"El dolor tiene un gran poder educativo: nos hace mejores, más misericordiosos, nos vuelve hacia nosotros mismos y nos persuade de que esta vida no es un juego, sino un deber" Cesare Cantú

Comentario a “Las JONS revolucionarias”, de Erik Norling

Ediciones Nueva República publicó en 2002 “Las JONS revolucionarias”, una antología de textos de autores jonsistas acompañada de un estudio de Erik Norling sobre La Conquista del Estado y las JONS en tres capítulos. El libro nos ha parecido interesante no solo para reafirmarnos en la tesis de que las JONS primitivas eran la espora española del fenómeno fascista, en aquellos años de moda en toda Europa, sino para comprobar el gran alcance de esta identidad, ciertamente sorprendente. Por otra parte, el estudio de Norling contiene ambigüedades, exageraciones e incluso algunos errores, como suponer (pag. 28) que las siglas FES (embrión de Falange Española Independiente) corresponden a “Frente Español Sindicalista” (en realidad significan Frente de Estudiantes Sindicalistas). Experimentamos la misma sensación que Norling tendría si alguien afirmara que las siglas JONS corresponden a “Juventudes Obreras Nacional Sindicalistas”. Tampoco es exacto que Antonio Sardinha, el líder del Integralismo portugués, un Movimiento que pronto estudiaremos en estas páginas, reivindicara el Pan-iberismo. Sardinha hablaba de la alianza peninsular, que es la hermandad perpetua de España y Portugal, desechando cualquier tipo de federación o proyectos de unidad peninsular. Otro error, aunque más excusable, es el de afirmar que Gil-Robles ocupó cargos públicos durante el franquismo. Suscribimos el afán de Norling, presente en todo su estudio, por distinguir entre José Antonio y Ramiro, o si se quiere, entre las JONS primitivas y la Falange. Por el contrario, por alusiones (presenta explícitamente a Falange Española Independiente como adalid de cierto antirramirismo), debemos responder que, en la medida que Ramiro representa el fascismo español, lo somos. El evidente afán polémico de Norling, por otra parte muy ramiriano, le lleva a ciertas exageraciones, como la de que “en la pugna doctrinal durante las últimas siete décadas han reñido “falangistas” contra “jonsistas”. Sinceramente, y con toda la humildad del mundo, no creemos que el “jonsismo” sea una doctrina homogénea, definida y madura, y por tanto, no creemos que tenga entidad suficiente para convertirse en eje de una pugna doctrinal de siete décadas, a menos que anudemos al “jonsismo” a su matriz original, los fascismos europeos. El “jonsismo” prefalangista, y lo dice el propio Norling, no cuajó por sí mismo, porque, y esto lo decimos nosotros, las JONS alcanzan la madurez teórica solo en unión con Falange Española, despojándose ambas de la morralla doctrinal de los primeros momentos al profundizar y reencontrar la claridad solar de las claves del Nacionalsindicalismo: la Tradición y la Revolución.

Norling afirma que las JONS, compuestas por intelectuales, se hundieron por su inacción (sic). Si las JONS fueran los autores del libro, sería acertada esta afirmación, porque éstos no destacaron precisamente por su militancia ni fueron un ejemplo de abnegación y coherencia doctrinal. Dos de ellos (Bermúdez Cañete y Juan Aparicio) trabajaron en la prensa católica y derechista. Ninguno de ellos siguió a Ramiro en todas sus etapas, excepto Martínez de Bedoya, cuyo pensamiento político acabó muy distanciado de Ramiro. Solo Montero Díaz combatió en la Cruzada, pero en los últimos seis meses de guerra. Bermúdez Cañete fue diputado por la CEDA en febrero de 1936 y fue asesinado en Paracuellos. Emiliano Aguado pasó la guerra oculto en Madrid, tras la cual ocupó diversos cargos oficiales en el régimen franquista, al igual que Souto Vilas, Juan Aparicio, Martínez de Bedoya y Cordero Torres. Guillén Salaya, desvinculado de la política, trabajó, en cambio, para la prensa del régimen. Mientras estos pontificaban grandilocuentemente sobre la “acción”, y algunos se burlaban de José Antonio y la Falange, llamándoles derechistas, reaccionarios y cosas peores, los falangistas –entre los que se encontraba la mayor parte de sus antiguos camaradas jonsistas- caían primero en las calles, y luego en los frentes de guerra. Toda aquella retórica no fue óbice para que tan “gevolucionarios” figurones se acogieran a la sopa boba del franquismo. En realidad, los autores del libro, excepto Martínez de Bedoya, solo estuvieron en las JONS de paso. Los demás, la mayoría de los militantes jonsistas de la primera hora, no secundaron el “golpe de estado” de Ramiro y continuaron vistiendo la camisa azul de la Falange, con la que muchos murieron en las trincheras. Las JONS se funden con la Falange, y con la Falange, se desmarcan del filofascismo original al profundizar, por una parte, en la Tradición católico-imperial de España, y por otra, en el sindicalismo revolucionario, lejano de veleidades corporativistas. Norling trata de arrimar el ascua a su sardina, intentando crear una apariencia de “generación conservadora”, a imitación del fenómeno alemán de este nombre, pero no cuela. El intento de Norling de tomar aisladamente los balbuceos de un Movimiento como las JONS primitivas para arrojarlo contra las JONS posteriores, fundidas con la Falange, y en su etapa de maduración teórica que realizó José Antonio, olvidando los detalles que hemos nombrado, es una pirueta que no puede ser tomada en serio.

Nos asombra la tesis del “izquierdismo” de las JONS frente al “derechismo” de la Falange. Es una puerilidad sin argumento posible. Es una obsesión de los falsos revolucionarios aparecer como “izquierdistas”, que demuestra su vacuidad. ¡Pero qué complejos tienen los fascistas, que no dudan en emparentarse con el comunismo para hacer ver que no son “reaccionarios”!. El conde de Romanones tenía un complejo idéntico. Era capaz de cualquier cosa con tal de que no le tomaran por “reaccionario”, lo cual le sentaba peor que una indigestión. Por cierto, no olvidemos que en 1935 no se produce la escisión de las JONS de Falange, sino de Ramiro con un grupo de amigos. La mayor parte de las antiguas JONS permanece fiel a la disciplina del Movimiento falangista, incluída la Central Obrera Nacional Sindicalista y el antiguo jefe jonsista Onésimo Redondo. Por otra parte, los elementos procedentes del comunismo y el anarcosindicalismo permanecieron fieles a José Antonio, como Manuel Mateo o Matorras. No hubo tal “derechización” de la Falange. De hecho, José Antonio definió aquel mismo año con mayor precisión teórica el carácter netamente anticapitalista de la Falange, en una medida que nunca alcanzó la retórica ramiriana.

Cuando somos revolucionarios en función de lo “izquierdistas” que seamos, no tenemos claro qué es ser “revolucionario”. El asunto no debe extrañarnos. El fascismo es la confluencia de un socialismo desprovisto del materialismo histórico y un nacionalismo desligado de la matriz liberal. Es decir, de una derecha y una izquierda revisadas, con una filosofía moderna e irracionalista, surgida en la estela de disolución de la razón efectuada por la filosofía moderna, que ahonda en sus extravíos, y que por tanto es incapaz de transformaciones sustanciales y profundas en la vida de los pueblos, es decir, incapaz de una Revolución, que no solo es un conjunto de reformas más o menos radicales. Por el contrario, la Falange parte de un modo total de entender la existencia, es decir, de una concepción católica, que es el tuétano de España. La Falange, por tanto, posee firmes bases filosóficas que la engarzan con la Tradición y con la Revolución, entendida como transformación radical no solo de los aspectos exteriores de una nación, sino de su propia alma. Como solemos decir: queremos una justicia social profunda para que los pueblos vuelvan a la supremacía de lo espiritual. Y lo espiritual es lo religioso, porque no vamos ahora a enmendar la plana a nuestra historia sustituyendo a Cristo por una vulgar y perecedera filosofía vitalista, irracionalista o materialista. Cuando se tiene claro el sentido de la vida de los hombres y los pueblos por normas eternas, nos inmunizamos ante tales complejos nihilistas. Norling afirma que “católico” es lo mismo que “reaccionario”. Al igual que la izquierda, ni sabe ni explica qué significa “reaccionario”, y por supuesto, “católico”. Demasiado complicado. No entra a realizar una crítica sistemática y razonable del Catolicismo. Repetimos también nosotros: se limita a repetir el tópico, la consigna, al viejo estilo leninista. ¡Con qué grotescas paradojas castiga la sensatez a quienes la denigran!. El hecho de que los que representan autorizadamente al fascismo europeo, como lo hace Norling, acusen al catolicismo de la Falange de reaccionario y regresivo, y al mismo tiempo, hagan gala de veleidades filobolcheviques, nos produce hilaridad. ¡Ay, el mito divino de Octubre, de Lenin, del Che!. Esto sí que es a estas alturas reaccionario y caduco, no con el augusto encanto de lo antiguo, sino con el patético rechazo que produce lo que, de joven, fue criminal y bárbaro, y, de viejo, es inservible y momificado. Norling ignora que la empresa de liberación nacional que fue la Reconquista fue una cruzada en donde los reinos hispánicos se asieron a la Cruz, y con ella, a Europa. Que no nos duelan prendas en decir la verdad tal como fue: el “fecho del Imperio” fue siempre una cuestión político-religiosa, en donde España siempre ordenó los fines terrenales a los eternos. Por eso, la esencia de España es católica, y por eso, debemos el ser cristianos a haber nacido en tierra católica, bañada por la sangre de innumerables héroes y mártires a través de los siglos. Norling, quizá por proceder de algún lugar en donde ya se puso el sol, no entiende esto. Pero, para nosotros, que sabemos que las empresas de España han tenido basamentos católicos y alturas ecuménicas, ¿qué representa toda esa cháchara de charlatanes nietzscheanos al lado de la gloria de Dios?. Pues bien, ustedes se lo pierden, pero no vengan a decirnos que, por ejemplo, Mussolini o Sorel representan lo hispánico y San Ignacio y Juan de Austria no, porque nos entra la risa floja.

Los textos de los compañeros de Ramiro son muy desiguales. Hay algunos francamente interesantes, como “La raíz ascética de la vida” de García Blázquez, y otros francamente delirantes, como los asimilables al antisemitismo nazi, “Castilla frente al islam” y “Las garras del judaísmo”, de Guillén Salaya y Martínez de Bedoya respectivamente.

Los textos de Santiago Montero Díaz son un resumen de las características de la retórica del fascismo italiano, llamado la doctrina de la acción: generalidades, ambigüedades, exageraciones, vaguedades, cierta demagogia y no pocos disparates. Textos orientados hacia la polémica, el enardecimiento de las masas y la propaganda, más que hacia la reflexión y el estudio. En ellos encontramos poca cosa que no hallemos ya en la propaganda nazi, como aquella sandez de que Alemania combatía “por la cultura europea”, o que el régimen hitleriano era continuador nada menos que del Sacro Imperio Romano-Germánico. Esto sí que sería reaccionario, si supieran de qué iba aquello del Sacro Imperio.

Las propuestas de Bermúdez Cañete son de lo más razonable que hemos encontrado, pero adolecen del defecto de que parten de la reforma agraria sin considerar la nacionalización de la banca, de forma que su propuesta no va mucho más allá de las reformas agrarias liberales que ya se habían producido en algunos países con estructuras latifundistas, como Rumanía, en donde no mejoró sensiblemente la situación del campesino.

Nos ha resultado enriquecedor conocer las críticas de Emiliano Aguado hacia José Antonio tras la escisión de Ramiro en 1935, diciendo nada menos que el jefe de la Falange “buscaba un mero triunfo electoral”. Juan Aparicio es autor de textos alegóricos y vacuos, como “Nación-Revolución-Nada”, que parece tomado de “Genio de España”. En el texto sobre la raza de García Blázquez, aunque habla de la raza como concepto espiritual, histórico y cultural, y no como un ente biológico, erra al creer que el nacional-socialismo hitleriano participaba de esta concepción, que cifraba en una base biológica, sanguínea.

En resumen, “Las JONS revolucionarias” es un libro recomendable, pese a que, para un falangista, su contenido es anecdótico. Las JONS prefalangistas no formularon, como se puede comprobar, nada más allá de los fascismos en boga. José Antonio, que también se contagió de esta fascinación al principio, formularía un pensamiento tradicionalista-revolucionario, despojando al nuevo Movimiento de las taras del fascismo, del que concluyó, con suma clarividencia, que es una “religión falsa” y un “capitalismo retardatario”. Más claro, el agua.

LAS JONS REVOLUCIONARIAS
Erik Norling
Ediciones Nueva República. Barcelona, 2002.

Origen del texto: Falange Española Independiente.

88 respuestas a Comentario a “Las JONS revolucionarias”, de Erik Norling

  • restituto dice:

    Ya sé que no has dicho nada sobre Anguita. Otra cosa es que del sector de donde procedes, pueda alguien mirarle con simpatía. Sé en que FEJONS hay un sector que podría conectar, sin exigirle proclamación “sobre la interpretación católica, verdadera y española de la vida” (lo mismo hizo J.A. con Pestaña y no tengo nada que reprochar a esa actitud). Estoy seguro que tu defenderás lo que consideras ortodoxia.

    En todo caso y siguiendo con los capotazos, pregunto, a tú juicio, pues posiblemente todos los que procedan del FES no piensen igual que tú, habida cuenta de que tú afirmas que Raimundo no aportó nada en el aspecto doctrinal (Cadenas me reconoció que ayudó a J.A. en la redacción definitiva de no menos de cuatro o cinco puntos de la Norma Programática): ¿En concepto de qué figuran Raimundo y Valdés como colaboradores de “Ética y Estilo Falangistas”? ¿Por su aportación doctrinal? ¿Por su estilo revolucionario, directo, ardiente y combativo?” . y omito alusiones de carácter histórico a Valdés (asunto Juan Dominguez) pues no quiero montar rifirrafe alguno, pues ya he dicho que ahora estoy muy ocupado con “los sucesos de Badajoz”.

    Saludos

  • DEOLAVIDE dice:

    Restituto: Me alegra que estemos de acuerdo al menos en un par de cosas.
    Primera: “Germanos contra Beréberes” no incorpora concepto racista alguno.
    Segunda: Es, según tus palabras, un “texto literario”, “sin valor político alguno”.

    Amortizadas estas tesis, propones otra no menos inconsistente: “Germanos contra Beréberes y etc.” sería, según tú, un texto “clasista”.
    “Clasista”, ¿por qué?. En tus palabras:
    “Se trata de elucubraciones en que J.A. pone de manifiesto la lucha que tuvo con sus propias contradicciones (no políticas, sino de origen social), pese a que como alguien que lo conoció me lo ha puesto por escrito “J.A. no toleraba la contradicción ni de su propio padre” (alguna anécdota de Girón que recoge Zavala da la razón a lo que digo). No quiero extenderme sobre el particular, porque alguien podría alegar que solo publico anécdotas y efectivamente, las tengo, y muy pintorescas. Baste decir que Germanos y Beréberes equivale a sacar de la maleta las camisas con el emblema nobiliario que se encuentran en la famosa maleta y que no ponen sino de manifiesto el J.A. que señalo.”
    Tener íntimas contradicciones, ¿equivale necesariamente a ser clasista?.
    Tú, Restituto, ¿no tienes ni has tenido nunca íntimas contradicciones, morales, políticas, sociales, personales?. Tener contradicciones, en mi experiencia, es lo común en la vida de las personas. Son esas contradicciones los diálogos íntimos que preceden a toda decisión. Lo importante, lo relevante en lo personal, en lo político, en lo social, no es tener contradicciones; es la respuesta que damos a ellas.
    Que JA era aristócrata. Efectivamente. Fatalmente (en la acepción de inevitable, de indefectible), sí. Nació en una familia aristócrata, como otros nacemos en una familia burguesa, obrera, campesina o de tradición militar.
    José Antonio, como nos sucede a todos, no eligió su cuna.
    Que JA tenía conciencia y orgullo de ser aristócrata. Yo diría que sí, en tanto esa condición estuviera vinculada al cumplimiento de una tarea singularmente exigente, vinculada a una especial responsabilidad. Pero tampoco esto significa ser clasista.
    Clasista es aquel (aristócrata, burgués, obrero o campesino), que reclama un privilegio para su clase por el mero hecho de ser tal clase, sin justificación en servicio especial alguno.
    José Antonio, por el contrario, desde el momento mismo en que inicia su recorrido falangista, desde el momento mismo del discurso de La Comedia, prescinde de toda defensa de los privilegios de su “clase” y, por el contrario, viene a reclamar para ella especiales sacrificios. No creo necesario recordarte citas en este sentido. Los conoces perfectamente, pero si las has olvidado o algún lector no iniciado lo requiere estaré encantado de transcribirlas.
    En conclusión:
    Analizar las causas del enfrentamiento entre aristocracia y pueblo llano y hacerlo en los términos que se hacen en el texto citado, puede ser acertado o no; pero en ningún caso puede deducirse de él una posición clasista del autor, menos aún si este fuera José Antonio, por cuanto sus planteamientos políticos, sociales y económicos rebaten la menor sospecha. Su propuesta política y social, cabalmente, fue reclamar para su “clase” la pérdida de privilegios y ventajas en orden a una profunda justicia social que hiciera posible reconciliar al pueblo con la Patria y volverle a la supremacía de los valores espirituales.
    Esta imputación tuya contra José Antonio, presentándolo como un clasista, no es sino una insidia sin fundamento.
    Una insidia más de las que vas sembrando a lo largo de tus comentarios. Una insidia que, en ausencia de argumentos doctrinales contradictorios, pretende desprestigiar a la persona que los propone.
    Así, José Antonio sería un clasista iracundo, inasequible a todo argumento que se le opusiera a su voluntad.
    También has deslizado insinuaciones nada veladas sobre la moralidad de José Antonio respecto al asunto de su supuesta relación con una mujer casada.
    Sin negar la importancia de la ejemplaridad, no voy a entrar al trapo de esta insidia. Insidia porque, aún cuando esté acreditada la existencia de una correspondencia que confirmaría un mutuo sentimiento amoroso, no hay constancia de adulterio en esa relación. Una cosa es sentir y otra consentir. Una cosa es amar o estar enamorado de una mujer (casada o no) y otra tener relación carnal con ella. Una cosa es ser tentado y otra pecar.
    Aún así, si efectivamente hubiera José Antonio pecado en esto, tal cosa solo puede escandalizar a quienes le hayan “divinizado”. No es mi caso. José Antonio, fue un hombre (no un dios). Y como tal hombre, pecador. Como todos. Y quién esté libre de pecado… ya sabes.
    Lo importante en esto, Restituto, es ser consciente del error, tener el coraje de reconocer el error y, en lugar de justificarse pretendiendo soberbiamente trocar el mal en bien, arrepentirse. Y esto, Restituto, entra en la esfera íntima de cada persona sin que, por otra parte, de todo ello pueda deducirse impugnación alguna de la bondad u oportunidad de los principios y valores que se proponen.
    Si hubiéramos de repudiar las ideas por los pecados de quienes las defienden, me temo que no quedaría una sola en píe.
    De insidia tengo que valorar tu, no por velada, insistente acusación de traición de José Antonio con relación a su propuesta de un gobierno “masón” de concentración. Restituto, sabes perfectamente que esta propuesta es una iniciativa a la desesperada para evitar la guerra civil ya iniciada. Una guerra que, en el último momento, José Antonio valoró en todo su horro y en todo su error. Una guerra que creyó en los últimos momentos cruel y estéril en extremo. ¿Se equivocaba?. Puede ser. De ahí a llegar a imputarle delito de traición hay que recorrer el camino de la insidia que, a falta de argumentos doctrinales, pretende desprestigiar las ideas infamando a la persona que las propone.
    Se han quedado por el camino otras respuestas a sendos argumentos tuyos: sobre el antifascismo o fascismo de José Antonio, sobre su nacionalismo o su antinacionalismo, sobre por qué aceptó la fusión con las JONS si existían divergencias con ella (o ellas)… Siento no tener en este momento tiempo para comentarlas, ni lo estimo conveniente para la paciencia del lector. En otra ocasión, si ha lugar.

    • restituto dice:

      Ya he dicho que mis impresiones están sacados de quienes conocieron a J.A. y de los que estaban dispuestos a hablar aunque “estuviesen locos” y no a presentar una versión de J.A. como si fuese San Luis Gonzaga. Es la lucha (contradicción) entre quien quiere convertirse en un revolucionario nacionalsindicalista (Ya escribí y demostré en “Patria Sindicalista” que J.A. no utiliza el término revolución hasta después de la fusión con JONS -discurso de Carpio de Tajo- (no así Ruiz de Alda que en 1933 hacía una interpetación del fascismo más revolucionaria que J.A. y que utilizó ese término en el discurso del Acto de la Comedia -lo que hizo que Vegas Latapié- vetase la publicación del discurso del aviador y para que no se interpretase como desaire Acción Española solo publica el de J.A.) y el aristócrata monárquico que fué hasta el final (ya he hablado de que llevó las camisas con el emblema de marqués a la cárcel), aunque le caía antipático Alfonso XIII (no era una excepción).

