A ti, mi fiel camarada

Con 91 años, después de una larga vida de militancia activa, de fidelidad al proyecto de José Antonio, no acierto a comprender que quienes también se consideran leales a él estén divididos y hasta enfrentados, en cuatro partidos falangistas, una plataforma, una fundación, un club, una hermandad de la vieja guardia y un sin número de grupos, asociaciones, hasta de personas aisladas, como yo, que hacemos legión.
El fracaso de la experiencia en estos años nos lleva a preveer que, así, estamos condenados a la desaparición en pocas generaciones.
Se han realizado intentos de solución y ninguno ha prosperado pero, por ello, no podemos renunciar como si el problema no tuviera solución.
Sin ánimo de protagonismo, se lo he planteado a quien considero jefes de las diversas tendencias: a Norberto Pico, Enrique Antigüedad, Antonio Jareño, Jaime Suárez, Luis Fernando de la Sota, Emilio Álvarez Frías, Enrique de Aguinaga, Manuel Andrino, Carlos Batres, Santiago Fernández Olivares.
Solo dos me han contestado y están de acuerdo. No se de los demás. Puede que no me concedan autoridad para proponerlo y lo comprendo.
Pero sigo considerando que es urgente encontrar una fórmula que satisfaga a todos y no descarte a nadie.
Por ello, me dirijo a ti y a otros camaradas que conozco para pedirte que, si estás de acuerdo con lo que digo, promuevas desde la base un movimiento de opinión, según tus propias posibilidades.
¿Crees que la Falange de José Antonio tiene futuro con la división y los enfrentamientos de ahora?
Yo opino que podría crearse una alianza de todos, con espíritu de refundación, sin que nadie renuncie a lo que ha llegado a ser.
En este momento, todos lo partidos políticos, sin excepción, son de derechas porque ninguno plantea cambios radicales, sociales y económicos, que es lo que siempre identificó a la izquierda.
Esa alternativa puede ser la de los falangistas que, descargándose del peso que le han echado encima, ofrezcan al pueblo español no lo parches o las limosnas, sino soluciones: las que José Antonio Primo de Rivera propuso para una situación similar a la que ahora sufrimos y que no han perdido actualidad.
Espero tu respuesta y la de los camaradas que conozcas. Puedes hacer copias de cuanto digo. A ver si, entre todos, somos capaces de borrar fronteras, diferencias y fracasos.
Así no podemos seguir.
Con un fuerte abrazo y un ¡Arriba España!
Ceferino Maestú.
Rubalcaba escogió un colegio católico
Por Ceferino L. Maestú.En enero de 2005, “El Semanal”, revista de amplia difusión, como suplemento de importantes periódicos españoles, publicó un reportaje de los antiguos alumnos de los colegios de élite vinculados a los jesuitas, el Opus Dei y marianistas.
Entre los que debieron compartir al menos los pasillos del colegio del Pilar, citaban a José María Aznar y Alfredo Pérez Rubalcaba, dos personajes de la vida política que terminaron escogiendo partidos diferentes y enfrentados.
Condiscípulos de ambos, aunque en promociones diferentes, se educaron con la Compañía de María, también entre otros, don Pedro Muñoz Seca, los hermanos Garrigues Walker., Pío García Escudero, Juan Luís Cebrián, Fernando Sánchez Dragó, Juan Villar Mir y Jaime Lissavetzky, Javier Solana, Fernando Savater.
De los Jesuitas fueron alumnos: Rodrigo Rato, Alberto Ruiz Gallardón, Mariano Rajoy, José Bono, Antonio Burgos, Marcelino Oreja, Joaquín Almunia y en la Universidad de Deusto, de la compañía de Jesús, estudiaron desde Don José Ortega y Gasset y Gerardo Diego así como Emilio Botín.
Finalmente, por la Universidad de Navarra, perteneciente al Opus Dei, estuvieron Pedro J. Ramírez y Jesús Cebeiro con Juan José Laborda, expresidentes del Senado, e Iñaki Gabilondo.
La lista de los que no se educaron en colegios públicos sino en los de la Iglesia Católica, es mucho más numerosa pero las citas son suficientes.
Conclusiones: es preferible que, quien lo lea, diga lo que crea adecuado.
La Europa de las naciones y la España de los nacionalismos no tienen futuro ni presente
Por Ceferino L. Maestú.Juan Velarde ya lo dijo hace tiempo: Una política económica en la España de las autonomías no será eficaz con 18 políticas regionales, cada una por su lado.
Ahora, Gerhard Schröder, en “El País” del 14 de Octubre. Sostiene que, en la Unión Europea, se hace necesaria “una mayor coordinación” entre los 17 países que la integran.
Y añade que “la meta final del proceso acelerado en este núcleo de Europa” será la formación de los Estados Unidos de Europa, una auténtica unión política a la que los estados miembros transfieran el poder nacional.
Es decir: lo que el excanciller de la República alemana está pretendiendo es acabar con los nacionalismos y sus políticas, sobre todo económicas, para gobernar Europa como una gran nación. Algo así como los Estados Unidos de Norteamérica, pero con los viejos países del continente.
“Europa se encuentra en una encrucijada. O sigue evolucionando hasta transformase en una unión política y se convierte en un actor verdaderamente importante en el escenario mundial, o retrocede y vuelve a ser un continente de naciones-estado que no tengan influencia política ni económica en el mundo”.
Sin duda que este objetivo del alemán es el que, a traspiés, se pretende y se cree que, con el tiempo, se alcanzará.
Un mercado común, con una moneda compartida y unas fronteras que no limitan, la unidad avanzada requiere no solo de un presidente simbólico y un parlamente ineficaz sino de una dirección y planificación común. De no ser así, esto terminará mal.
Hay quien habla de salirse del euro y el Banco Central Europeo, pero pronto comprende que dar marcha atrás será una catástrofe.
Algo así lo han dicho los dirigentes del nacionalismo catalán: que la independencia sería un suicidio; y que no protesten porque les enseño el periódico en que, no hace muchos años, lo dijeron y se publicó sin protestar.
Ahora, Juan Pepe Ibarreche, ante el comité de la ONU para la descolonización, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, se ha permitido utilizar la problemática del Sahara occidental, antigua región española, para reclamar la independencia del País Vasco español.
“Vengo también con la esperanza de que, algún día no muy lejano, un Lehendakari de mi pueblo intervenga aquí, ante ustedes, para pedir formalmente el ingreso de mi país en las Naciones Unidas”.
Las palabras de Juan Velarde y las del político alemán suenan a realismo y modernidad pero el ex Lehendakari del partido Nacionalista Vasco “suenan” a churrete anacrónico.
¿Dónde irán a parar los viejísimos nacionalismos vasco y catalán, o los que salgan? Quieren separarse de España para perder el mercado español y el de la unión Europea, teniendo que cargar con cuanto de bien su actual nacionalidad les ha hecho y les ha dado.
El nacionalismo español se ha difuminado mientras ellos no aciertan a comprender que lo que quieren no les lleva ni a una economía libre ni a la mayor libertad personal.
Cunqueiro falangista
Por Ceferino L. Maestú.
A lo largo de este año, no pasa un día sin que algún periódico hable de Álvaro Cunqueiro, al menos en Galicia.
Asimismo el pasado 30 de junio, Pere Gimferrer gran escritor y poeta catalán, habló de él en la Real Academia de la lengua española.
Y Méndez Fermín, presidente de la Gallega, escribió en el “Faro de Vigo”: “podríamos decir de Álvaro Cunqueiro que es escritor singular que condena automáticamente, a muerte, a sus epígonos y seguidores. Gimferrer Calificó a Cunqueiro de excepcional en el sentido etimológico y original del adjetivo”.
En el acto de la Real Academia, al que no le dedicó, que yo sepa, dos líneas de prensa de Madrid, estuvieron presentes Arturo Pérez Reverte, Soledad Puertotas, Javier Marías, Luís Goytisolo, José María Merino, etc.
Desde luego, Cunqueiro no es un escritor bien conocido fuera de su tierra. El, como Rosalía de Castro ha escrito en gallego pero también en castellano.
Yo le conocí en mi Vigo natal y le he leído después. Aun conservo el cuaderno de poemas suyos que le regaló a mi madre, con una dedicatoria cariñosa.
Por entonces vestía camisa azul y se declaraba admirador y fiel al pensamiento y la figura de José Antonio Primo e Ribera.
Fue director del el “Faro de Vigo”, ya decano de la prensa española, pero, en tiempos de Franco, le quitaron el carné de oficial periodista y tuvo que vivir publicando artículos y poemas con seudónimos diversos y la complicidad de quienes sabían su valor.
Méndez Fermín, gran autoridad de la cultura gallega, perdonó su militancia joseantoniana y, desde entonces, no he vuelto a leer referencias ese pasado suyo que no hay por qué esconder.
Yo era un niño de 15 años cuando estuve junto a el y le escuché. Mi madre estaba trabajando con el maestro musical Rafael Benedito, en la recuperación del folclore y el ayudó.
Aun le estoy viendo en el recuerdo y acaricio, de vez en vez, sus libros mágicos de historia.
Méndez Fermín, añade en su página gran del “Faro”:
-“Existe un parentesco muy próximo entre la narrativa de Cunqueiro y el “Pedro Páramo” de Juan Rulfo. Muertos y vivos, voces que cruzan y evocan nuestro pasado. Leerle en “Pedro Páramo”: ¿porqué se ve esto tan triste? – “Son los tiempos, señor”.
“En estas palabras escritas por Juan Rulfo, ve Gimferrer un acento cunqueirano. Con seguridad, acierta”.
Fermín termina su artículo: “Os lectores galegos de Cunqueiro, devemosle esta moi agradecidos á Academia Española e ao seu director José Manuel Blecua e a Perez Ginferrer pola agasasi mosa velada ou Fiaudon galego que, en madrid, son besum tan ben poner en escena”.
¿Es ilegal la reducción del cinco por ciento del salario de los funcionarios?
Por Ceferino L. Maestú.
Una de las medidas adoptadas por el Gobierno para reducir el déficit público fue rebajar el salario, en un 5%, a casi todos los funcionarios, desde el pasado 27 de junio de 2010.
Ahora resulta que Doña María Dolores de los Ríos Anderez, juez del tribunal Nº 5 del Juzgado de Pontevedra, de lo Contencioso-Administrativo, sostiene que la medida vulnera 5 artículos de la Constitución por lo que ha elevado la causa al Tribunal Constitucional.
Los cinco artículos a que se refiere el auto judicial son el 14, el 31, el 33.3, el 37.1 y el 86.1. Razones alegadas: que la medida es discriminatoria ya que no afecta a todos los funcionarios por igual; que configura el recorte como una norma fiscal de alcance progresivo y casi confiscatorio; porque recorta derechos económicos adquiridos del funcionariado público; porque incide en el derecho a la negociación colectiva laboral violando el acuerdo concertado seis meses antes con los sindicatos y porque la utilización del decreto para imponerlo no es correcta ya que no encuentra las circunstancias requeridas legalmente de carácter extraordinario y urgente necesidad, y el Gobierno ya había sido advertido por la Unión Europea cuando negoció con su personal un incremento del 0,3% de los salarios.
Textualmente la juez dice:
-“Ha sido el propio Gobierno español quien, con su pasividad, improvisación y su política de gasto, ha desencadenado una situación que, ahora, pretende enmascarar como de urgente necesidad y la urgencia está reñida con las situaciones que resultan previsibles…
“El acto político de recurrir las retribuciones de los empleados públicos en general y del personal estatutario en particular, a través de la vía del decreto-ley solo puede ser calificado de un acto ilícito, por mala fe, al ser contrario a los propios actos, y por oportunismo, por no obedecer su adopción, por esta vía, a intereses generales…”
Ahora habrá que ver qué pasa en el Tribunal Constitucional porque, si se acepta la ilegalidad que aduce la juez, tendrá el Gobierno que pagar el 5% deducido y serán unos cuantos millones que no sé si el Ministerio de Hacienda tendrá dinero suficiente para ello.
En fin, resulta más que curioso que la reclamación no la han hecho ni Comisiones, afín a Izquierda Unida, ni CSIF, cercana al Partido Popular, ni la UGT, tan próxima al PSOE y al Gobierno.
El mérito ha sido de la Confederación Estatal de Sindicatos médicos, organización estrictamente profesional y, por tanto, independientemente mi felicitación.
Ya está bien de independentistas
Por Ceferino L. Maestú.
Muchos españoles estamos hartos de que cierto número de vascos, catalanes, gallegos, canarios, etc, nos amenacen a los demás diciendo que no quieren nada con nosotros.
Pero ¿se han parado a pensar qué sería de ellos sin el mercado español, que ha sido el único o principal consumidor de sus productos?
Piden la independencia pero, no hace mucho, Durán y Lérida como Arturo Mas, en declaraciones públicas en la prensa, reconocían que la independencia sería la catástrofe y el suicidio para Cataluña.
Ahora, lo votantes de Bildu, en el País vasco o Navarra, alardean de que su éxito electoral es la “vía” pacífica a la Independencia que demuestra a ETA su equivocación.
¿Cuánto tardarán en reconocer que la separación de España no sería lo mejor para ellos?
Y no solo la pérdida del mercado español sino también del europeo, al que no podrían acceder sin que hubiera unanimidad de sus miembros.
Es verdad que España no sería la misma sin Cataluña y el País vasco, pero sería más fácil para nosotros salir adelante contando con Europa, y ellos no.
Miles de españoles, dispersados por la península, tenemos apellidos vascos o catalanes. Nuestros antepasados vivían en las provincias vascas, catalanas o en Navarra, y asistimos indignados a la locura que están provocando unos partidos políticos que, mayoritariamente, pretenden alcanzar el poder con falsas promesas que remueven el corazón romántico de las gentes, aunque saben que la independencia sería, para ellos, un suicidio colectivo.
Ya está bien de ocultar la verdad a sus pueblos. Los vascos y catalanes, los castellanos, los andaluces y los demás tenemos características diferenciales pero, con los siglos de convivencia, nos hemos acostumbrado, hemos aprendido a respetarnos, a trabajar juntos, haciendo de España una gran comunidad.
Romper ahora la obra de nuestros antepasados no hay derecho alguno que lo justifique.
Eskadi y Catalunya, se llame como se llame, cuentan con independentistas irresponsables, pero también muchos que, dentro y fuera, tenemos claro que sería una locura para ellos y para los demás.
Una política económica para Europa y para España también
Por Ceferino L. Maestú.
Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo ha declarado que es necesaria la creación de un ministerio internacional con poder suficiente para la dirección de la política económica, financiera, de todos los países miembros de la unión.
Lo que resulta absurdo y hasta peligroso, es que la Unión Europea, con un mercado único, moneda única y Banco Central único, sea un batiburrillo de países con políticas económicas distintas, que pueden crear problemas como Grecia, sin que haya sido posible evitarlo.
Y Juan Velarde, en uno de sus clarividentes artículos, denunció, al igual que ahora, Trichet para Europa, que España, con un mercado único, una moneda única y un Banco Central común, no puede seguir con 17 políticas económicas de las diversas comunidades autónomas.
La lógica más elemental conduce a la confusión de Trichet y a la de Velarde. La política económica requiera de un sentido realista y no es un juego.
Ni la Alianza Popular de Izquierdas ni F.E. de las JONS
Por Ceferino L. Maestú.
El 21 de abril de 1975, la Comisión Permanente del Consejo Nacional del Movimiento, presidida por Fernando Herrero Tejedor, acordó –según la información de la agencia oficial EFE- no autorizar la asociación denominada Alianza Popular de Izquierdas, pero tampoco la Falange Española de las JONS, respecto de la que aplazó la decisión.
Baldomero Palomares, secretario primero del Consejo, dijo, al término de la reunión, que los documentos presentados por la Alianza no exponen, con la claridad exigible, las razones por las cuales se desea promover la asociación al tiempo que se detectaban, en algunos documentos, contradicción con las Leyes Fundamentales.
Por lo que se refiere a la Falange, promovida por Diego Márquez, le pedían que aclarase, también, los motivos por los que se solicitaba autorización.
Estaba claro, pero los jerarcas máximos del Movimiento Nacional, vestidos de camisa azul, consideraban necesaria una justificación.
De aquel encuentro terminó, salió, por fin, autorizada la Falange, pero no fue fácil y es comprensible.
Porque la legalización de la Falange Española de las JONS, que había sido disuelta para la creación del Movimiento Nacional, representó para algunos un romper amarras con un pasado reciente.
Los únicos que lo tuvieron bien claro fueron los que, con Sigfredo Hillers de Luque, crearon el Frente de Estudiantes Sindicalistas y luego la Falange Española Independiente.
Pero la rebeldía, en busca de la autenticidad joseantoniana, llevó a la Falange Auténtica, al Frente Sindicalista Revolucionario, a la simple Falange, al Movimiento Falangista de España, a la Fundación José Antonio, a la Plataforma 2003 y a una Pléyada de grupos y asociaciones “culturales”.
Lo grave es que no todos ellos se llevan bien y que la división, los enfrentamientos, ha producido, al menos hasta ahora, un debilitamiento de lo que todos y cada uno quieren ser.
Esta situación esta demostrando, día a día, el fracaso de los leales a José Antonio Primo de Rivera. Unidos podríamos hacer algo eficaz, políticamente, socialmente, pero divididos y enfrentados está demostrado que no.
La única salida al problema será la integración de todos, sin pérdida de siglas y la personalidad de cada grupo, bajo una nueva denominación global.
Yo propuse la de Izquierda Social Española, pero podría ser la Alianza Popular de Izquierdas o cualquier otro. Lo que es cierto es que solo los falangistas, recogiendo el mensaje de José Antonio, proclamamos lo que en otros tiempos fue la Izquierda. Solo nosotros hablamos de revolución social, de nacionalización o socialización del sistema financiero, de la supresión del régimen de salariado para sustituirlo por el de asociación, de la renovación democrática con la supresión de la partitocracia, como nueva clase de dominación, de llevar a los nacionalismos a la tumba con el reconocimiento de la realidad histórica que, tras la guerra de sucesión, fue sustituida por el unitarismo impuesto por Ley.
Nosotros somos la única Izquierda que puede ofrecer al pueblo español la esperanza de un mundo mejor, de Justicia y Libertad.
Pero, si las voces que oigo, y con las que me sumo, no son escuchadas, rompiendo amarras de todo tipo, creo que vamos juntos y en unión hacia la tumba donde, sin duda, nos estará esperando el único Jefe Nacional que hemos tenido, para darnos de patadas por nuestra imbecilidad.
Yo aun conservo la esperanza de que no sea así, pero no se.
Don Juan Velarde tira de la manta
Por Ceferino L. Maestú.
Puede ser que muchos hayan leído el artículo de Don Juan Velarde publicado en el ABC de Madrid el 30 de Mayo.
Con el título de “Enmascaramiento sangriento” dice:
-“Que el Gobierno no logró colocar en el mercado, el 13 de mayo de 2011, toda la deuda que deseaba a 10 y 30 años.”.
-“Que ya hay cinco millones de parados”.
-“Que el déficit por cuenta corriente, en los doce meses que concluyeron en febrero, fue de 63.900 millones de dólares, únicamente superado en cifra absoluta, en el mundo, por EE.UU y por Italia.
-“Que los economistas extranjeros temen que emerjan cuentas “ocultas”, socavando los esfuerzos de austeridad”.
-“Que el gasto público de las autonomías equivale, en cifras redondas, al doble del gasto del Estado”.
-“Que las corporaciones locales llegan casi al gasto del Estado”.
-“Que las autonomías y los ayuntamientos tienen que devolver al Estado 30.000 millones de euros”.
-“Que esas administraciones deberán reducir su personal en, al menos, 300.000 personas”.
Y Velarde Termina:
-“Usurpando el título de esa novela estupenda de Pío Baroja, “Las mascaradas sangrientas”: Lo que se hizo entre el Gobierno, las autonomías y los municipios para ocultar la crisis, fue un enmascaramiento sangriento porque agudizaba la mala coyuntura y creaba un panorama que tiene connotaciones explosivas. Y, al percibirlo, el globalizado mercado financiero ha reaccionado”.
Juan Velarde no es un cualquiera sino uno de los economistas más prestigiosos de este país. Fue decano de la Facultad de Ciencias Económicas y, actualmente, juez del Tribunal de Cuentas del Reino.
Mi comentario solo puedo extenderlo a la cifra de 5 millones de parados cuando el gobierno sigue hablando de cuatro millones cien mil. ¿Cómo es posible esa tremenda diferencia? ¿Es que no se contabilizan más que los que cobran el subsidio de desempleo? ¿Es que no se cuentan los que ya han dejado de percibirlo y siguen en paro? ¿Es que no se cuentan a quienes tienen suspendido el contrato por un ERE, aunque cobren el subsidio de desempleo? ¿Es que no se consideran las familias de más de 5 millones de parados, que también están afectadas por el desempleo?
Por otra parte, ¿está jugando el Gobierno español, como hizo el griego, ocultando la verdad de los hechos contables?
¿Hasta donde podrá el gobierno pagar los intereses de la deuda y la amortización con las emisiones de títulos, confiando en unos mercados que empiezan a fallarle? ¿Suspenderá pagos y quebrará la Hacienda Pública como ya ocurrió en otras épocas?
¿Se podrá llevas a los tribunales a quienes han causado la catástrofe y a los que, con su mal gobierno, no han sido capaces de normalizar la economía nacional?
Don Juan Velarde ha denunciado prudentemente la gravedad de la situación por la que Solbes se marchó cuando vio que sus ignorantes jefes le impedían el desarrollo de una política adecuada, para frenar y superar la catástrofe que sigue causando daños a todo el país, sin que sepamos cuando va a terminar. ¿Se les podrá condenar en los tribunales? ¿Se les podrá reclamar indemnizaciones millonarias o con penas de cárcel?
Estas y otras preguntas las he recogido con las conversaciones con hombres y mujeres que conozco. Forma parte del miedo de la gente que no sabe lo que puede pasar.
Y puede que Rubalcaba pierda las elecciones parlamentarias, pero Rajoy no las ganará por méritos propios sino porque el sucesor de Zapatero fracasará.
¡Victoria pírrica! Y Dios dirá si nos mereceremos el milagro del trabajo en paz.
La partitocracia no es la solución
Por Ceferino L. Maestú.
Un millón de votos de votos en blanco y nulos son muchos más que los de quienes ha acampado en la Puerta del Sol de Madrid y en otras plazas por toda España.
Pero, sumados a quienes, en silencio, no fueron a votar ni a protestar son la prueba evidente de que la regulación actual del sistema democrático requiere de cambios, sin esperar.
Si en la votación de senadores se apoya a personas, hasta con la probabilidad de escoger, al mismo tiempo, a los diferentes partidos, ¿porqué no aplicar esa fórmula para la elección de diputados?
Las candidaturas cerradas, repletas de desconocidos, ni son atractivas ni ofrecen confianza al elector.
¿Quiénes son? ¿Qué han hecho?, además de medrar en las filas del partido.
El pueblo votante querría saber a quien debe apoyar por sus méritos, por cuanto haya hecho de bien antes de intentar el ingreso en la cámara de diputados.
Para eso, con cada candidatura habría que informar de ello. Y poder votar como ocurre con los senadores, a quienes crea ser el mejor para defender los derechos y necesidades del pueblo español.
Ahora, parece que los de la candidatura cerrada solo sirven para cobrar un buen sueldo y votar lo que les manden. Y, también (perdón por mi olvido) para aplaudir.
El sistema democrático español no puede estar limitado a los desconocidos de dos grandes partidos sino abierto a quienes, sean de una u otra organización y ofrezcan garantías de que merecía su elección.
La partitocracia no es la solución.
Sí a la reforma laboral

