Los Hermanos García-Noblejas: Estirpe falangista
Por José Cabanas.
MIENTRAS CABALGAMOS - “POR LA HUMANIDAD. POR LA PATRIA”
Te prometí, amigo Restituto, contarte algunas cosas acerca de los Hermanos García Noblejas. Pero hoy me he enterado por mi hijo que los de la memoria histórica (los vencidos que quieren ganar por la vía del revanchismo sectario la guerra que perdieron en los campos de batalla) han quitado las placas de la calle madrileña que lleva su nombre.
Los nuestros no murieron por odio, sino por amor. Lo he puesto aquí mismo, sacado del emotivo recordatorio de Salvador García-Noblejas y Quesada, y de sus cinco hijos varones, Jesús, Ramón, José, Javier y Salvador: Caídos “Por la Humanidad. Por la Patria”. Y te decía que esa era una buena consigna para todos nosotros en este momento: “Por el hombre. Por España”.
Te iba a contar las cosas que escuchaba de joven en las tertulias familiares de Ruidera. Las lagunas de Ruidera han sido siempre el lugar de reunión y descanso de la rama familiar de la Mancha. Allí vivía yo, en una casa que perteneció a mi bisabuelo, después a mi abuela Dolores García-Noblejas y luego a mi madre, en cuyos huertos, bajo la sombra de grandes árboles y el sonido agradable de las aguas abundantes que venían de la Laguna del Rey, solían reunirse los parientes en tertulias en las que, a veces, salían a colación los “primos de Villaviciosa de Odón”, es decir, los García-Noblejas a los que hacemos aquí referencia.
Había allí un buen número de viudas y huérfanos de la persecución roja, que se cebó de forma especial en esa familia de mi madre, cuyo padre, mi abuelo Máximo González-Nicolás, descansa bajo una lápida en la que está escrito: “Caído por Dios y por España”, leyenda esta que vi repetida en otras lápidas de mi pueblo, Manzanares. De entre aquella numerosa familia quiero hacer mención de Isabel García-Noblejas, prima de mi madre y esposa de Atilano Farnández-Pacheco, el personaje más simpático y estupendo de la familia, Jefe Local de Falange Española en Manzanares cuando estalló la guerra. Fue detenido, atado por una soga a un vehículo, arrastrado por las calles y caminos, para ser cubierto con cal viva cuando no se sabe si aún conservaba la vida. Esta tía mía, que murió centenaria, siempre me decía con serena emoción: “Nosotros os queremos mucho a los Cabanas, pero a ti un poquito más. Ya sabes porqué te lo digo: porque eres lo que era mi marido”.
También me contaron cosas sobre los hermanos García-Noblejas sus camaradas de los años de plomo. Jato me reveló una de cuando se quedaban de guardia en el palacete de la calle Marqués de Riscal, que no voy a referir aquí, con ocasión de una de las reuniones por la unidad falangista de las que ya he hablado contigo en alguno de estos foros. Anécdotas que –como las escuchadas en las tertulias de familia- dejo aparcadas ante la noticia que me ha comunicado mi hijo sobre esos de la memoria sectaria, que merece ser atendida antes.
Yo creo que la simple transcripción de lo que está escrito bajo la fotografía de cada uno de ellos en el recordatorio de que te he hablado, es suficiente. Mi referencia personal es la un simple militante falangista ante estos camaradas caídos por la causa en la que hoy creo más que nunca, la misma por la cayeron todos los nuestros: “Por la Humanidad. Por la Patria”.
“Salvador García-Noblejas y Quesada (el padre) .
Falangista de la Vieja Guardia.
Fue alevosamente asesinado en Paracuellos del Jarama el 4 de diciembre de 1936, a la edad de 59 años.
Jaculatoria:Los que pierden hijos cuyas vidas son caminos a seguir para el resto de los humanos, no los pierden, sino que los unen para siempre a su existencia.”
“Jesús García-Noblejas y Brunet.
Primer Jefe de Centuria, combatiente en el Cuartel de la Montaña y herido en la Batalla de Brunete.