      En el libro de Zavala éste recoge la anécdota de Girón de que J.A, no aguantaba los olores del paisanaje y que se lavaba las manos después de darlas. En la misma línea Alcázar de Velasco me repitió (“tropecientas veces”) que Gaceo siempre la hacía ver que J.A. lo envió a Asturias en Octubre de 1934, “para ver si no volvía”, “pues nunca te perdonará que un simple torero se haya licenciado en filosofía y letras”.

      Eduardo Ezquer le escribió a J.A.,a finales de 1935 la famosa carta en la que decía: “O acabas con el señoritismo en la Falange o el señoritismo acabará con la mejor ocasión revolucionaria de España” (se cumplió la segunda parte).

      En Germanos y Bereberes J.A. asigna un papel rector a la aristocracia de la sangre, que no tiene nada que ver con lo que alguno llamó la demagogia hedillista (aunque esta consigna se la escribiría otro) de “Solo una nobleza, la del trabajo. Solo una clase la de españoles”. Pero yo he dicho que no tiene contenido ideológico, pues simplemente se trata de un señor que, vulgarmente hablando, dice “que desciende de la pata del Cid”.

      Bien es cierto que en la campaña electoral de 1936 (donde dice que la Falange ha afirmado con más limpidez que nunca su perfil anticapitalista), lanzó consignas que eran el contrapunto de su intervención en las elecciones de 1933 con los monárquicos de Cádiz. Llega a atacar el concepto paternalista, “la caridad” (que ahora defiende Intereconomía diciendo que los Sindicatos cumplan el papel de Cáritas), formulando críticas que podrían afectar a su círculo familiar (concretamente a la condesa de Villafuente Bermeja, madre de Sancho Dávila), cuando critica el reparto de abrigos de punto (los roperos de caridad) diciendo aquello de “Nosotros no repartimos abriguitos de punto, sino camisas azules para que los obreros sigan manteniendo sus ansias revolucionarias”, episodio que recuerda al que relata García Venero cuando Hedilla con unos falangistas, procedió a tachar los letreros que lanzaban la consigna de atender al necesitado, que se iniciaban “por Caridad”, tapánolos con un letrero que decía “por Justicia”.

      Sobre el nacionalismo de J.A. ya transcribí las declaraciones a “Ahora”, poco después de la fusión con JONS donde opone la revolución fascista a la revolución marxista (en esa entrevista se proclama fascista con todas las de la ley, si bien no es el fascista de derechas que escribía en La Nación) y manifiesta su propósito de incorporar a los socialistas diciendo: “TODO SOCIALISTA ESPAÑOL LLEVA DENTRO UN NACIONALISTA”.

      Sobre la fusión de las JONS me remito a la nota de J.A. en F.E. a la que ya hice referencia diciendo que son cojonudos y que lo único que hubo que discutr, fué la insistencia de JONS “en cierto tipo de afirmaciones sindicales”, que J.A. reconoce que en FE estaban más desdibujadas (“retardando su actuación -operativa-” -cito de memoria), pero que no hay problema pues esas proposiciones de JONS han sido aceptadas.

      Naturalmente todos no vieron la fusión de igual forma. Ya he repetido “tropecientas veces” y en artículo en “Patria Sindicalista” recogí las declaraciones de Luis González Vicén en cinta magnetofónica, que este último se opuso a la fusión con FE por considerar que Falange Española “era un partido completamente de derechas” y la prueba la tenía en su propia casa, pues su padre era el Jefe de Falange Española en Valladolid (según su hijo “un teniente coronel de infantería monárquico y derechista”), produciéndose ya en aquélla época un conflicto generacional por la cuestión aludida, que determinó que el representante del ala izquierda del jonsismo vallisoletano abandonase la casa paterna.

      En todo caso el que se mantengan estas discusiones no confirma sino la muerte del Falangismo como organización política, aunque, para ser consecuentes con lo que proclamáis, estimo que en Callao se debió por empezar a clarificar la situación de la pugna Ramiro y J.A. algo previo para la actuación política, como aquí se ha sostenido y la “causa de que no arranquemos” y, efectivamente, debe ser un asunto que preocupa extraordinariamente a los españoles.

      • DEOLAVIDE dice:

        No, a los españoles no les preocupa en absoluto. ¿Qué les preocupa a los españoles?
        A los españoles (caso de encontrar a alguno) sin duda les preocupa que “la roja” gane la eurocopa. (Es sarcasmo)
        Que José Antonio no era nacionalista, lo repitió hasta aburrirse y aburrir a quienes les escuchaban. Mismo riesgo correría de repetir las innumerables ocasiones que lo expuso (el nacionalismo es el egoísmo de los pueblos, es una estupidez, es elevar a categoría colectiva el egoísmo individual, no somos nacionalistas, somos españoles… etc.)
        Que no era fascista, lo hemos analizado en este portal sobradamente. A lo ya expuesto me remito.
        ¿Que por qué aceptó la fusión con Ramiro si tantas cosas les separaban?. Habría que preguntárselo a Ramiro, porque el hecho (como ya he expuesto) es que los puntos programáticos y el posterior desarrollo doctrinal de FE de las JONS corresponden al pensamiento joseantoniano, en aquello que difiere del de Ramiro (concepto de individuo, concepto de Estado, régimen político, nacionalismo). Sin duda Ramiro lo entendió así y por ello pretendió desbancar a José Antonio de la jefatura nacional. Lo demás, Restituto, cuentos. Más o menos interesantes para la anécdota y el chismorreo, pero solo eso, cuentos.

    • restituto dice:

      Sobre el desprestigio de J.A. aclararlo con Zavala. Yo no he manipulado nada. Es cierto que la “chuscada” de Alcázar de Velasco (y tengo bastantes cosas más por el firmadas -por escrito- en documentación que tengo- referidas a J.A. en esa línea) y la declaración de Luis González Vicén (transcrita ampliamente en “Patria Sindicalista- con algunas alusiones a J.A. del jonsista vallisoletano ¿Ha contribuído “Patria Sindicalista” a la difusión de la insidia?) son aportaciones mías -el testimonio de Vicén ya lo publiqué en “Patria Sindicalista”).

      Los términos de la carta de Eduardo Ezquer han sido ampliamente difundidos por historiadores -aunque mi información proceda del propio Ezquer- como Stanley G. Payne.

      La anécdota más rocambolesca sobre J.A. (la de Girón) está transcrita en el libro de Zavala. Así que es falso QUE YO MANIPULE NADA. Yo la cita de Girón la he efectuado resumida pero es de este contenido y te animo a que transcribas la textual del libro. Igual que la que allí sale de Girón referida a la pluma estilográfica que José Antonio arroja a Sainz Nothnagel (falangista que defendió el nazismo hasta el fin de sus vidas) ante una observación que éste le hace sobre su caudillaje. No sé si habéis leído el libro de Zavala, aunque tengo la impresión -en tu caso concreto- que tampoco has leído los de Bravo. Allí explica el asunto del punto 25 donde no se recoge lo de “la interpretación católica de la vida es la verdadera”, significando Bravo que la intervención de J.A. en este punto, que califica de polémico, tuvo en cuenta la diversidad religiosa, de la Vieja Guardia, teniendo en cuenta J.A. que “MUCHOS” de la misma, según Bravo eran agnósticos o ateos. Al hilo de este punto (entrevista de 25 de junio de 1934) de Francisco Bravo con J.A. en el domicilio de éste en Madrid, se recoge unas declaraciones de J.A. que levantarían polvareda en la Conferencia Episcopal Española actual, sosteniendo J.A. que la infancia ha de ser educada por el Estado, facilitando, generosamente, eso sí, que los padres que quieran dar instrucción religiosa a los hijos puedan solicitar los servicios del clero. Voy a hacer un esfuerzo y buscar la cita literal (pues no dispongo de mucho tiempo próximamente, por necesitar dedicarlo a poner en limpio mi investigación histórica, que espero comienze a salir a la luz):

      “(Pregunta de Francisco Bravo):

      —La infancia será educada por el Estado.

      (Respuesta J.A.) —Indudablemente. Mas los padres que quieran dar a sus hijos una instrucción religiosa podrán utilizar los servicios del clero con plena libertad. El culto será respetado y protegido. Pero como sostiene Mussolini, “hombre providencial deparado a Italia” según el Papa, la formación de la infancia y de la juventud corresponde al Estado. Un acuerdo inteligente sobre el particular evitará todo equívoco.”

      (Francisco Bravo: “José Antonio, el hombre, el Jefe, el Camarada”.-Ediciones Españolas.-1940, págs. 28-29).

      Para concluir: A salvo del testimonio de Vicén -transcrito en su día en “Patria Sindicalista” y de la chuscada de Alcázar de Velasco (el asunto Ezquer es sobradamente conocido) y, subrayo que la mayoría de falangistas, respecto a jonsistas es de 2 a 1, en “La pasión de José Antonio”, recomiendo que se lea para opinar sobre el particular, salen a la luz o se reiteran (lo de la relación de J.A. con La Bibesco lo sacó Petón en su libro -siendo calificado el asunto como una insidia- aunque ahora cuando lo dice Zavala el personal no dice ni pío), yo no he dicho nada de particular y te aseguro que en el libro de Zavala podrían encontrarse lo que tu llamas “manipulaciones” a destajo, bien entendido que Zavala significa que J.A. era un hombre …. que hay que revisar la visión idealizada del mismo, etc., etc.

      • restituto dice:

        OTROSÍ DIGO:

        Sobre el clasismo de J.A. (yo ya hecho mención de su actuación en la campaña electoral de 1936 con su postura”más revolucionaria que nunca”,según sus propias palabras, que he aprobado) creo que antes que al que suscribe se le debería hacer esa observación -por tu parte, pues si no estoy mal informado eres del FES desde siempre- a Raimundo Fernández Cuesta y Merelo, defensor del proyecto de Ley de Títulos y Grandezas del Reino, que sostuvo que el defender la aristocracia de sangre es “joseantoniano” (rechazando las críticas de algunos falangistas de la época- -según nos ha informado García Serrano en “La Gran Esperanza”, también Raimundo, aparte de “criados con librea” estaba rodeado en casa de retratos de la familia real-) y a Manuel Valdés Larrañaga -conocido en medios falangistas como “el hombre de la Zarzuela”,que sostuvo (ver libro de “La Falange al Movimiento”), que José Antonio siempre fué monárquico y que hubiese defendido la restauración de la monarquía por Franco.

        Es obvio que también hubo falangistas -casi todos- que apoyaron la decisión de Franco sobre el particular, si bien fué por ganapanería o “para hacer la pelota al Caudillo” (“no era nuestra solución, pero era la que Franco ofrecía”, escribió Girón), a los que podríamos enmarcar en el “sector de la revolución pendiente”, pero los citados anteriormente son ejemplos paradigmáticos del falangismo clasista de que hablo (Valdés será cesado por Girón) pues si de estos señores hubiese dependido (ambos íntimos amigos de J.A. y uno de ellos albacea testamentario) seguramente careceríamos en España de Seguridad Social.

        • DEOLAVIDE dice:

          Bravo, Zavala, Raimundo; grandes ideólogos del nacionalsindicalismo. Sus aportaciones doctrinales han contribuido decisivamente a la consolidación y desarrollo de la doctrina joseantoniana. (Es ironía, se entiende).
          Vamos a ver, Restituto; ¿por qué no te dejas de cuentos, de parapetarte en las opiniones de otros y nos expones las tuyas propias?. Si no, voy a terminar por creer que eres de esos que tiran la piedra y esconden la mano.

          Ítem más:
          ¿He afirmado que “manipules” los hechos o los comentarios de tal o cual?. No lo recuerdo.
          Lo que he dicho y sostengo es que tus comentarios, en ausencia de argumentos doctrinales, tienen por objetivo desprestigiar la persona de José Antonio como medio para desacreditar su pensamiento. Esto se llama y lo llamo insidia (manipulación, en este sentido, también). Una insidia que ni tan siquiera es gallarda por cuanto se parapeta en el cómodo burladero de opiniones de otros; chisme de comadres y corrala, propios de los reality sow, sin efecto ni relación alguna con la doctrina que se discute.
          A ti te gusta enfangarte en ese lodo. Yo no tengo interés alguno en ello. Si otros, sea PS o quién fuere tienen a bien darle pábulo, allá ellos.

          • restituto dice:

            Lo peor es la incongruencia. Raimundo, Francisco Bravo,etc, no han tenido importancia doctrinal alguna, pero, en el caso de Raimundo, creo que es una contradicción en tu caso, ya que siempre el FES tuvo una especial vinculación con este señor, así como con Valdés -aparte de Jato-, y siempre los habéis considerado los joseantonianos por excelencia y ellos han sido los que os han dado el espaldarazo con el J.A. de la fundación.

            Sobre la fusión JONS-FE saco a colación la nota de la fusión de J.A. en FE (exultante y llena de piropos a los “gallos de marzo”), pero ¡no señor! tiene que venir el Sanedrin (nunca mejor dicho) para definir la buena doctrina.

            Sobre Germanos y Bereberes primero dices que seguramente no es texto joseantoniano. Después dices que es de los “textos repudiados” por el fundador. Al final cuando gente que conoce de maravilla nuestra historia como “José Antonio”, el que interviene en el foro y que explica el proceso de este texto, resulta que dicho texto ya forma parte de los libros canónicos y cuidado con criticarlo.

            De ello deduzco que José Antonio -y esto también lo escribió alguien- se encontraba en una Falange sin falangistas. Lo que digan o dejen de decir los hombres de las primeras horas, sean consejeros nacionales, jefes territoriales o provinciales, o hayan sido palmas de plata (bien o mal concedidas el expediente resolutorio llevaba la firma de J.A.) no tiene valor alguno. Hasta que vinistéis vosotros nadie había con autoridad para doctrinalmente definir la doctrina de J.A. Si las loas a Hitler vienen de la “corte literaria de José Antonio”, sois vosotros los depositarios de las esencias para definir lo que sea pertinente. Lo dicho: Los únicos falangistas sois vosotros. El resto, por mucho que sean de las primeras horas, pasaban por allí. Si Juan Carlos de Borbón anda por sus ligues en la prensa (aquí ya no hay tentación) hay pecado y está incapacitado para la magistratura. Cuando Martin Otin irrumpe en ese terreno, refiriéndose, a J.A. es una insidia (todavía recuerdo a un interviniente en “La Espiral” criticando la difusión de ese infundio y acuando a los administradores dde ser enemigos de José Antonio). Ahora, con Zavala (autor de éxito) y que pese a los temas de “salsa rosa” en que incide, muestra su simpatía por J.A., entonces ya se trata de “un buen chico”.

            Pues, nada, ¡adelante! y cuidado con actuaciones conjuntas con Anguita, sin antes aclarar el pleito Ramiro-J.A. y que el comunista “especial” haga una afirmación rotunda de que la interpretación católica de la vida es la verdadera y la española.

          • DEOLAVIDE dice:

            Verifico que no haces otra cosa que dar capotazos detrás del burladero. Eso, y palos de ciego.
            Por ahora no he dicho ni pío sobre la propuesta de Anguita. Cuando lo haga, me atendré a ella.

  • Jose Antonio dice:

    Ok, Elo. A mí las poesías de identitario pero han bajado muchísimo la moral. Tras el éxito de la mani del sábado, cuando parecía que se iniciaba un camino de normalidad, me entero de que se acaba de editar un libro de poemas nazis , escrito y editado por falangistas.

    Creí que era una invención de identitario, y resulta que está disponible en librerías, qué horror.

    Perdona si te han molestado mis comentarios.

    Con libros como los que cita identitario, no sé si es mejor defender lo falangista desde Upyd, no lo sé.

    • elobeygrande dice:

      Jose Antonio.
      La moral no puede bajar, estamos empezando algo que puede ser muy importante y no podemos caer en el pesimísmo y la resignación, yo por lo menos no lo haré. Creo además que se empieza a clarificar el mundillo azul, en gran parte debido a los debates que se mantienen en Hispaniainfo con gente de la talla de Restituto, Deolavide, JJPerales, Cabanas y,las tertulias del Krak por supuesto.

      Ale, un fuerte abrazo

      Cafe

      Fuerza y honor

  • Jose Antonio dice:

    Elo, ? qué quieres decir con que el Brain Trust estaba superado al final de los anos 30 ? ? Sabes de lo que estás hablando, al menos ? ? Sabes lo que era el Brain Trust ?

    Porque el Brain Trust estaba aún bien activo entrada la década de los 50.

  • Jose Antonio dice:

    Desde luego, hay un serio problema de imagen. Se monta en Callao una mani no demasiado estridente, con lemas y estética digeribles para la sociedad actual.

    Y a unos metros de Callo, en la Casa del Libro, la gente de a pie puede ver un libro titulado “poemas de la Alemania eterna”, con poemas estridentes que identitario nos ha citado amablemente.

    Si esto no es un problema de imagen..

    Miguel Angel Vazquez no es nazi en absoluto, es un falangista en estado puro, pero ha editado este libro, que encima se venderá bien.

    No sé que pensaréis en este foro, pero hay un serio problema con todo esto.

    ? La gente de la calle entenderá que el nacionalsindicalismo no está ligado al franquismo ni al nazismo ?

    Hedilla y Dionisio Ridruejo eran falangistas, pero también lo eran Girón de Velasco, Arrese y Fernández Cuesta,y no es que colaborasen con el franquismo,es que eran franquistas en estado puro. A la gente le puedes decir: oye, José Antonio fue fusilado en 1936, no se le pueden cargar los crímenes de la dictadura. Y entonces te dirán: “? Y sus amigos Girón y Fernández Cuesta ?”.

    Podrás decir: oye, no tenemos nada que ver con los pardos, ni por asomo ;podemos llenar de improperios aquel régimen y a sus protagonistas,y entonces el que tengas enfrente entrará al Corte Inglés o a la Casa del Libro y verá los poemas de la corte literaria de José Antonio dedicados al Fhürer. En lugar de insultar a identitario, deberíamos más bien pensar cómo solucionar esto.

    Houston, tenemos un problema.

  • Jose Antonio dice:

    Elo, no quiero en absoluto defender a los nazis ni compararlos con los falangistas, Dios me libre.

    Pero noto en tí una rara agresividad que no veo en nadie más en este foro. ? Que me faltan lecturas ? Qué sabrás tú..Leo mucho, pero no todo está en los libros; desde luego la educación y el sentido común no están en los libros.

    En EEUU el nivel de paro en 1930 era del 24%, y en 1941 del 16%. El New Deal de Roosevelt (un programa keynesiano similar al de los nazis) no había sacado a América de la Gran Depresión. Con Harding había pleno empleo, y tras dos legislaturas de Roosevelt el paro seguía en el 16%. A América la sacó de la gran depresión la Segunda Guerra Mundial, que creó empleo gracias a los pedidos masivos del ejército a la industria americana.

    Esto no lo leo en cómics, evidentemente, esto está en los libros, libros fundamentales que parece no has leído.

    Siempre es molesta la arrogancia intelectual, pero molesta más aún cuando viene de alguien que va de lo que no es.

    Aprende de Restituto: es super culto y a la vez muy humilde. Igual que Cabanas, y que muchos otros. Pero no rebajes el nivel de este foro. Argumenta, no insultes.

    Me pillé un cabreo viendo los poemas al fhürer de falangistas de los 40 que colgó identitario, pero no me he puesto a insultarle, por mucho que me sienten a cuerno quemado algunos de sus posts. ? Conoces la ética y estilo falangistas, Elo ? ? Conoces el significado de los conceptos cristianos de humildad, caridad, perdón a los enemigos ?

    Menos lobos, caperucita y un poco más de humildad, que imperios más grandes han caído.

    • elobeygrande dice:

      Jose Antonio,

      El detonante de mi comentario contestando a Identitario es el siguiente; contestación a Deolavide, creo que sigue colgado un poco más abajo

      “Muy significativas sus fuentes de información.

      Primero, porno-gay-sionista minutodigital (por cierto, con servidor en Israel) y ahora esto.

      Por favor, empápese de la poesía falangista, y deje de visitar esas web tan nocivas. Acabará Vd circuncidándose, si no la hecho ya”.

      Ale, me sento fatal

      Si eres asiduo a este foro habras podido comprobar que siempre respondo con argumentos, intentando mediar entre enfrentamientos que no conducen a ningún sitio, pero este post de Identitario me parecia una chulería que tenía que ser contestada, por mucha ética, estilo y paciencia que tenga.

      Cafe

      Fuerza y honor

    • elobeygrande dice:

      Por cierto el pleno empleo (no lo fue tal) sería con el presidente Coolidge (vicepresidente con Harding, muerto prematuramente en la presidencia,solo pudo estar al frente de la presidencia escasos dos años), su sucesor (de Coolidge) el presidente Hoover(republicano) logro la tasa de paro más alta de su época.

      Rooselvet, logro bajar la tasa de paro más de la mitad con su política intervencionista a finales de los años 30 (no como tú dices), como dije en mi post anterior. A principios de los años 40 los EEUU estaban al final de sus problemas económicos.

      La entrada en la guerra mundial, los yankis nunca fuerón muy partidarios, aceleró el proceso, por otra parte lógico como puedas imaginar y no hace falta explicación.

      Por cierto, sabes qué partido es más segregacionista y porqué.

      Ale, pásalo bien

      Cafe

      Fuerza y honor

    • Deolavide dice:

      Sí, tenemos un problema. No es de ahora. Pero tenemos una deuda. Entregar lo que recibimos: la doctrina joseantoniana limpia y exacta.