Por Ceferino L. Maestú.
Parece que son muchos los que opinan que, sin reforma laboral, no se podrá salir de la crisis.
Y hablan de la reforma de la negociación de convenios, para reducirlos al ámbito de la empresa.
Y hablan de la temporalidad y eventualidad del contrato de trabajo.
Y hablan del salario en relación con la productividad, congelándolo básicamente, suprimiendo la revisión automática según el I.P.C.
Ya se suprimieron, hace años en plus de antigüedad, la paga de beneficios, la representación laboral en los consejos de administración y el artículo 35 de la Ley de Relaciones Laborales.
Y tenía toda la razón, entonces y ahora. La Banca no puede seguir como está. No habrá que robarle nada a nadie pero sí que deje de ser el negocio privado, usurario, de unos grupos, que mandan y deciden en el país. Cuando se debe tratar de un servicio público, en una economía de mercado, que sirva a los intereses generales y no, sobre todo, los particulares de grupos de poder.
Así mismo la empresa, legalmente, tiene que ser la sociedad de cuantos trabajan en ella. Si se necesita un capital, instrumento, sus detentadores, si lo prestan o aportan, tenderán un derecho de renta pero nunca de propiedad.
Sobre estas bases, si que hay que hacer la reforma que sirva de ejemplo, también, para los demás países de la Unión Europea.
No es demagogia. Ya hay voces que hablan de la necesidad de aprovechar la crisis para modernizar, progresar, en la auténtica reforma de relaciones laborales y socio-económicas.
Ya está bien de parches y engaños.
Las reformas sangrientas no han hecho más que empezar

Por Ceferino L. Maestú.
Las fotos han sido de fiestas y al líder de la UGT solo le ha faltado besar al Rey. La noticia no era para menos: “Ya no hay motivo para la huelga general. Se ha restablecido, con éxito la negociación social”.
Pero lo conseguido es solo un pacto entre el gobierno y unas organizaciones que carecen de responsabilidad mayoritaria y, desde luego, muy inferior a la del colectivo de quienes han perdido su empleo o siguen perdiéndolo sin parar.
Ahora, lo bueno y malo que han celebrado tendrá que ser revalidado por los partidos en las cortes, como reforma de una Ley, y ya veremos como queda el problema de las pensiones de jubilación.
Porque, su éxito o fracaso va a depender de que el paro obrero no siga creciendo y que aumenten las cotizaciones a la Seguridad Social.
Ya nadie habla de la hucha que debió engordarse con el superávit previsto por el pacto de Toledo, para garantizar las jubilaciones, porque se lo han gastado en otras cosas, en los años de euforia, y lo que queda está enjaulado en la deuda pública.
Pero, con la reforma de las pensiones, no es suficiente. Don Emilio Botín, presidente del mayor banco de España, ha señalado que habrá que mantener el ritmo, para avanzar en la reforma laboral y en los cambios de la negociación colectiva.
El gobernador del Banco de España ya había anticipado que era necesario pasar de los convenios colectivos sectoriales a los pactos de empresa.
Y, ahora, el único representante de nuestro país en el comité ejecutivo del Banco Central Europeo insistió con estas palabras:
-“El reto fundamental es la reforma de la negociación colectiva. La recuperación del país pasa por ahí. No verlo es hacer un flaco favor a la economía”.
Está claro que los bancos coinciden y hasta mandan. Por lo que hay que prepararse para lo ha de venir.
Y el señor Rodríguez, presidente del gobierno español, con el propósito evidente de no alarmar, ya lo ha anticipado:
-“Los aspectos fundamentales de la negociación colectiva llevan tres décadas sin conocer reforma alguna y, ahora, la va a conocer y en profundidad.
¿Qué opinarán los empresarios si la negociación de las condiciones de trabajo las tienen que afrontar entre las cuatro paredes de sus casas? ¿Qué dirán los sindicatos si pierden protagonismo a favor de los comités?
Pero la clave de los convenios son las perras, las revisiones salariales.
El hombre de España en el B.C.E aporta un indicio:
-“La rigidez de los salarios y otras condiciones de trabajo provocan que, para los empresarios, sea más atractivo prescindir del empleo que ajustar horas, días o salarios, de manera transitoria…”
Y Doña Ángela, de Alemania, opina con su excesiva autoridad, que los incrementos o revisiones salariales deben hacerse según la productividad y no, como hasta ahora, según la previsión presupuestaria del IPC oficial.
Es más, se plantea que ha de hacerse no por la previsión de futuro sino por lo que se ha producido.
Y lo de la “productividad” ¿Cómo se valorará? Por ejemplo en los parques de bomberos, en una cadena de montajes, en la inspección de Hacienda, en mercamadrid…
Manuel Álcantara, el gran periodista y amigo, con gran experiencia profesional, ha dado la voz de alarma de que nos sorprenderán con más regalos de feria: el copago en sanidad, el encarecimiento en la matrícula universitaria, la discriminación en la atención por dependencia…
¿Y nada más? Desde luego, no es para echar las campanas al vuelo.
Porque, en todo ello, lo que más preocupa a los españoles: el paro obligado, no se va a resolver, ni a corto plazo y ya veremos, después.
¿Habrá que salir a las calles para gritar?
La unidad de los falangistas
Por Ceferino L. Maestú.
Varios partidos falangistas vienen intentando la revalidación de Falange Española de las JONS, enfrentados, divididos, sacrificando, en ello, a excelentes camaradas.
Consideran lo que les separa pero no lo que les une o les puede unir.
Todos coinciden en la figura de José Antonio Primo de Rivera, en su ejemplo y en su mensaje. Por que el José Antonio de los años 35y 36, el del discurso de la Revolución, sigue vivo: no ha muerto, si es que pueden superarse nuestras diferencias y sumar voluntades.
Antes, como ahora, la crisis económica se reboza con el paro obrero. Antes, como ahora, es necesaria una nueva concepción legal de la empresa como asociación de personas libres.
Antes, como ahora, no debe reconocerse a los detentadores del capital un derecho de propiedad empresarial. A lo más, el de una renta o interés.
Antes, como ahora, la unidad de España se ve acosada por los nacionalismos regionales, que hay que superar.
Antes, como ahora, el partidismo ramplón está agotando el acervo de esperanzas del pueblo español.
El José Antonio de 1935-1936 había roto con los partidarios políticos de su padre, con los monárquicos, los fascistas, los nazis y buscó la alianza con los socialistas no marxistas y los sindicalistas no anarquistas.
En las filas de la Falange, militaban antiguos comunistas como Manuel Mateo, Orellana, Torras, Pérez Solís; sindicalistas como Durruti, Olcina, Salaya; socialistas como García Vara y Matías Montero.
Todos ellos, y muchos más, llegaron a la Falange de José Antonio convencidos de que no eran señoritos monárquicos, fascistas o nazis.
¿Qué haría hoy aquel José Antonio que ordenó a sus camaradas el respeto al Frente Popular, confiando en que su fracaso abriera nuevas puertas a la alianza “de izquierdas” que él pretendió?
¿Qué haría hoy aquel José Antonio que rechazó todo compromiso con la derecha y buscó a quienes, como él, pretendían un cambio radical?
¿Qué haría aquel José Antonio que pasó del M.E.S. a utilizar el título de F.E. y luego lo cambió, sin duda porque creía que lo importante eran las ideas y los proyectos políticos de solución pero no tanto el letrero, la denominación?
¿Se empeñaría en pelear por una Falange que el pueblo español identifica con un sistema impuesto durante 40 años, que le utilizó para los asesinatos políticos y el sofocamiento de la Revolución?
¿Contemporizaría José Antonio con los neofascistas, los nostálgicos del franquismo o lo monárquicos?
La unidad de quienes seguimos siendo seguidores suyos, y no queremos morirnos de nostálgicos, requerirá de ideas claras de lo que fue y de lo que, finalmente, quiso hacer, sí de verdad, queremos continuar lo que él pretendió.
Con varios partidos, plataformas, fundaciones, asociaciones culturales y grupos dispersos, será suicida. Algo así fue lo que mató a los heroicos combatientes de la boina roja. Y eso será lo que acabará con los de la camisa azul, de no aprender, rápidamente, la lección.
La unidad nos dará fuerza pero la dispersión ha demostrado, ya, que no.
José Antonio quiso hacer una Izquierda Social
Por Ceferino L. Maestú.
La publicación del artículo “Continuar a José Antonio” ha suscitado un debate que agradezco de corazón.
Pero ¿qué haría ahora José Antonio, después de lo que pasó?
La Falange nació en un momento histórico muy diferente del actual. Desde el discurso de la Comedia al del cine Madrid hubo una distancia profunda. El Jefe Nacional de la Falange fue radicalizando su mensaje y logró reunir en su entorno, a comunistas como Mateo, Orellana y Pérez Solís; socialistas como García Vara y Matías Montero; sindicalistas como Camilo Olcina, Sotomayor, Durruti. Y muchos más.
Evidentemente, ninguno de ellos habría sido franquista ni partidario de la CEDA de Gil Robles, pero de la Falange del José Antonio de 1935, desde luego que sí.
Para ello, la Falange tuvo que prescindir de hombres como Ansaldo, Eliseda y hasta Ramiro. A finales de aquel año, cuando se acercaban las elecciones de febrero del 36, en el seno de la Junta Política se produjo una división entre quienes querían la alianza con la derecha, encabezados por Raimundo, y José Antonio, Julio Ruiz de Alda y Manuel Mateo.
El Jefe Nacional intentó un frente anticomunista de izquierda, con los socialistas no marxistas de Prieto y Negrín, por una parte, y con los sindicalistas no anarquistas de Pestaña.

Ángel Pestaña
Prieto ha reconocido, por ejemplo, en Méjico, que estuvo a punto de ser convencido para ello. Y Pestaña comentó que no había tiempo para hacerlo. José Antonio, tras el triunfo del Frente Popular en 16 de febrero de 1936, envió a toda su organización unas instrucciones concretas:
“Los jefes cuidarán de que por nadie se adopte actitud alguna de hostilidad hacia el nuevo gobierno ni de solidaridad con las fuerzas derechistas derrotadas… Nuestros militantes desoirán, terminantemente, todo requerimiento para tomar parte en conspiraciones, proyectos de golpe de estado, alianza de fuerzas “de orden” y demás casos de análoga naturaleza”.
Es de pensar que esperaba el fracaso posterior del Frente Popular de grupos antagónicos: comunistas, anarquistas, sindicalistas, socialistas marxistas y no marxistas, republicanos de izquierda y de centro.
Y puede que confiase en que podría reanudar sus gestiones para que Falange llegara a los acuerdos frustrados por la rapidez de los acontecimientos que sucedieron.
Pero encarcelaron a José Antonio y se abrió el capítulo trágico de su muerte.
La Falange terminó con él. Lo que vino después, políticamente, poco tuvo que ver con lo que el pretendió.
En la zona nacional de la guerra civil la Falange era un bicho raro, y la llamaban “failange”. A Hedilla, elegido jefe nacional provisional, lo metieron en la cárcel y le echaron dos penas de muerte. Al hermano de Durruti lo fusilaron en León y a Nicasio Álvarez de Sotomayor en Cillero (Cáceres). Pérez de Solís tuvo que esconderse.
Los nacionales de Franco utilizaron a la falange pero no hicieron su revolución. A Miguel Primo de Rivera, que estaba en la cárcel de Alicante, lo liberó la marina Inglesa. Y Raimundo que estaba en la modelo de Madrid se pudo pasar a la zona nacional. Pero José Antonio, no. Franco no se opuso a los proyectos de rescate pero tampoco se la jugó a fondo para evitar su muerte.

Narciso Perales
Hombres como Narciso Perales que trataban de rehabilitar a la Falange, decían que había muerto como organización con José Antonio. Quedarán falangistas pero no Falange.
¿Qué ha pasado, qué está pasando? La falange de Diego Márquez, la Auténtica, la Plataforma 2003, la Fundación José Antonio, y grupos diversos, muchos de ellos con militantes de la disuelta Falange Independiente.
¿Qué habría hecho José Antonio en esta época? Lo que el intentó fue una coalición de izquierdas en 1935. Ahora, la izquierda está en la Falange que se resiste a morir, pero poco a poco, como le ocurrió a los tradicionalistas españoles que no comprendieron que la realidad cambia y sigue cambiando.
La Falange sirvió para aquel tiempo pero para ahora creo que no. Y si los falangistas no quieren quedarse de piezas de museo romántico, lo que tienen que hacer es reunirse cada uno como es, sin que nadie tenga necesidad de renunciar a serlo, colocando a José Antonio, su ejemplo y su mensaje, en el centro de la búsqueda común de soluciones a la España de hoy.
Los socialistas han fracaso y los “populares” no hay razón suficiente para esperar que no lo hagan también. ¿Qué pasará? Nada.
La Falange, la Izquierda Social Española, o lo que sea, puede ser la alternativa pero hay que ser realistas y, en política, las nostalgias de símbolos y formas son historia y no actualidad.
Si el debate abierto sirve de algo yo no pretendo más. Vosotros, camaradas, tenéis la responsabilidad. Así como estamos, no se puede seguir.
El Ministro de Trabajo debe defender al obrero
Por Ceferino L. Maestú.
Yo creo que un Ministro de Trabajo, de un partido obrero, debería defender, sobre todo, a los trabajadores.
Y a la empresa que integra, precisamente, a los trabajadores no el capital ni las máquinas, que solo son instrumentos que, por si, nada pueden hacer sin los recursos humanos.
Despedir al personal para salvar la empresa sería absurdo moralmente, criminal, porque sin los trabajadores no existe una empresa.
El Ministro de Trabajo, de un partido obrero, llegado el caso de que los dirigentes de la empresa decidan utilizar el recurso de Expediente de Regulación de Empleo para la práctica del desempleo, no deberá permanecer como una estatua para dejar hacer.
Pero ¿qué puede hacer? El señor Corbacho, antecesor ilustre, dijo que nada porque no sabía, no quiso o no podía utilizar la ley.
Sin embargo sí que podía trasladar la legalización del ERE a un tribunal laboral, alegando infracción reglamentaria para ganar tiempo.
Y, luego, debería o podría reunir a todos los integrantes de la empresa para ver de encontrar otra solución.
Yo he sabido de de ejemplos. En una empresa importante de curtidos, de la Comunidad Valenciana, se concertó la congelación salarial hasta lograr beneficios, sin despido. En otra empresa de Artes Gráficas del País Vasco, los trabajadores acordaron, con el “dueño”, comprarle el centro de trabajo, a plazos, sin despedir a nadie, evitando la suspensión de pagos y hasta la quiebra por mala gestión.
No son inventos y tenían nombres y apellidos. ¿No pueden negociar otras fórmulas que lo facilón y absurdo del ERE?
Claro que, para ello, hay que salir del butacón del despacho y mojarse.
Y si no se encuentra una solución, el Ministro de Trabajo, de un partido obrero, no se deberá conformar con dar la limosna del subsidio o el regalo de 300 euros sino que, constitucionalmente, deberá y podrá alentar el autoempleo de quienes pueden ejercer autónomamente la cooperación, con el apoyo del ICO.
Claro que estas serían actuaciones no capitalistas y habría que madurarlas más. Pero el auténtico partido obrero lo haría, pensando en los diez millones de personas que están abocadas al hambre y la miseria porque, de otra forma, no encontrarán trabajo jamás.
Y un partido obrero no lo permitiría salvo que se borre o lo borren los trabajadores sin más.
El fracaso de las utopías
- Proudhon
Por Ceferino L. Maestú.
Tras el fracaso catastrófico del comunismo marxista generador de millonarios, del socialismo del supuesto estado del bienestar, del anarquismo sangriento, de los fascismos seudo revolucionarios, del neoliberalismo capitalista creador de inmensa pobreza, ¿Qué queda a los seres humanos para pensar y creer?
Ni la clase, ni el partido, ni el pueblo, ni la nación, ni la patria, ni el dinero han dado la solución a sus vidas.
Han luchado y hasta han muerto por la clase obrera, el partido político, el pueblo, la nación o la patria y el dinero, pero lo alcanzado pasa el tiempo y todo sigue igual.
¿En qué han fallado las utopías?
Desde Proudhon a José Antonio Primo de Rivera hay el rescoldo cristiano que da la solución.
Los que importan son los seres humanos, los hombres y las mujeres, únicos e inigualables, que se resisten a pasar por la vida como fantasmas sin saber porqué.
La clase, el partido, el pueblo, la nación y la patria o el dinero no tienen sentido, más que por los seres humanos que les dan vida y no para morir.
La clase, el partido, el pueblo, la nación, la patria y el dinero o están al servicio de hombres, mujeres y niños o ancianos, o no merecen su consideración.
EL cristianismo es el humanismo total, basado no en los diez mandamientos, que eran el código civil del pueblo judío, sino en el “amarás al prójimo como a ti mismo” como prueba del “amor a Dios sobre todas las cosas”.
La nueva sociedad no puede fundarse en el orgullo de clase, de pueblo, de nación, sino en la solidaridad de los humanos y al servicio del hombre y de la mujer.
Sacrificados por entelequias han sido el error de las utopías fracasadas.
Aun estamos a tiempo de volver a empezar.
Continuar a José Antonio
Por Ceferino L. Maestú.
Para continuar la tarea propuesta por José Antonio Primo de Rivera, ¿Qué podríamos hacer?
Esa es la pregunta que se me ha planteado pero yo también me la he planteado muchas veces sin atreverme a dar respuesta. Tengo ya 90 años y sería absurdo que pretendiera resolver el dilema, pero pienso.
La realidad de la que hay que partir es que la Falange de José Antonio murió con él y que su nombre y sus símbolos, que no sus ideales, han sido “quemados”, sobre todo, por quienes nunca han sido fieles a él, pero disfrazados de camisa azul.
La viabilidad de una resurrección, hasta ahora se ha demostrado como imposible ante la dispersión de partidos, asociaciones y grupos, que pretenden su autenticidad sin que ninguno haya conseguido la capacidad de llevar al pueblo español el mensaje de esperanza y de solución que él planteó:
Si se quiere alcanzar ese objetivo, habrá que iniciar un proceso reconstituyente, de diálogo abierto a todos sus camaradas, con humildad y rigor, sin exclusivismos ni historicidad alguna supuestamente legitimadora.
Todos tenemos una gran parte de razón y nadie tiene que abandonar lo que es o lo que quiere ser porque, entre todos, podríamos sumar sin desvaríos.
¿A dónde podríamos llegar? Yo pienso que el final se encontraría, en una Izquierda Social Española, como fórmula federativa que diera a los joseantonianos la capacidad de recoger el relevo de las manos de nuestro fundador y llevarlo más allá.
¿De quien será la iniciativa? Yo lo planteo y estoy dispuesto a servirla como uno más.
Narciso Perales, Falangista
Publicado el 16 Feb 2011.
Por Ceferino L. Maestú.
Nuevamente la gente se pregunta que pasó, realmente, con la Falange Española de las JONS.
Narciso Perales y Herrero, palma de plata, concedida por José Antonio Primo de Rivera, como la máxima condecoración, declaró, mucho antes de la muerte de Franco, aunque la censura no permitió su difusión:
-“La Falange tuvo una vida legal efímera. En sus tres años escasos de vida, antes del 18 de julio de 1936, en pleno régimen liberal, gobernando primero las derechas y luego las izquierdas, no tuvo sus centros abiertos ni siquiera un año.
El gobierno del Frente Popular la disolvió, finalmente, encarcelando a todos sus directivos conocidos, en abril de 1936, pese a la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que había decretado su legalidad. Después del alzamiento militar, la Falange reapareció públicamente… Pero, en abril de 1937, desapareció de nuevo para ser integrada, sin haber sido consultada, en una nueva organización política que adoptó una extraña mezcla de nombres, himnos, emblemas, uniformes y consignas: La Falange Española Tradicionalista y de las JONS…
“Identificar a la Falange con el movimiento (franquista) a estas alturas no puede ser más que una maniobra intencionada. Los que, históricamente o no, fueran falangistas, y ahora del movimiento, son del movimiento pero no son falangistas…”
“Cada uno de nosotros podía explicar una experiencia amarga. Hedilla, el último jefe nacional, fue a la cárcel y no fue solo. Otros nos dedicamos a un forcejeo estéril y sordo, sin experiencia, dada nuestra juventud… Fui desterrado y perseguido. Podría contar mucho más”.
Narciso Perales, consultor de la Organización Internacional del Trabajo, director de los Servicios Médicos de Empresa del Instituto Nacional de Previsión, vicepresidente del Congreso Internacional de Medicina del Trabajo, pudo dedicarse a su profesión, en la que habría alcanzado méritos y prestigio, pero no.
Siguió peleando, hasta su muerte.
“Un falangista no puede dejar de serlo… pero deja de serlo cuando ya no está dispuesto –y lo digo con palabras de José Antonio- a dar su vida por la España que la Falange entiende y quiere pero no por ninguna otra…”
“Ante todo, es un cambio de las estructuras económicas y sociales. No es que lo material sea lo más importante, es que la Justicia sí lo es y reclama, a grandes voces, una nueva ordenación de la sociedad española”.
Narciso perales encabezó el intento del Frente Sindicalista Revolucionario y de la Falange Auténtica.
Fue amigo de muchos. En el funeral, cinco sacerdotes se disputaron la posibilidad de elogiar al hombre que sirvió a los demás, con sacrificio y sin beneficio personal.
Se murió un 18 de junio, ahora, revolviendo papeles antiguos, me encontré el texto de sus declaraciones y he creído que todo el tiempo es bueno para recordar a las personas de bien.
Hice un tributo y lo regalo a quienes quieren saber algo más de él. Yo fui su amigo y camarada, no con la nostalgia de lo que pudo ser. El pensaba en el futuro que empieza, ya no había tiempo que perder.
Centros del Consejo de Investigaciones pueden cerrar, quince mil científicos abocados al despido
Publicado por el 14 Feb 2011.

La obra del Miquel Barceló –uno de los siniestros artistas de la ceja– ha costado la friolera de 20 millones de euros. El gobierno utilizó 8 millones de los contribuyentes para financiarlo e, incluso, destinó medio millón de euros de fondos destinados a ayudar a los países pobres, “y esto en nombre del multilateralismo”
Por Ceferino L. Maestú.
La alarma está cundiendo y no solo en los círculos más directamente afectados sino en espacios amplios. Y se teme que el Gobierno aun recorte mucho más la financiación de los programas de investigación científica, sin lo que la industria está sentenciada al suicidio, por imposibilidad de competir. He oído el comentario de lo que se está preparando no es salir de la crisis sino una catástrofe aun mayor.El decano del colegio de Químicas de Galicia decía hace unos días:
“El problema, ahora, con la reducción en investigación por la crisis, son los 15.000 científicos españoles, entre los que nos encontramos muchos químicos, que se van a quedar en la calle”.Y la Gaceta Médica, que se distribuye en todos los hospitales, publicaba que “los representantes sindicales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas alertan de que el ajuste puede provocar el cierre de instalaciones”. Y añadía “que los ingresos del Instituto de Salud Carlos III se han reducido un 10% y los del consejo en un 5.58%”.

Con todo ello, se duda que el Ministerio de Ciencia e Investigación vaya a convocar programas tales como el Consolidar, considerado como estrella de la ministra Garmendia, que ha beneficiado a universidades y, en general, a otros centros de investigación.
Por otra parte, el presidente del la Federación de Jóvenes Investigadores comenta y denuncia que los recortes del Ministerio de Ciencia han afectado también a las ayudas posdoctorales, que han quedado reducidas a casi una tercera parte. De las 350 del año anterior, ahora cien menos. Y este año, cuando se aprobará el Plan de I+D+I para el periodo 2010-2015 aún se temen nuevos ajustes. La Señora Garmendia, que llegó, con su vivencia personal de la actividad científica, está sin hacer nada, me comentaban por la incapacidad del Gobierno para comprender que, sacrificando la investigación científica y tecnológica, no se saldrá de la crisis y la caída será aun más honda.Alemania ha dedicado un punto más respecto del PIB y, está saliendo ya del infierno, mientras que España lo ha rebajado.Un científico me comentó:
-“Es que España no es Alemania”.-“Claro, pero Alemania hace lo que tiene necesidad y España, no”.
Sin ciencia y tecnología no hay nada que hacer.
El escándalo de los sueldazos
Publicado el 08 Feb 2011.

