Falange Española nunca se consideró de derechas.
Por Jorge Juan Perales.En el avance de la vigésima tercera edición del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia (DRAE) nos encontramos en la entrada “falange” en su acepción 2ª la definición siguiente:
“Nombre de algunas organizaciones o partidos de la derecha política, tales como la Falange Española o la Falange Libanesa maronita”. (Esta acepción no aparece en la vigésima segunda edición pero será incorporada a la vigésima tercera, que la RAE tiene previsto publicar en 2014)
En la edición vigésimo segunda del mismo diccionario, el último publicado por la RAE –Real Academia Española- en su entrada “derecha” en la acepción 25 dice:
“(Por la posición que ocupaban los componentes en las asambleas de la Revolución Francesa). f. En las asambleas parlamentarias, los representantes de los partidos conservadores”.
Y en la acepción 26 nos encontramos con lo siguiente:
“Conjunto de personas que profesan ideas conservadoras”.
Hasta aquí la información de cómo se está, muy sutilmente, introduciendo, oficialmente, en el lenguaje y por tanto en el pensamiento de las personas, en el mundo de las ideas y en el habla del pueblo, la identificación total de “Falange Española” como organización o partido político de derechas y conservador. Nótese que en la entrada del diccionario, el vocablo que se define es “falange”, no se entiende, entonces, la alusión directa a organizaciones políticas, ni a sus ideologías, como son Falange Española o la Falange Libanesa maronita. Solo se entiende desde la perversa obsesión de la progresía hacia el pensamiento joseantoniano, desde la falta de escrúpulos intelectuales, desde el resentimiento ideológico, o desde la lucha política de los que nunca entendieron que la verdad es el único camino para alcanzar la justicia y la libertad. Desde su fundación Falange Española, ni en sus estatutos, ni en su ideología política, ni en su propaganda como movimiento político, ni en las declaraciones de sus líderes, ni en ninguna manifestación verbal o escrita de José Antonio Primo de Rivera, se consideró una organización identificable con la derecha política ni con los partidos conservadores.
A mi entender, sino paramos esto, sino logramos que la RAE rectifique esta alusión explicita a Falange Española como organización perteneciente a la “derecha política”, habremos perdido una batalla, posiblemente definitiva, para situar a la ideología joseantoniana, propia de la Falange Española, alejada de la percepción de “derecha o extrema derecha conservadora”, por la sociedad, no solo española, sino mundial; a nadie se le escapa la importancia de los conceptos que transmite el Diccionario de la Real Academia Española de la lengua, en la mente de los españoles y de los hablantes de esta nuestra querida lengua universal.
Por lo que insto a la dirección de Hispaniainfo, a las organizaciones que se consideran herederas de Falange Española, a los falangistas sin adscripción, a los autores de libros falangistas, a los intelectuales amantes de la verdad, a todos los que de alguna manera puedan colaborar con sus ideas y acciones para conseguir una rectificación de la RAE; a desarrollar estrategias eficaces en los próximos meses para denunciar, difundir y convencer a los miembros de la Real Academia de la Lengua del error y del daño, posiblemente irreparable, que con la incorporación de esta acepción 2ª, en la entrada “falange” en la nueva revisión del DRAE- Diccionario de la Real Academia Española- pueden cometer y de hecho ya están cometiendo, pues ya aparece en la entrada “falange” la indicación ” Artículo enmendado” Avance de la vigésima tercera edición en la web de la RAE.
Juntos podemos. Dispersos y enfrentados solo ganamos la marginación y la derrota.
¡Arriba la novia! ¡Arriba España!
Por Jorge Juan Perales.
Leyendo el libro “La Pasión de José Antonio”, de José María Zavala, en sus primeros capítulos, en los que se relata los noviazgos del fundador y Jefe Nacional de la Falange Española, te das cuenta, una vez más, que España fue, para José Antonio Primo de Rivera, finalmente su verdadera novia, su prometida, la feminidad amada. La sublimación de todo su potencial amoroso, que en él era inmenso, lo proyectó sobre una idea, sobre un concepto de Patria que va más allá de un territorio (cuerpo), de una historia (biografía), de una raza (genética), de una cultura (formación), de una lengua (nación), de unas costumbres ( tradiciones). Va más allá de la razón (convencionalismos), va más allá de lo material (sexualidad), va más allá del deseo (pasión). Es una liana endeble, enredada, a veces inmaterial, a veces irreal, que permite transitar entre el Cielo y la Tierra manteniendo la mirada, limpia y esperanzada. Es una fe consciente, sin espacio, sin distancia, sin materia, que al querer tocarla, no se alcanza con las manos humanas. Son las notas musicales que se oyen, que se marchan, que se escapan, que te atrapan, que se concreta en la emoción vivenciada. Es la sensibilidad del poeta, que le embriaga la belleza y no encuentra las palabras.