  • restituto dice:

    Por alusiones: Yo he dicho que con “Germanos contra Bereberes” puede justificarse el “racismo” (lo entrecomillé, de J.A.) y lo escribí en el contexto de las citas de Carlos Rodriguez TNS, que conoce la recopilación de Agustin del Río Cisneros, tan bien como los que le critican, pero no quiere decir que yo lo califique de racista por eso. Mi explicación (y que baso en las impresiones que he recogido de algunos que le conocieron) es más pedestre y podría resumirse en el refrán de “la cabra tira al monte”, pues J.A. no era como don Miguel P. de R., un “todoterrreno”.

    Yo ya dije que lo he calificado de “texto literario” y no le doy valor político alguno. Ya he sostenido y, refiriéndome, a los últimos actos políticos de J.A. qu este J.A. no el falangista peleón al frente de sus hombres, que algunos nos quieren hacer ver, pues si así fuera habría que someterle a depuración o juicio sumarísimo por el asunto, repetidamente citado por mí, del programa y gobierno de coalición nacional. Ya he dicho, “para ser gráficos” que el último J.A. lo calificaría de falangista de Cantarero del Castillo (liberal y social-demócrata).

    Lo de “Germanos y Bereberes” estimo que tiene un valor político nulo y para mi más que contenido racista lo tiene clasista. Se trata de elucubraciones en que J.A. pone de manifiesto la lucha que tuvo con sus propias contradicciones (no políticas, sino de origen social), pese a que como alguien que lo conoció me lo ha puesto por escrito “J.A. no toleraba la contradicción ni de su propio padre” (alguna anécdota de Girón que recoge Zavala da la razón a lo que digo). No quiero extenderme sobre el particular, porque alguien podría alegar que solo publico anécdotas y efectivamente, las tengo, y muy pintorescas. Baste decir que Germanos y Bereberes equivale a sacar de la maleta las camisas con el emblema nobiliario que se encuentran en la famosa maleta y que no ponen sino de manifiesto el J.A. que señalo.

    La entrevista que concede J.A. en su casa al periodista de “La Vanguardia”, en 1935, tras su visita a Barcelona ilustra su perfil psicológico. En la versión literal de “La Vanguardia” y no en la “acicalada” que recoge del Río Cisneros (en las O.C. de Plataforma 2003 se recoge la original), J.A. refiriéndose al papel de los sindicatos nacionalsindicalistas sostiene que no son sindicatos amarillos, y que emplean el diálogo, la huelga o ¡la violencia! contra la patronal, según las circunstancias. En esa entrevista cuando el periodista pregunta por J.A., el mayordomo se refiere al jefe de Falange como “señor marqués” y la estancia se encuentra repleta de retratos de la realeza femenina. Este marco es el de “Germanos y Bereberes”.

  • Jose Antonio dice:

    Deo, no creo que identitario esté diciendo que nazis y falangistas sean lo mismo.

    Lo que está diciendo es que si se recurre a la tv y a la versión oficial de los hechos como fuente documental, y el revisionismo es inadmisible y está muy bien que esté penalizado, ello vale tanto para nazis como falangistas.

    Una peli es una peli, no es una prueba irrefutable de verdad histórica. Creo que eso es lo que quiere decir, no creo que quiera igualar las dos doctrinas.

    Elo, creo que ves demasiado tómbola. Ahora que está pasada de moda la escuela marxista de la historia, vas a inaugurar la escuela marujona de la historia. Ahora el tratado de Versalles, el pasillo de Danzig, la gran depresión del 29, el expansionismo soviético, los intereses de Wall Street, el “brain trust” de Rooseveltt, todo eso no cuenta nada para el estallido de la segunda guerra mundial.

    Todo ocurrió porque no sé quien era marica. Estás a nivel de corrala. ? Quién decías que era corto de entenderas ?

    • elobeygrande dice:

      Claro Jose Antonio, y el pueblo Alemán por aquella época unos de lo más cultos de Europa ( es decir del Mundo) votarón libremente a este engendro, al mismo nível de Stalin,está claro que la culpa siempre es de los demás, lo mismo está pasando ahora mismo, la culpa de los de fuera en especial de los “yankis” (mira que no me caen bien) que vienen cada cuatro años a votar al PPOE, lo que tengo que leer.

      El pueblo Alemán se equivoco y poco más hay que decir, ellos mismos lo han reconocido. El tratado de Versalles, el “brain trust” y la gran depresión , la más afectada la propia USA, estaba superada a finales de los años 30.

      Creo que al que le faltan lecturas es a tí, deja los comics y ponte seriamente con libros de historia.

      Ale, a ver Tele5 que es lo tuyo.

      Cafe

      Fuerza y honor

      • Identitarios indoeuropeos. dice:

        Como dije,en esta cuestión hay una relación inversamente proporcional entre emotividad y capacidad de raciocinio.

        Y Elobey por lo que se ve es muy emotivo.

        José Antonio tiene razón. Situar las causas de la II Guerra Mundial en una supuesta disfunción sexual del Canciller alemán, dice muy poco del bagaje cultural de nuestro querido interlocutor. Y deja el nivel intelectual del foro por los suelos.

        Recomiendo a elobey leer más y ver menos la tv.

        • elobeygrande dice:

          Pues yo te recomiendo que sigas viendo más porno-gay-sionista (tú respuesta a Deolavide) para ver si te curas, aunque lo veo difícil, los pardos, cabezas rapadas lo teneis complicado.

          Ale, a subir el nível del foro, qué bueno, como su camarada Jose Antonio.

          Cafe

          Fuerza y honor

  • Identitarios indoeuropeos. dice:

    “Pero llegó una noche sin estrellas.
    -Rojo el Cielo y la Tierra. Negra la Cruz Gamada-.
    Y Adolfo Hitler, con su voz de Historia,
    Resucitó en la espuma de la leyenda germana.
    Y el mundo vio a Sigfrido nuevamente
    Bañarse con la sangre de la Bestia inmolada.

    Y, como en la tragedia nibelúngica,
    En un orto de frutos y esperanzas,
    Entre cantos y risas, las walkyrias,
    Con pámpanos del Rhin, tejen guirnaldas…”

    Federico de Urrutia. “Nuevo Poema de Europa. La espada de Hitler”

    • DEOLAVIDE dice:
      • Identitarios indoeuropeos. dice:

        Muy significativas sus fuentes de información.

        Primero, porno-gay-sionista minutodigital (por cierto, con servidor en Israel) y ahora esto.

        Por favor, empápese de la poesía falangista, y deje de visitar esas web tan nocivas. Acabará Vd circuncidándose, si no la hecho ya.

        • elobeygrande dice:

          Pues nada Idententitario Indio, voy a cambiar el orden de mis frases.

          Cuando un tonto sigue una linde y la linde se acaba, el tonto continua.

          Ale, no puedes irte a tus foros identitarios de la “pureza de la sangre y de la raza”. Pesado eres.

          Me aburres y ocupas espacio en el servidor y eso cuesta dinero.

          Cafe

          Fuerza y honor

          • Identitarios indoeuropeos. dice:

            Hay a quien no le gusta el CAFE. Démosle dos tazas.

            Más poesía falangista:

            “Gloria es ser, ser es vivir.
            Vivir es llegar…
            Vivir llegar y ser,
            Todo es un hombre
            Y un hombre es todo un pueblo…
            Pueblo, alas y armas.
            ¡Führer!¡Fe!¡Laurel!…”

            Angel Alcázar de Velasco. “Hendir”.

        • DEOLAVIDE dice:

          ¡Anda!, si eres tú. El mismo tú de siempre disfrazado ahora de camarada identitario de buen rollito. ¿No tenéis a otro para encargarle esta tarea de “entrismo” que tan penosamente vienes haciendo en esta página?. ¿No tenéis a alguien capaz de escribir dos frases coherentes sin recurrir a la burda descalificación y al insulto grosero?.
          Lástima que hayas echado por tierra tu nueva estrategia de buen camarada y tal. Te han podido las vísceras pardas. No has soportado ver la imagen de las “temibles” víctimas (la bestia inmolada) de tu führer.
          Lo cierto es que no sé que pintas en un portal de pensamiento joseantoniano. Bueno, sí, lo sé: sembrar tu racista semilla de odio.

          • Gondomar dice:

            Que conste que yo fui el que te acusó en una ocasión de utilizar como fuente Minuto Digital, pero no tengo nada que ver con este Identit-ario Europedo que utiliza alguna expresión similar a las mías. Nada hay que me repugne más que el identitarismo (del cual MD es representante, por mucho que empeñe el Europedo) y los nazis disfrazados.

          • Identitarios indoeuropeos. dice:

            Estimado Deolavide:

            Los calificativos van referidos a minutodigital no a Vd.

            Si lo ha interpretado de otra otra cosa quiero disculparme por el malentendido.

            Soy falangista joseantoniano. Otra cosa es que malinterprete también el nick.

            Con todo, tenemos puntos de vista muy similares.

            Discrepar de una cuestión histórica es accesorio, ¿no cree?

    • Opinante dice:

      ¿Qué me dices de ls crímenes contra la humanidad, como los crematorios y campos de concentración y de muerte? Nunca se vió tanta impiedad. Jamás, tanto desprecio al hombre, a su dignidad.

      Y aquel criminal genocida pagó con su vida todos sus crímenes … y con la de millones de alemanes y con la destrucción de esa nación orgullosa y noble que es Alemania.

      • Identitarios indoeuropeos. dice:

        Yo creo que la intensidad de un “crimen de guerra” es directamente proporcional al número de películas que la industria de Hollywood coloque en el cine (más de 200 hasta la fecha).

        Como la imagen apela al sentimiento, mientras que la lectura apela a la razón, este debate se hace muy complicado: hay un adoctrinamiento audiovisual previo que bloquea el intelecto.

        Sobre todo porque sostener una postura (la revisionista)está castigada con penas de cárcel.

        Y esta cuestión nos afecta (ley memoria histórica). Un ejemplo:

        http://www.youtube.com/watch?v=Oklolgk5d2M

        • DEOLAVIDE dice:

          ¿Nos tomas por idiotas?.
          ¿Crees que puedes justificar los crímenes nazis alegando la utilización propagandística de la historia por unos u otros?.
          Lo crímenes nazis, de lesa humanidad, como los crímenes estalinistas y los de otros tantos sátrapas y tiranos, están ahí. Son hechos irrevocables.
          ¿O acaso pretendes decirnos, con imágenes, que también los falangistas fueron unos asesinos semejantes, si no iguales, a los nazis?
          Sigo sin entender que pintas en un foro de pensamiento joseantoniano.

        • elobeygrande dice:

          ¿Falangista Joseantoniano?

          Pon tú nombre y apellidos.

          Ale, vamos, identifícate

          Cafe

          Fuerza y honor

      • elobeygrande dice:

        Hombre Identitario Indio, veo que te gustan los videos.

        Pues nada te dejo una superproducción de Hollywood, se nota el montaje yanki un montón. Al principio sale un “tipo” muy raro, con un bigotito muy curioso, moviendo la manita de una manera muy sospechosa, no sé, como de amanerado, flojito, vamos el típico exponente de la supremacía de la raza aria. Siempre he pensado que el problema de Adolfo fué no declarse homosexual, seguramente nos hubieramos evitado más de 50 millones de muertos, pero en aquellos años de principos del siglo XX estaban muy mal vistos.

        En fín, “tontolaba” (persona corta de entendederas), lo siento tengo que decirtelo así porque con el refrán es imposible, no lo pillas, lo cual es lógico por otra parte, te dejo el primero de 7 videos muy interesantes.

        Ale, alumno aventajado de Rosenberg, qué te den.

        http://www.youtube.com/watch?v=B2Rc-NtHfLU

        Cafe

        fuerza y honor

    • restituto dice:

      Si señor. Cierto este artículo. Y es de un “joseantoniano”. El que entrevistó a J.A. tras la escisión (expulsión para quien les guste) de Ramiro y al que éste calificó de “periodista mercenario”. Espía alemán según los archivos del MI5, (informes hechos públicos por el historiador Martin de Pozuelo9. Pero tampoco es que se descubra el Mediterráneo.

      Más pintoresco es el artículo de Víctor de la Serna, consejero aúlico de Hedilla y republicano del partido radical (autor del folleto del Gobierno explicando lo sucedido en Asturias) y pasado a la Falange, escrito al día siguiente de la muerte de Hitler en “Informaciones”, donde el hijo de Concha Espina sostenía que moría un hijo predilecto de la Iglesia y que “en el Cielo hoy hay fiesta mayor”.

  • José Antonio dice:

    Deo, el artículo “germanos contra bereberes” no pudo ser desmentido por José Antonio puesto que fue escrito por él durante su cautividad en Alicante, durante sus últimos días de vida.

    No es apócrifo, fue su sobrino Miguel Primo de Rivera, antiguo alcalde de Jerez de la Frontera, ponente de la Ley de Reforma Política en 1976 y amigo personal del rey Juan Carlos y su hijo Felipe (con los que va de cacería), quien lo dió a conocer, a pesar de que disiente del contenido del artículo.

    En 1976 no lo dió a conocer porque Adolfo Suárez se lo desaconsejó por estar en contradicción con las tendencias de la opinión pública y de la propia militancia falangista, así como por estar en contradicción con sus posturas anteriores.

    El hispanista Stanley Payne, que en modo alguno es un racista y que simpatiza con la figura de José Antonio (aunque desde una perspectiva liberal, como buen anglosajón) es quien convenció al sobrino de José Antonio de que lo publicase, y el que lo ha popularizado.

    Me temo que al final de su vida José Antonio suscribió las ideas del conde Gobineau.

    • DEOLAVIDE dice:

      Puede que no me haya explicado bien. Intentaré hacerlo mejor.
      “Germánicos contra Beréberes. Quince siglos de historia de España” (sea o no de José Antonio) no es un alegato racista (como se pretende interesadamente por quienes serían beneficiarios de tal desvarío).
      No hay en él (salvo torticera interpretación interesada) justificación alguna de la raza como sujeto de la historia, ni de España ni universal, ni puede deducirse de ninguno de sus párrafos un concepto racista de soberanía.
      No lo es el identificar las distintas etnias actoras de la historia de España, lo que no es otra cosa que la constatación de un hecho que en ningún caso fundamenta tesis alguna de supremacía racial de una sobre otras.
      Esto es lo que sería, en su caso, doctrinal y políticamente relevante.

      Este texto es un ensayo –inconcluso, provisional-, no sobre lo que fue la Reconquista (a pesar de comenzar preguntándose sobre la misma) sino sobre la causa de la desafección del “pueblo” español a su “clase” dirigente (aristocracia, milicia, clero). Un ensayo, si se quiere, sobre dos Españas (en este caso, la España dirigente y la España dirigida).
      Un ensayo, por otra parte, a todos luces inconcluso, pendiente de revisión. En definitiva, un borrador. Un documento no definitivo.

      El autor propone la hipótesis de que dicha desafección trae causa del proceso histórico de la Reconquista.
      Un Reconquista que el autor concibe como una pugna multisecular por el poder militar y político entre una minoría semítica de gran raza –los árabes- y una minoría aria de gran raza –los godos-, en la que el pueblo (beréberes y aborígenes) habrían actuado en calidad de actores secundarios, sea como gente de tropa, sea como súbditos resignados.
      La Reconquista, dice el autor, “fue una disputa bélica por el poder político y militar entre dos pueblos dominadores, polarizados en torno a un pugna religiosa”, sobre el substrato indiferente o resignado del pueblo (berebere o aborigen) sometido a uno u otro.
      El desafecto popular a su clase dirigente traería causa de este devenir histórico.

      Se puede o no estar de acuerdo con esta explicación sobre la causa del “desencuentro” del pueblo español con su aristocracia, su milicia y su clero.
      Personalmente estoy de acuerdo en el análisis de lo que fue la Reconquista.
      No lo estoy en otros considerandos que pretenden acreditar a esta como la causa eficiente de tal desafección popular (que no se puso de manifiesto sino en fechas históricas relativamente recientes).

      En cualquier caso, como he expuesto, nada hay en este ensayo –inconcluso, provisional- que dé píe a afirmar un planteamiento racista de José Antonio, ni en lo doctrinal ni en lo ideológico.
      Hacerlo es simple superchería.

  • DEOLAVIDE dice:

    SOBRE GERMANOS CONTRA BEREBERES.
    Volviendo sobre temas propuestos en anteriores comentarios paso a analizar la epístola supuestamente joseantoniana, “Germanos contra beréberes. Quince siglos de la historia de España”, que menciona Restituto como expresión de “racismo” en JA y que se viene citando últimamente con cierta insistencia.
    (Aviso: Utilizo un análisis redactado hace algún tiempo)
    Según leo de J. Camba Vila sería este de “Germanos contra beréberes” un escrito apócrifo o, en otro caso, finalmente repudiado por el propio José Antonio.
    En cualquier caso, sí me atrevo a poner en duda que tal texto (de ser de José Antonio) contenga una visión racista de la historia, de la de España en particular y de la universal en general, y que pueda deducirse de ello un concepto racista de soberanía (que sí es propio del nazismo).
    Y esto por varios motivos:
    El primero, porque no hay en el “resto” de la obra joseantoniana ningún elemento coherente con dicho planteamiento racista. Ningún argumento de José Antonio “avala” la interpretación racista de la historia, propia del nazismo (al que, por cierto, no dedicó José Antonio especialmente alabanzas).
    En segundo lugar, porque dada la preparación intelectual de José Antonio debemos suponerle conocedor profundo de nuestra historia, al menos, muy superior a la que pueda adquirirse de una superproducción “histórica” norteamericana.
    José Antonio, sin duda, era conocedor de la verdad histórica. En primer lugar, conocedor de que ni los germanos ni los bereberes fueron nunca una mayoría étnica en la Península. Una península, la Ibérica, de etnia mayoritariamente hispanorromana, sin que en ella fuera significativa, por otra parte, la presencia de “romanos” (ni de latinos, ni siquiera de itálicos); lo era, en definitiva, de etnia mayoritariamente celtíbera. Y esto fue así tanto en tiempos de los romanos, de los visigodos y de los musulmanes. Ninguna de las sucesivas invasiones modificó radicalmente la base étnica mayoritaria.
    José Antonio sabía, sin duda, que la larga lucha que conocemos como “Reconquista” no fue una lucha entre dos “razas”. Ambos “bandos”, cristianos y musulmanes, tenían la misma base racial mayoritaria; la hispanorromana.
    Sobre esta base étnica común, que enajena toda interpretación racista de la tarea de la Reconquista, se alzaron dos élites directoras diferenciadas; la de ascendencia germánica en el lado cristiano y, en el lado musulmán, la de ascendencia árabe, en un primer momento, que se consolidó con el emirato y posterior califato de los Omeya de Córdoba (una dinastía esta de los Omeya que, según estudios genealógicos, entronca con Jimena Núñez de Lara, la cual habría tenido dos hijas fuera de matrimonio con el rey Alfonso VI de Castilla; Teresa Alfonso de Castilla, casada con Enrique de Borgoña y padres del rey Alfonso I de Portugal, y Elvira Núñez de Castilla casada con Raimundo IV conde de Toulouse y participante en la primera cruzada –todo, como se ve, muy racial-). ¡Quien lo pensaría, los reyes de Castilla y Portugal enlazados familiarmente con el Profeta!.
    Este inicial dominio de la minoría árabe fue sucesivamente relevada por las propias élites locales (no faltaron cristianos visigodos conversos al Islam entre los reyes de Taifas) y, en ocasiones sucesivas, por las de los invasores norteafricanos (almorávides, almohades y, en menor medida, benimerines) que desbancaron a las élites dirigentes instaladas en los reinos islamizados de Taifa de la península hasta su paulatina disolución y desaparición por las alcantarillas de la historia de España.
    La última de las dinastías musulmanas en la península, la Nazarí, reinante en Granada hasta su reconquista por los Reyes Católicos, tiene su origen en la familia de los Banu Nasr que decía (como todas las que quieren “pintar” algo en el Islam) descender de unos compañeros que siguieron al profeta Mahoma durante la hégira (vamos, que tomaron té con el Profeta, como otros tomaron café con José Antonio). Una familia que se inicia en esto del mandar con un tal Muhammad ibn Nasr (afamado cultivador de viñedos) que por sucesivas peripecias se erigió en primer sultán de Arjona (gran imperio que con el tiempo se extendería hasta dominar lo que fue el último de los reinos musulmanes de la península). Un sultán que se hizo llamar al-Galib bi-llah (el victorioso por Dios), pero más conocido con el sobrenombre de Al-Ahmar (o sea, “el rojo”), debido al color rojo de su barba (como se ve, muy “semítico” y norteafricano)

    Se trató de un enfrentamiento, no de “razas” (inexistentes), si no de religiones en que se identificaban dos modos distintos de entender el mundo; el enfrentamiento de dos cosmovisiones.
    Que esto fue así, aparte de lo indicado (inexistencia objetiva de dos “razas” distintas), lo prueba el hecho de cómo, en ambos bandos, al converso (cristiano o musulmán) se le aceptaba sin más como propio (los “Estatutos de limpieza de sangre” son una emanación muy tardía, prácticamente en los estertores de la Reconquista).
    Todo lo anterior me lleva a deducir que, en el texto que comentamos, utiliza José Antonio (de ser el autor) lo berebere y lo germánico, no como categorías raciales (imposibles de sostener con veracidad), sino como figuras arquetípicas del enfrentamiento entre dos modos de ver el mundo; catolicidad vs. Islam.
    Un enfrentamiento en el que José Antonio vería comprometido a las élites de ambos bandos, pero indiferente a la masa popular hastiada de la dominación (singularmente de lo “germánico”). Una interpretación que “explicaría”, así, muchas de las incomprensibles actitudes “populares”… esa alergia por la propia identidad.
    Una tesis, en cualquier caso, no terminada ni pulida por cuanto, sorprendentemente, José Antonio habría pasado por alto la evidencia histórica de la decidida comunión del pueblo con la monarquía durante los años de la Reconquista, tanto en la empresa singularmente reconquistadora como en la que paralelamente se desarrolla de construcción de un nuevo modelo político, social y económico que en nada recordará finalmente al del originario reino visigodo. Una comunión que permanecerá inalterada (con la excepción comprensible de la minoría morisca, hasta su definitiva expulsión) durante los posteriores siglos imperiales, XVI, XVII, incluso durante el XVIII y que tuvo su última y heroica expresión en la guerra de la Independencia frente a los invasores franceses.
    Es a partir de este momento cuando se manifiesta un proceso de paulatina y acelerada disociación del “pueblo” con su Monarquía. Un alejamiento cuya explicación debe buscarse en causas inmediatas al mismo, no en las causas remotas que viene a apuntar el texto que comentamos.
    No extraña que, de haberlo escrito, el mismo José Antonio lo excluyera de lo “publicable” a la espera, tal vez, de “depurarlo”.

