De la izquierda que ya no es y de la derecha que nunca lo ha sido

Por Alberto Gugel.
Cuando José Antonio decía que la Falange no era de izquierdas ni de derechas, estaba hablando en un contexto histórico donde la izquierda tenía el monopolio de la revolución y de la justicia social, mientras que la derecha defendía el orden, la familia, la propiedad, la cultura de la religión católica y el sistema económico liberal.
Hablando de cultura: los políticos actuales que procedían de la izquierda y derecha, que tenían ambiciones de poder, empezaron a desterrar dichos términos de su vocabulario, usando estos otros vocablos: progresista y centro reformista para identificarse.
Lo de ser de derechas estaba muy mal visto pero lo de ser de izquierdas… Después de la caída del muro también. Había que ser progresista que nadie sabía lo que era, pero era un término que sonaba muy bien y que ha resultado ser un cajón de sastre donde ha cabido todo.
Y eso del centro reformista…Pues lo mismo otro vocablo para ganar elecciones y engañar. Porque de lo que se trata es de engañar, de tapar las verdaderas intenciones con el lenguaje, de tener cada vez menos convicciones, de ser relativista, de hacer la política que interesa en cada momento; pero sobre todo de adquirir más cotas de poder para hacer una auténtica operación de ingeniería social con esta España que está sufriendo nuevamente otro ataque contra su misión histórica desde dentro y fuera, pero que como siempre ha sucedido, ni se va a romper ni mucho menos va a desaparecer. Sus cimientos son su historia.
Yo no estoy orgulloso de ser de derechas, como dice el lema del emergente grupo de comunicación social, pero tampoco se me ha perdido nada en la izquierda. De lo que estoy orgulloso es de ser español y de poner mi granito de arena para que se levante.
El sistema bancario en España

Por Alberto Gugel.
Todavía recuerdo cuando ni adolescente ni joven leía con gran asombro en un documento clandestino la organización bancaria española a principios de los años setenta: 7 grandes bancos dominaban todo el sistema económico español. Sus dueños eran 7 familias que a su vez mantenían lazos entre sí. Pero no solo dominaban el sistema financiero sino que a menudo detentaban la mayoría de las acciones en las principales empresas que no dependían del Estado. La empresa y la banca se confundían en un organigrama ciertamente complejo. Las Cajas de Ahorros, por su parte, mantenían el carácter social dada por sus fundadores y eran como el pariente pobre y solidario en un mundo económico cada más capitalista.
Con la caída del Régimen del General Franco y la aprobación de la nueva Constitución, se ha ido vertebrando un nuevo sistema financiero donde se ha fusionado el capital público con el privado para construir un nuevo orden articulado sobre dos grandes bancos privados que se han dedicado a crecer en el exterior, hasta tal punto, que ya no se conoce quién es en realidad el verdadero propietario de ambos ni su nacionalidad. Lo cierto es que aparentemente son dos empresas multinacionales españolas.
Además de estos dos grandes bancos, existen entre otros, dos de importancia, que se han logrado mantener seguramente por sus intereses y buena gestión, que podemos considerar medianos y cuyo punto de interés sigue siendo sobre todo el ámbito nacional.
En todo este tiempo se ha ido fraguando también un maridaje de los partidos políticos y los grandes medios de comunicación social, con la banca en general. Existía una ley no escrita por la que los grandes partidos políticos podían pedir los créditos sabiendo que si no podían amortizarlos se les iba a condonar la deuda. Por otro lado, los bancos se han ido situando en todos los consejos de administración de las grandes cadenas y periódicos nacionales. Así ha sido hasta la actualidad, agravado por otra realidad que se ha hecho cada más inquietante, el poder de los partidos gobernantes autonómicos y sindicatos en los consejos de administración de las Cajas de Ahorro, las ha hecho perder el sentido y su objeto social y las han convertido exclusivamente en un instrumento político para este nuevo orden económico que se impone desde el exterior y que supone la fusión absoluta del poder económico con el poder político en España. Con la fusión obligada de las Cajas de Ahorros, han surgido otros dos o tres grandes bancos gestionados por políticos no independientes, al servicio de intereses políticos partidistas.