Le dolía España, como sufre un amante cuando ve desasosegada, desgarrada, destrozada, a su amada. Sentía las injusticias de los jornaleros del campo, mendigando peonadas en unas condiciones infrahumanas, mal alquilando sus brazos para el beneficio desmesurado de los oligarcas. Hizo del hambre que padecían tantos y tantos compatriotas de su tiempo, el primer objetivo de su acción política; anhelaba satisfacer de pan a todos y cada uno de los habitantes de la Patria. Pretendía conquistar para los obreros explotados en las fábricas, la propiedad de ellas, dando al trabajo el título de dominio sobre los medios de producción, siendo – el trabajo- el receptor de la plus valía que generara; liberando al hombre de la esclavitud de la compra-venta del sudor de su trabajo, de su voluntad, de su decisión, de su honor, hasta de su alma. Denunció la usura de la banca y la dictadura tiránica de las finanzas. Buscó la superación del enfrentamiento entre las clases. Deseaba una sola clase, la de los trabajadores, una sola nobleza, la de españoles, sin las divisiones regionales, sin los separatismos locales, exaltando la riqueza de las diferencias culturales de todos los rincones de la Patria. Le revolvía el egoísmo de los políticos, enfrentados entre sí, mientras el pueblo sufría carencias básicas de subsistencia. Denunciaba la ausencia de sentido del bien común de los partidos políticos, de la visión incompleta que tenían de España y de sus manifiestas ansias de revancha. Percibía dolorosamente la falta de fe de los españoles, como pueblo, que había sido, en otros tiempos, cuando consiguió su Unidad, el más Grande, el más Libre y el más Generoso en la historia del Universo y en los frentes de batalla.
José Antonio, vio frustrados todos sus noviazgos, parecía como si lo femenino, la mujer, le negara la posibilidad de amarla; siempre las circunstancias, los avatares de la vida, los intereses de otros, las desgracias se cebaban con sus ganas de ganarla, desde que aquella mujer-madre le dejara para siempre solo, sin amor materno, a los cinco años, en su más tierna infancia. España, la España Imperial, católica y noble, la España rica en Pan, en Libertad y en Justicia que imaginaba como ideal, concentró toda la fuerza de su amor sin intención de traicionarla. La España de hombres libres, íntegros y dignos, orgullosos de amar a su Patria, para ofrecer al mundo toda su riqueza espiritual de trascendencia eterna, encontrando el camino del destino, la gloria de la Verdad de la que no dudaba. España, a la que amó como hombre, dando la cara, con la frente muy alta, con valentía demostrada, como un guerrero fiel a su Señor y a su Patria; como solo las novias, las esposas, las madres, saben amar, con el cuerpo, con la mente y con el alma, hasta entregar la vida, deseando todo el bien para la persona amada, para que viva de pie, para que se sienta amada. ¡Arriba la novia! ¡Arriba España!
Cada vez que:
Por Jorge Juan Perales.Cada vez que la imagen de José Antonio Primo de Rivera aparece ligada o relacionada con la de Francisco Franco, en convocatorias o en propaganda de actos de índole política, homenajes, manifiestos, o en publicaciones sociales, literarias o históricas, sin explicitar con extrema claridad sus enormes diferencias; se está obstaculizando muy significativamente la transmisión y la comprensión de la verdadera doctrina joseantoniana.
Cada vez que los símbolos – yugo y flechas, bandera rojinegra, camisa azul, y otros genuinos de FE de las JONS- son exhibidos públicamente sin el debido decoro, en lugares inapropiados, mezclados o confundidos con otros símbolos de doctrinas ajenas al falangismo, en acciones contrarias a los principios emanados del pensamiento joseantoniano; deterioran enormemente la comprensión y la transmisión de la verdadera doctrina, expuesta por José Antonio Primo de Rivera, en su vida pública, desde el día 29 de Octubre de 1933 al 20 de Noviembre de l936.
Cada vez que los seguidores del pensamiento joseantoniano, se muestran a la sociedad, organizados en pequeños grupúsculos, cada vez mas atomizados y dispersos, enfrentados entre sí, postulándose cada uno como los más y mejores representantes del falangismo, rivalizando en pureza sucesoria como los mas legítimos herederos e intérpretes de la doctrina joseantoniana, con estrategias políticas dispares, que se neutralizan unas a otras, desfocalizadas en los objetivos que demanda una buena y certera interpretación de la realidad; se está dificultando, en muy alto grado, la credibilidad y la aceptación del pueblo, hacia la ideología político social que se pretende ofrecer, como aspiración a una España libre, grande y unida, donde la Justicia Social alcance cotas imperiales y el hombre libre, integro y digno, el único creado a imagen y semejanza de y por el Señor del Universo, pueda trascender hacia ÉL, en alabanza y gloria de su Nombre.
Cada vez que las personas o los grupos que se dicen falangistas, en sus manifestaciones públicas, lo hagan con la estética imperante en tiempos pasados, tanto en las maneras de vestir, cuanto en las formas coreográficas de manifestarse personal y colectivamente, utilizando un lenguaje distinto al que hoy en día entiende el pueblo, para transmitir lo permanente, lo inmutable, lo fresco y actual de los principios falangistas; están provocando directa e indirectamente su propia marginación y alejamiento de los compatriotas del presente siglo XXI, fracasando en la tarea de la transmisión de la ideología joseantoniana.