    Lo cierto, en cualquier caso, es que nada en el discurso joseantoniano remite a un concepto racista de soberanía.
    El concepto joseantoniano de soberanía nadie lo explica mejor que el propio José Antonio.
    Veamos primero lo que para José Antonio NO es la soberanía:
    “La pugna jurídicamente, políticamente interesante, es la que se plantea entre el complejo de normas que integran el orden jurídico estatal y el individuo que, frente a esas normas, quiere afirmarse vitalmente; quiere, en términos vulgares, hacer “lo que le dé la gana.
    (…)
    Pero es falso el punto de vista que coloca al individuo en oposición al Estado, y que concibe como antagónicas las soberanías de ambos. Este concepto “soberanía” ha costado mucha sangre al mundo y le seguirá costando. Porque esa “soberanía” es el principio que legitima cualquier acción nada más que por ser de quien es. Naturalmente, frente al derecho del soberano a hacer lo que quiere se alzará el del individuo a hacer lo que quiere. El pleito es así irresoluble.
    (…)
    El Estado se encastilla en su soberanía: el individuo, en la suya; los dos luchan por su derecho a hacer lo que les venga en gana. El pleito no tiene solución”

    ESTADO, INDIVIDUO Y LIBERTAD
    CONFERENCIA PRONUNCTADA EN EL CURSO DE FORMACION ORGANIZADO POR F.E. DE LAS J.0.N.S., EL DIA 28 DE MARZO DE 1935

    No menos significativa es esta otra: “Nosotros consideramos que el Estado no justifica en cada momento su conducta, como no la justifica un individuo, ni la justifica una clase, sino en tanto se amolda en cada instante a una norma permanente”
    Es claro que en ambas expone José Antonio su rechazo respecto al concepto “moderno” de soberanía, basado en “el principio que legitima cualquier acción nada más que por ser de quien es”; Estado, individuo, clase… pero podemos decir también, pueblo, nación, raza.
    Lo cierto es que las doctrinas “modernas” difieren en la identificación de cual debe ser el “sujeto” de la soberanía; príncipe (caudillo), individuo, Estado, Nación, raza…Pero todas ellas comparten un mismo concepto; el que se refiere al poder, ilimitado e incondicionado, del que se inviste el titular de dicha soberanía por el mero hecho de serlo.

    Tal vez se ve con más claridad (aún) cuando José Antonio se pregunta por la naturaleza de la soberanía:
    “Para entender esto hemos de preguntarnos, ante todo: ¿qué es la soberanía?. ¿Es la virtud de que goza la mayoría electoral de un país para autojustificar sus deseos, es decir, para promulgar como buenos sus deseos por el hecho solo de ser suyo?. ¿O prevalece sobre ella la condición que al pueblo toca de “beneficiario del Derecho”, condición por virtud de la cual perseguimos el bien, la libertad, la felicidad del pueblo como aspiración de todo derecho posible y reputamos injusto todo sistema que le defraude”
    LA HORA DE LOS ENANOS (ABC, 16 de marzo de 1931).

    Y José Antonio responde dos años después (19 de diciembre de 1933 en sede parlamentaria en respuesta a Gil Robles:
    “… (lo) que diviniza al Estado (es) la idea rousseauniana de que el Estado, o los portadores de la voluntad que es obligatoria para el Estado, tiene siempre razón; lo que diviniza al Estado es la creencia en que la voluntad del Estado, que una vez manifestaron los reyes absolutos, y que ahora manifiestan los sufragios populares, tiene siempre razón. Los reyes absolutos podían equivocarse; el sufragio popular puede equivocarse; porque nunca es la verdad ni es el bien una cosa que se manifieste ni se profese por la voluntad. El bien y la verdad son categorías permanentes de razón, y para saber si se tiene razón no basta preguntar al rey –cuya voluntad para los partidarios de la soberanía absoluta era siempre justa-, ni basta preguntar al pueblo –cuya voluntad, para los rousseaunianos, es siempre acertada-, sino que hay que ver en cada instante si nuestros actos y nuestros pensamientos están de acuerdo con una aspiración permanente”.
    (DISCURSO PRONUNCIADO EN EL PARLAMENTO EL 19 DE DICIEMBRE DE 1933).

    La idea joseantoniana de soberanía, repudia el concepto de soberanía propio de la “modernidad” (común a todas sus derivaciones). Repudia el concepto de soberanía como expresión de la voluntad del soberano (sea quien sea el “soberano”: príncipe, Estado, pueblo, raza…). Lo repudia porque: nunca es la verdad ni es el bien una cosa que se manifieste ni se profese por la voluntad.

    Por el contrario, para José Antonio la soberanía la condición que al pueblo toca de “beneficiario del Derecho”. Un “Derecho” que no puede entenderse remitido a un mero concepto positivista (léase la conferencia pronunciada por José Antonio en la inauguración del curso del Sindicato Español Universitario, el día 11 de noviembre de 1935 bajo el título Derecho y política) sino debe entenderse como la expresión del bien y la verdad como categorías permanentes de razón. Bien y verdad que son “cosas” que ni se manifiestan ni se profesan por la voluntad.

    Pero si el bien y la verdad son “cosas” que no se profesan ni se manifiestan por la “voluntad” (ni de uno ni de de la mayoría ni la de todos), ¿cómo se manifiestan y profesan?.
    La respuesta a esta pregunta, sobre la que gravita todo el andamiaje de la doctrina joseantoniana respecto a la Soberanía no es otra que la proclamación de fe católica. Es la incorporación del sentido católico de la vida (de la cosmovisión católica) lo que aporta al concepto joseantoniano de soberanía su inconmovible piedra angular. Sobre la que descansa el bien y la verdad que como categorías permanentes de razón han de informar no sólo la voluntad del Estado sino, de igual forma, de los individuos y grupos que lo integran.
    Esto es lo que, igualmente, hace posible el concepto joseantoniano de armonía de los destinos individuales y colectivos y de donde surge la idea joseantoniana del servicio.

    Se trata de un visión ajena a todos los planteamientos nacidos de la modernidad. ¿Cómo no habría de serlo?. Todos ellos parten de un presupuesto común: la negación de la verdad como categoría de razón permanente ajena a la voluntad. Todos ellos parten de la negación (o relativización o subjetivización, que son formas de negarlo) del bien, situándose incluso “más allá del bien y del mal”. Considerando “esclavos” a quienes, en lugar de crear la verdad por su propia voluntad, por su propio capricho; se someten humildemente a la verdad inconmovible y eterna.

    • Identitarios indoeuropeos. dice:

      Estimado Deolavide:

      Creo que debería leerse de nuevo el ensayo de José Antonio, que es una obra maestra sobre la concepción de la Recoqnuista.

      José Antonio está en la línea de Menéndez Pidal (“La epopeya castellana”"La España del Cid”) o de Claudio Sánchez Albornoz, o posterior, Fray Justo Pérez de Urbel (“Historia del Condado de Castilla”),que efectivamente ven en la Reconquista (y en los cantares de gesta…) una empresa goda y germánica. Con elementos religiosos sí, pero también étnicos.

      A Vd. evidentemente le gustará más Américo Castro y su tesis del mestizaje (que rechazan los tres primeros). Sólo hay un problema: Américo Castro, es un seudohistoriador (así le llamaba S. Albornoz), y que no le llega a la suela de los zapatos a los anteriores.

      Sea obediente al Jefe, y no manipule la concepción germánica joseantoniana de la Reconquista. Gracias.

  • Lino azul dice:

    Este señor sabe que aquí tiene CENSURADO hasta su nombre. Pero entra con seudónimos falsos y varios. ¡Menudo plasta!

    • Pandoro dice:

      Si, tomando unas fantas 4 a los que no quieren en ningun sitio y que hoy dicen blanco y mañana negro. Vaya geta que se gastan algunos .

  • restituto dice:

    Si lees mi escrito no hay contradicción alguna. Exceptúe del grupo católico a Llopart (exceptuando al editor) lo he dicho bien claro, si bien indiqué “que ha hecho propaganda de la buena doctrina católica editando hasta Pituca”.

    Sin embargo no necesitamos de acudir a neo-nazis para encontrar señores con antecedentes penales de derecho común, pues los hay de sobra entre los proclamados falangistas.

  • Pirjo dice:

    Disiento de Restituto no en casi todo, sino en todo, pero rompo una lanza en favor de él. Es alguien culto, informado y sobre todo, ameno.

    Y Francisco Arroquia Garrido se permite ironizar sobre “tu exuberante estilo narrativo puede dar lugar a confusión “. Deja que me ría, Francisco Arroquia.

    No sé si es por tu condición de funcionario que te permite muuuuuucho tiempo libre, pero recuerda una cosa: lo bueno y breve dos veces bueno. Lo digo por la extensión de tus posts.

    Bien por restituto. Uno aprende mucho con él, desde luego su estilo narrativo es mucho más ameno y elaborado que el del funcionario Francisco Arroquia Garrido, que confunde sus intereses de clase con las super-estructuras, perdón, las películas que se monta. Agur.

  • DEOLAVIDE dice:

    Lo que tú, Restituto, has dicho sobre los 27 puntos es que el borrador de Ramiro fue “desradicalizado” por José Antonio. Es decir, modificado por José Antonio. Lo hemos leído todos un par de comentarios antes que este, ¿o no has dicho esto, Restituto?.

    No pretendo que andes recopilando más montones de textos de los que admirablemente has recopilado ya pero, sinceramente, no he leído texto falangista alguno de José Antonio en que este defendiera la dictadura de partido único. Sí he leído textos jonsistas de Ramiro en los que abiertamente propugna la dictadura de partido único.
    Conviene en este punto precisar alguna cosa.
    1. Hay que aclarar (tu exuberante estilo narrativo puede dar lugar a confusión) que la cita que traes sobre la defensa de la dictadura (transitoria) de partido único no es de José Antonio (como alguien pudiera entender erróneamente), sino de Ramiro. Son declaraciones realizadas por Ramiro en el primer (y último) número de “El Fascio” en el que exponía lo siguiente:
    “Queremos el partido único, formado por españoles sin calificativo alguno derrotista, que interprete por sí los intereses morales, históricos y económicos de nuestra Patria. Queremos la dictadura transitoria de ese partido nacional, forjado, claro es, en la lucha y asistido activamente por las masas representativas de España. ¡¡Dictadura nacional frente a la dictadura del proletariado que propugnan los rojos y frente a los desmanes de la plutocracia capitalista!!” (Declaraciones de Ramiro Ledesma en El Fascio, nº 1 (y último), 16 de marzo de 1933).
    Se trata de una declaración de Ramiro de su etapa jonsista.
    Una idea que es una constante en el Ramiro “prefalangista” (anterior a la fusión JONS-FE).
    Así, en el nº 4 y en el 5 de “La conquista del Estado” (abril de 1931) podemos leer:
    “Pedimos y queremos una dictadura de Estado, de origen popular, que obligue a nuestro pueblo a las grandes marchas.
    Queremos y pedimos la desaparición del mito liberal, perturbador y anacrónico y que el Estado asuma el control de todos los derechos.
    Queremos y pedimos la subordinación de todo individuo a los supremos intereses del Estado, de la colectividad política”
    Estas son las propuestas de Ramiro, del Ramiro jonsista (anterior a la fusión) que literalmente desaparecen del ideario programático de FE de las JONS.
    Ideario programático que en lo relativo a estos principios básicos (concepto de individuo, concepto de Estado y naturaleza de régimen político) serán los joseantonianos, los que José Antonio venia exponiendo desde el discurso de La Comedia (acto de presentación de FE) hasta la fusión con las JONS de Ramiro y que seguiría manteniendo como propias la nueva organización surgida de la fusión.
    Así, en el mismo número (no hubo otro) de “El Fascio” en que Ramiro reclamaba una dictadura de partido nacional, José Antonio escribía (16 de marzo de 1933):
    “Todas las aspiraciones del nuevo Estado podrían resumirse en una palabra “unidad”. La Patria es una totalidad histórica, donde todos nos fundimos, superior a cada uno de nosotros y a cada uno de nuestros grupos. En homenaje a esa unidad han de plegarse clases e individuos. Y la construcción del Estado deberá apoyarse en estos dos principios:
    Primero: En cuanto a su fin, el Estado habrá de ser instrumento puesto al servicio de aquella unidad, en la que creer. Nada que se oponga a tal entrañable, trascendente unidad, debe ser recibido como bueno, sean muchos o pocos quienes lo proclamen.
    Segundo. En cuanto a su forma, el Estado no puede asentarse sobre un régimen de lucha interior, sino sobre un régimen de honda solidaridad nacional, de cooperación animosa y fraterna. La lucha de clases, la pugna enconada de partidos, son incompatibles con la misión del Estado.
    La edificación de una política, en que ambos principios se compaginen, es la tarea que ha asignado la Historia a la generación de nuestro tiempo.”

    Supongo que serán pocos los desavisados que no vean las divergencias de sendos discursos de sendos líderes, publicados, casualmente, en el mismo periódico el mismo día. No creo necesario extenderme en exponerlas, salvo que alguien lo reclame (bastante castigamos a los pacientes lectores).

    El afirmar que José Antonio propugnaba una dictadura fundamentándolo en la cita que traes a colación es, cuanto menos, insuficiente.
    “Una integral, autoritaria, es la solución”, no es sino una interrupción parlamentaria espontánea (típicas del parlamentarismo de la época, diciembre de 1933) que José Antonio hace en mitad de un discurso de Gil Robles. Deducir de ello, descontextualizándolo del discurso joseantoniano, que se propone una dictadura de partido único es, por decirlo así, erróneo.
    Que José Antonio propusiera una solución integral y autoritaria, nada nos sorprende. Es coherente con su cuerpo total de doctrina, es decir, interpretado conforme a dicho cuerpo total de doctrina. Pero de ello no puede deducirse alegremente que se estuviera proponiendo una dictadura de partido único bajo un concepto de panteísmo estatal.

    2. En este tema mi interés no es otro que determinar el origen de la autoridad doctrinal en el ideario de FE de las JONS (que es lo que considero que hoy tiene eficacia política).
    La tesis que mantengo es que, en aquellos puntos de divergencia entre José Antonio y Ramiro, las propuestas que prevalecen son las de José Antonio.
    José Antonio es el que marca la línea ideológica de la nueva organización salida de la fusión de FE y las JONS. Lo es desde el mismo momento de promulgación de los Puntos Programáticos y con el paso del tiempo no hace sino consolidarse e incrementarse.
    Para determinar esto analizo la prevalencia de las tesis joseantonianas o de las ramirista anteriores a la fusión en el ideario nacionalsindicalista posterior a la fusión de las organizaciones matrices.
    Bien entendido que como tesis joseantonianas deben entenderse cabalmente las propias de su etapa falangista. Aquellas que JA defiende desde el discurso de La Comedia. Las que manifestó con anterioridad no tienen valor doctrinal. Podrán tener valor de antecedente que permita conocer la evolución de su pensamiento. Un valor, si se quiere, erudito. Pero no compromete su posterior pensamiento “falangista”. Tal vez, sirva para explicarlo o entenderlo, pero no lo condiciona ni informa doctrina.
    Por parte de Ramiro deberán tomarse como posiciones doctrinales anteriores a la fusión con FE sus propuestas desde la aparición de “la Conquista del Estado” (1931). A estos efectos, el Ramiro posterior a su expulsión-salida de FE de las JONS no es relevante.

    Sé que no contesto ni a una mínima parte de tus “pelotazos”. Discúlpame, pero escribo a salto de mata y no tengo de la misma facilidad narrativa de la que tú haces gala. Procuraré contestar lo que resta, al menos lo más significativo. (No, no olvido la cuestión de la ejemplaridad).
    Un saludo.

    • restituto dice:

      Paso a contestar dentro de un rato a Perales con más extensión aludiendo al punto 25 y a otros temas colaterales de “Amanecer” y allí te seguiré contestando a ti.

      Lo de la fecha del 29 de octubre, como punto de cambio en J.A., no tiene valor alguno. Unos días después José Antonio publica en “La Nación” el 2.11.1933 “Las amenazas de los demócratas” (título bien expresivo), que no se incluyen en obras completas y que he publicado en “Patria Sindicalista” (queda, aparte de otras cosas, por publicar una carta suya -lo haré en su momento- donde hace alusión al Congo, lugar donde, según Ridruejo, había que mandar a la mayoría de los falangistas). Después del 29 de octubre de 1933 se inscribe en la candidatura monárquica de Cádiz. Unos días después (Discurso publicado en las O.C. “canónicas”), en los locales de Acción ciudadana de Cádiz -campaña con los monárquicos- (la cita la hago de memoria, como la de Ramiro en “El Fascio”) pero no afecta al contenido sustancial, indica que “estaremos como centinelas en las Cortes, para que no de un paso más la revolución del 14 de Abril” (dos años después en el Cine Madrid, dice “que nuestro movimiento empalma con el 14 de abril” (Unos meses antes -24 de junio de 1934- en entrevista con el periodista y falangista Bravo, falangista republicano, procedente de las JONS, si bien apoya a J.A. desde antes de la fusión- lo que se recoge en “José Antonio, el hombre, el jefe, el camarada”- le manifiesta a Bravo que comprende su republicanismo, que sabe que Bravo ha escrito que el 12 de abril, es la primera fecha fascista de España y a continuación hace relación a lo que algunos falangistas han utilizado para definir el republicanismo de J.A. -cito de memoria- “España el país de los fueros, de las Cortes representativas frente a los reyes ha sido tradicionalmente un país republicano democrático”. Esta cita así la recoge el canonista Río Cisneros en “Ultimos hallazgos….”, como yo la transcribo, pero como acostumbra a hacer, con otras citas (yo siempre trato de buscar los orginales y no las transcripciones del “evangelista” Río Cisneros”), mutila la cita original, podando las referencias que hace J.A. a Italia y a Alemania. Es lo que hacen otros falangistas (Jorge Perales lo ha hecho en el foro recientemente) cuando dicen que Jose Antonio califica de “buñuelo de viento al fascismo”, lo que es falso, pues califica de “buñuelo de viento” al Estado corporativo, y para reforzar su tesis, acaba citando a Mussolini, cuando este afirma “que las corporaciones son un punto de partida y no de llegada”. Estoy de acuerdo con el historiador y eclesiástico Martin Rubio, “santo de vuestra devoción” (pese a que yo esté en desacuerdo radical con su actuación política, pues considerándose falangista, por medio de su amigo Blas Piñar se relaciona habitualmente con ese conglomerado de “fuerzas nacionales” que utilizan la simbología nacionalsindicalista) que se pueden utilizar los argumentos que se quieran para defender el fascismo de José Antonio (cuando él se proclama fascista), como en sus declaraciones en “Ahora”, poco después de la fusión con JONS, en donde se adhiere a la interpretación revolucionaria del fenómeno, pues dice, para atraerse a los socialistas, “que todo socialista español lleva dentro de sí un nacionalista”, como para lo contrario, pues también se encontrarán citas en este sentido.

      En todo caso cabría deducir de tu argumentación como no aclaró José Antonio con Ramiro (Veáse en F.E. la nota de la fusión -con piropos a “nuestros hermanos de las JONS, los primeros en abrir la brecha dificil, la primera guerrilla del estilo nuevo”-, donde dice que hay acuerdo en este punto entre ambos movimientos que”propugnan la abolición de los partidos”, precisando únicamente que el Movimiento JONS “había insistido en cierto tipo de afirmaciones sindicales, que en nosotros, quizás, habrían retardado su actuación operativa” (cito de memoria), en vez de rechazar el acuerdo por estimar que Ramira quería el partido único y J.A. quería disolver todos los partidos políticos, incluyendo el falangista (esto es históricamente cierto en la pretensión de los carlistas -así se hace constar en su escrito a Mola-, que se marcharon a su casa tras la unificación, pero no en los falangistas, que agradecieron a Franco, que en lugar de disolver la Falange -gran servicio a España hubiese prestado don Francisco si la hubiera disuelto -nos ahorraríamos el grotesco espectáculo actual- en vez de ponerse al frente de la misma, sometiendo a control al reino de taifas falangistas, permitiendole cierta autonomía -los gobernadores civiles, nombrados en su casi totalidadad entre falangistas podían comportarse como señores feudales- acudiendo en masa los falangistas, salvo cuatro gatos mal contados, “a poner el cazo”).