Por Ceferino L. Maestú.
Cuando hay cinco millones de mujeres y de hombres sin empleo, agotando el subsidio de paro, sin más esperanza ya que la limosna de poco más de 300 euros, están saltando en los periódicos noticias que son un auténtico escándalo social.
“El sueldo de Ana Patricia Botín sube un 3,4 por ciento hasta 3.2 millones de euros”.
“José Antonio García Cantera, consejero delegado de Banesto, percibió una retribución total de 2,24 millones en 2010”.
“González y Aznar cobran 80.000 euros del Estado y Zapatero 78.000. Y los dos expresidentes del gobierno redondean su salario oficial con las retribuciones de 200.000 euros como servidores de Endesa y Gas Natural.

“El presidente de la Sociedad General de Autores cobra 250.000 euros al año…”
Sin duda alguna, es posible que estos personajes privilegiados y otros muchos que harían interminable la lista, se consideren con méritos suficientes para esas crecidas retribuciones, con las que no solo puedan comer sino algo más.
¿Qué podrían hacer con solo los poco más de 300 euros mensuales que recibirán muchos parados por mucho tiempo, para comer, pagar el piso etc.? Para vivir…
Los socialistas honrados, que los hay, y los del Partido Popular sin duda que rechazarán estas evidentes injusticias. Pero ¿Qué harán para evitarlo?
Ya nadie habla de Injusticia Social, pero ahí está. ¿Democracia? ¿Libertad? ¡Mierda! dirá la gente de bien.
Quesada, el genial dibujante, en Faro de Vigo, publicó un chiste de dos pobres rusos calentándose en una fogata, uno de ellos decía:
-“Todo lo que nos contaban del comunismo es mentira, pero todo lo que nos contaban del capitalismo es cierto”.
La investigación científica es clave de la solución de la crisis
Por Ceferino L. Maestú.
Para salir de la crisis habrá que estar en condiciones de competir y no ya con salarios bajos, despido libre, jornadas largas de trabajo sino porque, en España, hayamos alcanzado resultados de vanguardia, gracias a la investigación científica y el desarrollo tecnológico correspondiente.
En Alemania y otros países no sólo se ha defendido la tarea de los investigadores sino que la han potenciado mucho más.En Alemania, por ejemplo, ha crecido un punto la inversión en educación y ciencia.
Pero en España, no. El dinero presupuestado para ciencia e investigación ha caído un 2.8 %. La Xunta de Galicia ve “insostenible” mantener los 5.350 investigadores de sus universidades, becados o contratados. Y no porque las retribuciones que perciben sea millonarias. Me cuentan que un licenciado en Ciencias Físicas, de la Universidad de Madrid, investigador, con beca de predoctorado recibe 1.100 euros mensuales.
En los últimos años se ha preparado una generación de investigadores similar a la del tiempo de Severo Ochoa o de Ramón y Cajal.

Mariano Barbacid
Las revistas científicas norteamericanas han publicado hallazgos importantes que han dado fama, a nivel internacional, a muchos investigadores; y cuando se han enterado universidades y centros especializados que no podrán continuar su tarea o que no dispondrán de medios suficientes, han empezado a ofrecerles la posibilidad de seguir trabajando fuera de sus país y con retribuciones muy superiores.Así, cuando la investigación no puede interrumpirse, estamos a punto de repetir lo que ocurrió con Ochoa y hasta con Don Santiago Ramón y Cajal, cuyos descubrimientos siguen siendo venerados en las universidades norteamericanas, mientras que aquí son pocos los que llegan a enterarse.
Y es que, en España, carecemos de una cultura de investigación científica. Por ello, la gente que vale, salvo el milagro de un cambio de acción política, no tendrá más remedio que aceptar ofertas extranjeras y registrar, en otros países, conocimientos y patentes que se gastarán aquí para terminar en beneficio de otro país.
La salida de la crisis, en una economía global, requerirá de algo fundamentar: investigar, descubrir y saber. Si hay dinero para futbolistas y aceras, hay que sacarlo de donde sea para que nuestros “sabios” no se nos tengan que escapar.
El desamparo de Belén

Por Ceferino L. Maeztu.
“Solo se acuerdan de nosotros cuando cantan villancicos”.
Así se ha lamentado el alcalde de Belén, el pueblo en que nació Jesús.
Cuando leí estos titulares de la prensa española se turbó la alegre celebración, con mis hijos y nietos, del aniversario de un acontecimiento tan trascendental.
El patriarca católico de Jerusalén habría sido más optimista:
“El cristiano que quiera vivir en Tierra Santa debe aceptar la Cruz, la dificultad. Ese fue el ejemplo que nos dio el Señor al nacer, vivir y morir por nosotros en estos lugares. Tenemos que aceptar el Evangelio con todas sus consecuencias…”
Emérito Merino, comisario y guía de la Custodia Franciscana en Tierra Santa, ha dicho:
“Hoy, como nunca, es urgente que nos sensibilicemos con la situación de los cristianos en Tierra Santa. Es grave y la ayuda es urgente. Dejarlo para más adelante sería tarde. Esta es la realidad: ¡el país de Jesús corre el riesgo de quedarse sin cristianos!. Hace un siglo eran el 25% de la población, hoy no llegan al 2%.
“Cuando los peregrinos llegan a Belén, una de las cosas que les impactan es la muralla que encierra a este pueblo y sus alrededores y, precisamente, estos pueblos son ahora los que más cristianos tienen… Estas comunidades están sufriendo fuertemente la emigración. Todo el que puede se va”.

El buen periodista Manolo Leguineche, en una de sus crónicas, había dicho: “hay ya más palestinos de Belén en Chile que en la propia aldea de Cisjordania”.
Y Mauricio Villar, el “Alfa y Omega” ya escribió hace años:
-“Los católicos árabes sufren continua discriminación. Por parte del Estado Israelí, por ser árabes… Por parte de los musulmanes… por ser cristianos”.
En la noche del día 24, la basílica de la Natividad, donde estuvo el pesebre, se llenó de peregrinos que rezaron y se fueron.
Allí quedó el puñado de gentes que, a pesar de todo, mantienen su fidelidad a la Iglesia de Jesús.

¿Qué podemos hacer por ellos? La comunidad Franciscana, que lleva siglos allí nos pide:
“Tenemos en Belén una gran colegio que los padres no podemos financiar. No podemos permitir que los niños y jóvenes, por falta de dinero, queden sin formación. Y, junto a a esta realidad, está la cantidad de familias que no tienen para llegar a fin de mes y que les tenemos que ayudar en comida, en bolsas de estudio, en alquileres de casas…”.
“Creo –decía uno de los frailes- que los cristianos de España no tienen conocimiento adecuado de lo que allí está pasando”.
¿Qué es lo que podemos hacer? Está por ver. Si no lo sabíamos, vale pero, si no lo queremos saber, no tendríamos perdón.
El Fondo de pensiones paga la deuda pública

Por Ceferino L. Maestú.
¿Se podrán pagar las pensiones? ¿Habrá dinero suficiente?
El debate público, y no solo de los especialistas, viene de antiguo y hasta ahora nadie ha sido capaz de despejar los temores suscitados.
En los años 90, los partido políticos suscribieron el Pacto de Toledo que, cada 5 ños ante la evolución de las pensiones, debería decidir las medidas necesarias para defender y garantizar el sistema de jubilaciones.
Y en el artículo 91.1 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social se estableció que:
-“Con cargo a los excedentes de cotizaciones sociales, que puedan resultar de la liquidación en los presupuestos de la Seguridad Social, en cada ejercicio económico, se dotará el correspondiente Fondo de Reserva, con la finalidad de atender a las futuras necesidades del sistema”.
En aquel momento, Solves, como Ministro de Economía , alardeó de que en 1994 el superávit fue de 176.000 millones de pesetas, aunque no dijo que en el primer semestre de 1995 la recaudación fue menor que en el mismo periodo del año anterior.
Comisiones Obreras, en 1996, aseguraba que la supervivencia del sistema estaba asegurada, al menos hasta el año 2030. Y en mayo del 2003 el entonces ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, repetía que el sistema público sería viable hasta más allá de 2015.
En junio de 2008, Jesús Merino, presidente de la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, opinaba que no habría problemas con las pensiones “en los próximos años”.
En octubre de 2008, el Gobierno consideraba que las pensiones estaban aseguradas hasta el 2023 ó 2024.
Zapatero, el pasado 2010, ha dicho que dentro de 10 años puede que “tengamos problemas” de no hacer las correcciones para evitarlos. En Esta línea se ha previsto la congelación de las pensiones mucho antes de 2020.
No hay duda de que las previsiones de economistas valiosos, como Barea, empiezan a cumplirse y lo hicieron hace mucos años.
En los últimos 18 meses del 2009 se registró el descenso de millón y medio de cotizantes a la Seguridad Social, y ha seguido.
Aunque ahora se pretenda evitar la tormenta modificando los años de cotización para jubilarse, el encarecimiento de las aportaciones y hasta la recomendación de planes privados complementarios, ya están desconsiderando lo que, durante años, se ha venido considerando como el salvavidas: el Fondo de Reserva que empezó con 603.79 millones y ha llegado en el año 2008 a 58.000 millones de euros.
La cifra es asombrosa pero con ese dinero sólo llega para pagar las pensiones en nueve meses y eso suponiendo que haya dinero.
En efecto, aunque se acordó que el Fondo estuviera en el Banco de España, como garantía de su integridad, se autorizó al Gobernador para que lo invirtieran de manera que no perdiera valor real.
Y así ha sido. La casi totalidad del Fondo de Reserva ha comprado deuda pública, letras, bonos, obligaciones del Tesoro.
Es decir: que dinero en mano, para pagar pensiones, no hay. Y sustituirlo repartiéndole papeles de la deuda pública a los ancianitos, de un Estado entrampado hasta las cejas, no estaría bien visto.
¿Qué ha hecho el gobierno con nuestro dinero? ¿Arreglar las aceras de las calles? Sería una broma de mal gusto, pero puede que sea así.
José María Fidalgo, cuando era secretario general de CC.OO., en el año 2004, aseguró que el Fondo de Reserva es “intocable”, pero lo ha sido y ya como sí, prácticamente, no exista.
Yo no lo veré, pero, si Dios no lo remedia, lo que nos espera, salvo el milagro de la racionalidad, es para llorar.
El independentismo Vasco y Catalán miente y engaña para chantajear
Por Ceferino L. Maestú.
Los partidos nacionalistas periféricos están engañando a sus pueblos aireando la utopía romántica del independentismo en una lengua vernácula mientras que usan el lenguaje de todos los españoles para reconocer que sería una barbaridad.
Artur Mas, hace un año, decía en un periódico gallego que la separación de Cataluña sería una catástrofe y su segundo de abordo, Durán y Lérida, ha utilizado el calificativo de suicidio.
¿Por qué no se lo explican claramente a quienes dicen representar?
Para paliar esa previsión catastrófica, el señor Mas propone más de lo que hay, sin perder nada. Y habla de una independencia negociada con el Gobierno español, pacífica, sin violencia, conservando el libre acceso al mercado común de la península y al europeo porque, de no ser así, sería una ruina. Amén de que tendrían que contar con un porcentaje importante de ciudadanos con pasaporte de otro país, con los que tendrían que contar.
Dan la impresión de que lo que quieren es seguir siendo españoles con privilegios económicos que alegran los bolsillos de sus gentes gracias al chantaje y a la amenaza de separación del estado común.
Y de los vascos, que ya tienen privilegios, aun quieren más sin más y las concesiones hechas por el señor Rodríguez al Partido Nacionalista, a cambio de su apoyo a la aprobación de los presupuestos estatales, aun colean y ya veremos en que quedan, abriendo la caja única de las pensiones.
En el año 2004, “El Correo” del Bilbao, publicaba que el gobierno habría encargado un estudio del que –decía el periódico de mayor difusión regional- “Se desprende que es inviable una seguridad social vasca que recaude y pague las pensiones ya que sus ingresos serían insuficientes para cubrir las prestaciones”.
El director del departamento de economía aplicada de la Universidad del País Vasco, Felipe Serrano, decía que “los actuales pensionistas, serían pasivos del sistema español de seguridad social pero, en el caso de los trabajadores un activo, tendrían que empezar desde cero con seria preocupación por sus jubilaciones.
Sin embargo, como es lógico, el Gobierno vasco ha desmentido esas previsiones porque quiere convencer a sus partidarios de que no existe ese riesgo y otros para que estén tranquilos y, mientras tanto, se prestan a ser cómplices de unos presupuestos económicos estatales dejando en mal lugar al gobierno de Euskadi.
Este juego a dos bandas no creo que garantice la felicidad a los ciudadanos del País Vasco y se les ve el plumero, como a los de CIU.
En Quebec tuvieron que sufrir acosos similares. Hicieron un referéndum y lo perdieron. Probablemente, lo mismo ocurriría aquí.
¿Sacarán del Valle de los Caídos los restos de José Antonio?
Por Ceferino L. Maestú
Parece que, por ahora, el conflicto provocado por el señor Rodríguez con la comunidad benedictina, en el Valle de los caídos, ha menguado temporalmente con la reapertura del culto religioso en la Basílica suspendido durante un año, con la disculpa de trabajos de consolidación.
Pero el engaño encubre el propósito gubernamental de impedir las peregrinaciones políticas a las tumbas de Franco y de José Antonio Primo de Rivera.
La titulada Federación de Foros por la Memoria Histórica ha pedido la voladura de la gigantesca cruz y el traslado de los restos mortales. Pero José Antonio Muñoz Molina, en “El País” del 27 de noviembre destapaba la intencionalidad gubernamental socialista de hacer algo así como lo de los campos nazis de concentración:
-“Si el Valle de los Caídos se convierte en un museo de la historia del franquismo, de la resistencia antifranquista y de los primeros pasos del tránsito de la democracia, no hará falta dinamitar aquella cruz… La cruz, la basílica entera, las estatuas… Serán una perfecta ilustración pedagógica sobre la ética y la estética del fascismo, y un testimonio del cautiverio y el sacrificio de todos los presos políticos que participaron como esclavos en su construcción…”
Por ahí van los tiros y Jáuregui, el ministro que se a encargado de solucionar el conflicto, ya se ha manifestado de manera similar.
Para ello, claro está, tendrán que sacar de allí cuanto, hasta ahora, ha justificado las visitas y las concentraciones.
Casilda Peche Primo de Rivera, sobrina de José Antonio Primo de Rivera, en unas declaraciones por la página web “Diario Ya”, el pasado mes de abril dijo:
-“Nosotros pensamos, en su día, llevarnos a José Antonio del Valle de los Caídos, porque temíamos que en un momento dado, lo sacaran por las bravas… Y pensamos en llevarlo al cementerio donde está el resto de la familia, a San Isidro. Eso se ha quedado parado pero no lo descartamos, claro porque tememos que eso pueda pasar”.
Las cosas están así, al menos a finales del año 2010.
Luís Fernando de la Sota, vicepresidente de la hermandad del Valle de los Caídos ha comunicado a todos sus miembros:
-“Como conoces por nuestros comunicados y por los diversos medios de comunicación, el momento que atraviesa el Valle de los caídos es grave, y la situación de la comunidad benedictina, difícil. El cerco a que están sometidos es cada vez más duro y estrecho, y entendemos que la valiente postura actual de los monjes debe ser apoyada y correspondida como se merece, especialmente por los que, como nosotros, somos parte de una Hermandad cuyo único fin es el de la defensa de los valores que lo inspiran”.
No a la huelga en los servicios públicos
Con la declaración del estado de alarma no se ha resuelto el problema de los controladores. Considerarlo como una simple situación de orden público es un error.
Desde meses atrás, estuvieron negociando sin llegar a un acuerdo que pudo resolverse con un arbitraje que diera solución intermedia. No Fue así y el gobierno, en el ejercicio de la autoridad dictó, impuso, rompió la baraja y provocó la reacción global y solidaria de todo el colectivo de profesionales cualificados de difícil sustitución. No hubo declaración de huelga sino solo de rebelión.
Yo no soy partidario de la huelga como no soy partidario del mantenimiento, sin solución, de situaciones de conflicto, que se tienen que producir, necesariamente en la contratación asalariada de los trabajadores.
La huelga, prevista en la Constitución y, como toda norma constitucional, requiera de leyes y reglamentos para su aplicación. No puede ser un derecho sin límites, mal regulado por lo que queda de una norma en la que la mayoría de su articulado fue considerado anticonstitucional.
De hecho, hay dos tipos de huelga: la de los trabajadores asalariados, en una empresa concreta, con su empresariado; la otra, la de los servicios públicos que no solo afectan a los partes en conflicto sino que causan o pueden causar daños irreparables a terceros, que no son responsables de los problemas que le suscitan y mucho menos de su solución.
La huelga, legal o ilegal, como la de los controladores aéreos, no debe tolerarse en una sociedad civilizada. En caso de conflicto, debería ser sometido a un arbitraje o una sentencia judicial. No puede tolerarse que dependa de quien gane por la fuerza con daño grave a terceros. 
En la normativa de la tramitación administrativa de un Expediente de Regularización de Empleo (ERE) se prevé que la autoridad laboral, en caso de que se dé o pueda darse daño a terceros, deberá someter su aprobación a los tribunales de justicia. Y ¿Por qué no la huelga en empresas o centros de servicio público?
Hace unos meses, en Madrid, coincidió con la paralización del metro, sin respetar los servicios mínimos, una huelga de los bomberos. ¿Qué habría ocurrido de producirse un grave incendio en la capital?
Mejor es no darle más vueltas. El sistema capitalista de empresa no solo muestra su fracaso con las crisis socioeconómicas cíclicas sino también por los conflictos y las huelgas que suscitan los intereses encontrados e irrenunciables entre los trabajadores y los dueños o dirigentes.
Habrá que cambiar la condición asalariada de los trabajadores por la de socios con capacidad de decisión. Y, mientras no se llega a esa solución, habrá que regular la huelga “salvaje” en los servicios públicos, y que no paguen justos como si fueran pecadores.
Ya está bien de cachondeo
Por ceferino L. Maestú.
Ya está bien de cachondeo con los trabajadores como víctimas de los desafueros, regocijos y robos de los que gobiernan.
Hace falta un sindicato de parados o asociación o movimiento para que los que ya han perdido el empleo, y los que temen perderlo en los próximos meses defiendan no solo los derechos de su dignidad humana sino para poner a caldo a la patrulla política que solo piensa en la pelea de “quítate tú que me pongo yo”.
Ahora, después de una parcial huelga general, en la que se exigía la anulación por el gobierno de la reforma laboral, aprobada por las Cortes, se le ofrece a los sindicatos UGT y CCOO negociar los reglamentos de aplicación. Es decir: nada, porque los compromisos gubernamentales con la unión Europea les impiden hacer otra cosa.
Por lo tanto, seguirá el recorte y congelación de pensiones, el reajuste de salarios a los funcionarios, la desaparición del cheque bebé, la reducción de ayudas a personas dependientes y el despido más fácil y barato.
Y con eso no van a resolverse los problemas en nuestro país.
Mis amigos trabajadores, militantes obreros y yo, que estoy jubilado, consideramos que hay que afrontar la crisis no con parches sino con una reforma profunda que impida la repetición de situaciones como las que esta padeciendo el pueblo español.
La experiencia histórica ha demostrado que el sistema capitalista y la concepción actual de la empresa no puede seguir así: un catastrófico fracaso.
Los bancos no pueden ser el negocio particular y usurario de unos amigos del poder. Tienen que transformarse en una organización de servicio público. Es absurdo e injusto que, mientras millones de personas están en la miseria, los bancos y sus dueños o supuestos administradores se repartan millones que un trabajador ni soñando podría alcanzar en su vida.
Las empresas deben ser de cuantos trabajan en ellas y si hay que pedir prestado para funcionar, se le debe reconocer un derecho de renta pero no de propiedad.
Obama anuncia que, de seguir las cosas como antes, podemos caer en una nueva crisis, sin resolver la de ahora.
Algunos economistas hablan de que la reanimación de nuestra economía no se iniciará hasta el año 2016. ¿Y que pasará si el gobierno sigue mareando la perdiz y, acosado por los presupuestos estatales y el pago de los intereses de la deuda pública, se queda sin dinero para ayudar al desempleo y todo lo demás?
Ya está bien de bromas e incapacidades. Poco a poco, van estallando bombas a las espaldas del señor Rodríguez que terminarán con él. Pero ¿Qué garantías nos ofrecen los otros de que lo harán mejor?
¡Pobre país¡
España no cedió la soberanía de Gibraltar
En una guerra civil por la sucesión en el trono de España, hace 300 años, los Ingleses, en apoyo del uno de los aspirantes, ocupó el Peñón de Gibraltar y se lo quedó para él.
El monarca español, que no fue el partidario de los ingleses, reconoció la ocupación, en unos términos que la mayoría de los ingleses y españoles desconocen. Y, al parecer, tampoco el señor Peter Caruana, titulado ministro principal cuando es, simplemente, el alcalde de la ciudad, con un gobernador colonial británico como suprema autoridad local.
Pero veamos que es lo que dice el Tratado de Utrech, suscrito hace casi 300 años, el 13 de julio de 1713:
-“El Rey Católico (español), por si y por sus herederos y sucesores, cede por este tratado a la Corona de Gran Bretaña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillo de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas que le pertenecen, dando la dicha propiedad, absolutamente, para que la tenga y goce, con entero derecho y para siempre, sin excepción ni impedimento alguno”.
“Pero, para evitar cualesquiera abusos y fraudes en la introducción de mercaderías, quiere el Rey católico (español), y supone que así se ha de entender, que la dicha propiedad se ceda a Gran Bretaña sin justificación alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país sin convecino por parte de tierra…”
“Sí, en algún tiempo, a la Corona de la Gran Bretaña le pareciera conveniente dar o vender o enajenar, de cualquier modo la propiedad de dicha Ciudad de Gibraltar, se ha convenido y concordado por este Tratado que se dará a la Corona de España la primera acción, antes que a otros, para redimirla”.
La Sala de lo Civil, del Tribunal Supremo Español, el 20 de Agosto de 2001 dictaminó:
-“El propio tenor de la norma ha llevado a un importante sector de la doctrina científica más autorizada a sostener que la cesión operada, por virtud del Tratado, fue puramente territorial, dominal, sin sanción de soberanía alguna ni, por tanto, de sus atributos”.
“En auxilio de dicha interpretación vienen no solo los términos del precepto, que aluden a una cesión <sin justificación territorial alguna> y que reconocen un derecho de retracto, sin jurisdicción territorial alguna para el caso de que la Gran Bretaña diese, vendiese, enajenase de cualquier modo la propiedad de la ciudad de Gibraltar, son también, y excepcionalmente, los antecedentes históricos del tratado, a saber: el tratado de paz de 24 de octubre de 1648, celebrado entre Fernando III y el Imperio, dentro del Congreso de Münster: el Tratado de Versalles, de 9 de marzo de 1701 entre Francia y el elector de Baviera y, particularmente, el tratado preliminar de Paz y de amistad hispano británico, firmado en Madrid el 27 de marzo de 1713, en el que, en ningún momento se hace referencia a la soberanía… la cesión no alcanza, pues a otros espacios físicos o marítimos, quedando, asimismo, fuera de ella, las aguas adyacentes del peñón. En segundo lugar –prosigue el Tribunal español-, la posesión territorial actual, que ha experimentado ese espacio, no encuentra una adecuada justificación en la istitución de la xx ¿prescripción? xx, de la cuales quiere derivar el derecho soberano sobre el territorio del istmo y sobre las aguas adyacentes…”.
Según se deduce de todo ello, el Tribunal Supremo tiene bien claro que la cesión de Gibraltar fue de la propiedad de una ciudad, como si fuera un cortijo, pero sin soberanía territorial alguna que seguirá correspondiendo a España no solo sobre la ciudad sino sobre el istmo y las aguas de la Bahía de Algeciras.
Ahora, después de que el Gobierno español –torpemente- reconociera el supuesto derecho del “alcalde” gibraltareño a negociar en un Foro Tripartito, no como parte de la representación británica, el señor Peter Caruana se ha permitido decir, en Sevilla, en el Forum Europa -según la versión del diario ABC- que Gibraltar “no es patrimonio” del Reino Unido “como para que nos puedan entregar en un diálogo bilateral porque vulneraría los derechos de sus ciudadanos como seres humanos…”.
Resulta curioso ese planteamiento porque, desde hace trescientos años, esos derechos no fueron considerados con los españoles que se vieron obligados a salir de Gibraltar y llevarse su Ayuntamiento para fundar, en San Roque, otro Gibraltar Español, que debería tener mucho que decir.
¡No se puede seguir un debate de palabras cuando debería someterse, para siempre, al Tribunal Internacional!
Ya está bien de nacionalismos
Con la pasada campaña electoral, se reactivó el nacionalismo en Cataluña, con más fuerza, con más agresividad. Y los demás españoles contemplamos el espectáculo sin saber el cómo ni el porqué.
Cataluña nunca fue un estado independiente y, si se pretende un independentismo, no puede justificarse en un pasado histórico frustrado por la violencia española.
¿Sería viable, ahora, una Cataluña fuera de España? Tanto Mas como Durán y Lleida han coincidido en declaraciones periodísticas: “La independencia sería una catástrofe”.
En efecto, su economía se ha desarrollado en un mercado español y, ahora, contando también con el europeo. La separación de España llevaría consigo no sólo la pérdida del mercado en el territorio peninsular sino también el del continente en el que estamos.
Y el utópico ingreso de Cataluña en la Unión Europea ofrecería tantas o más dificultades que las que encuentra Turquía.
Si es así y, parece estar claro, ¡que se dejen de fomentar el separatismo, utilizando el romanticismo de un pueblo orgulloso de superficialidades!
En el Siglo XXI, los nacionalismos no tienen sentido ni justificación. España y casi todos los países europeos han hecho dejación de gran parte de su soberanía histórica para asumir, sin dejar de ser lo que cada uno fue y es, un compromiso económico.
¿Qué pasa y qué pasó en la Nación española? Anticipándonos a Europa, y gracias a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (que incluía a Cataluña), se consiguió una comunidad de pueblos con características diferenciales, con lenguas y formas de vida diversas, que, juntos, fueron capaces de gestas que por separado no las habrían podido ni soñar. Entre otras, las de lograr un desarrollo económico y cultural compartido.
Si, en Barcelona, Tarragona, Lérida, y Gerona, hay muchas gentes que hablan los diversos dialectos y están orgullosos de su bandera, también son muchos los que prefieren hacerlo en la lengua franca común a todos. Pero obligar y multar, restringiendo o intentándolo, la libertad personal, no es compatible en una Democracia, no fascista ni comunista, y no digamos en el ámbito cultural cristiano.
Yo no se si sería posible pero ¿Qué pasaría si la bandera de Cataluña sustituyese a la también roja y gualda de ahora en el estado Español? Creo que el resultado sería, como diría un andaluz, que se les “caerían los palos del sombrero”.
¿Y que ocurriría si la capitalidad de España se traslada a Barcelona? Madrid no siempre lo ha sido…
Todo esto, por igual, podría aplicarse a las demás regiones españolas. Lo que cada una ha logrado, y lo que es, ha sido posible por que estamos unidos.
La experiencia histórica de los países iberoamericanos tendría que revelarnos la peligrosidad del independentismo. Juntos seríamos una potencia universal; por separado, no. Desde Chile a Méjico desde la Patagonia a California, la Constitución Española de 1812, aprobada en Cádiz, reconocía a todos los habitantes como españoles con iguales derechos y libertades. Lo que ha pasado después, mejor es no comentarlo.
¡Déjense de bromas los independentistas y vamos a trabajar todos juntos por seguir adelante y mejorar!
Si hay que modificar la constitución española la bandera y hasta la capitalidad, hagámoslo pero asumiendo todos una responsabilidad, sin amenazas ni chantajes.
Mi madre era aragonesa, de padre andaluz y madre gallega. Estudió música en Barcelona con Felipe Pedrell y fue condiscípula de Mompou. Hablaba catalán y se casó en Barcelona con un Gallego de origen Vasco. Yo no se si fui engendrado en la capital de Cataluña pero nací en Galicia. Mi infancia transcurrió en Andalucía, ingresé en la Universidad de Santiago, leo el gallego y el catalán con facilidad, trabajé en Extremadura y Andalucía pero llevo más de 70 años viviendo en Madrid.
¿De dónde soy? Está claro: Soy sencillamente un español, uno más de las buenas gentes que quieren vivir en libertad.
El Tribunal Supremo dictó sentencia en el problema de Gibraltar