Y en medio de todo esto sigue funcionando como motor financiero una gran cooperativa de crédito vasca, de la que tampoco voy a dar su nombre, pero que el lector inteligente conoce, que logra sobrevivir en esta Tiranía Político Financiera, porque forma parte de una organización económica independiente que no necesita financiarse del crédito externo.
Concluyo: Cualquier proyecto político independiente que quiera cambiar de raíz España tiene que tener en cuenta que parte de su éxito o fracaso va a estar en su financiación. A buen entendedor.
Hablemos de lo divino y lo humano

El pasado domingo 28 de noviembre comenzó el año para la Iglesia. Lo hizo con el tiempo de Adviento que, a lo largo de 4 semanas, nos recuerda que la venida de Jesucristo está cerca y que la aptitud existencial del cristiano es la de la continua espera en su existir para esa Venida. Siempre con el aceite suficiente para tener mantenidas las lámparas encendidas. La cuarta semana es un memorial de la espera de la primera Venida: el Hijo de Dios se encarnó en una Virgen Inmaculada desde su concepción para realizar la tarea de salvación para todos los hombres, cuya imagen en el mundo es la Iglesia.
El domingo pasado, el Padre Benedictino que presidía la Eucaristía, al pie de la Cruz de los Caídos, dijo en su homilía que muchos de los signos de los que habla la Escritura los tenemos hoy presentes, incluso una Apostasía que avanza en todo el mundo. En España quienes la significan son nuestros gobernantes.
Imaginemos un supuesto. Quienes nos gobiernan, con el Monarca a la cabeza, tienen un proyecto que el actual Presidente, con su incompetencia está a punto de estropear porque está surgiendo una contestación tan fuerte que ni el líder de la oposición puede canalizar, posiblemente porque dentro de su partido hay una mayoría que no está a favor del aborto, de la eutanasia, del feminismo radical, de el llamado matrimonio homosexual, de la persecución a la Iglesia Católica, etc.
¿Cómo hacer que triunfe dicho proyecto? Promoviendo un gobierno de concentración, con la excusa de que todos los males que tiene España son económicos. En dicho gobierno participarían también los nacionalistas catalanes y canarios…
Lo del gobierno de concentración, lo he leído en digitales confidenciales, lo otro es imaginado.
El próximo día 2 de enero del año próximo, de nuevo va a ver una manifestación religiosa multitudinaria a favor de la familia, la que se establece conforme a la naturaleza de las personas, como fruto de launión entre un hombre y una mujer. La diócesis de Madrid nos convoca a la celebración de una Eucaristía en medio de la Urbe de Madrid: un acto público donde Cristo se va a hacer carne y sangre para que podamos alimentarnos, para que pueda fusionarse su naturaleza divina con la nuestra, pobre mortal, porque lo que nadie puede quitarnos es la Esperanza.
A mi parecer, España se encuentra en una encrucijada muy peligrosa, en manos de unos políticos, que se aprovechan de una sociedad adormecida; por eso hay que recordar a los españoles sus signos de identidad, lo que en la Historia ha identificado a España como Nación, muchas veces defendiendo al resto de las naciones europeas. Valores que nos han hecho vencer en nuestra historia al Islam, por ejemplo. España sólo está caída, pero en su enfermedad mantiene sus valores y sobre todo personas que los portan.
La sabiduría de la Iglesia así lo reconoce celebrando, desde hace unos años, para todos los europeos el día de la familia cristiana en la capital de España. Este año en la Plaza de Colón.
El sentido de España en la Historia
José Antonio tiene una frase que en mi juventud reflexionaba de manera constante: Solo son felices los que saben que la luz que entra por su ventana cada mañana viene a iluminar la tarea que les está asignada en la armonía del mundo.
Con el tiempo, he experimentado que la felicidad plena la obtendré como regalo cuando Dios quiera llevarme con Él, pues como dice una de las bienaventuranzas “Dichosos los que lloran porque ellos serán consolados”
Yo doy gracias a Dios porque soy español, por lo que eso ha significado y significa en la Historia. Si las naciones, al revés que las personas, no son capaces de salvarse o condenarse, sí tienen una misión. Es lo que José Antonio definía para España, una unidad de destino en lo universal.