Murió en San Sebastián el 1º de Agosto de 1937, a los 31 años de edad.
Jaculatoria:No creáis que cuando el cuerpo cae se termina la vida: esta sigue sin cesar su curso, pero por regiones más perfectas y elevadas, que Dios reserva siempre a los que mueren por el Ideal.”
“Ramón García-Noblejas y Brunet.
Jefe de la sexta centuria; combatiente en el 10 de Agosto, en el Alzamiento Nacional y en la División Azul.
Murió el 9 de Agosto de 1942 en Villaviciosa de Odón, a los 35 años de edad.
Jaculatoria: Nuestra dicha está en la satisfacción del deber cumplido, que si bien da disgustos y pocas satisfacciones, el saberse distinto a los demás y encontrar el placer en el duro servicio del Ideal vale bien el ser como somos, aunque el mundo nos crea locos.”
“José García-Noblejas y Brunet.
Jefe Nacional de Milicias en el Alzamiento y de la Sexta Centuria.
Cayó en el Cuartel de la Montaña el 20 de Julio de 1936, a los 28 años de edad.
Jaculatoria: Cuando se ha llevado una vida de fortaleza, valor y sacrificio, no ya con resignación, sino con alegría y optimismo, entonces se está por encima de la vida misma, y la muerte no es objeto de pesar, sino de triunfo.”
“Javier García Noblejas y Brunet.
Jefe de la Sexta Centuria, combatiente en el Alzamiento Nacional y en la División Azul. Palma de Plata.
Cayó en Rusia, al atravesar el río Volchow, el 10 de octubre de 1941, a los 29 años de edad.
Jaculatoria: El servicio a la Patria no admite disculpas, ni tiene medida, ni tiene límite: hay que servirla siempre hasta la muerte.”
“Salvador García-Noblejas y Brunet.
Alférez de Artillería. Falangista de la Vieja Guardia.
Murió vilmente asesinado por las hordas marxistas en Villaviciosa de Odón el 11 de septiembre de 1936, a la edad de 23 años.
Jaculatoria: El camino del capricho y la comodidad es muy fácil y agradable; es el del dolor y el sacrificio el que es duro y espinoso, y sin embargo, es el que debemos seguir cuando el deber nos lo apunta.”
“¡La muerte! Unos creerán que la necesitamos como estímulo. Otros creerán que nos va a deprimir. Ni lo uno ni lo otro. ¡La muerte es un acto de servicio! Cuando muera cualquiera de nosotros, dadle como a éstos piadosa sepultura y decidle: “¡Hermano, para tu alma la paz; nosotros, por España, adelante! (JOSE ANTONIO)
Ni una palabra de queja, ni siquiera de reproche, a los que ahora quieren remover las tumbas de nuestros Caídos Falangistas. Ya todos, los de uno y otro bando, están confiados a los brazos amorosos de un mismo Padre; y también –porque el amor es lo que nos mueve- todos duermen en el regazo de esta Patria nuestra que ha visto tantas veces morir a sus hijos a manos de otros hijos suyos.
¡PRESENTES!


![maria antonia[1]](http://www.hispaniainfo.es/web/wp-content/uploads/2013/05/maria-antonia1-50x50.jpg)















PRIMAVERA
+ + +
Es un ángel que va cabalgando,
cabalgando y sin descansar,
va cantando las tristes historias
de una guerra que ya terminó.
Primavera lejos de mi Patria;
primavera lejos de mi amor;
primavera sin flores y sin risas;
primavera de guerra y del Wolchow.
Y sus aguas que van al Ladoga,
van cantando una triste canción;
canción triste de amor y de guerra,
canción triste de guerra y amor.
Cuando ebrio avanza el enemigo,
a atacar con wodka y sin valor,
rasga el aire mas fuerte que la metralla
las estrofas de mi “Cara al sol”.
“Cara al sol”, canción antigua y nueva,
“Cara al sol”, es el himno mejor,
“Cara al sol”, es morir peleando,
que la Patria así me lo pidió.