Por Ceferino L. Mestú.
En reiteradas ocasiones, la Guardia Civil española ha sido atacada por embarcaciones policiales gibraltareñas, en aguas de la Bahía de Algeciras, y hasta fueron detenidos algunos de sus miembros.
Siendo Moratinos ministro de Asuntos Exteriores, se creó un comité tripartito, con representación británica y de Gibraltar, y uno de sus puntos de debate fue, precisamente, el de la soberanía en esa zona, pero no se ha logrado acuerdo.
A este respecto, deberá considerarse que la sentencia del Tribunal Supremo de marzo de 2001, sostiene que el tratado de Utrecht, de 1713, la cesión operada a favor de Gran Bretaña, que no de Gibraltar, “fue puramente territorial, de dominio, sin asunción de soberanía alguna”.
Y textualmente, el alto tribunal español, alega:
“O bien la cesión territorial llevada a cabo en 1713, lo fue desnuda de soberanía y, por tanto, de justificación, o bien, si conllevó esa transmisión de soberanía territorial, su legitimidad actual está en cuestión a la vista de las normas sobre el Derecho de Tratados, del actual Derecho de la descolonización y del hecho, en fin, de que el Estatuto actual de Gibraltar deriva del uso de la fuerza y que sus efectivos y consecuencias pugnan en los postulados de la integridad territorial y libre determinación que constituyen el eje de ese proceso de descolonización.
“En cualquier caso –prosigue la sentencia- esa cuestionada soberanía territorial habría de referirse, exclusivamente, a aquellos espacios delimitados en el título de concesión y nunca alcanzaría a otros, terrestres o marítimos, distintos de aquellos, respecto de los que, en modo alguno, cabrían reconocer poder soberano ni justificación de ninguna clase fundamentada en Institutos prescriptivos”.

Y, el Tribunal Supremo concreta que la cesión en favor de Gran Bretaña, que no de Gibraltar, fue de “la plena y entera propiedad de la ciudad y castillo de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas que le pertenecen”, según consta en el artículo X del Tratado, por lo que la sentencia del Tribunal Supremo español deduce que la “cesión no alcanza a otros espacios físicos, terrestres o marítimo, quedando asimismo, fuera de ella, las aguas adyacentes al Peñón”.
Con el respaldo de esta sentencia, la interpretación del Tratado de Utrecht queda aun más clara de lo que estaba y la Guardia Civil debería abordar las embarcaciones policiales gibraltareñas, y detener a sus tripulantes, y no al revés.
Es una vergüenza lo que está ocurriendo en el mar, a lo que se suma la acción de policías del señor Caruana en la ciudad de San Roque, investigando sin permiso, sin autorización ni conocimiento del gobierno español.
Confiemos en que la señorita Trini, con la sonrisa en los labios, aunque con decisión radical, ponga coto a esta situación. Creo que los españoles se lo agradeceremos. Ya esté bien de chulerías y desplantes de quienes no tienen con qué.
En el Valle se reza, aunque lo prohíban
Los monjes de la abadía de Silos, que llegaran al Valle de Cuelgamuros, no eran ni de unos ni de otros, sino de la Iglesia de Cristo abierta a todos los seres humanos, vivos y muertos, como hijos por igual del Padre Dios.
Cuando se celebra la Santa Misa, en cualquier templo de la geografía, no se le pregunta a nadie que partido político es su preferido. Todos pueden participar en el banquete eucarístico, sin más requisito que el estar a bien con Dios.
Esa es la idea de los monjes de San Benito que viven y rezan en el monasterio del Valle, ejemplo de los que el Abad, un madrileño, Don Anselmo Álvarez Navarrete es claro protagonista.
Hace unos días, en el semanario “Alfa y Omega”, ha contado, escuetamente, sus vivencias de la guerra civil. No estuvo en ella pero la padeció:
-“Recuerdo con frecuencia los escenario madrileños en los que viví la guerra, situados en la zona más conflictiva como era el sector central de la capital, donde la actuación de los grupos de izquierda fue más intensa, antes y durante la contienda. Mis familiares eras de convicciones opuestas, aunque nunca tuve la sensación de que ello influyera de manera importante en sus relaciones normales. Mis padres eran de creencias religiosas firmes, mientras un hermano de mi madre fue activista significado en el Madrid de la guerra y otro tío se ofreció como combatiente en las filas republicanas. Finalmente, mi padre fue fusilado, uno de mis tíos falleció en un campo de concentración alemán, y el tercero cayó en el frente de Brunete”.
“Al rehacer ese itinerario, recuerdo las locas carreras que protagonizaba con otros niños de la vecindad, en busca del metro más próximo para cuando las sirenas anunciaban la proximidad de los aviones. No siempre llegamos a tiempo y, en una de esas ocasiones, en la tarde del 24 de diciembre del 36, una hermana mía de 13 años quedó para siempre en el asfalto…”
Unos años antes, en Diciembre de 2007, había escrito, también al semanario “Alfa y Omega”, con algunos detalles más:
-“Algunos familiares muy próximo militaban o simpatizaban con grupos de la izquierda radical. Hubo entre ellos un comisario político activista enardecido, participante en el asalto del Alcazar del Toledo y en otras numeras acciones. Huido a Francia y detenido por los alemanes, terminó en el campo de concentración de Mathaussen. Donde murió en circunstancias similares a la de tantos otros españoles. Dejó esposa y tres huérfanos, a dos de los cuales he tenido la suerte de localizar hace solo algunas semanas. Conservo su foto con el flamante uniforme de su grado”.
“Por otra parte, conocí dos muertes en mi familia directa: la de mi padre, asesinado el 18 de agosto del 36, por sus convicciones católicas, y la de mi hermana mayor, de 13 años, muerta en la tarde del 24 de diciembre del mismo año, a consecuencia de un bombardeo de la aviación nacional. Algún tiempo después, mi madre fue encarcelada durante unas semanas. En dos ocasiones yo salvé la vida milagrosamente. Lograron ocultarme, por entonces, las dos detenciones y el final de mi padre. Pero aquella noche de navidad no pude sustraerme al tremendo dolor que nos envolvió cuando mi madre regresó de identificar los restos de mi hermana; muchas veces me he preguntado quién pudo ordenar aquel bombardeo en aquella tarde de la noche buena”.
-“Hoy, añadía el Abad de la basílica de Cuelgamuros, aquí soy custodio, entre otros miles, de estos tres caídos: mi padre, mi hermana y uno de mis tíos, separados por las ideas, unidos en el abrazo al Padre común”.
En la Basílica del Valle se conservan restos mortales de 40.000 fallecidos en los frentes y en la retaguardia, sin distinción de ideologías.
Este hombre es quien, cuando el gobierno sectario del señor Rodríguez Zapatero ha impedido que miles de fieles cristianos puedan celebrar la Santa Misa dominical, ha montado un altar en pleno campo y ha desafiado la prohibición, mientras que los niños de la escolanía cantaban un mensaje de paz, bajo los árboles del valle.
La oración del Abad se elevó en recuerdo de los Caídos en la guerra civil, sin distinción alguna de bandos e ideologías. Si los restos de algunos, o de muchos, no reposan allí y si los de otros, no es culpa de los monjes benedictinos ni un impedimento serio de la voluntad cristiana de fraternidad ante la muerte.
Hay que concluir la tarea que José Antonio empezó
La Falange de José Antonio murió con él, y con Manuel Mateo y Ruiz de Alda.
De los que estuvieron en el mitin del teatro de la comedia, ya se habían ido los partidarios de su padre, los fascistas de Ansaldo, los monárquicos del Marqués de la Eliseda y hasta Ramiro Ledesma. En las vísperas de las elecciones de 1936, estuvieron a punto de romper los de Raimundo Fernández Cuesta y cuantos querían la alianza con la derecha filo fascista de José María Gil Robles.
En poco más de tres años, José Antonio Primo de Rivera había evolucionado, radicalizándose en el propósito de la Revolución, de un cambio social y económico profundo.
Para ello, intentó el entendimiento con socialistas no marxistas, como Indalecio Prieto, y con sindicalistas no anarquistas como Ángel Pestaña. Ya tenían a su lado a excomunistas como Manuel Mateo y a libertarios como el hermano de Durruti.
Pero no le dio tiempo para más y le fusilaron en la cárcel de Alicante, aquel 20 de Noviembre de 1936.
La sublevación militar del 18 de Julio cogió al ejército casi desnudo, sin soldados. Recurrieron a los falangistas como banderín de encuadramiento juvenil y dispusieron de cien mil combatientes de camisas azules y banderas rojo y negro. Lo que sabían de la ideología joseantoniana era poco más que la camisa y la canción.
A quienes conocían lo que José Antonio quiso no les fue bien. Hedilla, elegido nuevo Jefe nacional, Franco le condenó a muerte; al hermano de Durruti, al que el propio José Antonio avaló, lo fusilaron así como a Nicasio Álvarez Sotomayor, primer jefe nacional de los Sindicatos.
Y se inició una serie de asesinatos sin juicio ni condena para lo que utilizaban a los vestidos de camisa azul porque los militares no se fiaban de sus soldados o no tenían.
En todo ello, jugaba un papel principal el proderechista Raimundo Fernández Cuesta y el gilroblista Serrano Suñer. Su Falange, la de Franco, no era la de José Antonio. Llevaba la camisa azul y cantaba el “Cara al sol”, pero la farsa se quedaba allí.
Sin los cien mil de aquella Falange y los 60.000 requetés, el ejército no habría podido ganar, pero ni los tradicionalistas pudieron coronar a su rey ni los que estaban en la Falange de Franco hacer la revolución.
Franco, elegido por un grupo de militares para presidir el gobierno provisional, se autodenominó caudillo, jefe del estado. Y quemó lo que quedaba de la Falange, arrastrando sus símbolos por el barro, comprometiéndola en su política derechista, sin acceder al pleno poder.
Y se murió porque se tenía que morir. Su régimen político se hundió, y la Falange Tradicionalista con el.
Leales al mensaje de José Antonio, han intentado después salvar la Falange, pero no lo han logrado, porque su nombre estaba vinculado a un régimen dictatorial que ni hizo la Revolución Social ni “resolvió”, sino agudizó, el problema del nacionalismo regional.
La Falange no fue un fin sino un instrumento, y si murió con José Antonio y no vino después, quienes aspiran a defender y lograr el cambio social tenemos que encontrar otra punta de lanza para ello.
El romanticismo y la nostalgia no sirven. ¿Qué es lo que José Antonio haría en la España de hoy?
Cuando se vivía en la república, una grave crisis con miles de parados, se jugó la vida por ellos, por resolver sus problemas. Puede que, en el recuerdo de aquella movilización, no esté dando pistas de lo que habría que hacer ya.
Ante un 20 de Noviembre, el día en que lo fusilaron en Alicante, bueno es aclarar y hacer lo que España necesita. Las coronas vienen bien a los muertos, pero no para José Antonio, que está vivo y puede estarlo mucho más.
¿Será posible la nueva evangelización?
Por Ceferino L. Maestú.
Cuando eligieron a Ratzinger como Papa, su amigo y colega Hans Küng fue a visitarle. Aquella entrevista suscitó cierta expectación ya que habían sido protagonistas de serias diferencias.
A la salida, los periodistas le preguntaban y su respuesta fue:
- “Habrá que esperar a ver lo que hace”.
Benedicto XVI, un profesor Universitario, está no solo predicando sino que hace y sus movimientos están anunciando grandes acontecimientos.
Su visita a Escocia e Inglaterra, su encuentro fraternal con la Iglesia Anglicana, se viene a sumar al diálogo con las Iglesias Orientales y hasta con los musulmanes y judíos.
En cierto modo, ya lo iniciaría Juan XIII y Juan Pablo II, pero él parece que va más allá porque la preocupación ecumenista se ha manifestado ahora, también, cara a los pueblos de cristianización antigua.
Juan Pablo II ya habló de la necesaria recristianización de los cristianos y Benedicto XVI ha recogido el relevo. 
El pasado día 12 de octubre hizo pública su carta “motu propio, Ubicunque et sempe” para la creación de la Comisión Pontificia encargada de la nueva Evangelización de los pueblos de tradición cristiana.
Y ya tiene una oficina, con ordenadores y especialistas dirigidos por quien se considera como uno de los más brillantes intelectuales de la Iglesia Católica.
Sin pérdida de tiempo, ha previsto encuentros con intelectuales en Paris, en Bolonia, en Estocolmo, la publicación de un libro sobre el ateismo de Estado, representaciones teatrales, artículos de prensa.
Benedicto XVI ha dicho en su Carta Apostólica:
- “Se trata, en concreto, de llegar a las gentes en países y naciones del llamado primer mundo, en el que el bienestar económico y el consumismo –si bien entremezclado con espantosas situaciones de pobreza y miseria- inspiran y sostienen una existencia vivida como si no hubiera Dios”.
Pero, para ello, habrá que hacer algo más que montar una organización burocrática y actividades culturales. Y, desde luego, no debe ser responsabilidad privilegiada de Obispos, curas, frailes y monjes, encerrados en las cuatro paredes de los templos.
Habrá que movilizar a cuantos nos consideremos cristianos para asumir la cruzada de la nueva evangelización propia y ajena. Habrá que volver al espíritu de la primera hora y hacer, predicando, en las calles y los campos como hizo Jesús, San Pablo y los apóstoles.
Y Dios nos ayudará si nos dejamos ayudar, porque si no es así, por muchos intelectuales reunidos, por muchos ordenadores y muchos libros, de nada servirá.
El lenguaje de Cristo fue sencillo, para que le entendieran bien. No era un intelectual, atiborrado de libros, sino un hombre sencillo, del pueblo y no de ninguna aristocracia.
Si queremos lograr lo que el Papa pretende, habrá que hablar y hacer tal y como Jesús hizo. San Pablo trató de convencer a los intelectuales del ateneo griego que se creían en posesión de la verdad. Y se equivocó.
La lección de Cristo y la experiencia de San Pablo deberán inspirar la nueva evangelización.
El arzobispo de Rino Fisichella, el hombre al que se le ha encargado la Comisión pontificia, ha dicho:
- “Se trata de pasar de una visión de la existencia sin Dios a un visión con Dios”.
Para empezar está bien pero palabras sobran y faltan los hechos.
Mi amigo Marcelino
Por Cefrino L. Maestú.
La muerte de Marcelino Camacho Abad ha sido celebrada con participación de numerosas personas. Pero Marcelino sigue vivo y no desaparecido aunque lo hayan enterrado, con el testimonio de sus supuestos amigos.
Personas como él, seguirán siempre al lado de quienes luchan por un ideal porque Marcelino no quedará encerrado en el recuerdo de un sindicato, ni abrumado por los elogios, sino vivo por la utopía que quiso conquistar y la esperanza de que otros sigan luchando, relevándole hasta el final.
Marcelino fue monaguillo en la parroquia de su pueblo y el cura pretendió que ingresara en el seminario sacerdotal. Pero eran tiempos de tormentas y hasta el llegaron los problemas sociales que removían a los trabajadores. Y creyó que la bandera roja le convocaba a militar en las vísperas de la guerra civil. Se alistó y peleó. Le encarcelaron en un batallón de trabajo de los vencedores y se escapó. Se casó con Josefina, su gran mujer, de la que dependió, en gran medida, todo cuanto dijo y todo cuanto quiso hacer. Y volvió a España para trabajar. Desmontó la oposición sindical obrera del PCE y promovió un movimiento de unidad que culminaría en la fundación de Comisiones Obreras, con la colaboración sustancial de militantes de la unión de Trabajadores Sindicalistas, de los socialistas de Tierno Galván, de los vanguardistas obreros de la Compañía de Jesús.
Cuando íbamos a presentar en el Ministerio de Trabajo un escrito de 16.000 firmas, con las reivindicaciones no asumidas por los sindicatos de Franco, nos detuvieron y fue la primera vez. Pero Marcelino siguió y, en el Centro Social Manuel Mateo, que recordaba al comunista que fue jefe de los sindicatos falangistas, fuimos preparando la promoción y desarrollo de comisiones. Cuando cerraron el local, porque aquello asustaba a los defensores del sistema, logré que el cura jesuita José María Llanos, mi buen amigo y consejero, nos cediera una chabola en ruinas del Pozo del Tío Raimundo de Madrid. Y allí continuó Marcelino hasta que le volvieron a detener, a condenar y a encarcelar.
Con la muerte de Franco llegó su libertad y la organización legal de CCOO, que llegaba con una historia de lucha.
La experiencia sindical del Pozo del Tío Raimundo ganó al Padre Llanos y, sobre todo, el idealismo que a todos nos movía. Cuando el PC intenta el control monopolista de comisiones y los no comunistas nos separamos por disconformidad, Marcelino y Julián Ariza quedan como los líderes y Marcelino escribió hasta en el ABC, habló aquí y fuera, en la calle y en la Universidad.
Yo fui a verle cuando le desplazaron de la dirección de comisiones. Seguía viviendo en una modesta casa de Carabanchel, con la extraordinaria esposa Josefina. Tenía un despachito de un metro de ancho en el que difícilmente cabía una silla.
Hablamos de todo y me empezó a contar mucho de lo que sabía de la experiencia postfranquista, desahogándose, confidencialmente.
-“Han hecho del sindicato una mafia”.
Para mí, que no he que querido ir a despedir su cuerpo mortal y que quiero ser cristiano, Marcelino no ha muerto y sigue vivo, alentando no a quienes se pelean egoístamente por dinero, sino, como él, por los grandes ideales de la Justicia y la Libertad.
-“Chócala Marcelino”.
Dios-Jesús, que nos dijo que los pobres siempre estarán con nosotros si queremos estar con ellos y que anunció que cuantos amaran al prójimo vivirán para siempre, creo y espero que habrá acogido a Marcelino entre los suyos y nos está viendo y alentando a quienes, a pesar de los años, no hayan querido desistir de pelear por la verdad.
El señor embajador de Venezuela y su nueva Historia
Por Ceferino L. Maestú
El señor embajador de la República Bolivariana de Venezuela ha promocionado en la Universidad del País Vasco una conferencia sobre “la otra Historia de la independencia”.
Según la información periodística, afirmó que “una de las principales causas del retraso actual de Latinoamérica” ha sido la esclavitud impuesta por los españoles sobre los pueblos aborígenes y hasta se permitió decir que “España cometió el genocidio más grande de la era moderna”.
Quizás es que venía a decir que lo ocurrido hace doscientos años fue por el retraso y la esclavitud impuesta por los españoles, supongo que se refería a los de América y no a los de aquí.
¿Y que dejaron los españoles? En principio, un nuevo Mundo, que antes no existía para el resto del planeta; una Venezuela que no existiría si los españoles no la hubieran hecho, una lengua sin la que los americanos no se entenderían, más de 20 universidades por todo el territorio, una legislación protectora de las personas y las comunidades indígenas, y un sentido transcendente de la vida en libertad. Que hubo abusos y latrocinios, no hay duda, como los hay ahora en caracas y más allá. Los españoles que fueron al Nuevo Mundo, no todos fueron angelitos, como ocurre ahora en la República bolivariana de Venezuela.
Y en la constitución Española de 1812, aprobada por el tío el padrino de Simón Bolívar, en Cádiz, así como el Dr. Roscio, que sería el presidente del Consejo Constituyente, no se hablaba de más esclavitud que de los negros que los venezolanos, y otros, habían comprado como mano de obra. Los indios, legalmente, eran españoles tan libres como los demás españoles.
Los que hicieron la Independencia, los que rompieron la unidad de España fueron militares que habían jurado lealtad pero que rechazaban el autoritarismo de Fernando VII. Todos fueron víctimas de los grupos de intereses económicos que pisoteaban sus propios ideales. A unos los fusilaron, a otros les obligaron al destierro o les abandonaron de mala manera.
¿Y que ha sido de la Independencia? Méjico perdió más de la mitad del territorio de la Nueva España. Colombia, Ecuador y Venezuela traicionaron el proyecto de Bolívar. Perú y Bolivia pelearon contra Chile y os chilenos les arrebataron tierras y mares. Bolivia y Paraguay se mataron por el Chaco. Perú y Ecuador discuten sus fronteras, como Argentina, Chile y Uruguay.
¡Vaya panorama histórico para el bicentenario de la Independencia¡ ¡Para esto no mereció la pena romper la unidad!
Ahora, Venezuela trata de rehacer el proyecto de Bolívar comprando voluntades con petróleo, algo así como hacen los árabes, pero ¿Qué será de Venezuela cuando se agote el petróleo, que se agotará?
Echarle la culpa a España, ahora, después de 200 años, es no solo injusto sino hasta ridículo.
Se existen las comunidades indígenas, aun, es porque España las respetó y no como Norteamérica que han mantenido a los suyos en campos o centros de concentración.
Señor embajador Isaías Rodríguez, que Dios le ayude y le dé mucha sabiduría y gran satisfacción. Y a su pueblo, que fue tan español como el mío, aun lo es.
A los amigos y camaradas que me han querido leer
Por Ceferino L. Maestú.
Ante todo, quiero agradecer los comentarios críticos y la información que los camaradas y amigos: Restituto, Rodericus, Olavide y FES han publicado tras de la lectura de algunos de mies escritos.
Y lo agradezco porque no me considero portavoz de toda la verdad aunque si de algo de ella, como sucede con las manifestaciones de quienes disienten de lo dicho, y veo que logra mi objetivo principal de pensar y hacer pensar.
Por ello, no voy a entrar en discusiones porque soy partidario del diálogo clarificador y respeto cuando se dice porque, aunque no concuerde con ello, el que lo dice cree tener razón, o como yo, una parte de razón. De ahí que la única respuesta positiva es abrir las puertas a la continuación de debate.
Soy cristiano militante y falangistas, como lo fue José Antonio Primo de Rivera y, partidario de la revolución social, como él también lo fue. En varios de mis últimos libros doy testimonio de ello, basándome en la investigación de la realidad ocultada de su personalidad. Y si alguien los quiere, que me lo diga y se los mandaré.
Respecto de la Iglesia, que somos todos los bautizados por igual, desde los Papas hasta el más humilde de los convencidos por el obrero manual de Jesús de Nazaret, en los últimos 2000 años ha generado de todo. Desde el primer Papa Santiago hasta Benedicto XVI pero también San Francisco, Santo Tomás Moro, el Obispo Vasco de Quiroga, los Jesuitas que promovían las comunidades guaraníes, Teresa de Calcuta y Vicente Ferrer. También hay tantas páginas negras que son la vergüenza de la Humanidad como ahora el escándalo de la pederastia.
En la Falange no todos han sido, o son, angelitos y no es cosa de empezar a contar.
Es verdad que hay que sacar de la Historia enseñanzas de futuro, si se quiere seguir vivo, pero atrapándose en el pasado no es la solución si lo que se busca es ganar el ganar el futuro, que empieza hoy.
Cuando digo que solo los Papas, de nuevo los de hoy, hablan de Revolución, no creo equivocarme. En efecto, revolución es todo cambio profundo, es revolver, y no solo preámbulo de violencia física antisocial. El propio Benedicto XVI no condenó la Teología de la Liberación, sino la violación utilizada para imponer su solución. Con toda prudencia el sabio Juan Pablo II, que trabajó en una cantera, en su juventud, y tenía experiencia, publicó la encíclica “laboren exercens” que merece leerse y que pocos conocen. Yo puedo prestársela a quien le interese.
Con todo ello pienso:
a) El hombre no es el sistema pero el sistema es obra de los hombres. Se suele decir que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen. Por tanto, la Revolución tendrá que exigir , previamente, un cambio de mentalidad personal. Actualmente, la gran mayoría de los Españoles no quiere asumir responsabilidades, no quiere hacer una cooperativa, solo quiere que le ofrezcan un puesto de trabajo y seguir como esclavo asalariado, no como hombre libre, al menos en el empresa. Los ateneos libertarios y hasta las casas del pueblo, en la primera mitad del siglo XX, hicieron una labor de formación, de educación mental de los trabajadores que permitió la transformación empresarial en cooperativas o colectividades, durante la guerra civil en la zona no dominada por Franco ni por los seudo falangistas. Esa labor de lavado de cerebro, esa tarea, de educación social es la que, sistemáticamente, hay que realizar ahora si, realmente, se quiere llegar a la revolución.
b) El partido comunista comprendió que su protagonismo asesino, en el tiempo de la guerra civil española, y el fracaso estrepitoso de la URSS, le invalidaban. No abandonó su ideología pero si su denominación. En el caso de la Falange creo que su utilización, durante el régimen de Franco, ha quemado su nombre, su camisa, sus símbolos y su canción, pero no su ideología, que es lo que vale.
c) José Antonio propuso una revolución basada en la socialización del sistema financiero, la supresión del derecho de propiedad del capital en la empresa y la abolición del régimen laboral de salariado. Todo ello sería posible hoy, ante la crisis más grave de la historia que padece el régimen capitalista. Y podría ser la solución pero ¿Quiénes están convencidos de ello? Puede que, aunque pudiera imponerse, legalmente, ¿contaría con el apoyo popular? De contar con él, sería un fracaso.
Amigos y camaradas, dejémonos de hurgar en las heridas del pasado y del presente, para pensar y hacer cara al futuro, la siembra de una España mejor.
Yo estoy a punto de cumplir los primeros 90 años pero sigo y seguiré pensando y haciendo por lo que siempre luché. ¿Hasta cuando? Dios dirá.
Conmigo, aun podéis contar como lo que siempre fui: uno más, vuestro camarada y amigo.
Ceferino L. Maeztu 19 de Octubre de 2010
La urgente recristianización de los cristianos
Como sabrás, se ha creado, recientemente, el Consejo Pontificio para la Nueva evangelización de los países de antigua tradición cristiana, y añado que es urgente la tarea de “anunciar nuevamente el evangelio en un ambiente muy secularizado”.
Aunque así el Papa lo recordaba en su reciente visita al Reino unido, lo cierto es que la inmensa mayoría de los españoles no nos habíamos enterado, a pesar de que se trata de una decisión importantísima, porque nadie, que yo sepa, nos lo ha contado.
Se trata del reconocimiento, a ojos vista, de una realidad. Que la mayoría de los españoles, de los franceses, de los Italianos, de todos los Europeos, aún considerándose cristianos, ni saben el porqué ni el cómo serlo. Sus convicciones han quedado reducidas a formas o prefijaciones de cultura tradicional, con pérdida del sentido profundo del mensaje de Cristo. Y que es necesaria y urgente la recristianización de los cristianos como base de partida para la deseada evangelización de todos los demás.
Benedicto XVI, cuando sólo era Cardenal Ratzinger dijo:
- “Existen motivos reales para temer que la Iglesia pueda tener demasiadas instituciones de derecho humano, de acabar convirtiéndose, después, en la coraza de Saúl que impedía caminar al joven David” . Y no solo instituciones. Juan Pablo II habló claramente, como ahora Benedicto XVI, de la urgente necesidad de una recristianización. 
Que cada uno haga lo que crea que debe hacer. Es nuestra responsabilidad. No solo del Papa, obispos, curas y frailes o monjas. Todos hemos sido, también, consagrados sacerdotes por el bautismo (partícipes del sacerdocio de Cristo), incluso las mujeres, que Jesús no discriminó.
Solo los Papas hablan de Revolución
Introcucción por José Cabanas.
En el coloquio que siguió a la tertulia de la Ballena Alegre, que abrió con el interés de siempre Ceferino L. Maestú, bailó por el ambiente un pequeño demonio, de muy mala pinta, que, por unos momentos, nos condujo a un estado de pesimismo y de sensación de derrota. La puerta de salida se nos mostró angosta y conducía, como por un túnel oscuro, a cualquier sitio menos a la esperanza.
El Sistema había vencido al Hombre. Ninguna posibilidad de liberación para la Sociedad nuestra de romper las cadenas con las que el maldito Sistema nos tiene reducidos. No es posible la Libertad. Y se nos niega la Justicia. Según el viejo discurso marxista, el hombre alienado (ahora su esencia ha sido secuestrada por el dios menor que es el Sistema) tendría que negar al Sistema, para recuperar esa esencia perdida y convertirse, así -negación de la negación-, en la nueva afirmación o síntesis que supere la contradicción que lo mantiene alienado. Pero allí, en la tertulia, nadie rompía en unas palabras de rebeldía y de solución. Y ni siquiera el viejo discurso de la dialéctica marxista explica ni da solución al problema. Así que todos tristes, como esa tarde en la capital de España, que estaba desapacible y sin fuerzas, apenas, para dejar cuatro gotas que no llegaron.
Alguno dijo que hay que acudir al poder interior del propio hombre: al de la fuerza de su rebeldía ética, de la denuncia y de la lucha contra el Sistema materialista que lo mantiene sometido, reducido a un elemento sin capacidad de decidir, siquiera, sobre sí mismo y el futuro de la sociedad. Ahí, en el interior de cada hombre rebelde, está la fuerza que hará saltar en añicos el Sistema, que es de barro, que puede destruirse. Y comenzar, de nuevo, a edificar otro Sistema diferente, de nueva planta, hecho a la medida de su condición de hijo de Dios. Ahí, bajo esa condición, como propuso José Antonio Primo de Rivera, sí que serán posible la Dignidad, la Justicia y la Libertad del hombre portador de valores eternos, los que el Creador ha puesto para él en su alma, capaz de salvarse o condenarse. Por manidas, arrastradas (como señaló Ceferino) que hayan sido esas ideas por las calles y plazas de la España fenecida el 20 de noviembre de 1975, son las únicas ideas y palabras, bien propuestas, con sinceridad y valentía, que nos pueden abrir los caminos a la esperanza.