      Por cierto, lo que alguien ha escrito -no daría abasto si replicase en este foro- a todas las falsedades históricas que se propalan- que los únicos falangistas que se opusieron a Franco eran joseantonianos es una fábula. Hedilla fué objeto de “un embarque” por los joseantonianos de pedigrí y el único que tuvo una oposición frontal a Franco (Eduardo Ezquer con cinco procesamientos y seis encarcelamientos) ya nos recuerdan los joseantonianos que fué expulsado de Falange por José Antonio. La mayoría de los que sufrieron detenciones lo fueron por “rifirrafes” en los que se vieron metidos “sin comerlo ni beberlo”, enfrentamientos tabernarios con militares (frecuentemente la razón estaba de parte de estos últimos) o señores que habían realizado actos de delincuencia común (como el jefe territorial de Galicia, aunque se aprovechó para procesarlo que regalase a Hedilla un coche requisado, pero objeto de consejo de guerra por extorsión a detenidos (amenazádolos con el paseo) y ponerlos en libertad tras la contribución correspondiente para Falange o incluso haber asaltado un local eclesiástico, sede de un sindicato católico, llevándose la recaudación. Cuando se conoce la historia se llega a la conclusión que gran parte de la resistencia falangista a Franco es pura fábula (así me lo reconoció mi amigo Armando Romero Cuesta, autor de “Objetivo matar a Franco”, cuando me arguyó que este libro era propaganda). En cuanto a Perales (persona honrada a carta cabal) no sufrió en el franquismo detención alguno por conspirar contra Franco. Lo que sufrió fué un arresto -era entonces teniente médico -algo largo en sala de banderas (eso debieron hacer conmigo, si hubiesen cumplido con el reglamento, mis superiores por “meterme en política”, cuando se enteraron de mi conferencia que dí en el I Congreso Nacionalsindicalista de 1976) en unión de otros oficiales de la Línea, pero no fué por ir contra Franco, sino para impedir que siguiera realizando su trabajo de saboteador en los túneles de la Roca.

      Saluos

      • Jorge Juan Perales dice:

        Hombre, Restituto, que nuestro común amigo Armando Romero Cuesta q.e.p.d. te reconociera que su libro “Objetivo matar a Franco” Ed. Ediciones 99. Madrid 1976. era un libro de propaganda, lo admito; pero que lo que Armando dice en el libro “es pura fábula” no es cierto. Es propaganda de la verdad del falangismo auténtico que se rebelo contra la falsificación y traición franquista de la doctrina joseantoniana. Narciso Perales supervisó el borrador del libro, aportó muchos datos y respaldo su contenido. Armando, yo doy fe, paso muchas horas investigando en los archivos de Patricio Gonzalez de Canales y conversando con Narciso.

        P.D. De tu conferencia en el I Congreso Nacionalsindicalista me acuerdo perfectamente.
        En Noviembre de 1975 yo ya militaba en Amanecer, aunque en esa fecha no estaba en la Junta de Mando.
        Si, el Aurelio que cite aquí hace unos días es el Aurelio de Amanecer.

        Un cordial saludo

        • restituto dice:

          Me alegra recordar viejos tiempos. Precisamente con Armando Romero Cuesta acudí al entierro de Patricio, que salió de la Plaza de la Villa. A Armando precisamente le entregué -me la pidió él- la carta para entrar en el FES, tiempo antes de que se crease a “Amanecer”, carta a lo que no se dió contestación y, efectivamente, quizás el destino aquel no hubiese sido el adecuado. En Amanecer “de puta madre” (teníamos los retratos de los cuatro fundadores allí, en plan de igualdad). Estos días he andando localizando algún número de la revista “Amanecer” para responderte más en plan doctrinal de lo que allí se cocía. Eso que tu recitas sobre la lucha heroica sobre la falsificación franquista también me lo creía yo. Cuando traté a Ezquer empecé a conocer la historia -cuando después entró A. de Velasco en contacto conmigo -fué el único que me contestó con diez folios a un cuestionario de preguntas comprometidas- (Romero lo trató en su libro -lo escribió cuando se había largado del FES- como el falangista más antifranquista, lo que es cierto, aunque su proyecto de liquidar a Franco no pasó de una conversación con Hedilla, Cadenas,Sainz y Gaceo, apoyando la eliminación de Pachin de Paredes, creo recordar solo Gaceo, oponiéndose rotundamente Hedilla y Cadenas). Cuando comenzé a recibir la información de A. de V. la historia de Falange se convirtió en la de Rinconete y Cortadillo. Efectivamente la documentación del libro de Armando (Narciso no pintó nada en aquella Junta Política Clandestina-y Pérez de Cabo fué fusilado por delito común, del Código Penal, cual es la venta de generos que no son propiedad del vendedor, sometidos a su custodia, si bien se agravó la pena por ser artículos intervenidos y ser incluído en la reforma de la Ley de Tasas, que se aprobó una semana antes de su fusilamiento, junto al panadero al que vendió el género, pero su detención no la ordenó Varela, sino González Vicén)se basó en el archivo de González de Canales, aunque esta documentación fué instrumentalizada -no hubo ningun atentado que pasase la fase de la proposición y Patricio jamás hubiese estado conforme con el procedimiento del atentado personal (siempre estará agradecido a Franco por las ventajas que dió a la Iglesia hasta el punto de ´propugnar el Si en el referéndum de la Ley Orgánica de 1969). Conservo la circular de Pedro Conde ordenando la difusión del libro -aunque yo nunca milité en la Auténtica-(en plan propaganda), señalándose en la misma que había que fomentar que “los detritus” del Movimiento los recogiese Raimundo.

          Ya te contestaré en plan más doctrinario y saludos para Aurelio.

          Un abrazo.

          • Jorge Juan Perales dice:

            Restituto,- Dios sabe que me cuesta llamarte así- tuve un buen maestro que decía que: “lo que una palabra aclara una frase lo complica”, me pierdo en el mar de datos que aparecen en tus intervenciones, pero !ojalá! hubiera muchas como las tuyas.

            Yo también estuve en el entierro de Patricio,¿recuerdas?, cantando por la calle Mayor de Madrid “Yo tenia una camarada…”

            !Qué los falangistas auténticos no “mataron realmente a Franco, es una evidencia! Se quedó solo en el intento.

            Qué en “Amanecer” estaban los retratos de los cuatro fundadores, en plan de igualdad, pues si, te diré más, yo acudí a la sede de “Amanecer” al leer un panfleto-que conservo- con la imagen de Ramiro en el que se loaba su figura y terminaba diciendo “Ramiro Ledesma Ramos !PRESENTE!
            Tu sangre no ha sido derramada en vano. No parar hasta conquistar, sigue siendo nuestro lema.” Firmado con el sello de la Asociación Juvenil Amanecer”.

            Teníamos poco más de 20 años,- de los de entonces_ yo era falangista joseantoniano, solo habia leído las obras completas y mamado el falangismo sencillo sentimental familiar. Poco a poco fui estudiando, comprendiendo, reflexinando, ejerciendo de falangista…y en rigor a la verdad, Restituto, al igual que lo entendieron ellos (J.A. y R.L.) sus pensamientos no son compatibles, difieren en principios fundamentales (tal como expone Deolavide), independientemente (tal como dice José Cabanas)de las simpatías que se puedan tener por ellos como personas, de las que yo no me arrepiento y muestro públicamente, por ambos. Doctrinalmente estoy como siempre identificado con el pensamiento joseantoniano, admitiendo todos las influencias que José Antonio tuvo para desarrollarlo. Identificar, aclarar, limpiar, transmitir y colaborar a hacer realidad la doctriana joseantoniana es la tarea que Hispaniainfo esta realizando hoy y yo me siento en el deber de ayudar a este fin.

            Saludaré de tu parte a Aurelio.

            Otro abrazo para ti.

            P.D. Sí, es cierto que en Amanecer lo pasamos de “puta madre”. !Qué gratos recuerdos!

            Leer el libro de Armando Romero “Objetivo Matar a Franco” de apenas 100 páginas, debería de ser casi obligatorio para las nuevas generacione que quieran conocer nuestra historia.

  • restituto dice:

    Para Cabanas:

    Precisando: Sustituyo lo de “en el FES consideraban ramirista a Velarde Fuertes” por lo de J.R.L.C (“El Pulpo”), destacado hombre del FES, calificaba a Velarde de “ramirista”. Y te lo digo, porque, como sabes, durante el quinto curso de Derecho que cursé en la Complutense (“El Pulpo cursaba algún curso por debajo) a diario solíamos contender ampliamente, en los pasillos y en el bar (de aquélla las clases no se daban con mucha normalidad pues la policía irrumpía con habitual frecuencia en la Facultad) y recuerdo que cuando yo sacaba a Velarde en el asunto Ramiro-J.A., “El Pulpo” me decía: “Es que Velarde es ramirista”.

    Sobre Alcázar de Velasco me precio de conocerlo, aunque, seguramente, no tanto como Patricio González de Canales (en el asunto religioso se encontraban en las antípodas pues Alcázar no podía ver a los curas, ni tampoco coincidían en el enjuiciamiento de Franco, pero para Alcázar Patricio tenía algo bueno y era que no lo incluía “entre los ladrones de la Falange”). Recuerdo cuando Cadenas me dijo que había respirado tranquilo al terminar de leer “Los siete días de Salamanca” y comprobar que no se metía con él. Suerte tuvo, pues Alcázar se ´debió levantar con buen pie cuando dió a la imprenta el libro, pues a mi me decía, refiriéndose a Cadenas, en relación con los sucesos de Salamanca: “Este es el que se marchó con la pasta” (refiriéndose al oficio de retirada de fondos de Falange tras el decreto de Unificación). Alcázar de Velasco no era un jonsista, sino que podría definírsele como “un falangista, cuyo principal enemigo era la Falange”. Ricardo de la Cierva lo calificó de lunático e incurso en la patología psiquiátrica. A veces podía fabular y se lo creía, pero como sucede con los borrachos y los locos, podría decir lo que le viniese a la mente sin control alguno. Incluso, si tuviese el día adecuado, podría entregarte algún documento que la mayoría no entregaría, por prudencia o por no producir daños colaterales de algún allegado. Yo lo he definido como “nacional-socialista en versión taurina” y pese a esta definición estoy seguro que si hubiese aparecido por el local de la Vieja Guardia, a los organizadores, conferenciante y asistentes de la conferencia a la que asistió Maestú, casi todos franco-falangistas, les hubiese dedicado alguna ristra de insultos de su cosecha, que no vamos a reproducir por tratarse de un foro joseantoniano.

    Saludos nacionalsindicalistas, “a secas”.

  • DEOLAVIDE dice:

    Restituto, perdona el retraso.
    Lo has dicho y estás en tu perfecto derecho de decir lo que quieras. No obstante, tal cosa no conlleva necesariamente refutación de la sustantiva divergencia ideológica entre José Antonio y Ramiro que aquí se discute.
    Ciertamente me resulta complicado responder a tu argumentario, modelo siempre de maestría en la elusión (omisión) de lo sustantivo y paradigma de habilidad en la distracción anecdótica. No lo tomes a mal, Restituto. Te aseguro que puedes tomártelo como un halago. Pocas veces he dialogado con interlocutores tan diestros en estas estrategias.

    Ante todo, una puntualización. No pretendo (Dios me libre) decirte como tienes que pensar. Eres libre de pensar lo que se te venga en gana, lo que no se corresponde necesariamente con el acierto (algo que no sé si te interesa o no, acertar, digo).
    Lo que si procuro es, cabalmente, a la luz del análisis comparativo de los escritos de Ramiro y de José Antonio (no de si fulanito de tal o de cual opinó aquello o lo contrario, si uno u otro tenía tal o cual atracción o tal fobia, si uno era más bajo o más alto, de trato más cercano o estirado, más refinado o más tosco) lo que procuro, digo, es determinar las convergencias y divergencias ideológicas de entre ambos cuerpos de doctrina de cada uno ellos.
    Es precisamente esto, el análisis comparativo de los escritos de Ramiro y de José Antonio, lo que tú eludes sistemáticamente. Comprenderás que así no hay forma de llegar a ningún término.

    Advertirás la dificultad de entrar a debatir sobre la conveniencia de depurar a parte de la familia Primo de Rivera (¿qué pinta en este asunto la familia Primo de Rivera?), ancestros y descendientes, con exclusión de Pilar (supongo que por su condición de doncella) en sus aspiraciones (reales o hipotéticas) de jefatura (no sé si del movimiento o del Estado).
    Dificultad parecida hallo en discutir la conveniencia de residenciar a José Antonio porque, hipotéticamente, aceptara los planteamientos de Ramiro (cosa que resulta ser, como ya he probado, justamente al revés) y haberle cedido el carné nº 1 de FE de las JONS, como si tal cosa, más allá de ser una muestra de simple cortesía o convenio, revelara no se que tipo de prevalencia ideológica de uno sobre otro.
    Todo este argumentario (rayano en lo kafkiano, perdona la sinceridad) lo deduces del confesionalismo que reivindicamos. Por cierto, un confesionalismo que deliberadamente omití en la exposición anterior con el propósito de evidenciar que las divergencias entre ambos ideólogos, al contrario de lo que suele decirse, exceden en mucho el relativo a este punto. No obstante, este del confesionalismo joseantoniano y su incorporación al cuerpo de doctrina de FE de las JONS, sí tiene evidente interés y debe ser tratado. Lo haré, no antes de comentar lo que identifico como único argumento de tu exposición.

    Este argumento no es otro que alegar la preeminencia del pensamiento jonsista (ramiriano) sobre el pensamiento joseantoniano en la fusionada FE de las JONS en base al supuesto contenido ideológico del acuerdo de 13 de febrero de 1934 de fusión de ambas organizaciones. Según tal argumento, José Antonio habría asumido al rubricarlo las tesis ramirianas. Veamos si tal hipótesis es cierta:
    El texto del acuerdo es literalmente (excepto lo escrito entre paréntesis, que son comentarios del que suscribe) el siguiente:
    1ª Creación del movimiento político “Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista”. Lo funda [n] F.E. y J.O.N.S. reunidas.
    (¿Cuál es el contenido doctrinal, ideológico, de este punto?)
    2ª Se considera imprescindible que el nuevo movimiento insista en forjarse una personalidad política que no se preste a confusiones con los grupos derechistas.
    (¿Cuál es el contenido doctrinal, ideológico, de este punto?. ¿Que no será derechista?. Esto ya está recogido en el discurso de La Comedia. No hay, por tanto, rectificación, ni conversión, ni claudicación alguna. Hay simple coincidencia en un enunciado que, por otra parte, nada aporta en cuanto contenido doctrinal sustantivo)
    3ª Encaje de las jerarquías de F.E. y J.O.N.S. Recusación en los mandos del nuevo movimiento de los camaradas mayores de 45 años.
    (Contenido ideológico nulo)
    4ª Afirmación Nacional Sindicalista en un sentido de acción directa revolucionaria.
    (Enunciado vacío si no se desarrolla el contenido de lo que se entiende por acción directa revolucionaria, desarrollo que se pospone a lo enunciado en el punto 7º del Acuerdo y que se concretarán en los Puntos Programáticos en el epígrafes 26, fundamentalmente, en la afirmación a la aspiración a la revolución nacional en pugna con el orden entonces vigente y en la afirmación de un estilo directo, ardiente y combativo característico de una vida entendida como milicia informada por un acendrado espíritu de servicio y sacrificio. Incluso en el discurso de La Comedia encontramos referencias a la “acción directa” más “radicales” que estas.)
    5ª El nuevo movimiento ha de ser organizado de modo preferente por los actuales jerarcas Jonsistas en Galicia, Valladolid y Bilbao, y de acuerdo inmediato con las actuales organizaciones de Falange Española en Barcelona, Valencia, Granada, Badajoz y sus zonas.
    (Ni asomo de contenido doctrinal o ideológico)
    6ª Emblema del nuevo movimiento ha de ser el de las Flechas y el Yugo jonsista y la bandera actual de las J.O.N.S.: Roja y Negra.
    (Nada de ideología.)
    7ª Elaboración de un programa concreto Nacional-Sindicalista, donde aparezcan defendidas y justificadas las bases fundamentales de nuestro movimiento: UNIDAD, ACCIÓN DIRECTA, ANTI-MARXISMO, Y UNA LÍNEA ECONÓMICA REVOLUCIONARIA QUE ASEGUREN LA REDENCIÓN DE LA POBLACIÓN OBRERA, CAMPESINA Y DE PEQUEÑOS INDUSTRIALES.
    (Este punto es el único que contiene enunciados ideológicos. Repito, enunciados, no contenidos ideológicos cuyo desarrollo se aplaza o se deriva a la posterior elaboración de un programa concreto; que serán los Puntos Programáticos redactados, casi un año después, en noviembre de 1934).

    Madrid, a 13 de febrero de 1934.
    Por F.E. Por las J.O.N.S.
    José Antonio Primo de Rivera. Ramiro Ledesma.
    [rubricado] [rubricado]

    En consecuencia, propugnar que el documento de Acuerdo de fusión representa una capitulación del pensamiento joseantoniano al de Ramiro es, simplemente, falso.
    En cualquier caso, para verificar que ideología prevalece en la definición doctrinal de FE de las JONS hay que remitirse al programa al que se refiere la cláusula 7ª del Acuerdo de fusión, que no resultó ser otro sino el conocido como Puntos Programáticos.
    Resulta que el contenido de estos Puntos Programáticos, lejos de incorporar las tesis ramiristas (individuo supeditado al Estado, panteísmo estatal, dictadura de partido único, aconfesionalidad), las que efectivamente incorpora son las tesis joseantonianas (afirmación de la dignidad intrínseca del individuo, el Estado como instrumento participativo en base a las unidades sociales básicas, confesionalidad católica con separación de las facultades respectivas).
    Los 27 Puntos Programáticos, que no dejan de ser esbozo o grandes pinceladas de lo que luego se irá completando hasta la formación de un cuerpo total de doctrina, resultan ser la concreción ideológica de la cláusula 7ª del Acuerdo de fusión. En ellos desparecen las propuestas genuinamente jonsistas no coincidentes con las joseantonianas (panestatismo, dictadura de partido único, aconfesionalismo, concepto de individuo referenciado al Estado…). Se incorporan, sí, determinadas matizaciones que no perjudican el fondo de la tesis joseantoniana y, por supuesto, aquellos otras de común aceptación.
    Hay en ellos una referencia inconcreta al modelo sindicalista como organización corporativa de la sociedad mediante un sistema de sindicatos verticales por ramas de actividad, cercano evidentemente al modelo fascista (posiblemente compartido en ese momento tanto por Ramiro como por José Antonio y no solo por ellos…), del que el posterior desarrollo joseantoniano se desmarca, definiendo decididamente un modelo sindicalista genuino que, más que un sindicato estatalizado propio de los fascismos, responde a un concepto (no fascista) de Estado sindicalizado.

    Respecto al confesionalismo. No deja de sorprenderme la insistencia de algunos falangistas en afirmar que los Puntos Programáticos incorporan el pensamiento jonsista (ramirista) al tema religioso. Es justo lo contrario.
    Ya lo he expuesto en otras ocasiones. Es el pensamiento joseantoniano el que prevalece, también en este apartado. Para comprobarlo, basta cotejar lo que decían al respecto los Puntos Iniciales de FE y lo que establecieron los Programáticos de FE de las JONS.
    Punto VIII de los Iniciales: “Toda reconstrucción de España ha de tener un sentido católico. Esto no quiere decir que vayan a renacer las persecuciones contra quienes no lo sean (católicos). Tampoco quiere decir que el Estado vaya a asumir directamente funciones religiosas que correspondan a la Iglesia. Ni menos que vaya a tolerar intromisiones o maquinaciones de la Iglesia, con daño posible para la dignidad del estado o para la integridad nacional. Quiere decir que el Estado nuevo se inspirará en el espíritu católico tradicional en España y concordará con la Iglesia las condiciones y el amparo que le son debidos”
    Punto 25 de los Programáticos: “Nuestro Movimiento incorpora el sentido católico –de gloriosa tradición y predominante en España- a la reconstrucción nacional. La iglesia y el Estado concordarán sus facultades respectivas, sin que se admita intromisión o actividad alguna que menoscabe la dignidad del Estado o la integridad nacional”
    Es evidente la traslación, casi literal, de lo enunciado en los Puntos Iniciales de FE a los Programáticos de FE de las JONS. Incluso en lo referente a las prevenciones a no tolerar la intromisión de la Iglesia con daño a la dignidad del Estado o para la integridad de la nación.

    P.s.: Por cierto, las Autonomías son Estado. Entonces, Restituto, si afirmas que “nada sobre el Estado”, siendo Estado las Autonomías; ¿cómo osas oponerte a ellas?.