Si mi cuerpo se quedara roto,
formaría en la legión de honor,
montaría la guardia en los luceros,
formaría junto al mejor.
Creo que está canción tan nuestra vendría bien para escucharla a la par que leemos las hazañas de nuestros camaradas de la 250…
http://www.youtube.com/watch?v=-sVEKMlLM1c
A sabiendas de que para muchos esta otra versión más “moderna” pueda ser algo rara, os dejo también esta otra versión:
http://www.youtube.com/watch?v=dHuM4zOdiq4
La fecha de 16.10.1941 creo es correcta. He estudiado el tema más despacio y, aparte de que el 16 de Octubre es la que da Esparza (yo también me hice lío con las fechas), el relato del teniente Reyes (hermano del conocido Roberto Reyes), transcrito en Memoria Blau es correcto, aunque allí no se pone en facsímil, sino copiado (por lo que donde dice 18 seguramente será 16), señalando Reyes que el primer día (el de entrada en fuego -15.10.1941, dentro de lo que cabe fué tranquilo -al parecer hubo dos muertos), pero el segundo día (el del fuerte cañoneo) al parecer se produjeron ocho muertos. En memoria blau también se trabucan con las fechas, pese a ser especialistas, y Amenofis sitúa la muerte el 20 (también en los libros se comete algún error al señalar que Javier García Noblejas era cabo en vez de sargento).
En todo caso el asunto parece claro cuando alguien cuelga la foto de la tumba de García Noblejas en Rusia (ver enlace). Allí, aunque no se vé con suficiente claridad, entiendo figura la fecha de 16.10.41.
Saludos
http://memoriablau.foros.ws/t567/garcia-noblejas-brunet-javier-caido/30/
Acabo de leer, en el enlace que incluyes en tu comentario, que Ramón recogió el cadáver de su hermano Javier,
Mi tía Eugenia Sanchez-Cendal, casada con Vicente Garcá-Noblejas, nos contó en una de aquellas tertulias de Ruidera que Ramón fue a ver a Muñoz Grandes para pedirle que le dejase traer los restos de Javier a España. Eso no podía ser; y así le respondió el General a Ramón. Éste (que debía ser conocido o amigo de Don Agustín), preso del estado de dolor y de los nervios, cogió de las solapas a Muñoz Grandes, que con entereza y comprensión le dijo tajantemente: “Ramón, da gracias a Dios de que no te ha visto mi ordenanza; porque, en ese caso, te hubiese pegado un tiro aquí mismo”.
Y Javier, nuestro camarada, se quedó en Rusia. También me contaron que Franco dió orden de que se repatriase a Ramón, porque era el único hijo varón que le quedaba a Laura Brunet, esposa y cuatro veces madre de caído. También escuché que aquella mujer tuvo mucho que ver en el carácter valiente y en el arrojo de todos sus hijos.
Saludos.
Sobre el tiro de Muñoz Grandes:
No conocí a Muñoz Grandes, el de Rusia (si coincidí con su hijo el 8 de diciembre de 1981 -patrona de Infantería en “El Goloso”, siendo colocado en el vino español en la misma mesa que el citado- en la época del ruido de sables -allí asistió el ministro Rodrgiguez Sahagún- Agustin Muñoz Grandes Galilea, a la sazón teniente coronel, pareciéndome un señor muy cortés y educado, aunque ya se encargó Alcázar de Velasco de decirme “que éste no es falangista como su padre”).
De Muñoz Grandes, del que, como muchos más, he conocido anécdotas por diversos conductos, me habló bastante de él Alcázar de Velasco, quien presumía de ser amigo suyo, habiendo colaborado con él en el Servicio de Información del Alto Estado Mayor y defendiendo a ultranza el falangismo del general, si bien el alcarreño estaba convencido de que el general al final cayó en la cuenta de que la Falange estaba llena de chorizos. Aparte de ilustrarme sobre el mote que Muñoz Grandes utilizaba para referise a Franco, llamándole “el botas” puso de manifiesto una anécdota que, según él, le había narrado Muñoz Grandes de su estancia en Rusia. Conocido es que el general era un antiordenancista redomado, presentándose frecuentemente sin divisas en el uniforme, confundiéndose con cualquier militar. El caso es que en una ocasión de incógnito sorprendió a un centinela que estaba meando y esto se volvió y le dió un empujón. Por allí estaba el oficial de guardia que gesticulando amenazaba al guripa con arrestos y demás, cuando Muñoz Grandes, que consideraba que el oficial era el típico pelota, se encaró con el mismo diciendo: “Cállese Vd. que este hombre ha demostrado que tiene cojones”.