Miremos el panorama general de las sociedades occidentales desarrolladas. Y contemplaremos el vaciamiento de los valores y principios que hicieron grandes a otras épocas y libres -señores de sí mismos- a los hombres que en ellas vivieron. Con todas las limitaciones y defectos que se les quiera buscar. Pero los hombres de aquellas sociedades vivían la libertad imperfecta de la lucha por la justicia y la dignidad de ellos mismos y de la comunidad. Es decir, la lucha hecha a su medida de imperfección natural, pero que se esfuerza por alcanzar cotas, cada día más altas, de convivencia verdaderamente humana y solidaria. “Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto”. Es decir, la utopía que se hace realidad, en la medida de nuestra condición humana, por la Gracia.
El Sistema este es de barro, decimos. Es un falso dios que no llega ni a ser de oro, como el de las laderas del Sinaí. Y a él le entregan sus facultades -imagen y semejanza de las divinas- los pobres hombres de esta época decadente. Estamos al final del tiempo de este imperio materialista de hombres egoístas, insolidarios, explotadores de los otros hermanos suyos. Tiempos estos del aborto, de la eutanasia, de la destrucción de la familia, de la perversión no sólo del lenguaje sino de los valores humanos más preciosos a los ojos de Dios. Y ya vemos -en el horizonte- la polvareda que levantan los ejércitos de los bárbaros, que acuden a la aniquilación del imperio en quiebra moral.
Son estos, pues, tiempos para la Revolución que recupere los valores y principios que dan su sentido verdadero al Hombre, que devuelvan a la convivencia (vivir en armonía) la solidaridad y el amor entre prójimos, entre hermanos. Tiempos de rebelión ética para darnos la Libertad, la Justicia y la Dignidad de hijos Dios. Fuera de este proyecto irrenunciable, el caos, la invasión de los bárbaros y, acaso, una imagen premonitoria de la “abominación de la desolación”.