    Epílogo: Observador nos pide en su última entrada colaboración para el buen entendimiento entre todos (supongo que sin lesión a la integridad doctrinal ni a la verdad evidente), así como el abandono de asuntos ya sobradamente discutidos (como puede ser este).
    En atención a ello, una vez dada cumplida y comprometida respuesta al comentario de Restituto, por mi parte y siempre que no se vuelva abrir por otro ponente, doy por cerrado el tema.

    • restituto dice:

      Los 27 puntos fueron redactados básicamente por Ramiro.Así concuerdan todos los testimonios de los que intervinieron en la fundación de FEJONS, de Francisco Bravo a Raimundo Fernández Cuesta, pasando por Cadenas y Vicente Gaceo.En mi contacto con el FES, hasta cuando dije a Cabanas que estaba de acuerdo con los 27 puntos y este me replicase que la Falange eran muchas más cosas, me replico, delante de otros presentes: “¡Claro que éste está de acuerdo con los 27 puntos! ¡como que son de Ramiro!”.José Antonio los desradicalizó (esto lo dijo Ramiro, lo digo yo, y me lo reconoció Vicente Cadenas, amigo de Raimundo y que me señaló que había que agradecer a este último su ayuda a J.A. sobre el particular).
      La interpretación que hacéis del punto 25 no es la realizada por los que intervinieron en la fundación de F.E. de “vuestra cuerda”(caso de Eliseda). Ahora y en relación con el tema de Sánchez Mazas (enlace de otro interviniente sobre un artículo de Arbil) habría quien señale que el punto 25 correspondiente al nacionalismo maurrasiano de Sánchez Mazas (como sabes Maurras fué puesto en entredicho por la Iglesia, al igual que Le Sillon -el jefe de este último movimiento, a la inversa que Maurras, era creyente, representando una tendencia social radical -aunque menos que las tesis nacionalsindicalistas- pero el Papado estimó que no se podía defender la igualdad de clases y que “el rey tenía que ser rey y el súbdito, subdito”.

      Yo te puedo señalar todos los textos “bárbaros” de J.A. pro-fascistas… dictatoriales, antidemócratas, etc., etc., que se quieran “el mejor destino de las urnas es romperlas, etc.”, sin ir al “racismo” de “Germanos y Bereberes” (que yo he calificado de texto literario). No lo voy a hacer, para no aburrir al personal, pues ya lo hacen en este foro, y de maravilla, los señores de FE-La Falange (Carlos Rodriguez del TNS), que tienen un desconocimiento de la historia similar al vuestro, aunque un profundo conocimiento de los textos joseantonianos canónicos (por lo menos un sector de esos señores)-aunque desde su perspectiva, “arrimen el ascua a su sardina”, como lo hacéis vosotros en virtud de vuestros planteamientos-(los de Agustin del Río Cisneros) como también los conocéis vosotros, muy bien, desde que os conocí a comienzos de los setenta. Los textos de las O.C. de “Plataforma 2003″ (en la que ya se han incluído textos joseantonianos de los que yo disponía y dispongo, aunque no están todos) los empiezan a conocer,aunque al igual que vosotros, no están muy al día y allí se recoge -página 734- el telegrama de 25 de Octubre de 1934 firmado por José Antonio y Giménez Caballero (Ramiro jamás perteneció a aquel engendro del Comité de Acción para la universalidad de Roma), que dice así: “En el aniversario de la Marcha sobre Roma el Comité Español de los CAUR alza el brazo hacia el Duce de la nueva Roma Universal” (José Antonio Primo de Rivera-Ernesto Giménez Caballero). En todo caso, cuando estos señores (con los que discrepo radicalmente en la instrumentación de la falsificación franquista) sacan a colación esos textos joseantonianos, en vuestro sector, siempre hay quien tiene salida para todo (aunque eso equivalga a parangonar la palabra de Dios con la de J.A.) y no falta quien ha dicho que esos falangistas “son como los testigos de Jehová” pues no se puede hacer una interpretación literal, sugiriendo que serían como géneros literarios o leyendas (algo, como dicen los curas que “están teológicamente al día” -y lo digo porque algún eclesiástico amigo mío me ha dado “lecciones magistrales” sobre el particular- que dicen que hay que tener en cuenta esos “géneros literarios”, singularmente para comprender el Antiguo Testamento).

      En todo caso te voy a dar la razón en algo, pues no voy a ser más papista que José Antonio. Yo he sostenido que Ramiro creía que su concepción del sindicalismo estaba en sintonía con la de José Antonio, pues así lo afirma en ¿Fascismo en España?: “Primó publicó un nuevo semanario, Arriba, y centuplicó su esfuerzo hasta reorganizar de nuevo los elementos de que disponía. INSISTIÓ, CON MÁS VIGOR QUE NUNCA, EN LAS CONSIGNAS PROPIAS DEL JONSISMO, HACIÉNDOSE INTÉRPRETE DE ELLAS Y SU MEJOR PROPAGADOR.En algunas intervenciones parlamentarias, y en otros discursos, acentuó su carácter antirreaccionario y juvenil…Resulta, pues, que Primo ha terminado por adoptar casi todas las plataformas críticas que fueron la causa de que los jonsistas mantuviesen, desde las horas siguientes a la unificación, toda una larga serie de batallas internas, que culminaron en la actitud escisionista última. Primo, ahora y, de acuerdo con lo que aquéllos pedían HA DESPLAZADO A LOS INEPTOS FALANGISTAS DE PRIMERA HORA (1), y ha acentuado su consigna de sindicalismo nacional”.

      Pero, he aquí, que el propio José Antonio, señala al nazismo alemán como “posible” objeto de sus coindidencias en materia sindical:
      “En lo económico, Falange tiende al sindicalismo total; esto es, a que la plusvalía de la producción quede enteramente en poder del Sindicato orgánico, vertical de productores, al que su propia fuerza económica procuraría el crédito necesario para producir, sin más necesidad de alquilarlo –caro- a la Banca. Quizás estás líneas económicas tengan más parecido con el programa alemán que con el italiano.”
      (Últimos hallazgos de cartas y escritos de José Antonio. Recopilación de A. del Río Cisneros-Pavón Pereyra.-Ediciones del Movimiento, págs, 129-130).

      Por último, más importancia que los discursos y los textos, tienen los HECHOS y aquí no se me ha contestado en absoluto.

      He observado en este foro (alguno/a falangista ha proclamado en este foro que Doña Sofía “es su reina”, posición que puede ser perfectamente joseantoniana, aunque estimo que no lo es nacionalsindicalista) que has criticado -me parece pertinente que opines lo que tengas por conveniente- la conducta irregular en materia matrimonial de JUAN CARLOS DE BORBÓN, señalando que tal circunstancia le incapacita para el ejercicio del cargo que ostenta y eso de que no ha aparecido telegrama alguno de la tal CORINA del tenor “Pienso en ti, amor”, o similar.

      Yo te pregunto: I.-”¿Consideras pertinente que alguién que se oponga al divorcio (se que este tema está ligado a aspectos sacramentales o confesionales -voy a permitirme la vanagloria de hacer constar que obtuve sobresaliente en Derecho Canónico- que la Iglesia Ortodoxa lo admite en ciertos casos, aunque no por mutuo consentimiento -este punto del mutuo consentimiento era lo que no podría admitir la normativa canónica, según proclamaba el vicario judicial de la diócesis de León, que fuera mi profesor en la materia- y que la disciplina en estos aspectos incluyendo dispensas pontificias y nulidades no ha sido uniforme en la historia de la Iglesia) PUEDA OSTENTAR LA JEFATURA NACIONAL DE FEJONS, habiendo mantenido relación con mujer casada?

      II.- ¿Consideras que es compatible con la afirmación de confesionalidad católica del Estado, el proponer UN GOBIERNO DE COALICIÓN NACIONAL, CON TRES MASONES?

      (1) No estoy de acuerdo con Ledesma (la misma tesis sostenía mi amigo José María Sánchez Diana en su biografía inédita sobre José Antonio- me daba traslado de sus datos y proposiciones- en cuanto atañe al “desplazamiento de los ineptos falangistas de la primera hora”, por Primo de Rivera. El nombramiento de Carrasco por J.A., como jefe provincial de Badajoz -sabiendo “como se las gastaba éste” y tras la advertencia de Ezquer- que determinó lo que sucedió en aquella plaza (asunto que trae sin cuidado a los falangistas, exceptuando al que suscribe -siempre que se le otorgue- por los depositarios de las esencias dicha condición- constituye una de las causas -el “historial que tenemos”- por las que “no arrancamos” (hago esto en referencia a Jorge Perales de “Amanecer”, a quien contestaré aparte), aunque se opina que hay que clarificar la pugna Ledesma-J.A., a fin de que falangistas y jonsistas vayan por separados, tal y como se propone (tesis de Perales).

      • Jorge Juan Perales dice:

        “A José Antonio le han amarrado a la galera naufragada del fascismo. Los adversarios, los enemigos y algunos entusiastas le han clavado el epíteto de fascista en el tajamar de su pensamiento político como un mascarón de proa. Por su presunto fascismo, la doctrina, la actitud y la figura de José Antonio Primo de Rivera ha sido agredida, sumergida y enlutada”
        Adolfo Muñoz Alonso. “Un pensador para un pueblo” Ed. Almena.1969. Madrid. pág. 95.

        !Ya está bien! Pretender armonizar el pensamiento joseantoniano y su obra La Falange con el fascismo de Mussolini es de mentes tocadas por una obsesión que se pierden en el laberinto de lo imposible, esto dicho sin prejuzgar la bondad de sus intenciones, ni la del fascismo, ni la de los fascistas que deberían estar, si así se sienten, ellos mismos interesados en no “confundirse” con la doctrina joseantoniana que, reconociéndose coincidencias, de valor universal; divergen en concepciones fundamentales, desde el concepto de Estado, de Imperio, de Nación y Patria, de la propiedad, del trabajo como función humana no armonizable con instrumentos económicos(capital) en palabras de JAPR, hasta la supremacía de lo espiritual del Hombre, como ser creado por el Único Dios, libre, digno e integro, centro y foco a quién el Estado debe servir y no servirse en aras de la defensa del Bien Común de todos y para todos ..(léase el libro Falange y Fascismo de Hillers)

        P.D. la tesis (Perales), Restituto, es simple, que cada uno sea lo que quiera ser, pero que sepa lo que es y lo que no es. Después dialogamos sabiendo quienes somos y así nos podemos entender mejor respetandonos, construyendo, por los caminos de la coherencia, del rigor y de la verdad, con la serenidad reflexiva necesaria para aportar soluciones sociopoliticas, de justicia y libertad, para el bien de nuestro pueblo, que todos buscamos.

        La verdad no está “normalmente en la mayoría”. En este caso en los 24 que mandan callar a quién pregunta buscándola. !Ay! la Vieja Guardia! ¿De quién y de qué? decía JAPR a Prieto que “… de entre las galanuras del fascismo había algunas que le gustaban y otras que no le gustaban nada”

      • J. C. dice:

        Ya sé yo, amigo Restituto, cómo piensas sobre todo lo que aquí estáis debatiendo. Y tengo que decir: primero, que no te falta la buena intención; que no eres persona con doblez alguna; y que tienes todo el derecho del mundo a expresarte en este blog joseantoniano como ramirista apasionado que has sido siempre; y segundo, que a ti te pasa con José Antonio lo que a muchos de nosotros con Ramiro: que no participamos de lo sustantivo de sus doctrinas, pero que guardamos en algún rincón de nuestros afectos verdaderos algunos muy especiales para el que no es nuestro “fundador” (tú a José Antonio; un servidor, a Ramiro).

        Esto es así (al menos por mi parte y por la de quienes te responden), lo viene siendo desde hace unos cuarenta años y lo será hasta que nos lleven al patio de los callados. Allí ya podremos discutir poco.

        Si buscamos la verdad, si somos honestos con nuestros camaradas, si guardamos el respeto y los afectos a la parte común de nuestra historia, necesariamente finiquitada con la salida de Ramiro, podremos, sin duda, mirarnos, comprendernos y desear cada uno lo mejor al otro, en nuestros itinerarios irreversiblemente distintos.

        Tengo que hacerte un pequeño reproche: no me ha parecido bien lo del sector confesional del FES que decías el otro día. Bien sabes que los joseantonianos hemos sabido siempre armonizar nuestra concepción cristiana de la vida y de la política, con la radical independencia (separación perfecta) de los asuntos del César y los de Dios, que son de naturaleza diferente, y que ambos poderes (los del Estado y los de la Iglesia) han ser administrados por las personas que los tienen a su cargo, sin menoscabo de la independencia más absoluta entre ambos poderes.

        Tu alusión al Marqués de la Eliseda (“de vuestra cuerda”) es absurda, y tú lo sabes con toda certeza. Debe ser ese diablillo cabrón que a veces mete el rabo en nuestros debates, para restar valor y sumar insidia a lo que nunca debe de perder aquella rectitud de intención y buen tono de nuestro ya legendarios “debates familiares”. Podría responderte a esos pellizcos de monja (con perdón), pero prefiero no entrar a ese trapo que nos pone delante el diablillo cabrón aquel.

        Un saludo, amigo.

        • restituto dice:

          Amigo Cabanas. Quizás la expresión de “vuestra cuerda” no sea adecuada -si bien habida cuenta de mi procedencia jonsista, podemos permitirnos ciertas licencias en el estilo, pues no somos como Sánchez Mazas-.En todo caso -en la milicia no se pide perdón, sino que se arresta- queda retirada por si alguno pudiera pensar que lo de “cuerda” se refiere a los presos. Pero no tengo nada que reprochar en el campo moral a Eliseda -pariente de José Antonio-, pues aunque alguno, pueda llamarle “meapilas”, ha sido consecuente con sus principios religiosos, que sacaba a colación en su actuación política -de forma habitual, como hacéis vosotros- y nada hay que reprocharle en su conducta sexual-matrimonial, ni en el terreno “contra-natura”, ni, como diría Fraga (en alusión al amancebamiento) lo que es conforme a la naturaleza, pues siempre fué “un buen padre de familia”, aunque pudiese pecar en cuanto a la gula (fué presidente de la Academia Española de Gastronomía). Otra cuestión es determinado falangista -mano derecha del cabeza de la Revolución pendiente- famoso por sus juergas en la materia que comentamos, aparte de desaguisados de otra naturaleza, a veces de “naturaleza conexa” (tengo en mi poder la denuncia que hizo contra él Luis Fernando Roa de la Vega, alcalde con Primo de Rivera en León y decano del colegio de abogados de León -gran defensor de la familia numerosa- que denunció al Fiscal del Tribunal Supremo al susodicho en los años 40 en León -cuanddo el denunciado era gobernador civil en León- por los desmanes cometidos, y durante la transición política, el mentado, Senador por Alianza Popular, se desganitó en aquella cámara contra el divorcio y la despenalización del adulterio.

          Tú tienes bastante “mili” y conces bien a Velarde Fuertes. Lo que yo sostengo respecto de la conciliación de Ramiro-J.A. en el terreno del sindicalismo, es lo que el sostuvo en “El Nacionalsindicalismo cuarenta años después” y lo ha reiterado en otros trabajos. Siempre he reconocido a Velarde su aportación a la historia, si bien, cumpliéndose la máxima que me proclamaba Alcázar de Velasco, de que “el hombre cuando engorda se hace cobarde”, observo que políticamente Velarde se sitúa hoy en día “entre los orgullosos de ser de derechas”, aunque se presenta como paladín de la doctrina social de la Iglesia, a lo que no tengo nada que objetar, pues, efectivamente, es consejero -al menos oficioso- del cardenal Rouco y la conferencia episcopal en estos temas y recientemente ha dado una conferencia a los obispos sobre el particular.

          Quedan lejos los tiempos en que Velarde -vosotros en el FES lo conceptuabáis de ramirista- propugnaba la nacionalización de la banca y andaba en amigable compañía con Juan López Sánchez, miembro destacado del Partido Sindicalista de Pestaña y que formó parte del gobierno,presidido por Largo Caballero, donde se trató el caso del fusilamiento de J.A., hasta el punto, como bien sabes, que no solo Velarde organizó su regreso a España, de acuerdo con la Organización Sindical (Juan López colaborará desde el exterior con una colaboración en “Es Así”, de los Círculos J.A. de González Vicén), sino que le resolvió la papeleta económica, colocándolo como directivo en la Sociedad Anónima Laboral de Transportes Urbanos de Valencia (SALTUV).

          Saludos

          • J. C. dice:

            Restituto:

            Eliseda no me interesa en absoluto. De él no quedó nada en la Falange: ni una sola linea doctrinal, ni un solo acto militante digno de reseña. Me remito a la nota redactada por José Antonio respecto de su salida de la Falange.

            Jamás he escuchado llamar “ramirista” en el FES al profesor Velarde. Y mira que lo tengo oído casi todo. Velarde es un estudioso de la ciencia económica. Encasillar a los científicos por etiquetas políticas es una perfecta estupidez. Incluso en el caso de que sus conclusiones profesionales estuvieran más o menos en consonancia con determinadas ideologías políticas. Pasa, por ejemplo, con los profesionales de la Medicina, a los que encasillarlos por sus simpatías políticas es una perfecta estupidez, repito. Yo sé que tú esto lo compartes, pero no es así con fanáticos y sectarios de signo totalitario, como bien sabes.

            A don Juan Velarde lo invitamos a pronunciar la Lección Magistral de apertura de curso académico. Posiblemente asistieses tú a ese acto. El profesor Velarde se presentó acompañado de la plana mayor del sindicalismo de Pestaña, en la que no recuerdo si estaba Juan López, pero creo que sí asistió. Allí compartimos Lección, tertulia y cena los del FES con el camarada Velarde y sus amigos sindicalistas de Pestaña.

            De Juan López alguno del FES puede que conserve la carta que me escribió -de encendido elogio y de amistad de “correligionarios”- por un articulillo sobre Sindicalismo que me publicó Rodrigo Royo en el Diario SP, en el que repetíamos las ideas sindicalistas revolucionarias joseantonianas que defendíamos en el FES.

            Sabes que me gusta leerte. Y no será la primera vez que recurro a tu inmensa documentación histórica. Pero algunas de tus fuentes no tienen para mí ninguna autoridad, como Alcázar de Velasco, con su perfil romántico y un tanto estrafalario. Tampoco le doy a la anécdota valor de categoría. Prefiero ver una idea planteada y contemplar los análisis y las conclusiones que suscita. Y debatir sobre ellos. Si no ¿qué sentido puede tener la documentación sobre los hechos de nuestra historia?.

            Saludos nacional-sindicalistas (joseantonianos).

          • elobeygrande dice:

            Cabanas, “perfil romántico y pelín ligón” jajajajajaja.

            Ale, me parto contigo
            Abrazos.

            Cafe

            Fuerza y honor

          • J. C. dice:

            Elobey se refiere a sí mismo. Yo ya estoy amortizado y fuera de cobertura (por libre decisión, ojo).

          • elobeygrande dice:

            jajajajajaja, Cabanas no lo digo por tí, lo digo por mí caray, tienes la manía de decirme siempre que me ves lo mismo, incluso delante de mi hija, oye tú padre es un romántico y pelín ligón.

            No me molesta, me lo tomo siempre a broma.