Lo que dices del tiro a Ramón García Noblejas, más que realidad, creo que se corresponde con uno de los chascarrillos brutales que soltaba Muñoz Grandes. Si Javier García Noblejas salió bien librado por encañonar con una pistola a un jefe del Ejército (asunto del informe que colgué en el foro) no creo que su hermano Ramón saliese peor librado por agarrarlo de la solapas. En Muñoz Grandes todo fueron tiros (desde los nueve que recibió en África hasta el que dicen que dió o recibió de uno de los monárquicos hermanos Gallarza en una discusión). El propio Girón (éste terminará en malas relaciones con Muñoz Grandes, acusándolo ante jefes militares de conspirar contra Franco) ha relatado su conversación en 1939 con Muñoz Grandes para nombrarlo Delegado Nacional de Ex-combatientes y como, ante la negativa de aceptar el puesto por parte de Girón, Muñoz Grandes le contestó: “La alternativa que Vd. tiene es pegarse un tiro”.
En África Muñoz Grandes era uno de los que acostumbraba a vestirse de moro -costumbre que critica Mola en sus “Orientaciones para los oficiales de Infantería en Marruecos”- (otro que lo hacía antes de pasar a Aviación era Ramón Franco, hasta el punto de que José Mª Zavala en su biografía lo califica de “el hermano musulmán de Franco”, aunque creo que ello no es muy exacto, pues Ramón por mucho que hablase el árabe y hubiese leído El Corán, al igual que Fermín Galán, era antirreligioso). Cuando se casó en Siguenza le apadrinó en su boda el general Primo de Rivera, quien acostumbrado a verlo vestir de forma desastrosa le espetó: “¡Coño! Agustín, que elegante estás hoy”.
Como ya escribí en otra ocasión los guardias de asalto de Madrid (el cuerpo de Asalto tenía un fuerte componente izquierdista y no hay que olvidar que el asesinato de Calvo Sotelo se fraguó en el cuartel de asalto de Pontejos) hicieron piña con su jefe, cuando fué procesado por negligencia al fracasar en Madrid el alzamiento, exigiendo del tribunal popular la puesta en libertad de su antiguo jefe.
Saludos
Aquí tenéis la referencia que hace la secta desmemoriada: http://www.foroporlamemoria.info/2012/07/el-foro-por-la-memoria-retira-la-placa-de-la-calle-hermanos-garcia-noblejas-2/
Triste quedan por su marginalidad social y más aún cuando han perdido al “rojo” en la Moncloa…
Sin ánimo de desvirtuar el fondo del relato sobre Javier García Noblejas, quiero hacer una precisión sobre la fecha de su muerte, que sitúas el 10 de octubre de 1941, fecha en que la División Azul no había entrado aún en fuego.
Según el libro de Esparza (coronel que mandaba el Rgto. 269 -donde se encuadró gran parte del sector universitario de Madrid-) la muerte debió de ser el 18 de octubre de 1941 en las operaciones de paso del Wolchov para establecer una cabeza de puente en la otra orilla, aunque el río no se cruzó hasta días después (el 19 hizo una incursión en botes el teniente Escobedo, pero el cruce en masa se efectuó posteriormente). Esta información se corrobora por la prensa de la época y alguna información que ha recogido el foro “Memoria Blau”, especializado en estas cuestiones donde se transcribe la versión de un testigo presencial entrevistado al año siguiente, que concuerda con el relato de Esparza (aquel habla del impacto de un proyectil de artillería, sobre casa ocupada por personal de su unidad) y el teniente Reyes habla de impacto sobre un refugio:
(foro Memoria Blau)
En SI (Arriba) nº 18 correspondiente a día 3 de mayo de 1942, Santos Alcocer entrevista al Teniente Fernando Reyes recien llegado de Rusia y que fue testigo de la muerte de Javier García Noblejas Brunet.