Pero nada está perdido, a pesar de todo. Dios no pierde batallas, y nosotros tampoco, si peleamos las Suyas. Contemplado el rostro terrible del Socialismo Real tras la caída del Muro de Berlín, cuando la sociedad occidental pudo asomarse al escenario del aplastamiento despiadado de los derechos fundamentales del hombre. Vista la situación de injusticia del “liberalismo manchesteriano” que, en esa misma tertulia de la Ballena Alegre, denunció oportunamente Paco Blanco, coautor del libro sobre la historia del F.E.S. Visto y contemplado todo ello, volvemos la mirada a los Papas Revolucionarios de quienes nos habla Ceferino L. Maestú en este capítulo de su libro “El largo camino hacia la Libertad”. Y recuperamos, con la Fe, la Esperanza en la nueva Sociedad y en el Hombre nuevo.
¡Arriba ese ánimo!, que el Sistema es de barro que se rompe. Dios escribe endecasílabos con la pata de una mesa. Y nosotros podemos ser esos instrumentos ineptos en las manos divinas, para que El escriba los mejores versos para el deleite de sus hijos los hombres libres.
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SOLO LOS PAPAS HABLAN DE REVOLUCIÓN
Por Ceferino L. Maestú
Se dice que España es una nación católica y, como prueba de ello, muchos citan las procesiones de Semana Santa, la romería de la Virgen del Rocío, la montaña de flores del Pilar, la peregrinación a Santiago, la devoción popular al Cristo de Medinaceli, a Santa Rita o a San Nicolás de Bari.
Pero, entre tanta manifestación, en España hubo hambre, miseria y calamidad. Al término de la guerra civil, millones de personas lo pasaron muy mal y no solo por la persecución política. Gracias a que muchos fueron a trabajar en Alemania, Francia, Suiza, Bélgica, y por el dinero que enviaban a sus familias, la bomba social no estalló.
Yo estuve trabajando en Quesada, un pueblo precioso rodeado de olivares. No se cuantos habitantes tenía aquel pueblo, que era grande. No se les veía por la calle. El médico, al que pregunté, me dijo:
- “Están en cama, pasando el hambre”.
En San Roque (Cádiz), las sobras del rancho de los soldados se repartía a la puerta del cuartel y, según me dijeron, eso ocurría en otros sitios también.
Claro que aquello fue hace mucho tiempo y, ahora, la situación de los trabajadores y sus familias parece que es mucho mejor.
Sin embargo, en España, según el Instituto Nacional de Estadística, un 20% de la población malvive por debajo del nivel de la pobreza.
En la diócesis católica de Getafe (Madrid) más de 80.000 personas están en esa situación y más de 500.000 en toda la comunidad madrileña, en el año 2007.
El informe del Desarrollo Humano, editado por la ONU, calcula que medio millar de personas ganan, cada día, mucho más que los 416 millones más pobres, en todo el mundo.
Y son trabajadores, no empresarios ni ricos.
El Eclesiastes de la Biblia, hace muchos siglos, decía que no hay amistad “entre un rico y un pobre”.
Porque Dios no hizo la Tierra para el gozo y satisfacción de los ricos sino para el beneficio de todo el género humano. Y si hay tanto rico y tanto pobre, por algo será que los cristianos no podemos tolerar.
En el Génesis bíblico está escrito:
“Y añadió Dios: Ved que os he dado todas las yerbas que producen simientes, sobre la Tierra, y todos los árboles que tienen simiente de su especie para que os sirvan de alimento a vosotros….”.
San Ambrosio de Milan decía:
“Dios, nuestro Señor, quiso que esta Tierra fuera posesión común de todos los hombres y que suministrase el fruto a todos. ¿Recordaréis – añadía el Santo – los Hechos de los Apóstoles?:
“La multitud de los fieles tenía un mismo corazón y una misma alma y ninguno decía ser suya, cosa alguna de las que poseía”.
“Quien tiene bienes de este mundo y ve a su hermano padecer necesidades y le cierra sus entrañas, ¿de qué manera permanece el amor a Dios en él”.
La gran autoridad de Santo Tomas de Aquino redondeó el alegato cristiano con estas palabras:
“No debe tener el hombre (cristiano) las cosas exteriores como propias, sino como comunes, es decir: de tal modo que se comuniquen con facilidad en las necesidades de los demás”.
La insolidaridad de los cristianos.-
Sin embargo, la sociedad actual, de la que formamos parte y aceptamos, por regla general, no ha sido construida sobre estos criterios comunitarios. Los propietarios de bienes defienden sus tesoros frente a los desposeídos y procuran acrecentarlos aunque sea a costa de la miseria de los demás.
No hace falta pensar en las multitudes hambrientas de África. En nuestro país y en toda Europa, hay 50 millones de pobres, según la FAO.
El Papa Pablo VI, en mayo de 1968, dijo a los empresarios italianos…. .”La uniteralidad de la posesión de los medios de producción, de la economía encaminada a un provecho privado prevalente no trae la perfección, no trae la paz, no trae la justicia, si continua dividiendo a los hombres en clases irreductiblemente enemigas, y caracteriza a la sociedad por el malestar profundo y lacerante que la atormenta, apenas contenido por la legalidad…. “.
Cada mañana, millones de mujeres y de hombres, en una Europa cristianizada en sus diversas corrientes, abandonan sus hogares para ir a trabajar. Son esa legión humana que da vida a la sociedad desbordante de injusticias, en contradicción flagrante con lo que ser cristiano representa.
La empresa no se crea para darte de comer.-
La empresa en la que vais a trabajar, a la que entregais lo mejor de la juventud y de toda la vida, no ha sido creada para daros de comer sino para que el propietario o los propietarios del capital ganen dinero, más dinero.
No es que los patronos sean particularmente buenos o malas personas. Es que el sistema capitalista les impone sus condiciones.
Durante toda su vida, el trabajador tendrá que estar preocupado por la defensa de su salario. En efecto, una de las formas de que el beneficio empresarial aumente es escatimar lo que el personal cuesta y exigirle un rendimiento mayor. Es el principio económico del máximo beneficio con el mínimo de inversión. La reacción lógica de los trabajadores es lo contrario: lograr el máximo del beneficio con el mínimo rendimiento.
Ese es el principio de la lucha de clases, que provoca la empresa capitalista en su propio seno.
Debe cambiar pero no cambia.-
En el año 2008 estalló una crisis gigante de la economía global, la primera en la Historia de tal dimensión.
Los gobiernos se han propuesto salvar las empresas y los bancos, con inyecciones de dinero o concesiones legales ventajosas, pero las empresas están despidiendo millones de trabajadores, sin que nada o nadie se oponga eficazmente. Es decir, los empresarios saldrán adelante pero millones de trabajadores no.
Pablo VI añadía:
¿No se dice de vosotros, que sois los capitalistas, los únicos culpables?. ¿No sois el blanco de la dialéctica social?. Ha de tener algún vicio profundo, una radical insuficiencia este sistema si, desde sus comienzos, cuenta con semejantes reacciones sociales”.
Juan XXIII, en la encíclica “Mater et Magistra” dijo aún más:
“En todo caso, se debe tender a que las empresas lleguen a ser una comunidad de personas en las relaciones, en las funciones y en las posiciones de todos los sujetos de la misma”.
Y Juan Pablo II, que fue obrero manual, como Jesús de Nazaret, ha proclamado, en la encíclica “Laborem Excercen”:
“Se debe, ante todo, recordar un principio enseñado siempre por la Iglesia: el principio de la prioridad del trabajo frente al capital. Este principio se refiere directamente al proceso mismo de producción, respecto al que el trabajo es siempre una causa eficiente, primaria, mientras que el capital es solo un instrumento….”.
Hoy por hoy, solo los papas de la Iglesia católica, plantean una profunda reforma de la concepción empresarial y de las relaciones laborales, en la línea del empresario escocés Owen o del anarquista Proudhon del siglo XVIII o de las reducciones guaraníes de los curas jesuitas en el actual Paraguay.
Son los papas los únicos que hablan, ahora, el lenguaje de la Revolución pero los cristianos y no cristianos no les hacen ni caso. Y no solo los empresarios sino los propios fieles de a pie.
La crisis actual y su agravación previsible en los próximos años, será un desafío a la comunidad cristiana que no solo ayude hasta donde pueda a quienes son y serán víctimas inocentes, haciendo heroicos sacrificios de solidaridad, sino que deben exigir que se compense el sacrificio de los trabajadores, cediéndoles la propiedad que ahora ostentan los capitalistas y promoviendo su transformación en cooperativas, con el ejemplo de la obra del cura Arismendi Arrieta en Mondragon.
Apostolado, sí. Este sería el mejor para ganar a las gentes con el espíritu de la primera hora de la comunidad cristiana.
Solo los papas hablan de Revolución, pero habrá que hacerla.
¿Es legal la huelga general?
Por Ceferino L. Mestú.
Cuando la huelga se convoca en el marco de una empresa privada, el daño es compartido, tan solo, por los trabajadores que pierden el salario y la empresa, pero, cuando se trata de un servicio público o de carácter general, no es lo mismo ya que afecta a terceras personas, en su gran mayoría no afectadas por los problemas que justifican el conflicto.
En el artículo 51 del estatuto de los Trabajadores se prevé que, en caso de conflicto colectivo, “si la autoridad (laboral) apreciase… solo, coacción o abuso de derecho… lo pondrá en conocimiento de la autoridad judicial, a efectos de su nulidad.
En el Artículo 9 de la Constitución se dice que: “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integre sean reales y efectivos”.
Por ello, el ejercicio del derecho de huelga, previsto en el artículo y en el estatuto de los trabajadores, no obliga, constitucionalmente, a toda la población española, y la coacción podría ser motivo de anulación, de ilegalidad de la huelga.
Por otra parte, el derecho que se deduce del artículo 7 de la ley fundamental del 27 de diciembre de 1978 ha de ejercerse “dentro del respeto a la Constitución” que, en su artículo 70 establece que “la dignidad, los derechos (personales) son inamovibles y deben ser garantizados por la autoridad estatal”.
Y, es más, en el artículo 17 se proclama que: “Toda persona tiene derecho a la libertad”, y, en el 24 , se prevé que: “Todas las personas tienes derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces…” y, lógicamente, del gobierno de la Nación.
Todo esto hace pensar en la posible ilegalidad de la huelga que solo dos de los numerosos sindicatos existentes han convocado, políticamente, al parecer contra el gobierno socialista y las Cortes Generales que han apoyado una reforma laboral que, sin duda, es motivo de protesta y mucho más.
Compensación limitadora del presunto paro general hay que establecer unas actividades mínimas para garantizar, al menos, el derecho y la libertad de quienes no están empleados así como la atención de instituciones que requieren de una continuidad, para la seguridad general.
Pero los servicios mínimos, para toda España, ¿se cumplieron? En la reciente huelga del Metro de Madrid no se cumplieron y la empresa ha denunciado judicialmente a los sindicatos.
Los pilotos de líneas aéreas y los controladores de vuelo han declarado su oposición al paro. ¿Se les impidió la normalidad en el transporte aéreo?
Precipitadamente, los sindicatos socialista y comunista están tratando de justificar a los trabajadores el sentido de la huelga contra la reforma laboral, cuando nunca habían hecho nada sino hablar.
En otros tiempos, la huelga general no era de un día sino de carácter revolucionario. Pero esta huelga es, tan solo, para intentar que todo siga como antes, cuando deberían exigir un cambio radical.
Un cambio en el usurario sistema financiero y en la concepción de la empresa, que debe ser de los trabajadores y no solo de los detentadores del capital.
Por eso, la huelga estaría más que justificada pero para intentar limpiarle la cara a los colaboradores institucionales del sistema, claro que no.
Solo los Papas hablan de Revolución
Por Ceferino L. Maestú
Se dice que España es una nación católica y, como prueba de ello, muchos citan las procesiones de Semana Santa, la romería de la Virgen del Rocío, la montaña de flores del Pilar, la peregrinación a Santiago, la devoción popular al Cristo de Medinaceli, a Santa Rita o a San Nicolás de Bari.
Pero, entre tanta manifestación, en España hubo hambre, miseria y calamidad. Al término de la guerra civil, millones de personas lo pasaron muy mal y no solo por la persecución política. Gracias a que muchos fueron a trabajar en Alemania, Francia, Suiza, Bélgica, y por el dinero que enviaban a sus familias, la bomba social no estalló.
Yo estuve trabajando en Quesada, un pueblo precioso rodeado de olivares. No se cuantos habitantes tenía aquel pueblo, que era grande. No se les veía por la calle. El médico, al que pregunté, me dijo:
- “Están en cama, pasando el hambre”.
En San Roque (Cádiz), las sobras del rancho de los soldados se repartía a la puerta del cuartel y, según me dijeron, eso ocurría en otros sitios también.
Claro que aquello fue hace mucho tiempo y, ahora, la situación de los trabajadores y sus familias parece que es mucho mejor.
Sin embargo, en España, según el Instituto Nacional de Estadística, un 20% de la población malvive por debajo del nivel de la pobreza.
En la diócesis católica de Getafe (Madrid) más de 80.000 personas están en esa situación y más de 500.000 en toda la comunidad madrileña, en el año 2007.
El informe del Desarrollo Humano, editado por la ONU, calcula que medio millar de personas ganan, cada día, mucho más que los 416 millones más pobres, en todo el mundo.
Y son trabajadores, no empresarios ni ricos.
El Eclesiastes de la Biblia, hace muchos siglos, decía que no hay amistad “entre un rico y un pobre”.
Porque Dios no hizo la Tierra para el gozo y satisfacción de los ricos sino para el beneficio de todo el género humano. Y si hay tanto rico y tanto pobre, por algo será que los cristianos no podemos tolerar.
En el Génesis bíblico está escrito:
“Y añadió Dios: Ved que os he dado todas las yerbas que producen simientes, sobre la Tierra, y todos los árboles que tienen simiente de su especie para que os sirvan de alimento a vosotros….”.
San Ambrosio de Milan decía:
“Dios, nuestro Señor, quiso que esta Tierra fuera posesión común de todos los hombres y que suministrase el fruto a todos. ¿Recordaréis – añadía el Santo – los Hechos de los Apóstoles?:
“La multitud de los fieles tenía un mismo corazón y una misma alma y ninguno decía ser suya, cosa alguna de las que poseía”.
“Quien tiene bienes de este mundo y ve a su hermano padecer necesidades y le cierra sus entrañas, ¿de qué manera permanece el amor a Dios en él”.
La gran autoridad de Santo Tomas de Aquino redondeó el alegato cristiano con estas palabras:
“No debe tener el hombre (cristiano) las cosas exteriores como propias, sino como comunes, es decir: de tal modo que se comuniquen con facilidad en las necesidades de los demás”.
La insolidaridad de los cristianos.-
Sin embargo, la sociedad actual, de la que formamos parte y aceptamos, por regla general, no ha sido construida sobre estos criterios comunitarios. Los propietarios de bienes defienden sus tesoros frente a los desposeídos y procuran acrecentarlos aunque sea a costa de la miseria de los demás.
No hace falta pensar en las multitudes hambrientas de África. En nuestro país y en toda Europa, hay 50 millones de pobres, según la FAO.
El Papa Pablo VI, en mayo de 1968, dijo a los empresarios italianos…. .”La uniteralidad de la posesión de los medios de producción, de la economía encaminada a un provecho privado prevalente no trae la perfección, no trae la paz, no trae la justicia, si continua dividiendo a los hombres en clases irreductiblemente enemigas, y caracteriza a la sociedad por el malestar profundo y lacerante que la atormenta, apenas contenido por la legalidad…. “.
Cada mañana, millones de mujeres y de hombres, en una Europa cristianizada en sus diversas corrientes, abandonan sus hogares para ir a trabajar. Son esa legión humana que da vida a la sociedad desbordante de injusticias, en contradicción flagrante con lo que ser cristiano representa.
La empresa no se crea para darte de comer.-
La empresa en la que vais a trabajar, a la que entregais lo mejor de la juventud y de toda la vida, no ha sido creada para daros de comer sino para que el propietario o los propietarios del capital ganen dinero, más dinero.
No es que los patronos sean particularmente buenos o malas personas. Es que el sistema capitalista les impone sus condiciones.
Durante toda su vida, el trabajador tendrá que estar preocupado por la defensa de su salario. En efecto, una de las formas de que el beneficio empresarial aumente es escatimar lo que el personal cuesta y exigirle un rendimiento mayor. Es el principio económico del máximo beneficio con el mínimo de inversión. La reacción lógica de los trabajadores es lo contrario: lograr el máximo del beneficio con el mínimo rendimiento.
Ese es el principio de la lucha de clases, que provoca la empresa capitalista en su propio seno.
Debe cambiar pero no cambia.-
En el año 2008 estalló una crisis gigante de la economía global, la primera en la Historia de tal dimensión.
Los gobiernos se han propuesto salvar las empresas y los bancos, con inyecciones de dinero o concesiones legales ventajosas, pero las empresas están despidiendo millones de trabajadores, sin que nada o nadie se oponga eficazmente. Es decir, los empresarios saldrán adelante pero millones de trabajadores no.
Pablo VI añadía:
¿No se dice de vosotros, que sois los capitalistas, los únicos culpables?. ¿No sois el blanco de la dialéctica social?. Ha de tener algún vicio profundo, una radical insuficiencia este sistema si, desde sus comienzos, cuenta con semejantes reacciones sociales”.
Juan XXIII, en la encíclica “Mater et Magistra” dijo aún más:
“En todo caso, se debe tender a que las empresas lleguen a ser una comunidad de personas en las relaciones, en las funciones y en las posiciones de todos los sujetos de la misma”.
Y Juan Pablo II, que fue obrero manual, como Jesús de Nazaret, ha proclamado, en la encíclica “Laborem Excercen”:
“Se debe, ante todo, recordar un principio enseñado siempre por la Iglesia: el principio de la prioridad del trabajo frente al capital. Este principio se refiere directamente al proceso mismo de producción, respecto al que el trabajo es siempre una causa eficiente, primaria, mientras que el capital es solo un instrumento….”.
Hoy por hoy, solo los papas de la Iglesia católica, plantean una profunda reforma de la concepción empresarial y de las relaciones laborales, en la línea del empresario escocés Owen o del anarquista Proudhon del siglo XVIII o de las reducciones guaraníes de los curas jesuitas en el actual Paraguay.
Son los papas los únicos que hablan, ahora, el lenguaje de la Revolución pero los cristianos y no cristianos no les hacen ni caso. Y no solo los empresarios sino los propios fieles de a pie.
La crisis actual y su agravación previsible en los próximos años, será un desafío a la comunidad cristiana que no solo ayude hasta donde pueda a quienes son y serán víctimas inocentes, haciendo heroicos sacrificios de solidaridad, sino que deben exigir que se compense el sacrificio de los trabajadores, cediéndoles la propiedad que ahora ostentan los capitalistas y promoviendo su transformación en cooperativas, con el ejemplo de la obra del cura Arismendi Arrieta en Mondragon.
Apostolado, sí. Este sería el mejor para ganar a las gentes con el espíritu de la primera hora de la comunidad cristiana.
Solo los papas hablan de Revolución, pero habrá que hacerla.
La huelga del día 29
Por Ceferino L. Maestú.
Ha sido convocada la huelga general, en todo el territorio español por decisión de los órganos de gobierno CC.OO y U.G.T.
Se pretende la participación no solo de sus afiliados sino de cuantos estén empleados en las empresas de nuestro país, y no han sido afectados aun por los despidos o los Expediente de Regulación ERE.
¿Cómo se ha llegado a esta situación límite?
Durante meses esos sindicatos y la gran patronal CEOE, han conversado, en el marco de la crisis económico-social tratando de llegar a un acuerdo respecto de medidas de reforma laboral que faciliten la supresión de los problemas planteados.
El gobierno ha permanecido al margen de esa negociación, confiando en la posibilidad milagrosa de un entendimiento, entre ambas partes, que allanase el camino a su legalización.
Pero no fue posible o es que sindicatos y patronal han preferido, de acuerdo con el gobierno, eludir responsabilidades, entregándole “la patata caliente” de la solución arbitral.
No se ha suscrito pacto formal entre unos y otros pero, en la práctica, como si lo hubieran firmado notarialmente.
El gobierno del Partido Socialista Obrero, lógicamente, debería inclinarse, en un bando con las pretensiones de los trabajadores y, de ahí, el silencio con el que se recibió la decisión gubernamental de intervenir.
Pero, presionado por la Unión Europea, ha tenido que adoptar decisiones que han trastocado las expectativas sindicales en juego.
Los sindicatos, en defensa de su imagen, como legales defensores del interés obrero, no tenían otro recurso que el del pataleo de la huelga general.
Tras el disfrute de las vacaciones veraniegas, la han declarado, oficialmente, para el día 29 de este mes de Septiembre, con el propósito de exigir al gobierno que se retire la reforma laboral “europeísta”, aunque el parlamento ya la aprobó por mayoría.
El secretario general de la U.G.T. ha dicho que el señor Rodríguez les ha traicionado. Y puede que tenga razón.
Hay quien opina que aun sacarse de la chistera la liebre de una solución. El presidente ha declarado en Japón que, después de la huelga, aun podrían negociar.
Pero ¿por qué no antes? ¿O es que sigue el plan previsto a espaldas de los trabajadores, y la huelga no es más que otra escena de la farsa?
Diez millones de parados
Por Ceferino L. Maestú.
Aunque mucha gente desconfía de las cifras oficiales y hasta opinan que muchos de los parados trabajan en la economía sumergida, la realidad es que las estadísticas siguen golpeando en las páginas de los periódicos.
¿Quién dice verdad, la Encuesta de Población Activa del Instituto de Estadística o las del INEM?
Hace unos días se ha confirmado que España está, con el desempleo, a la cabeza de Europa, gracias a que ha superado el 20 por ciento de la población activa.
Ahora, en la revista “Id y evangelizad”, del Movimiento Cultural Cristiano, el Padre Antón Negro, sociólogo y Delegado Episcopal de Cáritas en Lugo, ha dado un campanillazo, denunciando que el número de parados no es entre 4 y 5 millones sino que ya estamos, en realidad, nada menos que en los diez.
Textualmente lo argumenta así:
-“En lo que se refiere al paro, la EPA nos dice que el número de parados (4.326.500) hay que sumarle 3.886.200 con contrato temporal y 2.470.700 con contrato a tiempo parcial, con lo que –dice el sacerdote Antón Negro- nos da un total de 10.683.000 personas. No incluimos –añade- los parados con contratos fijos discontinuos ni los que están matriculados en cursos del INEM y otros…”
Ya hace meses, Fermín Palacios, secretario del Sindicato Independiente de la Comunidad Valenciana daba cuenta de que, entre los tejemanejes del ministerio de Trabajo, tampoco consideraban en sus estadísticas a los afectados por ERE, con suspensiones temporales de contratos, aunque cobran el subsidio de desempleo.
Por mi parte, desde el primer momento dije que deberían contabilizar también a las familias de los parados, es decir: al menos a 5 6 millones de personas víctimas, también.
Con el engaño se está creando una confusión de datos para encubrir la gravedad del problema.
Ya es hora de que el ministro de Trabajo diga la verdad y haga público un informe que nadie pueda discutir. Y, además, qué medidas se han previsto no solo para reactivación de la economía sino para que se dejen de limosnas de 425 euros mensuales y ayuden al autoempleo, la cooperativa y otras fórmulas que saquen del hambre y la miseria a la que están condenadas millones de españoles, si todo sigue así.
El paro obrero seguirá aumentando
Por Ceferino L. Maestú.
-“No queremos limosnas sino soluciones”
Esto lo exigían mis amigos de las Hermandades del Trabajo hace unas semanas en Madrid ante la gravedad creciente del paro que golpea a diez o doce millones de personas sin que el gobierno acierte en la solución.
Ni en arreglo temporal de aceras ni los 426 euros mensuales que solo unos pocos perciben ni la mejora circunstancial, veraniega, del empleo ni la propaganda del optimismo y de las acusaciones mutua sde las responsabilidades sirven, porque todos los expertos coinciden en que la situación ahora, en el otoño irá a peor.
Y un súper experto de las finanzas, el 22 de Agosto, en el periódico decano de la Prensa española, anunciaba que “no vamos a crear empleo neto ni en 2010 ni en 2011 ni en 2012. Me temo que vamos a tener una cifra de paro elevada durante unos cuantos años más”
Rodrigo Rato, exministro de economía y presidente de Caja Madrid opinó en “El Mundo” que “de las crisis no se sale de forma automática”.
EL “ABC”, el 12 de Agosto, titulaba: “El temor a una segunda recesión tiñe de rojo las bolsas mundiales”.
Ignacio Gómez Acebo, también en la tercera de ABC escribía hace unos días:
-En estas condiciones, España se ve necesariamente abogada a una no muy lejana nueva recesión. Las grandes compañías están escapando a ella con una política desesperada de implantación allá donde puedan… estas compañías, si el Gobierno español no las arrastra en su desesperación, son las únicas que podrán ir compensando sus pérdidas en España con beneficios fuera”.
El BBVA alerta de una recaída de la economía tras las vacaciones, dice otro periódico.
Fernando González Laxe, en “El País” del pasado 14 de Agosto comentaba:
-“Se dice que las tres variables que condicionan la actividad empresarial e innovadora del Siglo XXI son la cooperación, la internacionalización y el conocimiento
Quien lo anticipó fu mi amigo el cura Arizmendi que promovió lo que hoy es, ya, la corporación cooperativa de Mondragón: 250 empresas propiedad exclusiva de cien mil trabajadores, con un banco y una compañía de seguros propia, con una universidad politécnica y 7 centros de innovación tecnológica y no solo aquí sino que se sitúa, de vanguardia, en el mercado internacional.
Este es el ejemplo de lo que hay que hacer ante el paro y la crisis. No han tenido que cerrar fábricas ni despedir a nadie.
Ullastres, profesor de economía, exministro y embajador ante la Comunidad europea, en un discurso a los empresarios Catalanes dijo:
-“Hay que integrar a los trabajadores en la empresas”.
Claudio Boada, supongo que hijo de quien fue fundador de la Pegaso automovilística, decía en “Faro de Vigo” el 22 de Agosto:
-“En las economías que salen de la crisis antes de tiempo, como puede ser la de Estados Unidos o la de los países del norte de Europa, el porcentaje de personas que crean su propio negocio es elevadísimo.
Esa es la solución en la línea del cura: dedicarse al trabajo autónomo, si se cuenta con una capacitación profesional, o constituir una cooperativa de los compañeros en el despido. De otra forma, la gran mayoría de los parados se jubilarán o se morirán sin haber encontrado un puesto de trabajo porque nadie se lo ofrecerá.
Rodrigo Rato añadió:
-“Son tiempos de cambio y esa es la palabra que debe protagonizar los debates de nuestro país a partir de ahora… De las decisiones que tomemos ahora, probablemente dependerá el futuro en los próximos diez o quince años y, por tanto, es una oportunidad demasiado buena para desaprovecharla”.
Mi amigo Pepe Ortega con quien, desde nuestra juventud, compartimos ideales y preocupaciones, en un libro decía:
-“Hay que mentalizarse de que la solución no puede ser el milagro ajeno sino el que cada uno, en solitario o con otros, renunciando a espera que le ofrezcan trabajo quienes le despidieron, sea capaz de hacer”.
Aproximación a la “sentencia” del Tribunal Constitucional
Por Ceferino L. Maestú
El 31 de julio del año 2006, el exministro Federico Trillo Figueroa, con el apoyo de 98 diputados del grupo parlamentario del Partido Popular, interpuso recurso de inconstitucionalidad contra la Lay orgánica 6/2006 de 19 de julio, de reforma del estatuto de autonomía de Cataluña, es decir: doce días después.
Desde entonces, como hemos podido leer en los periódicos, el tribunal constitucional estuvo debatiendo y, por fin el 28 de julio del 2010, casi cuatro años después, dictó sentencia.
Los comentarios que hemos conocido fueron diversos pero a mi me parece que pocas, muy pocas personas, la han leído. En efecto, se trata de un tocho literario de 800 páginas densamente llenas.
Como creo que es un documento importante, las opiniones periodísticas no me valen y busqué el texto completo para elaborar mi opinión particular. Ya he leído las primeras 34 páginas y, en la cabecera, se dice que la ha pronunciado el Tribunal “en nombre del Rey”. Ya se que es una simple fórmula pero ¿se debe comprometer el monarca español en el asunto o el error de diez magistrados? ¿Contaron con él?
Después, dicen, bajo el título de sentencia, que: “Ha sido ponente la Presidenta doña Emilia Casas Baamonde, quien “expresa el parecer del Tribunal”. También este me ha llamado la atención ya que creía que la sentencia no era una simple opinión sino un dictamen de autoridad en la lectura de la constitución.
Posteriormente, se proponen el resumen del recurso de supuesta inconstitucionalidad y las opiniones que alegan las entidades de representación, gobierno de la Comunidad autonómica de Cataluña así como del abogado del Estado en nombre del Gobierno central.
No voy a entrar mucho en lo que dicen, salvo algunas afirmaciones que me han llamado la atención.
En primer término, se dice que no habrá comunidad autonómica sin estatuto, cuando la comunidad de personas unidas por lazos centrales, históricos, particulares y compartidos, con el resto de España, existió y existirá con estatuto y sin el, con otro estatuto o sin el, como una nación, denominación que procede del latín y que define al conjunto o comunidad de las personas nacidas en un lugar, con las características peculiares de un proceso histórico diferencial.
Otra de las ideas que me han llamado la atención es que –según dicen- el estatuto es el pacto entre Cataluña y el Estado. ¿Es que consideran que Cataluña no es del Estado español? De ser así, Cataluña sería una entidad política distinta y los pactos solo pueden concertarse entre iguales. ¿Es Cataluña una entidad política distinta a España?¿Independiente?
No hace mucho, Mas, líder de CIU, en declaraciones la “Faro de Vigo”, dijo que la Independencia de Cataluña, en estos momentos, sería una catástrofe sobre todo sino pudiera ingresas, autonómicamente, en la unión europea.
Y aclaraba:
-“Dentro de cuatro años, ya veremos”.
Finalmente, en esta introducción, quería añadir que sostienen la tesis de que el Estatuto es una Ley Orgánica complementaria de la Constitución española y, por tanto, parte de esta Constitución. Si es así, la Constitución Española deberá publicarse y difundirse, siempre con el texto madre y principal, junto con los estatutos de todas las comunidades autónomas.
Se habla, en efecto, del Estado de las Autonomías, a las que el Estado Central ha ido trasfiriendo competencias que le eran propias como parte de su soberanía global, que pasa a ser parcial y no propia sino compartida.
Hasta ahora, solo las Fuerzas Armadas, las relaciones internacionales y el poder judicial, eran competencias y responsabilidad del Estado central, pero Cataluña habla de sus relaciones con la unión europea, directamente y no como miembro del Estado Español. Y, con la complicidad del Gobierno, quieren recuperar la posibilidad de un Tribunal Superior de Justicia.
Es cierto que hay un Derecho Civil, tradicional, reconocido, aquí como en otras regiones españolas, y sería lógico que haya algún juzgado de su especialidad pero no con carácter general, como algunos pretenden.
En fin, con paciencia, seguiré leyendo para comprobar si mi amigo, el estupendo novelista y gran periodista Julio Manegat, tiene razón para alarmarnos:
“¿Dónde vamos a llegar en nuestro pobre y gran país?
La huelga general del 29 de Septiembre
Según parece, los sindicatos UGT y CCOO, socialista el uno y filo comunista el otro, están intentando la reanudación de las negociaciones del pacto social, con la CEOE, para evitar que las Cortes aprueben la reforma laboral que pretende el gobierno, sin contar con ellos, con los representantes constitucionales de los trabajadores españoles.
De ser posible, habría que considerarlo como un intento de ganarles la carrera del tiempo a los diputados del PSOE, antes de que aprueben la ley.
Habrá que ver lo que hagan los de la Patronal a quienes, según parece, les iría mejor lo que acordó el gobierno y lo que apruebe su representación parlamentaria y amigos.
Porque, para los funcionarios sindicales no quedaría más remedio que mantener la anunciada convocatoria de huelga general.
Y supongamos que los trabajadores españoles secundan la huelga general convocada por los dos sindicatos. Razones para la protesta existen y para mucho más.
Supongamos que los piquetes logran la paralización de todo el país, no solo por una estrategia semi-militar de actuación, sino porque hayan convencido a la gran mayoría de los españoles de que no hay otra solución.
Supongamos que el gobierno se sienta obligado a cambiar sus planes.
Supongamos que Zapatero presenta su dimisión por culpa del amigo del alma, Cándido Méndez, el antiguo trabajador.
Y ¿ahora que?, habría que preguntarse después del 29 de Septiembre de 2010, fecha escogida.
¿Solo un día de huelga, aunque sea general, servirá de algo?
Aparte de la protesta, sus objetivos claros, más o menos, UGT y CCOO no plantean ni una reforma sustancial del sistema financiero ni un cambio radical de las relaciones laborales en la empresa, ni terminan el paro obligado.
Es decir, más menos, que todo siga igual.
Para una solución real, la huelga general, que históricamente ha salido revolucionaria, estaría más que justificada, pero que la tengan que pagar, para nada, los trabajadores en activo mientras que no pierden nada los burócratas sindicales, desde luego que no.
La convocatoria de paro, por otra parte, no afecta a los cinco millones de españolas y de españoles, que ya están parados, ni a sus familias, cobran o no cobran el subsidio mínimo, la limosna gubernamental de 425 euros.
En todo caso, la fecha del 29 de Septiembre de 2010 será parte imborrable de la histórica.
¿Por qué? Buena pregunta, no para terminar pero sí para empezar.
La apostasía de la Iglesia
Que la iglesia necesita de un cambio lo tenía claro el Papa Juan Pablo II cuando nos requería a todos para una recristianización.
Porque no es cosa de solo los curas, los frailes y las monjas, con los obispos, los cardenales y el Papa, sino de cuantos, por el bautismo y la confirmación, hemos sido consagrados sacerdotes cristianos por igual.
Esa es la Iglesia y no el templo de piedra sino los templos vivos del Espíritu Santo. Jesús dedicó su tiempo a la predicación en los campos, en los pueblos, donde está la gente, pisando la tierra con las mismas sandalias y llegando a hombres, mujeres y niños, hasta el corazón y la mente de sus problemas.
Desde luego la mayoría, la inmensa mayoría de la gente va a misa y hasta comulga, como simple visitante, oidor o visualizador pero no siempre saben que son sacerdotes y que su presencia es de participación, que el cura solo no oficia la misa sin los demás sacerdotes, como Jesús con los apóstoles.
Concretamente, la ceremonia del bautismo es la de nuestra consagración como sacerdote, profeta y rey, y nuestra integración en una comunidad.
Sacerdotes para cumplir una función de hermanación y oración, que nos de fortaleza para el cumplimiento de una misión social.
Profetas, porque asumimos el compromiso de transmitir el mensaje de Dios no solo de palabra sino de obras, sobre todo en nuestra vida familiar, política, laboral.
Y Reyes porque somos soberanos, dotados por Dios de una capacidad autónoma de decidir.
Lo grave es que si esto fueran las comunidades de fieles en el tiempo de los apóstoles, ya no lo son. Entre todos, incluidos los Papas, cardenales y obispos, curas, frailes y monjas, y no olvidemos a cuantos más nos sentimos cristianos, lo que ahora hay no se parece a lo del tiempo de Jesús.
Es verdad que, en la Iglesia, en la comunidad de cristianos, hay quienes reciben, aunque sacerdotes como todos, unas funciones de magisterio y de culto especiales. Los sacerdotes ordenados, para ello, pueden hacer el milagro de la consagración eucarística y del perdón de los pecados pero hay mucho más que hacer.
No podemos ser una equitación de personas desconocidas, cada uno a lo suyo, practicando una religiosidad individualista cuando Jesús nos enseñó a ser y pensar en comunidad. Padre nuestro y no padre mío.
Consecuencia de este comportamiento equivocado es el rechazo paulatino de lo que somos delante de millones de trabajadores, de jóvenes y de muchos más.
Mi amigo Manolo a escogido la apostasía por disconformidad con lo que es la iglesia y puede ser que, a pesar de ello, siga creyendo en Dios y en Jesús, Dios hecho hombre como nosotros. Porque Manolo es una buena persona, buen padre, comprometido socialmente y preocupado por los problemas de los demás tanto o más que por los suyos.
¿Cuántos como él? En el “Faro de Vigo” del 28 de Agosto, a toda plana se dice que” 800 gallegos se divorcian de la Iglesia” y que, “durante los últimos seis años una media de once al mes se dan de baja de los registros eclesiales”, mostrando, así, “su rechazo a la doctrina Católica”.
No son muchos, pero aunque solo sea uno, si fuéramos un Iglesia, de verdad, ese uno nos tendría que preocupar.
Sin embargo, los que leamos esa amplia y detallada información no vamos a hacer nada porque no es solo problema particular sino de una comunidad que debía ser y no es.
Desde luego, los que deciden la apostasía no saben, porque puede que nadie se lo haya dicho, de su condición de sacerdotes, de corresponsables de cuanto hay en la Iglesia, de lo que la Iglesia es.
De que él y yo y todos somos culpables de estar traicionando el auténtico mensaje de Cristo por no luchar por devolver a la Iglesia -como Juan Pablo II quería- de los primeros que se hicieron, se mantenían, se comprometían tratando de hacer un mundo mejor con el ejemplo de Dios.
En Vigo me decían que 200.000 personas fueron en la procesión del Cristo pero, a mi al menos, lo que me preocupa es la apostasía de unos pocos o de uno solo, como le sucede, estás seguro, a Jesús, el obrero de Nazaret que nos está viendo.
La reforma laboral y el partido obrero
Aunque el PSOE y el partido nazi tuvieran una denominación muy similar, fueron muy distintos y la historia conocida lo avala.
El equipo de Hitler era el partido Obrero Socialista Alemán y el fundado por Pablo Iglesias, como ahora, inequívocamente, se llamaba y se llama, Partido Socialista Obrero Español.
Uno fue antimarxista y el otro de ideología democrática pero marxista, al igual que el partido Comunista de España, fundado por Pedro Solís, futuro falangista de José Antonio Primo de Rivera.
Desde luego, para un observador imparcial, no especializado en ciencias políticas, esto es un batiburrillo difícil de entender.
Ahora gobierna en España un PSOE del mismo nombre del ultra marxista Largo Caballero que, siguiendo consejos de la CIA estadounidense, Felipe González sacó del marxismo.
En el Gobierno de Felipe González, antiguo jefe de centuria del Frente de Juventudes en Sevilla, tal como aseguran quienes le conocieron, que no yo, hubo varios ministros de probada militancia sindical pero, ahora, ninguno de los titulares de los diversos departamentos ministeriales tiene experiencia personal en el movimiento obrero, a pesar de que son un Partido Obrero.
La reforma laboral que se está preparando, gubernamentalmente, para hacer frente a la crisis socio-económica, no cuenta con el apoyo de la socialista UGT y de la filocomunista CCOO que amenazan con ir a una huelga general.
Y es lógico, o no, que así sea ya que el Partido Obrero Socialista ha decidido no contar con los que, oficialmente, representan, constitucionalmente, a los trabajadores para una tarea tan transcendente, a lo que se suma el hecho de que ninguno de los ministros ha sido de un comité de empresa ni negociado un convenio, ni padecido el despido con ERE o sin el. Es decir, que no tienen ni la menor idea de lo que padecen los trabajadores asalariados.
Habrá que ver lo que hacen los unos y los otros, salvo que ya estén de acuerdo que todo sea una farsa para engañar.
Ceferino L. Mestú
¿Qué es lo que pasa en Melilla?
¿QUÉ ES LO QUE PASA EL MELILLA?
Por Ceferino L. Maestú
La prensa está hablando de esta ciudad española desde hace casi un mes. Pero ¿que es lo que pasa allí?, porque lo cierto es que casi nadie explica con claridad.
¿Se trata de otra marcha verde como la que invadió otro territorio que era parte de nuestro país, con representación parlamentaria en Madrid?
¿Se trata de una demostración machista marroquí como protesta contra las mujeres-policía, incluso musulmanas y españolas?
¿Se trata de un simple incidente de frontera, sin importancia?