            Ale, gracias por puntualizar eso de “fuera de cobertura por libre decisión, ojo”, tú si que eres un romántico y pelín ligón, jajajaja

            cafe

            fuerza y honor

      • DEOLAVIDE dice:

        Los 27 puntos fueron redactados por Ramiro. Bien, vale. Si tú lo dices porque te lo han dicho desde Francisco Bravo a Raimundo Fernández Cuesta, pasando por Cadenas y Vicente Gaceo, pues será verdad.
        Cabe preguntarse en tal caso; ¿qué extraña mutación amnésica experimentó circunstancial y momentáneamente Ramiro?. ¿De qué extraño sortilegio se vio afectado para olvidar Ramiro los rasgos característicos de su discurso en el momento de redactar los Puntos Programáticos de FE de las JONS?. ¿Acaso el peso de la responsabilidad le abrumó hasta el punto de inducirle una amnesia temporal y transitoria?. ¿Acaso, al contrario de lo que pueda pensarse, era tal la empatía de Ramiro hacia sus interlocutores que procuraba acomodar sus planteamientos a los de estos?. No. No parece que estas sean explicaciones verosímiles. Esto nos situaría en un callejón sin salida si no fuera porque en tu comentario aportas la solución al enigma:
        “José Antonio los desradicalizó (esto lo dijo Ramiro, lo digo yo (Restituto), y me lo reconoció Vicente Cadenas, amigo de Raimundo y que me señaló que había que agradecer a este último su ayuda a J.A. sobre el particular)”.
        Oye, y yo me lo creo. De verdad me lo creo. No solo porque lo digas tú porque te lo reconoció Vicente Cadenas, que era amigo de Raimundo y, antes, lo dijera Ramiro; no. No es solo por esto. Es porque así si son comprensibles los Puntos Programáticos.
        Ramiro redacto un borrador “revolucionario” y José Antonio (Primo) fue, cogió el dichoso borrador redactado por Ramiro y no se le ocurrió otra cosa que “desradicalizarlo”. Vamos, que lo puso del revés como un calcetín.
        Ahora se entiende porqué en los Puntos Programáticos no hay ni rastro del concepto ramiriano de individuo condicionado al Estado y sí la afirmación de la dignidad humana, la integridad del hombre y su libertad como valores eternos e intangibles propia de José Antonio.
        Ahora se entiende porqué en los Puntos Programáticos no hay referencia alguna al “panestatismo” propio de Ramiro que se sustituye por el concepto instrumental del Estado característico de José Antonio.
        Ahora se entiende porqué en los Puntos Programáticos no quedó ni los rabos de la propuesta ramirista de dictadura de partido único, sustituida por la que corresponde a un modelo de participación política de todos los españoles a través de las unidades básicas de convivencia con abolición implacable de los partidos políticos (todos, también el único), propia de José Antonio.
        Ahora se entiende porqué en los Puntos Programáticos en lugar del aconfesionalismo característico de Ramiro prevalece el confesionalismo católico joseantoniano y frente a la subordinación de la Iglesia a los intereses del Estado propugnado por aquel prevalece el acuerdo o concordato entre Iglesia y Estado en el marco del mutuo respeto, propio de este.
        Sobre esto, Restituto, no vale intentar lanzar cortinas de humo con el argumento del marqués de la Eliseda. Siendo un profundo conocedor de los documentos hasta la más insignificante anécdota, conoces seguro la respuesta de José Antonio al respecto. Basta reproducirla para comprobarlo:
        “El marqués de la Eliseda buscaba hace tiempo pretexto para apartarse de Falange Española de las J.0.N.S., cuyos rigores compartió bien poco. No ha querido hacerlo sin dejar tras de sí, como despedida, una ruidosa declaración que se pudiera suponer guiada por el propósito de sobresaltar la conciencia religiosa de innumerables católicos alistados en la Falange.
        Estos, sin embargo, son inteligentes de sobra para saber: primero, que la declaración sobre el problema religioso contenido en el punto 25 del programa de Falange Española y de las J.0.N.S. coincide exactamente con la manera de entender el problema que tuvieron nuestros más preclaros y católicos reyes, y segundo, que la Iglesia tiene sus doctores para calificar el acierto de cada cual en materia religiosa; pero que, desde luego, entre esos doctores no figura hasta ahora el marqués de la Eliseda.”
        (ABC de Madrid, 1 de diciembre de 1934)
        El jefe las tiraba con honda…
        Lo cierto es que la declaración del punto 25 es intachable desde el punto de vista teológico, lo que se demuestra en el hecho de que no fuera recusado nunca por la Santa Sede, con independencia de las preferencias hacia partidos “clericales” (supeditados u obedientes a la Jerarquía) que caracterizó la estrategia de la Iglesia hasta tiempos recientes. Hoy, el planteamiento joseantoniano es, por decirlo así, el oficial del Vaticano (ojo, no vaya a salir el gracioso de turno, no digo ni diré sino bajo tormento que lo hayan copiado de José Antonio).
        En fin, Restituto, reconozco que tu capacidad de devolver pelotas desde el fondo de la pista supera la mía para restarlas. Me queda alguna de interés por devolverte. Lo iré haciendo a ratos libres.
        Dices que no contestamos a los hechos. Creo que quien no contesta a los argumentos eres tú. Lo cierto es que, sin despreciar su interés histórico, narras hechos para evitar entrar en el debate de las ideas. Y estas son, cabalmente, las que importan.

        • restituto dice:

          Lo que yo digo sobre los 27 puntos no es apreciación mía. Tu argumentación tendrías que hacérsela a Francisco Bravo -con J.A. y Ledesma, uno de los tres que examinó el borrador- (Raimundo que estaba en Madrid con J.A. supongo lo haría cuando este se lo enseñase) y Bravo consignó su relato por escrito en su obra, sobradamente conocida y que no vamos a reproducir pues creo que ya lo ha hecho en este foro y si, mal no recuerdo, polemizando contigo, una falangista que se llama Mariola.

          La Dictadura de Partido Único la defendió José Antonio (No voy a andar recopilando montones de textos –lo hace Carlos Rodríguez de maravilla-). Basta con lo que digo. Frente a la Dictadura de Derechas o de Izquierdas respondió: “Una integral, autoritaria, es la solución.” En “El Fascio”, periódico creado por los amigos de J.A. (Delgado Barreto) y en el que colaboró Ramiro (después se alegrará del fracaso del periódico) defiende la Dictadura del Partido Único, pero de forma transitoria (“dictadura nacional TRANSITORIA de ese partido, forjado en la lucha, frente a la Dictadura Proletaria y a la plutocracia capitalista” hasta que se creen las nuevas instituciones, el nuevo Estado”. Y ya he dicho y repetido que el último Ramiro es el de “Nuestra Revolución”. Así, pues, estoy de acuerdo con lo que Ramiro proclamó de ¡Abajo el Fascismo! y me refiero a los que en la Falange actual se proclaman fascistas, aunque son tan defensores del catolicismo como vosotros, son “fascistas católicos” (los que criticáis de la Vieja Guardia -¿Que hacen allí los “joseantonianos” Olivares -ya sé, y doy fé, que es buena persona- o Gibello (este nos propuso a “Amanecer” -noviembre de 1975- colaborar en la “Operaciónn Lucero” distribuyendo retratos del rey y de la reina -en la Confederación de Combatientes se distribuyeron abundantemente,para ser colocados en pescaderías y carnicerías -Aurelio -el del FENS al que barrunto se refiere Perales, -éste de aquella creo aún no estaba en “Amanecer”-, se puso “hecho un basilisco” ante tal proposición). Vosotros os distinguís, respecto a ese conglomerado de fuerzas nacionales, con vinculaciones a tribus urbanas, que seréis señores de moral estricta – no tenéis traficantes de drogas ni empleados de casas de lenocinio en vuestras filas-, pero ellos defienden también la España Católica. Sé que constituye un esperpento la inconsecuencia, pero hay que señalar que las únicas críticas a ese mundillo no han salido de ninguna de las Falanges, sino de Ynestrillas, que con toda la historia que lleve a cuestas, hay que reconocer “que tiene cojones”, retratando a sus antiguos camaradas. (abajo pongo enlace)

          Si nos vamos a los señores (aquí hablaremos de los de “buena conducta”) que el otro día estaban en la presentación del libro de Jerez, todos ellos (aparte del editor del libro, que también procede de “LA Plaza de Oriente” y propaganda ha hecho de la “buena doctrina católica”, editando hasta “Pituca”), se presentan como abanderados de la España Católica. Blas Piñar -también es joseantoniano- y así lo ha reconocido su ahora muy amigo Sigfredo Hillers, ambos en la Fundación Francisco Franco – (para la revista “Fuerza Nueva” los del FES eran “elementos marxistizados” (textual), pero ya se han hecho las paces), siempre ha sido desde sus orígenes un hombre de Acción Católica, con cargos en su Dirección Nacional. Jerez Riesco, según mis noticias, ha tenido tan buena relación con el fallecido arzobispo de Toledo Marcelo González Martin (antes obispo de Astorga y fautor de la destitución del alcalde y jefe local de FET de la localidad de berciana de Páramo del Sil -en la pugna clero-FET esta última llevaba las de perder) como la ha tenido José Bono. En ese conglomerado de “Fuerzas Nacionales” hasta existe un Movimiento Católico Español -también se proclaman falangistas joseantonianos-, que aúna el ¡Arriba España! con el ¡Viva Cristo Rey! y la bandera rojigualda con el Sagrado Corazón con la roja y negra con las flechas. ¡Que más queréis!

          Es posible que todos estos señores no sean fascistas de verdad, pues el primer fascismo (Manifiesto de Fasci di Combatimento de 1919) era democrático, propugnando “sufragio universal y escrutinio de lista regional con representación proporcional, reconociendo y el voto y el derecho a ser elegidas a las mujeres”, con la abolición del aristocrático Senado, sustituyéndolo por una Asamblea Nacional, elegida por periodo de 3 años. Asimismo, allí se proclamaba la “formación de un Consejo Nacional del Trabajo”, el “establecimiento de la participación de los trabajadores en el funcionamiento técnico de las industrias”, así como “el acceso de las organizaciones proletarias -una vez que estuviesen moral y técnicamente preparadas- (en términos similares se expresó J.A. en 1935 en declaraciones a “La Vanguardia”, de Barcelona) en la gestión de las empresas y servicios públicos”…”modificación de los seguros de Invalidez y Vejez, estableciendo la jubilación a los 55 años (!)”, así como la “institución de una Milicia Nacional con breve período de instrucción y carácter exclusivamente defensivo” (como se ve, nacionalismo agresivo por todas partes) y eso, sí, aunque no se contiene ningún ataque a la creencia en Dios, nada de Pacto de Letrán, sino, “por lo que respecta a los problemas financieros: …b) Confiscación de todos los bienes propiedad de las órdenes religiosas, y supresión de todas las dotaciones inherentes a las sedes episcopales, que hay que considerar como un lastre para la nación y un privilegio para unos pocos”.

          En todo caso, más que los textos importan los hechos. Ramiro se opuso a los estatutos de Falange Española de las JONS por concentrar prácticamente todo el poder en la Jefatura Nacional. Ramiro propugnó que el eje de la organización fuese el Consejo Nacional. El jonsista Francisco Bravo, con su concepción cesarista del fascismo (también Ximénez Sandoval escribió que J.A. había nacido César), a quien Ledesma calificaba jocosamente de “el Mussolini Charro”, apoyó a la jefatura absoluta de J.A.

          Y hay que ver lo que fué la Falange joseantoniana y lo que ha sido la Falange después. Yo no oigo nada más que lamentaciones jeremíacas. Lo que ocurre en la Falange es fundamentalmente responsabilidad de los falangistas. Los falangistas no han depurado ni su historia de los primeros tiempos ni la actual. Se quejan de que hay falsificación. Hay que reconocer que en los años 70 el falangismo disidente tenía de sobra capacidad para disputar la calle a la extrema derecha. Hoy, si somos sinceros, no tiene “ni media torta” frente a esos caballeros. Pero tampoco eso es planteable. Hoy lo que se plantea es la unidad, a la que no me considero llamado (Perales –ya le contestaré más tarde- creo que tiene razón en que hay que ir por separados y en mi caso tan separado iré, que mi propósito inmediato, que asumo por mi antigua vinculación con Eduardo Ezquer, será la depuración (basándome en documentación del bando nacional) , de los sucesos de Bdajoz, lo que estoy seguro, me acarrará la enemiga de al menos el noventa por ciento del falangismo), pues no ha de hacerse en torno a la liberación nacional de España y la liberación social del pueblo, sino en torno a la figura de José Antonio (el José Antonio de Acción Española, pues el último sostengo que ya no es un J.A. falangista, en todo caso, falangista de Cantarero del Castillo). Yo en este terreno ya he escrito que más que aplicar los 27 puntos, aplico la Cartilla del Guardia Civil, redactada por el Duque de Ahumada: “No se reunirá con malas compañías, ni aún fuera de servicio”.

          Yo he ingresado recientemente “en el club de los sesenta”. No pretendo protagonismo alguno. Creo que el movimiento nacionalsindicalista ha de ser protagonizado y organizado por la juventud y encuadrado por quienes a la par que teóricos sean hombres de acción, pues estos últimos no tienen derecho solo a no ser dirigidos por analfabetos, sino que se merecen el honor de que quienes les den las órdenes, estén también en primera linea, y “no viendo los toros desde la barrera”.

          Si seguimos tu argumentación tendremos que reconocer que el saldo del magisterio doctrinal de José Antonio ha sido el de una falange sin falangistas. ¿O como explicas que uno de sus jerarcas que hasta compartió con él algún tiempo de prisión en la Modelo de Madrid se expresase en estos términos, que considero (podría dar bastantes vuestras más, similares) son expresión de esa Falange joseantoniana tan idealizada.

          “Hago el número 46 de los fascistas españoles inscrito en el año 32 Y el número uno de los de la provincia…“El 14 de abril fui detenido y luego expulsado de la provincia por ese gobernador que hoy lloriquea en Portugal y suplica perdón como una pobre vieja asustada. Ya le enviamos “un recadito” los falangistas que desgraciadamente falló. Hoy es ocasión de decirlo. Luego me fui Madrid donde se me detuvo el 5 de mayo, huyendo después a un cortijo de Córdoba, desde cuya capital me incorporé a la columna que ocupo Badajoz. En Madrid tuve el honor de pasar un mes de prisión en la misma galería donde se hallaba José Antonio Primo de Rivera, que me reclamó a su lado. En la cárcel modelo se le quería, se le respetaba… y se le temía. El jefe era él. Hacíamos hasta gimnasia en grupo, que era una especie de instrucción militar disimulada. El contacto frecuente con el jefe, con ese hombre extraordinario, de quien no sabemos qué admirar más, si su corazón o su cabeza, si su valor o entendimiento, , fue para mi un goce y un estímulo que afianzó aún más mis convicciones patrióticas de toda la vida. Gallardo siempre, valeroso y caballero, recuerdo que cuando su incidente ante la Sala constituída en la cárcel –en cuya vista por una supuesta tenencia ilícita de armas increpó al Tribunal prisionero de la mas repulsiva política- se enfrentó con todos los falangistas que allí iban a visitarles, exigiéndoles que no tomasen represalias contra el relator que cobardemente le arrojó un tintero a la cabeza. Ese hombre es sagrado para vosotros. Solo yo le pediré cuentas cuando llegue su momento. Os prohibo que le hagáis nada..¡Ese es José Antonio”.
          ….”Pedimos permiso a Arcadio Carrasco para trasladar a las cuartillas estas declaraciones que en su patriótico entusiasmo nos ha regalado, y contesta con esa enérgica simpatía suya:
          -¡Pero sea discreto!
          -Ataré esta entrevista con todo cariño- aseguramos.
          -Y él añade:
          -Además, usted me inspira absoluta confianza; pero si dijera algo de mala intención, ya sabe ¡le fusilaremos!
          Me lo dice muy cortésmente, , muy finamente… pero con cara de hacerlo.
          No necesito, pues, advertirte lector, que jamás he cogido la pluma con más miedo a “la censura”
          (Declaraciones de Arcadio Carrasco -“Figuras del momento.Habla un hombre de acción”-, jefe provincial de FE de las JONS de Badajoz, recogidas por Antonio Meca, y publicadas en el períódico “HOY”, de Badajoz, jueves 3 de Septiembre de 1936).

          Me podrías argüir que también Sánchez Mazas y su oración por los caídos son la Falange, pero de creer a su hijo Miguel Sánchez Mazas (declaraciones a “El País”), también constataríamos el pobre resultado del magisterio de su padre, pues según su hijo también acabará apartándose de la Falange “por el asunto de los fusilamientos”.

          P.D. Las dos preguntas de mi anterior entrada claras precisas y concretas, siguen sin responderse. MÁS IMPORTANTE QUE LAS PROCLAMACIONES ES EL EJEMPLO”.

          “Quienes no viven de acuerdo con lo que predican, hasta las verdades hacen despreciables” (San Isidoro de Sevilla, “Sententiarun Libri Tres”)

          Saludos

          http://www.ynestrillas.blogspot.com.es/2012/05/10-razones-para-no-manifestarse-el-25.html

          • Gondomar dice:

            Restituto, dentro de los que tú caracterizas como elementos indeseables adheridos a la Falange hay una gran variedad de corrientes que ni mucho menos tienen ese carácter católico, joseantoniano y fascista que tú le atribuyes:

            1) Los neonazis.- No sólo no son católicos sino que son virulentamente anticristianos (entre ellos el que prologa el libro que se presentó en la Vieja Guardia), lo que contradice tu teoría. Tampoco son fascistas, pues en el fondo desprecian toda la política mussoliniana, empezando por su escasa conciencia racial y terminando por otras muchas cosas. Y la mayoría se reclaman explícitamente ramiristas, en oposición a José Antonio, aunque en realidad son unos falsificadores. Esto contradice tu tesis de que el mal de Falange viene de José Antonio o del elemento católico.

            2) Los mistificadores.- Ahí entran los del MCE, NPE y gran parte del piñarismo. Con tal de sumar les vale cualquier apoyo (por indeseable que sea) y no distinguen bien entre doctrinas diferentes. No suelen declararse fascistas, y objetivamente no lo son por más que lo pretendan. Su catolicismo o es inexistente o en muchos casos es sólo de fachada.

            3) Los profesionales del “fascismo”.- Estos son los que han hecho del fascismo, y en general de la extrema derecha, una profesión muy lucrativa, ya sea a costa de las cuotas o de vender productos-basura de todo tipo a los fachas. Ni saben lo que es el fascismo, ni son católicos, ni en ellos predominan los joseantonianos, ni les interesa otra cosa que ganar dinero a costa del facha inculto.

  • Guzman dice:

    Sois todos unos marujones es que no teneis otra cosa que hacer que despacharos contra todo el mundo. Hoy le toca a Norling. A José Antonio se le caería la cara de vergueza. Sois unos joseantonianos de pacotilla. Coño dejad ya de criticar y cotillear que os pasais la vida en ello, y haced algo constructivo de una vez.

  • restituto dice:

    Los Strasser no eran más racistas que Hitler. Y así se desprende de las crónicas de Bermúdez Cañete – a la misma conclusión llegará Gaziel -Augusto Assía. en crónicas de “La Vanguardia”- (firmante del manifiesto de La Conquista del Estado, pero de formación herreriana -”El Debate”- como Onésimo y que discrepó de L.C. del E, por su radicalismo agrario y su antimonarquismo -así se recoge en su Diario publicado por su hija Odila Bermúdez Cañete Orth- y que aportó al seminario de Plataforma 2003), que calificaba en sus crónicas de “El Debate”, desde Alemania -será expulsado por los nazis de allí- a las S.S. como “el radicalismo racial” y a Strasser como el ala izquierda anticapitalista (“radicalismo social”). En todo caso observo que los que cargan la etiqueta de fascismo a La Conquista del Estado o ignoran la historia o la falsean dolosamente. Ramiro jamás se entrevistó con Hitler y Mussolini. En su momento escribiré sobre “los diez días de José Antonio en Alemania” (tengo documentación al respecto), que distó de ser un viaje turístico como dicen algunos joseantonianos. En todo caso yo no soy ningún sectario para llevarme por los vericuetos de algunos joseantonianos y decir que J.A. era pronazi, como tampoco diré que Narciso Perales era un terrorista, por haber cobijado, de consuno con Serrano Suñer, a la plana mayor de la OAS en España. En todo caso, si seguimos el falseamiento de la historia que hacen algunos, llegaría a la conclusión de que Ramiro se escisionó con joseantonianos (Martinez de Bedoya, quien más se destacará en “La Patria Libre” en ataques a J.A. de tipo personal, era un hombre de formación jesuítica y de la escuela e “El Debate” y Souto Vilas -leáse su “Teoría de los Sindicatos Nacionales” inicia su trabajo con una cita de Santo Tomás, gentes, como se ve, bien distantes de la formación filosófica de Ramiro, pero que hicieron buenas migas con él, sin descontar al clérigo Félix García Blázquez -un hombre del Frente de Juventudes -”todos unidos a Franco, único capitán”- o al también clérigo Teófilo Velasco, párroco de Valdecañas del Cerrato y más tarde profesor del seminario de Burgos, ambos amigos de Ramiro.

    En cambio y al socaire de lo que se ha escrito de Sánchez Mazas -proveedor de retórica de Falange, según Ramiro- autor de alguna frase atribuída a J.A., como lo de “mitad monje-mitad soldado”, aparte de atribuir la capitanía general de las huestes falangistas a Cisneros o a Jesucristo, me gustaría que alguien del sector confesional de la Falange me explicase la razón por la que su obra “España-Vaticano”, se incluyese en el Índice de Libros prohibidos, lo que hizo que su autor tuviese que retirarla -por presión eclesiástica- de la circulación, siendo muy raro encontrar ejemplares, aparte del que obra en la biblioteca nacional y, según mis informes, otro que obra en la Universidad de Navarra.

    En cuanto a Norling, por cierto, miembro de plataforma 2003, a quien conocí en El Valle de los Caídos en un seminario en el que me invitó a participar Miguel A. Vázquez Vega, sobre “los gallos de marzo” (yo no me afilié a Plataforma 2003, pues en mi único contacto que allí tuve, me dí cuenta de que era una plataforma franco-falangista, si bien de “buena conducta”, al margen de la macarrería falangista, justo es decirlo), observé que es un producto de los “nacional-revolucionarios” surgidos del conglomerado reaccionario de la plaza de Oriente y que “arrima el ascua a su sardina”.