En una parte del artículo Reyes dice:
El primer día de frente transcurrió con tranquilidad. Pero el segundo día amaneció con un cañoneo terrible. Era el 18 de octubre. Es muy difícil que lo olvide. Estaba junto al puesto de mando cuando me vi envuelto con mis camaradas en una nube de polvo y humo, al tiempo que sonaba un estruendo terrible: había explotado a nuestro lado un proyectil. Pasados unos segundos vimos surgir, a través del fuego, el muro del refugio hundido y una figura, como salida de infierno, que venía corriendo hacia nosotros, los ojos desorbitados, la mirada fija, cubierto de sangre: era Jaime Ulibarri, que gritaba enloquecido:
-¡están dentro! ¡están dentro y se ha hundido todo el refugio sobre ellos!
Nos lanzamos envueltos en humo negro, entre un olor acre a tierra quemada, en socorro de los enterrados. Entre los escombros encontramos primero a “el Murciano”, arropado por el humo y el dolor; después sacamos al cabo, que se encontraba envuelto en tierra, palos rotos, paja, nieve y sangre. Seguimos escarbando y recogí a un camarada; luego apareció otro, con una pierna rota. Hasta ese momento el rescate de nuestros camaradas había sido relativamente fácil. Pero entonces empezó lo más duro del salvamento: arrebatar a aquella maldita tierra, sucia de sangre, lo que todavía cubría y aprisionaba. Escarbamos sin descanso, arrancando maderas y barro ensangrentado. Al fin apareció Javier García Noblejas, muerto, serena la fisionomía, sin mueca ninguna de dolor. Y como Javier fueron surgiendo entre los escombros camaradas inolvidables. Sin lograr sobreponernos, comiéndonos las lágrimas de rabia, los conducimos a todos en silencio, con la noche como cómplice, para resguardarlos en una casa derruída. El capitán médico Franco les limpió amorosamente la cara, y el páter rezó un responso. Nosotros estábamos espantados por la muerte de nuestros camaradas.
…/…
Ramón García Noblejas apareció en la relación de 79 procesados -el 22 de Enero de 193- (era el nº 73) con ocasión de los sucesos del 10 de Agosto de 1932 en Madrid y Alcalá de Henares (lo que se conoció como “la sanjurjada”). De profesión estudiante figuraba entre la minoría de paisanos procesados (la mayoría eran oficiales del Ejército -singularmente de los retirados por la Ley Azaña, algunos con sonoros apellidos-, así como otros de Complemento y soldados de cuota de la Remonta, que se destacaron particularmente en la intentona y que estarían en connivencia con los organizadores).
Saludos
He vuelto a mirar el recordatorio. Anoche era ya tarde cuando copié los datos, y efectivamente equivoqué un número. Lo curioso es que la fecha que figura es 16 (dieciséis) de octubre de 1941. 16 no 18. Los datos que aportas dejan poco lugar a la duda, pero la fecha del día 16 es la que aporta la familia. Lo que parece claro es que murió al poco de llegar.
Tu relato es preciso y emocionante. El apunte que da el teniente Reyes sobre el aspecto de Javier: “serena la fisonomía, sin mueca ninguna de dolor” parece indicar que debió de ser todo muy rápido, sin que apenas se enterase. Aquella gente nuestra se quería de veras, como se pone de manifiesto en ese relato, en el que la palabra “camarada” aparece varias veces con el sentido auténtico de su origen.