Quien podría escribir, y que yo sepa no lo ha hecho, al menos en esta ocasión, es Don Carlos Robles Piquer, embajador, que era cónsul de Espala en Nador cuando yo estuve allí. El sí que sabe, sin duda, mucho más que yo y que la mayoría de los españoles.
Para intentar saber y contarlo, hace ya algunos años, hice un reportaje de varios capítulos visitando Ceuta, la isla de Alhucemas, el Peñón de Vélez y Melilla nuestros territorios en el norte de África.
Ya en Madrid, mi agencia lo envió a la censura del ministerio de Información pero pasaron los días sin dar su aprobación. Indagué u me aconsejaron que fuese a ver al Director General de Marruecos y colonias. Lo hice y me sorprendió.
- Usted cuenta aquí cosas de carácter secreto o confidencial.
No salía del asombro, oyéndole. Y le pregunté si podría jacer correcciones que posibilitaran la publicación sin afectar al sentido fundamental de la información.
Recuerdo que no le gustó que contase como habían desmantelado varios edificios históricos del peñón para la construcción de una residencia militar en Melilla y que, qne Melilla, habían descubierto un rico yacimiento de agua que garantizaría el abastecimiento de la ciudad.
Pero lo que más me había interesado, y al Director general más le preocupaba eran los problemas fronterizos de los bereberes con Marruecos.
En efecto, la república del Rif, que promovió Abdel Krim y combatió el general Primo de rivera, con el desembarco de Alhucemas no era la república de Marruecos, sino del Rif, el territorio fronterizo con Melilla. Y los bereberes no hablan el árabe sino el chelja, se sienten más cerca de los de la misma cultura argelina en Argelia que con los gobiernos de Rabat y siguen defendiendo su peculiaridad
Ahora, la única información que he visto en los periódicos españoles, sobre el problema provocado en Melilla, dando pruebas de saber, ha sido un artículo en el “Faro de Vigo”, decano de la prensa nacional, firmado por el profesor José Luis Navazo. No se quien es, pero, como profesional con muchos años, le felicito.
“Se veía venir desde primeros de año. Los problemas en Melilla, frontera sur de Europa, con el Reino de Marruecos son un capítulo más en la peculiar OPA que nuestros vecinos del sur están lanzando contra España, utilizando en este caso y como maestros en el género los mecanismos de la “diplomacia paralela”, es decir una peculiar sociedad civil que se mueve de avanzadilla con el ritmo marcado desde Rabat. ¿Ensayando, quizás, el modelo de la exitosa “Marcha Verde” en el Sahara en 1975? Es decir y ésta sería la primera lectura: el peculiar conflicto que estamos viviendo está perfectamente orquestado y estudiado, habiéndose lanzado incluso un sondeo el pasado miércoles 21 de julio con tres frentes: la concentración ante el Consulado General de España en Nador dirigida por Abdelmonaim Chaouki (sobrino nieto del mítico caíd Abdelkader, salvador de Melilla en 1921), el desvergonzado “mitin” de Talilit (Annual, 89 aniversario de la derrota del ejército del general Fernández Silvestre) organizado por el ministerio del Interior, con la estelar actuación de Mustafá Lakri, Alto Comisario de los Antiguos Resistentes y Antiguos Miembros del Ejército de Liberación y el pospuesto intento de concentración frente al Peñón de Vélez en la que se pondría al frente el controvertido político marroquí Yahya Yahya. Mientras, en Tetuán y en la frontera de El Tarajal el abogado Hajji calentaba motores pegando carteles en francés y árabe alusivos a “Ceuta ocupada” el domingo 18 de julio”.
Con esta información queda claro que se trata de un incidente menos como el del islote de Perejil sino de algo mucho más serio. ¿Qué pasa con melilla? Pregunta “El País” del pasado 18 de agosto, señalando que, “hasta el momento, nadie ha ofrecido una explicación clara y convincente acerca de cuales son sus causas”.
Desde luego, no es un incidente menos, sino parte de un maniobra más del rey marroquí que ha creído disponer de una situación propicia, como la de la muerte de Franco, para intentar repetir otra hazaña como la del Sahara español. Tenemos un gobierno que trata de evitar problemas que le desprestigien ante la proximidad de elecciones el próximo año.
El profesor Navazo, concluye:
“Por lo demás, parece que Marruecos está empeñado por presentarse, ante su incauta vecina España, como un factor de riesgo. Seré más claro: Marruecos continúa siendo, bajo ciertos supuestos, un factor de guerra. Marruecos no para de atizar, periódicamente, sucias tácticas propias de un conflicto de baja intensidad. Un pena, pero es que lo hay”
Martín Feraud, el día 20, en su columna de “ABC”, comentaba que el conflicto está “atenuado por el ramadán” ¿Qué pasará después?¿Bastará la llamada telefónica o la visita del Rey de España para resolver el problema? Desde luego que será un riesgo en desprestigio de España. Mohamed, no hace mucho, recibió a Zapatero en un despacho adornado con la reivindicación no solo de los territorios del norte de África sino también de las Chafarinas y las Canarias. ¿Sería en el mismo donde recibía al Rey Juan Carlos? La prudencia aconsejaría otra solución pero hacer el imbécil ante la chulería, no. El rey de España se considera hermano de sangre real de mohamed. Bueno, hermano quizá, pero primo no estaría justificado.
Marruecos no tiene embajador en Madrid desde hace ocho meses. No se de donde deduce el Gobierno que, entre los dos países, todo va bien.
No queremos ser esclavos, por Ceferino Maestú
NO QUEREMOS SER ESCLAVOS
En julio aumentó la cifra de empleados y hay quien se atreven a asegurar que es un síntoma de recuperación. Habrá que ver lo que digan después del verano cuando los contratos temporales terminen y el paro vuelva a crecer, como todos lo años, en los meses del otoño.
El empleo no va a crecer si se espera que las empresas que seguirán en crisis necesiten contratar trabajadores. Y el seguro de desempleo se irá agotando y el regalito de los 400 euros, por seis meses más, no es una solución sino una limosna.
Y lo que hacen falta no son limosnas sino soluciones. ¿Y que se puede hacer?
La mayoría de los desempleados no van a encontrar trabajo en su vida. Los cursos de formación profesional como los títulos universitarios no son una garantía de trabajo.
Si las empresas capitalistas no están en condiciones de contratar personal, o se trabaja por cuenta propia, en solitario, o cooperativamente con otros compañeros, o no habrá solución para la mayoría de la gente que no la tiene.
¿Cuál es la dificultad? Dramáticamente, es que la mayoría de los trabajadores hemos sido educados socialmente para esclavos. La inmensa mayoría no es capaz de asumir una responsabilidad ni individual ni colectiva. Espera que le ofrezcan trabajo, que se haga el milagro con volver a encontrar empleo, sin comprender que, en la situación actual, o el milagro lo haces tú o no lo habrá.
Ha dicho el ministro de Trabajo que tendrá que quitarle el subsidio de desempleo al que rechace una oferta de la oficina del paro. Y dijo hace meses, que habría que modificar la legislación del los ERE para evitar que los utilicen las empresas en beneficios. No han hecho nada y está por ver que lo hagan. Lo mismo tendrían que hacer con lo referente al desempleo y no creo que se atrevan.
Pero ¿Cuántos casos se dan de personas que rechazan un puesto de trabajo si la retribución es con contrato fijo o superior a lo que percibe por el subsidio?
La única solución es trabajar como autónomo o montar una cooperativa, para ello, habrá que lavarse el cerebro y afrontar la vida como hombres libres y no como esclavos.
En la historia antigua aparecen esclavos ricos sin que el dinero fuera garantía de libertad. Pues, ahora, más o menos igual.
Ceferino L. Maestú
No podemos seguir así, por Ceferino Maestú.
Entremezclados, como uno más, el paro obrero y la crisis económica, la unidad de los pueblos de España y el mejoramiento de la educación. No centran la ocupación de los políticos y hasta de gran parte de los españoles, como sería necesario, dada su extrema gravedad.
Desde luego, es absurdo y hasta criminal que se pretenda oscurecerlos con la niebla de los deportistas de élite, con la legalización del aborto, con la confrontación de las clanes políticos o los negociejos escandalosos de unos y otros, como si fuéramos tontos y nos dejáramos engañar.
Cuando ganó la copa del mundo, la selección española provocó una explosión de banderas, como un refrendo popular, como la prueba de que la gran mayoría podría estar necesitando el medio de manifestar su más profunda aspiración.
Ya está bien de bromas y pasatiempos. España y los españoles no podemos seguir tolerando unas políticas de caserío o aldea. En unas elecciones en las que, básicamente, dos o tres partidos se disputan el disfrute del poder, de la administración de los problemas colectivos, con capacidad de decisión, no vamos a satisfacer las más auténticas ambiciones de nuestro pueblo.
Está claro que los que queremos es sentirnos orgullosos de lo que somos, de lo que hicieran nuestros antepasados, de lo que somos capaces de hacer y, para ello, hay que hacerlo, proponiéndose los grandes objetivos, las soluciones más ambiciosas.
Alguien dijo que a los pueblos solo los han movido los poetas, pero no es cierto: Lo que ha movilizado a los pueblos y les ha hecho grandes ha sido una gran empresa compartida.
Esta pobre España, amenazada de escisiones, descristianizada, culturalmente atrasada y a punto de la grave epidemia del paro y desamparo, necesitada de quienes puedan promocionar un movimiento colectivo de esfuerzos y de sacrificios, para que lo vean y crean que no se trata de un engaño más. ¿Quiénes lo harán? Esta es la responsabilidad de todos. Esta es tu responsabilidad.
Ceferino L. Maestú.
Columna semanal de Ceferino L. Maestú. Dos notas breves.
EL PECADO MÁS GRAVE LA INSOLIDARIDAD
Las normas del Decálogo, casi todas, han sido recogidas por el Código Civil o el Penal de la mayoría de los países civilizados y reguló la convivencia social de los Indios.
Lo que aporta Jesús de Nazaret, como exigencia fundamental, es la solidaridad.
Amarás a tu prójimo, porque es imagen y semejanza de Dios, como a ti mismo, y a Dios sobre todo.
La insolidaridad, el egoísmo, es el pecado fundamental y no el sexo, la mentira o la falta al padre o a bulas, por importantes que sean.
Benedicto XVI, Papa cristiano, dedicó la primera encíclica al amor. Porque ese es el requisito fundamental de vida, de quienes nos consideramos cristianos.
Sin solidaridad, como prueba de amor a los demás, de poco ha de valer la asistencia a la misa dominical y yo pienso que hasta la comunión.
EL DESPIDO COLECTIVO NO ES UNA NOVEDAD
La reforma laboral que prepara el gobierno ha sorprendido, a quienes no saben, con el anuncio de que las empresas que pierdan dinero pueden despedir colectivamente.
Pero esto no es ninguna novedad ya que el Expediente de regulación de empleo (ERE) puede hacerse incluso cuando se gana y puede ganar aun mucho más con esa medida legal.
El ERE solo puede verse afectado ante la Delegación de Trabajo o el ministerio, si no reúne los requisitos formales de la ley o causa daños a terceros.
Pasados estos condicionamientos, pasados quince día en los que se cumplen todos los requisitos, tanto si hay o no la aceptación del ERE, la empresa puede aplicarlo sin otro trámite.
Lo que ahora pretende el gobierno es facilitar, aun más, la operación.
Ceferino L. Maestú
Pablo Iglesias se borraría del PSOE que el fundó
Columna semanal de Ceferino Maestú
LA FARSA DE LA NUEVA REFORMA LABORAL
Todo hace parecer que los sindicatos han podido pactar con los empresarios, no el fracaso de la negociación, sino el aplazamiento para cuando el gobierno y los partidos impongan por ley una reforma laboral que les descargue a ellos de responsabilidades.
El pasado día 28, los sindicatos y la patronal CEOE volvieron a sentarse para nada, dejando para el otoño, si las Cortes han hecho su trabajo, un acuerdo sobre los convenios colectivos del año 2011. No han dicho si tratarán o no la farsa de la anunciada huelga general, que está por ver si la harán y cómo.
Cada vez que surge una crisis económica se inventan una reforma laboral que arrebate a los trabajadores derechos y libertades conquistadas a fuerza de sangre, sudor y lágrimas.
Cuando se firmó el farragoso pacto de la Moncloa, lo primero que exigió la representación empresarial fue la supresión de artículo 35 de la ley franquista de relaciones laborales, según el que, cuando no se probaba en magistratura la razón alegada para el despido, este era nulo, con todas las consecuencias.
Pero esto fue para empezar.
Yo no soy ni fui franquista pero tengo que reconocer que los trabajadores estaban más protegidos que ahora.
- Todos los contratos eran fijos y ahora son temporales la mayoría.
- Lo pactado en convenio eran derechos consolidados de carácter personal. Ahora desaparecen al término del convenio y legalmente se pierden y hay que volver a negociar.
- La antigüedad conllevaba una revisión salarial automática y ahora no.
- En las empresas públicas, como primer paso, los trabajadores tenían derechos a estar representados en el consejo de administración. Ahora no.
- Muchas empresas estaban obligadas a la construcción de viviendas para su personal. Ahora no.
Ahora parece que van a facilitar, aun más, el despido de personal. No se si piensan que, con ello, el paro mejorará o no. Pero eso parece que no les preocupa demasiado a los negociadores porque ellos no van a ser las víctimas propiciatorias de la indefinición.
Ceferino L. Maestú.
CEFERINO L. MAESTÚ PUBLICA SU NUEVA COLUMNA.
¿HAY DIFERENCIA ENTRE LOS SINDICATOS DE ANTES Y LOS DE AHORA?
Entre los artículos 6º y 8º de la Constitución que justifican la existencia de los partidos políticos y las fuerzas armadas de Tierra, Mar y Aire, como instituciones básicas del sistema democrático, aparece el 7º por el que se prevé la existencia de los sindicatos.
Está claro que los sindicatos no son entidades privadas de los trabajadores sino instituciones de derecho público, lo que justifica su financiación por los presupuestos Generales del Estado, al igual que los partidos políticos y los militares.
También los sindicatos de Franco eran de Derecho Público y eran sostenidos no por las aportaciones voluntarias de los afiliados sino por contribución obligada tributariamente, que el Estado atribuía después a sus sindicatos, más o menos como ahora.
Los sindicatos de Franco negociaban cambios efectivos, defendían a todo trabajador con problemas ante la magistratura del trabajo, gratuitamente, y hasta concertaban el pacto social.
Los sindicatos de Franco celebraban elecciones sindicales en las que todos los trabajadores, sin distinción, podían elegir a quienes debían representarles legalmente más o menos como los de ahora.
Claro que aquella representación de mentira de los trabajadores en el marco de la empresa no transcendía prácticamente más allá porque estaban dependiendo no de las bases de presunta afiliación sino de los intereses y directrices de un partido político.
No hay duda de que los Sindicatos de Franco carecían de la auténtica representación de todos los trabajadores obligados a encuadrarse en ellos. Ahora los sindicatos, con el 10 por cien de los representantes electorales en las empresas, se les atribuyen legalmente la representatividad de todos los trabajadores, sin estar en la inmensa mayoría de la población laboral. Y negocian con las empresas, las patronales y los gobiernos, que los retribuyen económicamente por los servicios prestados.
No reciben solo las asignaciones presupuestarias aprobadas por las Cortes sino que cuentan con las de las comunidades autonómicas, los ayuntamientos y hasta de empresas y patronales que agradecen su colaboración. También disponen de los beneficios que reporta el FORCEM, algunos fondos de pensiones, etc.
La Fundación de Prevención de Riesgos Laborales les produjo 47 millones de euros en el año 2009, y otras cantidades importantes por la participación de la Función Pública, etc.
Un antiguo tesorero sindical declaró que el 80% de los presupuestos de su organización no procedían de la afiliación sindical.
Ahora, el secretario sindical nacional de uno de los sindicatos ha dicho que se ha dirigido al millón de afiliados alentándoles a la participación en una huelga general para después de las vacaciones. Suponiendo que la cifra sea cierta, que no tiene visos de serlo, y que a su consorte le corresponda otro millón, ¿Dónde queda la representación de la población laboral española?
Ni estos ni aquellos representaban a los trabajadores sino a quienes, directamente o indirectamente, le financiaban y les siguen financiando.
Ya se sabe que el que paga, manda y así -con una crisis que ha producido casi cinco millones de parados y diez o doce millones de víctimas en total- los sindicatos han permanecidos callados durante años ante un panorama desolador.
Leire Patín, dirigente del PSOE, el 3 de julio de 2010, en un artículo publicado habla de la situación:
“En España tenemos cuatro millones de personas en paro, otros cuatro millones de personas con una contrato temporal y el 90% del empleo creado en el último año es temporal. Sin olvidar los 800.000 mil jóvenes sin calificación que fueron mayoritariamente expulsados del mercado laboral con la crisis en la construcción…”
Y los sindicatos de Franco, ¿qué?
Ceferino L. Maestú.
Columna semanal de Ceferino L. Maestú.
Posted by hispaniainfo en 19/07/2010
JOSÉ ANTONIO NO ERA AZUL SINO ROJO
José Antonio Primo de Rivera se metió en política para defender a su padre. No estaba de acuerdo con la Dictadura, pero sí sabía de la honrada voluntad de su gobernación. Y dio la cara por él.
La confusa coalición de los de la Unión Patriótica, del “paz, paz y siempre paz”, de su lema, y de los monárquicos amigos del Marqués de Estella, atraparon al joven abogado en un movimiento de opinión.
Confiaban en que fuera la continuación de su padre, el restablecedor de la monarquía, un líder de la derecha. En su Falange inicial, y después, los hubo de todos los colores.
Pero, pensando por su cuenta, llegó a donde nadie pudo pensar. Y los monárquicos del Marqués de la Eliseda, los fascistas del Ansaldo, los nazis, le abandonarían o tendría que echarlos.
¿A dónde quería ir? Los problemas estaban a la vista: La unidad de España y la grave crisis social de signo revolucionario. La supervivencia de cuanto de valor se había heredado, estaba, como ahora, a punto de perderse.
Y leyó, buscó, habló; trató de acordar, de concertar ideas con voluntades. Su evolución personal, desde el discurso de la comedia, aun no había suficientemente estudiado y comprendido. En poco más de tres años recorrió un largo camino que tuvo que asombrar.
Porque José Antonio da la impresión de que, ante la posibilidad de un Frente Popular de izquierdas, que no hacían ascos al partido de la URSS, su propósito fue el de llegar a un movimiento, también de izquierdas, que asumiesen la Revolución que España necesitaba, marginando a los estalinistas antidemocráticos, que estaban próximos a un enfrentamiento radical de los españoles.
Indalecio prieto, que se interesó por los papeles que quedaron en la celda carcelaria de Alicante, declaró por escrito en México que estuvo a punto de ser convencido por José Antonio, como Ángel Pestaña, antiguo secretario general de la C.N.T.
La Falange de José Antonio era la de Manuel Mateo, Matorras, Pérez Solís, Orellana, Olcina, Salaya, Moldes, García Vara, Durruti (hermano del anarco-sindicalista) y muchos más. Y no estaban allí porque José Antonio fuera de derechas, reaccionario, monárquico, sino porque aquel hombre era ya quien proclamaba una profunda revolución basada no en el simple anticomunismo sino en la socialización del sistema financiero y la supresión del régimen capitalista del asalariado en la empresa, para sustituirlo por el de asociación.
Y este José Antonio final no apoyó la participación de sus seguidores en la sublevación del 18 de Julio. ¿Cómo fue posible que cien mil voluntarios lucharan en las filas de Franco que no contaba con más ejército que el de Marruecos? ¿Cómo fue posible que los camisas azules se dejaran utilizar? Habría que preguntárselo a Don Raimundo y a Don Ramón pero ya no pueden hablar.
El 24 de Junio de 1936, el Jefe Nacional de la Falange, desde la cárcel de Alicante, había dado unas instrucciones bien claras:
“Un día sí y otro no, los jefes provinciales reciben visitas misteriosas de los conspiradores de las derechas con una pregunta entre los labios. ¿Podrían ustedes darnos tantos hombres?
Todo jefe provincial de las JONS, de centuria o de escuadra, a quién se le haga semejante pregunta, debe contestarles, por lo menos, volviendo la espalda a quien la formula. Si antes de volver la espalda le escupe en el rostro, no hará ninguna cosa de más”.
A José Antonio lo fusiló en alicante un pelotón de milicianos de PCE. Franco es probable que lo hubiera asesinado también.
A Hedilla le condenaron a dos penas de muerte por ser leal a la Falange de José Antonio y a Pedro Durruti lo fusilaron por predicar la revolución que José Antonio quiso hacer.
La Falange de Franco solo se quedó con el azul obrero, robada al José Antonio que quiso ser. Y así le fue.
Ceferino L. Maestú.
LA FALANGE Y LOS SINDICATOS OBREROS. CEFERINO L. MAESTÚ.
Posted by hispaniainfo en 09/07/2010
LA FALANGE Y LOS SINDCATOS OBREROS
Ante la república y la guerra incivil. INTRODUCCIÓN
La parte más olvidada de la historia política de la Falange es la que corresponde a aquellos aguerridos aunque incipientes sindicatos obreros falangistas que, antes del 18 de julio, y después, mantuvieron en alto la más auténtica y popular bandera revolucionaria nacionalsindicalista.
Por ello, bien merece la pena intentar ordenar viejos recuerdos de antiguos camaradas, documentos escondidos, datos dispersos, para ofrecer a la nueva Falange que se está gestando, cara al futuro y a los trabajadores, la batalla de aquellos hombres que intentaron arrebatar al anarquismo y al marxismo la vanguardia de las aspiraciones populares.
Emilio Gutierrez Palma, uno de los más destacados dirigentes sindicalistas de las JONS, en un librito editado en Valladolid, en 1937, ton el título “Sindicatos y Agitadores Nacional Sindicalistas”, escribe:
“Tres fases o épocas pueden determinarse en el desarrollo de la organización sindical revolucionaria de FE de las JONS… La primera comprende desde la aparición en España de las primeras JONS hasta su fusión con FE; la segunda, desde que se realiza dicha fusión, incluyendo en esa época la revolución socialista de octubre del año 1934, fecha en que a la que se asumen las responsabilidades del Poder los partidos de derechas, con el Sr. Gil Robles al frente de ellos y por último, la época del mandato azaña-maxista, que comprende desde las últimas elecciones de febrero (1936), que ganan los partidos de izquierdas…”.
Pues bien, esta última etapa, que Gutiérrez Palma cierra en su libro el 18 de Julio de 1936, habría que prolongarla, vista desde nuestros días, hasta el 19 de Abril de 1937, fecha en la que se decretó desde laJefatura del Estado, la unificación de todos los grupos políticos que combatían desde el campo nacional.
Sobre estas bases, vamos a intentar el recuerdo y repaso de aquellas historias y de aquellos hombres que, poco a poco, van quedando muy atrás, pero que nos ofrecerán, sin duda alguna, importantes lecciones de presente, descubriendo incluso, para muchos de nuestros camaradas, para la mayoría de ellos, que han venido a la Falange cuando ya nadie hablaba de estas cosas.
I LOS SINDICATOS OBREROS DE LAS J.O.N.S
La maduración del movimiento obrero español, en manos de socialistas y anarquistas, desde 1917, su peso en la dictadura del General Primo de Rivera, su poder decisorio para la proclamación de la República, indudablemente debieron causar serio impacto en un hombre tan sensible a los movimientos populares como Ledesma Ramos.
Unos años antes de la República, Ramiro, que trabajaba como funcionario de Correos y que sigue estudiando Ciencias y Filosofía, siente la íntima e inquietante llamada de la política. Pero, como cuenta Santiago Montero Díaz, en el prólogo a los “Escritos Filosóficos”, solo “a fines del año 1930 se verifica la honda y decisiva transformación” del que habría de ser el fundador de las JONS. A partir de entonces, “impone un fuerte viraje a su vida y se lanza a la acción política”.
Al comenzar el año 1931 -sigue diciendo Montero Díaz- enarbola en “La conquista del Estado” la bandera inicial de un movimiento que, a fines del mismo año, habría de bautizar con una expresión de afortunada novedad: “nacional-sindicalismo”.
En el libro “Fascismo en España”, que el propio Ramiro escribe con el seudónimo de Roberto Lanzas, en 1935, después de la separación de Falange, se cuenta:
“Apenas proclamada la República, inició una oposición violentísima contra el Gobierno provisional (se refiere a “La Conquista del Estado”), atacándolo por su espíritu demoburgués, antimoderno, y por su indiferencia ante los problemas históricos de signo nacional verdadero. A la vez, naturalmente, el periódico era anticomunista, si bien escrutando con toda fijeza las líneas que postulaban una salida social subversiva –por ejemplo, la CNT- en busca apasionada de coincidencias que le permitiesen enlazar con alguien sus esfuerzos”.
La Conquista del Estado empezó a publicarse el 14 de Marzo de 1931; la II República española se proclama el 14 de Abril del mismo año, es decir, un mes después.
“En el verano de 1931 –sigue contando Ramiro- la única fuerza disconforme con el Gobierno provisional, que podía representar para este un verdadero peligro, era la Confederación Nacional del Trabajo, la C.N.T.
“Del 10 al 14 de Junio de ese año, a los dos meses de proclamada la República, celebró la CNT un congreso extraordinario en Madrid, en el antiguo Teatro de la Princesa. Muchos asignaban a ese Congreso la trascendencia decisiva para la Revolución. La verdad es que, efectivamente, la CNT representaba entonces y polarizaba la ascensión revolucionaria, pero ese congreso se realizó de un modo atropellado (comentando con Guillen Salaya este pasaje de Ramiro, añadió Guillen que aquello fue un “Congreso babélico”, para dar a entender que nadie se entendía), y puso, a la vez al desnudo –sigue diciendo Roberto Lanzas- la penuria táctica de ese formidable organismo. “La Conquista del Estado”, cuyo norte social y nacional difería en absoluto de las directrices cenetistas, vio, sin embargo, en la CNT, la palanca subversivas más eficaz de aquella hora, libre, asimismo, de influjos bolcheviques por la oposición anarco-sindicalista a la doctrina del marxismo.
“En muy varias ocasiones, demostró el periódico su afán de ayudar de flanco las luchas y las consignas diarias de los sindicalistas. Así, por ejemplo, dedico planas enteras a las sesiones del Congreso, publicó interviús con sus líderes más destacados, etc. El número de “La Conquista del Estado” apareció el 13 de Junio, en pleno Congreso sindical, dedicado, por mitad, a la campaña antiseparatista y a la difusión y comentario de aquella asamblea.
“Los redactores del periódico tuvieron ese día la satisfacción de asistir desde uno de los pisos altos, a la sesión y ver, en la mayor parte de las manos de los congresistas, ejemplares de “La Conquista del Estado”, que se vendía a la entrada. Ese hecho –añade Ramiro- fue advertido por muchos, y comentadísimo en Madrid.
“El propósito táctico de enlazar pos su flanco, de un modo transitorio, las luchas del grupo con las desarrolladas por la CNT era, pues, -se sigue leyendo en el libro de “Roberto Lanzas”- una realidad… En incremento social del periódico era evidente, y esa evidencia llegaba también a la Dirección General de Seguridad, que forzó al mismo ritmo la acción gubernamental contra el semanario”.
CEFERINO MAESTÚ ENVÍA UN ARTÍCULO SOBRE LAS HUELGAS EN MADRID.
Posted by hispaniainfo en 05/07/2010
LA HUELGA HA COLAPSADO A MADRID.
Madrid, ha estado colapsado por las huelgas, coincidentes de los empleados del Metro, empresa de la Comunidad, y de los bomberos del Ayuntamiento. En ambas se protesta contra las medidas de “crisis” adoptadas en la capital de España, al igual que en otras entidades públicas, y que recortan las retribuciones salariales pactadas en convenio.
Si se tratase de un conflicto reducido al ámbito de una empresa nada habría que objetar. El sistema socio-económico capitalista, presionado por los trabajadores, hace tiempo que legalizó la huelga y los sindicatos, es decir: que aceptó su integración en el sistema. Y, en España, según nuestra constitución hasta como instituciones de Derecho Público, junto con los partidos políticos y el ejército, financiados por los presupuestos del Estado, de las autonomías, de los ayuntamientos.
Pero cuando el conflicto se plantea entre asalariados y las entidades de servicio público, como el caso que ahora se da en Madrid, no se trata ya de una controversia interna en una empresa sino que afecta a miles de personas que ni son culpables del problema un pueden resolverlo.
Implicar a terceros en un conflicto, con daño grave para ellos, no creo que esté amparado por el derecho laboral ni por la constitución.
Yo no soy partidario del sistema socio-económico capitalista ni de la huelga y la lucha de clases que estimula y provoca. Creo que las relaciones laborales no pueden basarse en el régimen de salariado, que reduce a los trabajadores a simples instrumentos animados, al servicio de intereses ajenos a los suyos. Soy partidario de la asociación empresarial de los hombres y mujeres libres, asuman una responsabilidad comunitaria, bien en forma de cooperativa o de cualquier otra figura similar.
Ni la huelga y el sindicato precapitalista, ni la mentalidad esclavista que se ha fomentado resolverán los problemas y las crisis de tan diversos tipos como estamos afrontando.
La C.N.T. y la Falange de José Antonio Primo de Rivera pretendieron la socialización de las Banca y la reforma radical de la empresa de producción o de servicio.
Pero los sindicatos de ahora ni se lo piensan ya que son parte del sistema imperante, que los financia y sin contar con todos los trabajadores afectados, plantean conflictos que pagan los huelguistas pero no sus dirigentes amparados por su condición funcionarial. Así como sin contemplar el daño, hasta grave, que pueden ocasionar a quienes, como terceros, podrían plantear una reclamación legal de indemnización.
De la ley de la pistola y el más rápido, se pasó a considerar los derechos humanos y la legalidad de los tribunales de Justicia. Habrá que regular la huelga, al menos mientras que nos hagan los cambios de una resolución pacífica que evite las incidencias y el daño, a las empresas y a los ciudadanos en general.
Pero los sindicatos no quieren esa regulación de los conflictos y prefieren que se mantenga la libertad sin límites ni condicionantes, en los términos previstos de la constitución.
No quiero ni pensar en que se produzca un incendio grave en Madrid y los bomberos no puedan sofocarlo porque están en huelga constitucional. ¿A quien habría que imputar la responsabilidad? ¿A quien habría que meter en la cárcel por el daño causado a terceros inocentes víctimas sin causa ni razón?
Ceferino L. Maestú
Nueva columna de Ceferino L. Maestú.
Publicado por hispaniainfo en 26/06/2010
BAUTIZO CIVIL Y ENTIERRO CIVIL
En un periódico serio, como “El Faro de Vigo”, decano de la prensa nacional, he leído una información que desmerece a su categoría.
El artículo es sorprendente: “La nueva ola de la liturgia laica” y añaden: “Los municipios comienzan a celebrar bautizos civiles…”
Y añaden que “tres municipios al menos, Oleiros, Marín y Guitiriz, han dado en Galicia un paso al frente en esta oferta del bautizo civil”.
Por lo visto, el ayuntamiento que los empezó fue el de igualada, en Cataluña, seguido por el de Rivas Vacía Madrid, el de Borge en Málaga, etc.
“Lo que buscan, dice el Faro, es una sencilla ceremonia de imposición de nombre o acogimiento civil, presidida por el Alcalde o un concejal, quien iniciará el acto con la lectura de los artículos 12 y 27 de la Convención de las Derechos del Niño de la ONU, y el artículo 39 de la Constitución Española…”
El matrimonio civil, el bautizo civil, y solo falta el entierro civil del que conservo el recuerdo de los meses que precedieron a la guerra civil o incivil, como la calificó Unamuno.
En efecto, en aquel tiempo ya los había. Recuerdo que mi padre, gobernador republicano pero respetuoso con las convicciones cristianas, fue sorprendido por la denuncia de una comisión que se quejaba del alcalde del pueblo, que había prohibido tocar las campanas y el entierro católico, sustituido por otro civil.
El féretro iba precedido por una bandera roja, en manos de un comunista uniformado, rodeado de milicias socialistas y comunistas.
Mi padre reaccionó contra aquella payasada y desataron una campaña contra él, acusándole de reaccionario.
¿Es que se empeñan en desconcertar a la opinión pública, aún más, con estas ceremonias, de una supuesta ortodoxia laicista?
La memoria histórica también de esto nos debe dar lección. Podemos tomarlo a broma pero no.
Stalin no lo pudo hacer peor… Pero sus discípulos, sí.
Por CEFERINO L. MAESTU
¿HUELGA GENERAL PARA QUE?
Publicado por hispaniainfo en 16/06/2010
Con esa huelga general los sindicatos amenazan de boquilla y no ofrecen ni exigen soluciones entre otros motivos por que no las tienen, ni las quieren tener.
La C.N.T y la U.G.T, durante la guerra civil colectivizaron las empresas, bien o mal pero dieron una solución razonable. En la zona “nacional”, falangistas y requetés, es decir: las fuerzas que hicieron posible el triunfo militar, también querían cambios profundos en la concepción de la empresa y de las relaciones laborales.
Todos fracasaron por que el sistema capitalista ha impuesto sus normas, sus criterios, sus tradiciones, sus fracasaos estrepitosos como el de ahora, con el apoyo de los gobiernos y sus partidos.
Ahora, nadie sabe, a ciencia cierta, como salir del caos, y se empeñan en restablecer el origen, la causa de la crisis.
José Antonio Primo de Rivera, que no solo fue fusilado por un pelotón comunista sino hasta traicionado por los suyos, decía:
a) Que había que nacionalizar la banca.
b) Que había que socializar las empresas, suprimiendo el contrato de salariado por el de asociación.
Esto, más o menos es lo que hizo un currilla de pueblo, Don José Marín Arizmendi Arieta, que promovió, partiendo sin dinero y entre la oposición de los empresarios vascos, un movimiento cooperativo que cuenta con cien mil trabajadores, propietarios exclusivos de sus empresas, con su propio banco y con la propia aseguradora que les garantiza l jubilación.
En esta crisis, no han tenido que despedir a nadie y han buscado soluciones lógicas de supervivencia y de internacionalización.
Estas sí que han demostrado ser soluciones, sin huelgas, ni la lucha de clases.
Les acusan, para desprestigiarlos, de que son de la E.T.A. pero… ¡puñetas! ¡Ya está bien!
LOS MILLONARIOS NO ACUSAN LA CRISIS, POR CEFERINO L. MAESTÚ.
Publicado por hispaniainfo en 06/06/2010
La crisis está dejando en la miseria s diez o doce millones de españoles afectados por el paro.
Mientras tanto, sigue habiendo 97.000 personas que cuentan con más de 750.000 euros cada una y 800 cargos políticos imputados de corrupción.
Estas son las dos Españas afectadas o no por la crisis, a las que habría que sumar los diputados y senadores, los políticos en general, los gobernantes y como no los dirigentes de los sindicatos a quienes no afectan los despidos de empleo ni los ERES y cobran, mensualmente, cuantiosas remuneraciones que son bofetadas en las casas de millones de niños, de mujeres y de hombres que integran la legión de parados, abocados al hambre y la miseria.
Y, en este circo, solo se los ocurre ampliar de seis meses a un año, la limosna de 426 euros para quienes hayan agotado la prestación contributiva el subsidio, al tiempo que pretenden una nueva reforma laboral que no será solución de la crisis y afectará directamente a la dignidad humana del trabajador.
En efecto, ya son seis reformas laborales las que han ido acosando a los trabajadores, tres del PSOE y dos del gobierno del PP, sin que estén satisfechos. La sexta, la que ahora se pretende, ofrece como estrella luminaria, la amplia facilidad para el despido porque no tendría que pagarla el empresario sino un nuevo “fogasa”.
¿Serviría esto para paliar el desempleo? Si el patrono sabe que puede despedir, sin asumir la indemnización, están en la amenaza del despido pisoteando día a día la libertad del trabajador.
Hace poco, Carlos Trevilla, miembro del Consejo Económico y Social del País Vasco, escribía en “El Correo del Bilbao”:
“Se dice que el despido en España es muy difícil. Sin embargo, el indicador del Banco Mundial… sitúa con claridad a España entre los países de Europa con mayor facilidad de despido… en España a diferencia de la mayoría de los países de la unión europea no solo se puede despedir sin causa alguna sino que, desde el “decretazo” del PP en el 2002, en la práctica, la tutela judicial ha desaparecido por ociosa ya que la falta de razones en el despido no implica consecuencia jurídica ni material alguna…”
Y este “experto” del Consejo Vasco termina diciendo: “Sí los costes del despido fueran de los más altos, ya no lo son. Los datos disponibles muestran que el despido en España es de los más fáciles de Europa”.
Pero en la solución, se sigue insistiendo en que es necesario un pacto como el de la Moncloa, de la transición democrática, pero los trabajadores no debemos olvidar que la anulación del artículo 35 de la ley de relaciones laborales que establecía el derecho del trabajador a ser readmitido cuando el despido no fuera justificado en magistratura probando la evidencia de la causa reflejada.
Con este panorama, la única esperanza que nos dejan es la limosna y no la solución. Sería bueno obligar a los políticos y a los dirigentes sindicales a que, durante un par de meses, tuvieran que arreglarse con solo 400 euros.
¡Ya está bien de burlas y de bromas!
Nadie defiende a los millones de parados que ya hay en nuestro país. De las colas en las oficinas de empleo a la posibilidad milagrosa de una oferta de empleo, pronto se pasará a comprender que la pasividad no sirve y que solo ellos podrán hacerlo.
Dicen las estadísticas que se ha reducido el número de millonarios en un 18% al tiempo que los parados llegan al 20% de la llamada población activa.
¡Ya está bien!
Habrá que hacer sindicatos o asociaciones de parados y que se hagan con la protesta y la exigencia de soluciones.
No como en Grecia ya que la violencia no sirve para nada. Ha llegado el momento de una nueva Rebelión de las masas pero plateando la exigencia de soluciones, que no sean medidas como las de facilitar el despido aun más.
Lo que se impone ahora, es la nacionalización o socialización del servicio financiero.
Nacionalización, socialización del sistema financiero. Colectivización o cooperativización de las empresas sustituyendo el régimen de salariado por el de asociación de hombres y mujeres libres y no esclavos. Y eso en una economía de Mercado.
Ceferino L. Maestú.
LOS ANGELITOS DE LA AUTOGESTIÓN.
Publicado por hispaniainfo en 03/06/2010
Presentamos el primer artículo de Ceferino L. Maestú, como colaborador habitual de Hispaniainfo.
La revista “Autogestión” no la hacen anarquistas, como podría pensarse, sino militantes del Movimiento Cultural Cristiano, católicos, apostólicos y romanos. Desde luego, no son conservadores o simples reaccionarios anticapitalistas. En los últimos números han dedicado muchos artículos a la crisis económica y al paro obrero. Con todo respeto, os lo cuento.
“El paro es una canallada” gritan en la portada de Junio-Julio de 2010. Pero veamos lo que añadían antes: “Quien se halle en situación de necesidad extrema tiene derecho a tomar de la riqueza ajena lo necesario para sí”. Lo dice el Concilio Vaticano II. Y denuncian: “En plena crisis, los beneficios de la Banca son escandalosos… y una de las fuentes, quizás la más sencilla –añaden-, es: el Banco Central Europeo presta al 1% y la Banca lo vende a los gobiernos a una media del 3,5%. El gobierno se endeuda (emisión de Deuda Pública) para, fundamentalmente, disponer de fondos con los que ayudar y subvencionar a la propia Banca. ¿Por qué no presta directamente el BCE a los Gobiernos y estos conceden crédito a la sociedad? …”.
¿Alguien no ve claro todavía que lo que buscan los gobiernos y los bancos centrales es salvar los balances de los bancos irreparables y no salvar a la economía? … ¿Cómo calificar su comportamiento de apoyo a quienes han provocado la crisis quizá mas grande del último siglo?.
Los de “Autogestión” dicen que son “la voz de los sin voz”. Quienes los buscan los encuentran. En Madrid y en otros veinticinco lugares. No reciben subvención de nadie y están orgullosos de ser más pobres que las ratas. Su teléfono, para comprobarlo, el 91.373.40.86 o www.solidaridad.net.
Son unos bichos raros que se definen con estas palabras del fundador de la Hermandad Obrera de Acción Católica, Guillermo Rovirosa , antiguo comunista: “Responsable es el hombre que deja a un lado el egoísmo de su situación personal y, sin temor a represalias, sale en defensa de sus compañeros de trabajo, víctimas de las injusticias.
Está cloro que son unos angelitos, estos hombres y mujeres que predican la Cristiana “autogestión”.



