    • Rastreador dice:

      Para saber más sobre el libro de Sánches Mazas “España-Vaticano”.

      http://blogs.periodistadigital.com/juanfernandezkrohn.php/2009/10/07/-espana-vaticano-1932-de-rafael-sanchez-

      • Rastreador dice:
        • Rastreador dice:

          Palabras a Rafael Sánchez Mazas

          A su muerte escribió Areilza los siguientes interesantes comentarios:

          “Rafael era escritor de raza y poeta de vuelo cimero, narrador inverosímil y deslumbrante astrólogo y un poco mago, naturalista y matemático, conocedor del mundo específico de los gatos y de los ratones, relojero, cultísimo lector de la Biblia y de autores griegos y latinos y auténtico maestro de literaturas europeas. Su amistad era difícil regalo de los dioses y su conversación era, a un tiempo, droga, enseñanza, ejercicio y diversión. Nada de lo humano le fue ajeno y su radiografía chispeante de personas y personajes tenía tanto de diagnóstico, como de vaticinio. Sus frases eran hallazgos, luego repetidas, y algunas, acuñadas para decenios, fueron simbolismos litúrgicos que aún perduran. El arte fue su gran pasión, entendido como contemplación de vida. Sabía mirar y ver, en la pintura, en la escultura, en la arquitectura, con sus ojos penetrantes bajo las gruesas gafas el mensaje que palpita entre las formas de la materia. Su tacto y geometría en El arte de pintar, publicado en folletón, es todavía uno de los mejores que se conoce de interpretación pictórica. Alma religiosa, fiel a la Compañía loyolana que formó su carácter, conocía los entresijos de la gigantesca y delicada máquina vaticana al detalle nimio. No a lo Pierrefitte para exhibir anecdotarios sarcásticos, sino pensando siempre en el mejor servicio de la Iglesia, de la que se sentía entrañable hijo. Su España-Vaticano, publicado en plena República, bajo el nombre de Persiles, analizaba con especial clarividencia el problema de las relaciones diplomáticas de la Santa Sede con el régimen español, ofreciendo sabroso manjar al lector que hoy, al cabo de treinta años, y con un Concilio de por medio, quiera asomarse a sus páginas”.

    • Gondomar dice:

      Ya, claro. Muéstranos algún texto de los Strasser donde condenen el racismo hitleriano.

    • DEOLAVIDE dice:

      Anecdotario, Restituto, solo anecdotario.
      ¿Por qué no entras en el fondo doctrinal del tema?. Eso es lo categórico.
      Si JA habló con Mussolini, si saludó a Adolfo, si tales o cuales que eran amigos de uno u otro se quedaron o no con otro o uno… solo es anécdota. Interesante anécdota, sin duda. Pero solo eso, anécdota.
      Hay que ir al fondo. Al cuerpo de doctrina de José Antonio y compararlo con el cuerpo de doctrina (que lo tiene y mucho) de Ramiro. Y deducir coincidencias y divergencias. Esto es lo categórico. Lo demás… puro fuego de artificio, simple maniobra de distracción. Pero esto ya lo sabes, ¿no?.
      Al menos, tú no entras en el insulto y la descalificación. Se agradece.

      • restituto dice:

        Lo que yo digo es que los problemas del panestatismo de Ramiro frente al sindicalismo de J.A. jamás se plantearon durante la escisión y que Ramiro jamás se planteó el partido FEJONS como algo subordinado a su palabra, pues siempre se opuso a la concentración absoluta del poder en la jefatura nacional, raíz del problema y así lo corrobora el análisis de Payne. En todo caso el último Ramiro es el de “Nuestra Revolución”, ya anunciado en ¿Fascismo en España?, donde indica que rechaza la plataforma fascista aún en versión revolucionaria (“lo que en las viejas JONS había de fascismo lo recoge Primo de Rivera en sus propagandas últimas”).

        Los argumentos que emplea el sector confesional del FES son los mismos que los de Eliseda. En todo caso, para encarnar la jefatura nacional en versión confesional uno de los pocos jefes adecuados sería Arrese. Desde esa perspectiva habría que depurar al propio J.A. Cuando salió el libro de Otin (al señalarse la relación de J.A. con La Bibesco) desde el sector confesional se desgañitaron diciendo que era una injuria. Ahora, con el libro de Zavala, que es un escritor que vende y proclama su simpatía por J.A., ya se da por buena la información.

        Y que conste que J.A, en este terreno, era “un santo varón” si lo comparamos con su hermano Miguel (el anecdotario que recogí sobre el particular de Alcázar de Velasco es de descojono) o con gran parte del falangismo, incluyendo destacados miembros de la Junta Política (como José Mª Alfaro, en situación de concubinato permanente) o Pepe Sainz (éste, de los de la Junta Política, es el que me cae más simpático, pues fué el único que pegó tiros en el frente en la guerra civil) que se largó a Dallas (en este caso no lo comparo con Alfaro, ni lo critico, pues se trató de un fracaso matrimonial, aunque cuando vino clandestinamente a España para ver a su madre -tuvo que rehuir el acoso policial por ser considerado bígamo- al haberse vuelto a casar en Usa, donde tuvo hijos-) y a quien la enseñanza doctrinal de J.A. no le debió afectar mucho, pues siempre paseó su camisa azul con la simbología nazi junto a la falangista -era hijo de alemana- siendo un entusiasta del nazismo hasta el fin de sus días y negando el holocausto).

        Así que las anécdotas claro que tienen su importancia. Ya lo decía San Isidoro. “Quienes no viven de acuerdo con lo que predican -Sainz no entraba en este campo pues era un soldado, sin la mitad de monje- hasta las verdades hacen despreciables”.

        • DEOLAVIDE dice:

          Las anécdotas, Restituto, valen para entretenerse un ratito, también para desviar el fondo de la cuestión, al que sigues sin entrar. Mira, para darte píe a argumentar, la comparativa ideológica JA-RL puede plantearse así:

          RL es nacionalista. Un nacionalismo “reaccionario” que, a falta de “categorías permanentes” válidas –que RL no es capaz de identificar-, fundamenta en la afirmación misma de la Nación frente a la amenaza antinacional marxista (en este sentido es “reaccionario”), elevando la acción directa y la violencia a categoría moral, que se complementa con “el mito optimista de la revolución” social.
          JA es antinacionalista. “Nosotros no somos nacionalistas porque el nacionalismo es el individualismo de los pueblos” (para más detalle, léase su artículo “La Gaita y la lira”). Frente al nacionalismo (frente a cualquier nacionalismo) JA levanta el concepto de Patria como misión, como razón histórica que la justifica, que hace necesaria la existencia misma de España en la historia. Este concepto misional de Nación, que es la Patria, no es un concepto reaccionario, que se define por oposición a un contrario; sino un concepto abierto y proyectivo que se define por su propio destino, por su propio quehacer en la historia. Finalmente, en JA la violencia no es una categoría moral sino, en último término, una respuesta moral que ha de justificarse en una agresión injusta.

          Para RL el Estado es “la suprema categoría”. Todo ha de someterse al Estado y en este todo queda inmerso el individuo. Se trata, cabalmente, de un panteísmo estatal. Un “panestatismo”, en palabras de Ramiro.
          Para JA el Estado es, no una categoría, menos aún la suprema categoría; es un instrumento. Un instrumento que como tal no se justifica en sí mismo sino en tanto se amolda a una norma permanente, en tanto, conforme a esta norma, sirve a la Patria como tarea colectiva en que se armonizan los destinos individuales y los colectivos.

          RL pide y quiere “una dictadura de Estado”, quiere y pide RL “que el Estado asuma el control de todos los derechos”.
          JA pide y quiere un Estado participativo. En el que “todos los españoles participarán en él a través de su función familiar, municipal y sindical”

          RL propugna un régimen de Partido Único.
          JA propugna abolir todos los partidos (también el “único”) y, alternativamente, basar el nuevo régimen en las unidades sociales básicas.

          RL comparte un concepto de individuo limitado a su condición política. Que no existe más allá o más acá de dicha condición.
          JA afirma y reconoce la individualidad del ser humano, “envoltura corporal de un alma que es capaz de condenarse y de salvarse”, un individuo “portador de valores eternos” por su propia naturaleza como criatura de Dios. De aquí se deduce el reconocimiento joseantoniano a la integridad del hombre, a su dignidad y a su libertad, que se proclaman sagradas.
          Frente al desdeñoso “Libertad, ¿para qué?”, de Lenin o, podría haberse dicho, frente al no menos desdeñoso “¡Qué le vamos a hacer si pasó la hora de batirse por la libertad!”, de Ramiro; José Antonio comienza por afirmar la libertad del individuo, por reconocer al individuo. “Nosotros, tachados de defender el panteísmo estatal, empezamos por aceptar la realidad del individuo libre, portador de valores eternos”. En este “nosotros”, cabalmente, no podemos considerar incluido a Ramiro.

          Convergen ambos líderes en la condena del capitalismo, tanto como en la condena del comunismo. En ambos encontramos la misma condena al capitalismo financiero y la misma afirmación de la necesidad de acometer una radical reforma agraria. Y en ambos encontramos el mismo respeto por la propiedad privada, que no confunden con la propiedad capitalista.
          En ambos encontramos, en términos enunciativos, la misma alternativa: sindicalismo.
          Pero, también en esto, encontramos significativas divergencias a la hora de desarrollarlo.
          En Ramiro, “El nuevo orden económico entrega al Estado inexorablemente la plena función de presidir con decisión las peripecias de la pugna”.
          El nuevo régimen económico que Ramiro “quiere y pide” se basa ciertamente en “la sindicación de la riqueza industrial y de la entrega de tierra a los campesinos”. El sindicalismo ramirista se orienta a encuadrar a todas las “fuerzas económicas” que han de atenerse en todo momento “a las altas tareas del Estado”. “El Estado disciplinará y garantizará en todo momento la producción”.
          Todo el escaso desarrollo que Ramiro nos deja de su sindicalismo nos ofrece una visión de sindicalismo estatalizado. De Sindicato subordinado al Estado.

          El desarrollo del sindicalismo joseantoniano, también limitado, nos ofrece una visión divergente del propuesto por Ramiro. Un sindicalismo que, lejos de someterse a las directrices del Estado, asume como propias las competencias de naturaleza económica que antes eran propias del Estado.
          Y es en José Antonio donde encontramos el verdadero hallazgo de su propuesta sindicalista, la verdadera clave de la liquidación del orden capitalista;
          la asignación a los trabajadores encuadrados en su sindicato del poder de decisión en la empresa y de la plusvalía de la producción.
          Si en Ramiro podemos decir que el Sindicato se estataliza, en José Antonio podemos decir que el Estado se sindicaliza.

          Ocurre, Restituto, que son las ideas y líneas doctrinales de José Antonio –manifiestamente divergentes a las propias de Ramiro- las que prevalecen en la definición del cuerpo doctrinal de FE de las JONS, ya desde el mismo momento de la fusión y la proclamación de los Puntos Programáticos.
          Ni en ellos ni en el posterior desarrollo doctrinal encontramos rastro de las propuestas originales de Ramiro Ledesma; ni nacionalismo, ni panestatismo, ni partido único, ni individuo supeditado a su condición política, ni sindicalismo estatalizado. Por el contrario, encontramos: patriotismo antinacionalista, estado como instrumento participativo, abolición de “todos” los partidos y desarrollo de las unidades sociales básicas, sindicalización del estado y abolición implacable del sistema capitalista.

          Si esto no lo ves así, te ruego argumentes. Por favor, por una vez, deja las anécdotas para otro momento.

          P.s.: Dése con esta por contestado el replicante.

          • restituto dice:

            Lo que Ramiro pretendía para FEJONS -que no era lo que el pretendía, sino lo que pretendían sus camaradas de las JONS- está en las bases del acuerdo de fusión FEJONS de 13 de febrero de 1934, aceptadas por José Antonio (donde para nada se habla del confesionalismo que reivindicáis, y que, si fuérais consecuentes, tendríáis que aplicarlo a la jefatura -no se puede defender la aplicación de la legislación canónica matrimonial al campo civil y mantener relación con mujer casada, con lo que tendríamos que depurar a parte de la familia Primo de Rivera, ancestros y descendientes, excluyendo, naturalmente, a Pilar Primo de Rivera, a la que se podría encargar la jefatura, si bien no lo aceptaría pues para ella la mujer debería estar subordinada al varón, de conformidad con la doctrina tradicional de la Iglesia-). Si es como dices tú, habría que “residenciar a José Antonio” por aceptar los planteamientos de Ramiro y acceder a que se le diese el carnet número 1. Y lo que creo que es importante es que es impresentable que señores traficantes de drogas o chuloputas -esto entre los de mala conducta- (a depurar en cualquier situación circunstancia) o sujetos en situación concubinaria (aquí los calificaremos de mejor, o si se quiere buena conducta) defiendan un Estado confesional, pues es de aplicación la máxima de San Isidoro de la que hablé. La pugna Ledesma-J.A. se planteó en temas de configuración del poder -alcanzando si se quiere a otros aspectos,más pedestres, señoritos frente a populistas, etc,- pero no a temas de calado doctrinal, poco proclives a sustanciarse en aquel estado de lucha. En todo caso José Antonio prologó (obra publicada en Editorial San Martin en 1934, despues de la fundación de FE) la obra “El Fascismo” de Mussolini, que se supone habría leído y no le puso ninguno de “los peros” que tu señalas a su nacionalismo. Y que conste que Mussolini y Hitler,”me la sudan”-disculpen la “falta de estilo”, aunque sé que haya habido falangistas que apoyasen a Mussolini, a Hitler (entre ellos Narciso Perales, saboteador en Gibraltar con el apoyo del Servicio de Inteligencia de las SS), a Gadafi y a Fidel Castro (aquí hasta Ortí Bordás, ex-senador del PP, que por ahí anda).

            El José Antonio de la fundación de la Falange se identifica con los planteamientos de Acción Española y desarrolla su actuación dentro del campo de las derechas (después de fundar F.E. se va en la candidatura monárquica de Cádiz), pero no siempre está en esta línea. El último J.A. es un J.A. “pro-azañista”´-así lo recoge- Alejandro Salazar en su Diario- (mientras sus camaradas que asaltan el 10 de julio de 1936 Radio Valencia -a algunos se los detiene con carnet de la CNT- envían “recuerdos a Doña Manolita”). Decir que el J.A. que propone a Martinez Barrio un gobierno de coalición nacional con tres masones, representa la “interpretación católica y española de la vida” es un sarcasmo.

            En cuanto a Ramiro la mejor definición que oí de su concepción de la dignidad humna, se la oí a sus hermanos Trinidad y José Manuel, cuando me recalcaron que siempre definía a las JONS como “Juntas de hombres libres”.

            Yo no necesito que nadie me diga lo que tengo que pensar. Ramiro no es un oráculo. En todo caso si pides que me defina, por una vez me voy a meter en filosofías y te diré que estoy de acuerdo con este texto de Manuel Souto Vilas, en su día estrechamente vinculado a Ledesma Ramos:
            “El Estado Sindical no envuelve en lo más mínimo que el individuo o el Sindicato existan y obren en cuanto son una creación del Estado y en interés exclusivo del Estado, sino, más bien, envuelve que el Estado reconoce y convalida la existencia del individuo y la existencia y la obra del Sindicato…En efecto, la coordinación en un principio de esos tres entes sociales sui géneris dferencia el Estado Sindical del Estado Liberal, que juzga que el trabajo y la economía es asunto privado y exclusivo del individuo y se elimina a si mismo y elimina al Sindicato de toda ingerencia en la vida económica-social; del Estado colectivista, que juzga que la vida del trabajo y de la economía es su asunto propio y exclusivo, y elimina al individuo y al Sindicato de toda ingerencia decisiva en la vida económica y social, y elimina al individuo y al Estado…Ni el individuo sin el Estado, ni el Estado sin el Individuo. Ni el hombre contra el Estado: anarquía; ni el Estado contra el hombre: tiranía; el hombre integrado en el Estado: autarquía…“De ese cambio de orientación dimana que el Sindicato represente la coincidencia en la raíz de la sociedad misma del individuo y del Estado, y se hace posible aquello que decía José Antonio que asuma de las varias formas, el individuo se eleve al Estado por el Sindicato y, a la inversa, sobre el individuo revierta también el Estado”.
            P.D. Lo de “Nada sobre el Estado”, también lo dijo Azaña -discurso en Valladolid- y lo digo yo ahora frente al cáncer de las autonomías y es compatible con lo que asumo de Souto Vilas.

            He dicho.

          • Jorge Juan Perales dice:

            Juan, esta mañana cuando comentábamos con Aurelio lo poco que habíamos leído a Ramiro en nuestra juventud militante, tanto en el FES como en AMANECER O EN LA AUTENTICA, reconocíamos o lo justificabamos por la prevalencia de la carga emotiva y sentimental que el ser falangistas, entonces, nos bloqueaba, la reflexión serena de su contenido doctrinal. Ahora pienso que INTERESA, interesaba entonces,como sigue interesando ahora, que no hiciéramos la magnifica comparación de conceptos básicos entre el pensamiento de J.A. y R.L. que tu vienes aportando y que en esta última entrada lo sintetizas con una claridad incontestable. Si logran, como parece ser que así es, mantener en una misma organización el pensamiento joseantoniano confundido o mezclado con el ramiriano, anulan por completo el desarrollo teórico-práctico de ese movimiento. J.A y R.L aceptaron su separación siendo conscientes de esto. Y esto no debe ir en perjuicio de ninguno de los dos modos de entender el mundo, sino más bien de liberación de las contradicciónes que impiden construir soluciones coherentes y posibles en ambos paradigmas.

            Este trabajo era y es necesario, gracias.
            Con él recobra más valor Ramiro y se entiende mucho mejor a José Antonio, cada uno que elija libremente, yo elijo a José Antonio y esto no implica denostar a Ramiro. Cofundirlos es anular a los dos, piensesé, y entenderemos algo del por que no despegamos, entre otras razones.

          • DEOLAVIDE dice:

            Jorge Juan, coincido con lo que expones. Confundidas, “amalgamadas” una y otra ideologías (incompatibles) en una misma Organización tiene por consecuencia su mutua esterilidad. En mi opinión, aparte otros “factores humanos”, es esto lo que subyace en la división falangista.

            Restituto: En este momento no tengo el sosiego necesario para contestarte debidamente. Lo haré mañana, Dios mediante.

          • Ex-falangista dice:

            Extraordinaria exposición la de Restituto.

        • Ex-falangista dice:

          Mensaje censurado.

          Quedas expulsado de este foro en lo sucesivo.

          • ramon sanchez dice:

            Me alegro de la decision que toma la direccion. La calumnia (en este caso a Sigfredo Hillers) no debe permitirse.

  • Identitarios indoeuropeos. dice:

    Erik Norling es un gran camarada, y comparte las tesis del nacional-sindicalismo.

    Dejémonos de discusiones. El 16 de julio debemos estar todos unidos con nuestras banderas de siempre.

    ¡Por las pensiones, los subsidios, y el consumo!

    ¡No a los recortes!

  • Gondomar dice:

    Tejidos y Novedades:
    Lo lamento, pero Norling sí es neonazi. Me sorprende que a estas alturas de la película no conozcas el truco de reivindicar a nazis minoritarios o cuestionados por la cúpula del NSDAP para hacer más presentable la ideología. Por cierto, que los hermanos Strasser eran tan racistas o más que Hitler, por no hablar de la vena anticatólica mucho más acusada. Al lado de estos señores Hitler era incluso un moderado.

    Y en ese libro, a poco que uno lea entre líneas, se ve la poco disimulada simpatía del autor por Hitler, llegando al punto de dejar mal a los Strasser en algún pasaje, con intenciones más que turbias. Norling no es un historiador sino un propagandista.

    Al autor de este artículo:

    Muy mal, como siempre que tocáis el tema de las JONS. No tengo ese libro, pero es seguro que Norling ha hecho una selección de los textos más negativos de las publicaciones jonsistas, los que más pudieran casar con su ideología neonazi, mientras que por otra parte ha ignorado aquellos que más se acercaban a la visión de José Antonio. En todo momento el objetivo de Norling -y de la editorial- es secuestrar a las JONS y desligarlas de sus indudable raigambre hispánica y católica, con el objeto de apropiárselas para su ideología neonazi, huérfana de referentes en España. Al darle crédito a lo que dice, al denigrar a las JONS en el mismo sentido que él quiere, le hacéis el juego de manera inadvertida.

  • Tejidos y novedades dice:

    Despachar a E. Norling como “neonazi” me parece una opinión absolutamente fuera de la realidad. De E. Norling es uno de los libros más antihitlerianos que he leido y que trata sobre el Frente Negro y los Hermanos Strasser. E. Norling es, además, uno de los mejores estudiosos sobre el nacional-sindicalismo español y uno de los defensores de las tesis sobre la Falange obrera (uno de los más profundos conocedores de la figura de Gerardo Salvador Merino) en contraposición a la “falange” franco-falangista.
    En cuanto al la penosa vena antirramirista que aún pervive en algunos sectores del falangismo, me permito calificarla de vergonzosa, antinacional-sindicalista y de faro de la nulidad intelectual de gentes entregadas al rencor.

    • DEOLAVIDE dice:

      En lugar de tejer nada novedosas descalificaciones, ¿por qué no argumentas?.
      ¿Pero siempre tendremos que soportar los mismos “argumentos”?. ¿Tendremos que soportar que despachen con insultos lo que se expone con argumentos y razones; intentando, además, no caer en descalificaciones y ofensas?.
      ¿Tendremos que soportar que sujetos, como este nada novedoso tejido, que nada aporta intelectualmente, venga a calificarnos de nulidades intelectuales?.
      ¿Tendremos que soportar el rencor de quienes, desde la ausencia de razones y argumentos, nos califican de gentes entregadas al rencor?.
      En esto no hay, no puede consentirse, tibiezas.

  • Arcano dice:

    ! Ups ! Perdón, Deolavide, creo que me precipité en mi post. Pensé que hispaniainfo había colgado algo del neonazi Erik Norling , que hace apología del nazismo en sus libros. Pido disculpas.

  • DEOLAVIDE dice:

    ¿Usted, sr. Arcano, lee lo que comenta?

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