Juan Pablo II, en su libro memoria e identidad, destaca la misión de Polonia en la Historia y el sufrimiento que ha tenido que soportar para ser fiel.
Lo mismo España. El último episodio, la guerra civil. Cada vez que ha muerto asesinado un español por las balas del terrorismo etarra o en esa masacre sin autoría clara que fue el 11 M y que ha tenido como directa consecuencia un ataque frontal a los valores que precariamente permanecen en los españoles, me he acordado del testamento de José Antonio: No, no ha sido la suya, la última sangre vertida entre españoles.
La misión de España tiene mucho que ver con la fe católica que la mayoría de españoles profesamos y que, por ejemplo, nos hace defender la vida desde el momento de su concepción, o la familia como célula básica de la sociedad o la de creer en un nuevo sistema de gobierno que esté al servicio del bien común.
Lo que para algunas naciones de mundo anglosajón ha podido ser fuente de armonía política, el sistema de partidos políticos, para España ha sido un desastre. ¿Por qué cada Nación no puede ser soberana en su modo de regirse, siempre que se respeten los derechos humanos fundamentales? El voto es sólo un instrumento, no un fin en sí mismo. No existe como derecho fundamental tampoco el partido político. Lo que si ha existido siempre de forma natural ha sido la familia, el sitio donde desarrollamos nuestro trabajo y el lugar donde nos desarrollamos socialmente. José Antonio cuando propugnaba un nuevo sistema de representación política para España, simplemente se fijaba en la relación del ser humano con las cosas y en su armonía.
A propósito de Zapatero…

Por Alberto Gugel.
He recibido en mi correo electrónico una grabación de un corte en una radio. Es uno de esos programas de la mañana ya clásicos, donde un radio oyente de San Sebastián se explaya con una diatriba contra Rodríguez Zapatero. Pero, ¿Realmente el actual presidente de Gobierno es el culpable de todo lo que está pasando? A mi juicio sólo es la persona desencadenante de una situación que se gestó con la aprobación de nuestro texto constitucional en “un encaje de bolillos” que a la postre está resultando dramático para todos los españoles. Los abogados decimos que un contrato tiene un vicio de consentimiento cuando alguna de las partes en su fuero interno no está dispuesto a cumplirlo. Y eso es lo que ha pasado con nuestra Constitución, que no olvidemos fue un pacto entre la derecha franquista y la oposición al Régimen, con la abstención de los grupos nacionalistas. Lo de menos es que se aprobase mediante referéndum del pueblo español. La llamada Transición, tuvo unos vencedores claros: un conjunto de personas que se alimentan de poder, que no pueden vivir sin él, que han hecho de él una profesión y que no entienden el sistema político sin su concurrencia protagonista. Que en estos más de treinta años han tejido una red corrupta, con el sistema financiero, los grandes empresarios y sindicatos en manos de funcionarios gubernamentales. Sin olvidarnos de los nuevos señores feudales que sientan plaza en las autonomías y grandes ayuntamientos. Y no hablo sólo de los separatistas de Cataluña o el País Vasco sino de todos esos “personajillos”, que cuando les han elegido Presidentes de Autonomía o Alcaldes de alguna gran población se han esforzado para gastar en el menor tiempo posible las haciendas públicas y cargar a los vecinos con todo tipo de impuestos y tasas para financiar sus tropelías. ¿Cuál es el término que mejor identifica a este comportamiento del que también padece nuestro actual Presidente de Gobierno? Corrupción.