Estimado amigo Ceferino
Aunque hace mucho tiempo que no nos vemos,siempre he sabido de tí.
De vez en cuando entro en internet y leo articulos tuyos y la verdad es que me hace feliz saber que sigues al pie del cañón.
Te debo una visita, sobre todo porque quiero agradecerte que durante el tiempo que compartimos el sindicalismo, me enseñaras el repeto sobre la persona,el dialogo,la honradez,la bondad,el entusiasmo, el espiritu de sacrificio sindical y otras muchas cosas.
Gracias Ceferino
Pronto nos veremos.Saludos
Saludo y felicito muy cordialmente a nuestro gran Ceferino.
Lo hago por este medio porque no tengo su email
Para Enrique De Aguinaga
Amigo Enrique: Ceferino no tiene correo personal. Lo suyo sigue siendo la estilográfica y el correo convencional del sobre y el sello.
Los responsables de HISPANIAINFO le pasarán tu mensaje. Me imagino que él puede localizarte en Plataforma 2003. O donde tú señales.
Encantado de saludarte. Un abrazo.
Hola D,Ceferino.
Es posible que ya no se acuerde de mi, o que el recuerdo,
por tan lejano ,se haya diluido dentro de los muchos que
han conformado su vida.
Pertenecí a la CTI, que Vd.fundó y formé parte del Comite de empresa de FASA RENAULT de Valladolid,dentro de las siglas de ese sindicato.
El localizarle dentro de esta publicación ha sido casual;ya que como consecuencia del fallecimiento de D.Marcelino Camacho y buscando información en la red sobre la creación de CCOO, en la que conocía que vd. tuvo bastante importancia como cofundador; he descubierto gratamente que está vivo y activo ,como no podía ser de otra manera.
Siempre le he tenido en mi mente como persona cabal y honrada,algo que no se puede decir de muchos en los tiempos que corren.
Quería aprovechar su localización, aunque sea por este medio,para testimoniarle mi afecto,consideración y respeto.
Con un fuerte abrazo: JJ calvo