Habías hecho mención a un desafío o duelo por razones de honor de Javier con un militar. No me extraña. Lo que me contó Jato en el palacete de Marqué de Riscal tiene que ver con su carácter romántico y el poco miedo que sentían ante la muerte .Ellos no se separaban de José Antonio en los momentos en que el peligro era manifiesto, cosa que se hizo habitual en la vida diaria del fundador de la Falange. Y puede que no solo para protegerle del enemigo natural que asesinaba a los falangistas, sino posiblemente de algún elemento impaciente al que la actitud de José Antonio de no pasar a la acción de represalia -”porque hay que cargarse de razón”- no le convenciese mucho. Esos asuntos parece ser que los García-Noblejas los enfrentaban de una forma directa que disuadía inmediatamente a los aventureros que pudieran pensar en quitarse de en medio a un jefe en exceso prudente..o blando.
Gracias. Saludos.
La memoria histérica. Hoy hice una prueba. En el link del Ministerio de Defensa me fui a la página de la “memoria histórica”. Busqué asesinados en Alicante, trasladados después al Valle de los Caidos y el nombre José Antonio y apellidos Primo de Rivera. ¡Qué novedad! No había ningún resultado en la búsqueda. Malditos sean (sin odio ni rencor), como Jesús a la higuera.
Señor, acoge con piedad en tu seno a los que mueren por España y consérvanos siempre el santo orgullo de que solamente en nuestras filas se muera por España y de que solamente a nosotros honre el enemigo con sus mayores armas. Víctimas del odio, los nuestros no cayeron por odio, sino por amor, y el último secreto de sus corazones era la alegría con que fueron a dar sus vidas por la Patria.
Ni ellos ni nosotros hemos conseguido jamás entristecernos de rencor ni odiar al enemigo, y tú sabes, Señor, que todos estos caídos mueren para libertar con su sacrificio generoso a los mismos que les asesinaron, para cimentar con su sangre joven las primeras piedras en la reedificación de una Patria libre, fuerte y entera.
Ante los cadáveres de nuestros hermanos, a quienes la muerte ha cerrado sus ojos antes de ver la luz de la victoria, aparta, Señor, de nuestros oídos las voces sempiternas de los fariseos, a quienes el misterio de toda redención ciega y entenebrece, y hoy vienen a pedir con vergonzosa ingencia delitos contra los delitos y asesinatos por la espalda a los que nos pusimos a combatir de frente.
Tú no nos elegiste, Señor, para que fuéramos delincuentes contra los delincuentes sino soldados ejemplares, custodios de valores augustos, números ordenados de una guardia puesta a servir con amor y con valentía la suprema defensa de una Patria. Esta ley moral es nuestra fuerza. Con ella venceremos dos veces al enemigo, porque acabaremos por destruir no sólo su potencia sino su odio.
A la victoria que no sea clara, caballeresca y generosa preferimos la derrota, porque es necesario que, mientras cada golpe del enemigo sea horrendo y cobarde, cada acción nuestra sea la afirmación de un valor y una moral superiores. Aparta así, Señor, de nosotros, todo lo que otros quisieran que hiciésemos y lo que se ha solido hacer en hombre de vencedor impotente de clase, de partido o de secta, y danos heroísmo para cumplir lo que se ha hecho siempre en nombre de una Patria, en nombre de un Estado futuro, en nombre de una cristiandad civilizada y civilizadora. Tú sólo sabes con palabra de profecía para qué deben estar” aguzadas las flechas y tendidos los arcos” (Isa. V, 28).
Danos ante los hermanos muertos por la Patria perseverancia en este menosprecio hacia las voces farisaicas y oscuras, peores que voces de mujeres necias. Haz que la sangre de los nuestros, Señor, sea el brote primero de la redención de esta España, en la unidad nacional de sus tierras, en la unidad social de sus clases, en la unidad espiritual en el hombre y entre los hombres, y haz también que la victoria final sea en nosotros una entera estrofa española del canto universal de tu gloria.
(F.E., 22 de febrero de 1934) Rafael Sanchez Mazas.
Me gustaría dejar claro que amar a los enemigos es un mandato del propio Cristo. Los que odian deberían, al menos, plantearse que no se puede llevar el odio más allá de la muerte. Por eso la Oración por los Caídos de la Falange, de Sánchez Mazas, dice que los nuestros no murieron por odio, sino por amor. Y es que más allá de ese momento solo debemos aspirar a vivir en el Amor, que es Cristo.