Hemos tenido cuatro Presidentes de Gobierno, pero por respeto a la situación actual del primero, estacionado en una enfermedad degenerativa, sólo me voy referir a los que gobernaron con el PSOE y con el PP. Los dos partidos que parece tienen un pacto no escrito de alternancia en el poder. En primer lugar hablemos de “Isidoro”, más tarde conocido por su nombre verdadero, Felipe González, de profesión Abogado especializado en temas laborales. Gran parlanchín, que socavó cualquier intento de oposición en su propio partido y absorvió a las otras organizaciones que se apellidaban socialistas, hasta formar una gran organización política junto con su sindicato hermano UGT. ¿Cuáles fueron alguno de sus frutos? La primera Ley que despenalizaba el delito de Aborto en tres supuestos. Construir una economía cada vez más capitalista a favor de los Grandes Bancos; cuyo sello ha sido la expropiación de Rumasa. Favorecer los intereses estratégicos de los Presidentes de Estados Unidos, con el ingreso de España en la Otan. Quitar la asignatura de religión de los colegios públicos. Empezar a desmontar el sistema educativo mediante la LOGSE. Desbaratar el sistema de separación de poderes mediante el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial, los magistrados del Tribunal Constitucional y los presidentes de algunos órganos judiciales importantes. Utilizar métodos más propios de un régimen dictatorial, como el espionaje político institucional o la creación del GAL para la consecución de sus fines. Favorecer, mediante normas ilegales, la expansión de grupos mediáticos y económicos afines.
Y todo ello embadurnado de corrupción económica tanto desde su gobierno: CASO ROLDÁN; BOE; FONDOS RESERVADOS…como
desde su partido u organizaciones afines, FILESA o la estafa de la UGT.
Lo que consiguió el Sr. González después de los 12 años de su mandato, fue una España menos independiente, más pobre y más injusta. Por cierto, el Sr. González, en la actualidad se encuentra arropado por una de las fortunas mayores del mundo, la del mejicano Sr. Slim. Y mantiene muy buenas relaciones con la monarquía marroquí. Vayamos ahora con el segundo de los presidentes: José María Aznar, antiguo militante del FES en su juventud y funcionario de hacienda. La derecha necesitaba un hombre autoritario que uniese a todos sus partidos y lo halló en este hombre, poco expresivo y muy ambicioso. Hizo lo mismo que Felipe González, tanto con la derecha como con su partido. Creó una máquina para ganar elecciones y las ganó. La primera vez, pactó con los partidos nacionalistas, promoviendo desigualdad entre las regiones y en el primer mandato, aunque había prometido una regeneración democrática en todos los ámbitos, dijo esa famosa frase para la posteridad “Hay que pasar página”. El segundo mandato lo hizo con mayoría absoluta. Y la regeneración democrática se quedó en un mero ardid lectoral
No se reformó la Ley del Aborto, ni la Logse, la Religión se siguió sin evaluar, no se reformó el sistema electoral. Ni el sistema de elección de cargos judiciales. Se creó un sistema económico basado en el enriquecimiento por la especulación inmobiliaria. Se propició que los Bancos vendiesen productos fraudulentos de ahorro a las familias. Se encarceló a un personaje público, como Mario Conde, que había alcanzado demasiada relevancia social. Pero lo más grave es que “Pactó con el diablo”. Eso nos llevó a participar en la Guerra de Irak y que esto sirviese a algunos para propiciar el mayor ataque militar, después del 11S contra una sociedad, el golpe del 11 de marzo.
También el Sr. Aznar tiene un Protector. El gran gigante de los medios de comunicación en el mundo, Sr. Murdoch. Esta es la historia y los cimientos desde donde el PSOE de Rodríguez Zapatero pretende construir un nuevo sistema social, donde no exista Nación, ni sociedad estructurada en las familias, ni división de poderes, se persiga a la Religión Católica, se eduque para hacer a las personas dependientes de todo tipo de vicio y los españoles seamos cada día menos libres, más insolidarios y más pobres.
La Libertad Religiosa y el Estado
Por Alberto Gugel.
Valga como introducción que estas reflexiones sobre la libertad religiosa son hechas por una persona que participa de los medios de santificación que la Iglesia Católica ha puesto al servicio de todos los hombres y por lo tanto cree que la raíz de la libertad está en la propia naturaleza del ser humano, capaz de salvarse o condenarse.
Así nos ha creado Dios, libres radicalmente para escoger el bien o el mal. Estos caminos se presentan a todos nosotros con independencia de nuestra situación geográfica, cultural o personal.
Esa libertad se exterioriza con nuestro cuerpo en actos externos, en relación con Dios y las demás personas humanas: los hombres y mujeres nos relacionamos desde una libertad profunda interior.
El acto supremo de libertad que tiene el ser humano en relación consigo mismo y las otras personas es “entregar su vida” y lo puede hacer desde la debilidad del suicidio, o como acto de donación para que otros se salven.
