponente natural):
grado: 3
El signo se indica si es negativo (–). Se omite si es positivo (+) y si es el primer término positivo de un polinomio.
El coeficiente de un monomio es el número que aparece multiplicando a la parte literal. Normalmente se coloca al principio. Si tiene valor 1 no se escribe, y nunca puede ser cero ya que la expresión completa tendría valor cero.
La parte literal la constituyen las letras de la expresión.
El grado puede ser absoluto (la suma de los exponentes de su parte literal) o con relación a una letra.
Si un monomio carece de signo, equivale a positivo (+).
Si un monomio carece de coeficiente, este equivale a uno.
Si algún término carece de exponente, este es igual a uno.
Si alguna parte literal no está presente, pero se requiere, entonces se considera con exponente cero, ya que:
Dada una variable , un número natural y un número real la expresión es un monomio.
Si tenemos varias variables: , el número real y los números naturales , el producto correspondiente también es un monomio.
Grado de un monomioEl grado absoluto de un monomio es igual a la suma de los exponentes de las variables que lo componen.
Ejemplos
tiene grado 3
pues equivale a la expresión: y la suma de los exponentes es 2 + 1 = 3
tiene grado 1
pues equivale a y respecto de a la expresión:
tiene grado 2
y equivale respecto de a la expresión:
[editar]a los monomios que tienen la misma parte literal.
Por hoy la clase ha terminado. Mestro Ciruela.