Víctor Frankl, afamado Psiquiatra vienés que sufrió la experiencia del campo de exterminio de “Auschwiz”, en un libro autobiográfico: “El hombre en la búsqueda de sentido” se sorprende, desde su agnosticismo humanista, del testimonio de un sacerdote católico que se intercambiaba con un preso judío en la cola de las duchas de gas, para que éste pudiese permanecer con su esposa: el poder nazi no pudo entrar en el acto supremo de libertad de aquel hombre profundamente religioso.
Con la destrucción del muro de Berlín, pudimos enterarnos que el comunismo tampoco había podido con la fe religiosa de los pueblos de Europa oriental, ni siquiera en extremo oriente los regímenes comunistas acabaron con los credos religiosos en Vietnam o Camboya.
Pero si esto ha sido y es así en los regímenes comunistas de Cuba y China, en las llamadas sociedades democráticas, el Estado debe reconocer la libertad religiosa de sus ciudadanos no sólo en un ámbito interno, que no hay ningún poder de este mundo que pueda acabar con ella, sino sobre todo en el externo, constituyéndolo como un derecho fundamental y sobre todo articulando los medios necesarios para que se pueda ejercer. Porque de nada sirven reconocimientos muy solemnes si en la práctica se legisla en contra de dicha libertad.
Y para mí esta es la clave. El único límite que debe tener la libertad religiosa es el Orden Público. El Estado debe velar para que en nombre de la libertad religiosa no se pueda atentar contra la vida desde el momento de su concepción hasta la muerte, o contra la integridad física o mental, por ejemplo.
Pero hay veces que grupos, cuya estructura es clandestina, cuyo funcionamiento es secreto, incluso con juramentos de muerte y cuyos fines son totalmente contrarios a la Religión, se amparan en esa libertad para conseguir fines totalmente destructivos para el individuo y la sociedad. En estos casos el Estado debe velar para que la libertad de los individuos esté a salvo de organizaciones tan perniciosas.
Para ejercer la libertad religiosa se necesitan actos externos, como el decir, comunicar, actuar, manifestar; por lo tanto la libertad religiosa es un tronco de donde nacen otras libertades consecuencia de esta: opinión, información, reunión, manifestación, y cualesquiera otras que se necesiten.
Por lo tanto el Estado debe amparar en un auténtico régimen de colaboración el ejercicio de todas esas libertades.
Y ¿Cómo se concretiza todo lo anteriormente expuesto, en el caso de nuestra Nación, España.?
1 º – España en su historia, realidad y su misión respecto a las demás naciones no se puede concebir sin la influencia de la Fe católica.
2º – Con la aprobación de la Constitución Española mediante Referéndum, han pasado a ser derecho interno y por lo tanto de obligado cumplimiento para los respectivos gobiernos, todos los acuerdos establecidos en régimen de colaboración entre la Santa Sede y el Estado Español.
3º – Ningún gobierno puede castigar ninguna objeción de conciencia promovida por fieles católicos contra la Leyes aprobadas por el Parlamento Español que legalicen hechos inmorales contra Dios y los hombres.
Para finalizar, quiero fijarme brevemente en la situación de la sociedad española, también a modo de reflexión. Lo que no pudo el nazismo o el comunismo, en los países donde se impuso, acabar con la relación del individuo con Dios, se está consiguiendo, en las llamadas sociedades occidentales. Un sistema basado en el culto al dinero, desarma al individuo de toda su dignidad. Lo dice muy claro Jesucristo hace más de 2.000 años “No se puede amar a Dios y al Dinero”. La crisis económica y todas las leyes en contra de la vida, de la libertad y dignidad del individuo, en realidad, es el resultado de concebir las sociedades sobre el altar del culto al dinero. Como dijo José Antonio Primo de Rivera, desmontar el Capitalismo no sólo es una alta tarea económica sino sobre todo una alta tarea moral. Y yo voy más lejos, una alta tarea religiosa, como nos enseña la reciente doctrina social de la Iglesia. Si no lo han hecho, invito a quien haya querido leerme, que descubra la encíclica de Juan Pablo II “Laborem exercens”.