Cada vez que las personas o los grupos falangistas dan la espalda a los problemas concretos que padecen sus compatriotas en la España de hoy y de los hombres nacidos en cualquier nación del mundo, sin denunciar las injusticias y las carencias de libertad que soportan, sin tener en cuenta el color de su piel, su sexo, su condición social o su credo; están traicionando el concepto, el fundamento, la idea de HOMBRE que defiende la doctrina emanada de José Antonio Primo de Rivera.
Cada vez que los que se llaman a sí mismos falangistas pretenden imponer sus ideas por medios violentos, agresivos o coercitivos, desprovistos de argumentos y de estrategias que ganen en libertad las voluntades de sus compatriotas; están condenados, sobre todo en las sociedades del mundo de hoy, al más estrepitoso de los fracasos, hundiendo el prestigio de la ideología, que dicen representar, al más vergonzoso ostracismo.
Cada vez que en nombre de la ideología joseantoniana se realizan acciones individuales o colectivas, sin prever sus consecuencias, su conveniencia y su compatibilidad con los principios, de ética y estilo que le son propios; se está cometiendo un grave perjuicio a los intereses e imagen del movimiento falangista, que los verdaderamente joseantonianos tienen el deber de denunciar, de desautorizar, de reparar y de neutralizar con autoridad, rapidez y eficacia.
Cada vez que se actúa en nombre de la ideología joseantoniana, promoviendo odios, discordias o enfrentamientos, fundados en la mentira, en la venganza o en resentimientos, se está desvirtuando el fondo y la forma del pensamiento de José Antonio Primo de Rivera, que hizo de la verdad, la libertad y la justicia, su bandera.
Cada vez que una persona que se dice falangista antepone sus ambiciones particulares a los intereses de los principios doctrinales joseantonianos, se aprovecha o beneficia de ellos para fines que no son compatibles con el fondo y la forma que conforman su ideología; está contribuyendo al descrédito y al desprestigio, no solo de su persona, sino de todo el movimiento falangista. Debe ser desautorizada, retirada la confianza, en ella depositada, y apartada públicamente de la organización que asume los postulados falangistas.
Cada vez que desde el falangismo se adoptan tesis, opiniones, decisiones o acciones contrarias a la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural; a la familia formada por hombre y mujer abiertos a la vida; a la libertad de los padres para educar en valores a sus hijos; a la libertad de culto, reconociendo que la Iglesia Católica es la verdadera; a la separación entre los poderes del Estado y los de las Religiones legalmente reconocidas, en concordancia pactada con cada una de ellas, reservándose el Estado el poder ejecutivo político-social y económico, el legislativo y el judicial; a la orientación de todas las decisiones al Bien Común y acordes con la Ley Natural, a la elevación del Trabajo como propietario de los medios producción y receptor de las plus valías que genera. Se está negando principios fundamentales, irrenunciables e inmutables de la doctrina joseantoniana.
Cada vez que desde el falangismo se defienden tesis nacionalistas, imperialistas, dictatoriales o totalitarias, que esclavizan a los pueblos, enfrentándolos ente sí, forzandoles a mostrarse insolidarios y egoístas; se están apartando, se están alejando del pensamiento joseantoniano que desea Patrias libres, solidarias; Grandes para compartir bienes, cultura, saberes y espiritualidad; Unidas, interna y externamente, para el mayor Bien de cada uno de los hombres que las componen, de sus pueblos, de todas la Naciones y de toda la humanidad, convergiendo en el destino del Imperio de las Patrias ricas en Pan, libertad y Justicia.
Cada vez que… ¡Ay! Cada vez que se ven imágenes o se oyen declaraciones u opiniones o manifestaciones, públicas o privadas, de personas, que diciéndose falangistas muestran un daltonismo obstinado, confundiendo el color azul mahón, con el negro o el pardo o el rojo, sin olvidar a los que tienen dificultades para distinguir entre varias tonalidades de azules. ¡Ay! produce dolor. Producen dolor ¡Ay! aquellas poses con el mentón elevado, la mirada desafiante, los gestos altaneros, prepotentes, arrogantes. ¡AY! Producen dolor, los que diciéndose falangistas, repiten y repiten palabras o frases pronunciadas por José Antonio, sin saber que dicen, sin saber cuándo ni cómo fueron dichas, sin entender la carga profunda de su significado en el contexto completo de su cuerpo doctrinal. ! Ay! producen dolor, los malos, los ignorantes y los torpes imitadores, que destrozan la imagen y distorsionan el pensamiento del imitado.
Cada vez que una persona se dice falangista y no está predispuesta al servicio a la verdad, al perdón como acto de amor, -que solo pueden practicar los hombres que tienen capacidad de amar y aman-, al deseo de paz y bien para todos los hombres sin excepciones, al deseo de justicia, pan y patria para todos,- en el seno de sociedades de hombres libres-, al trabajo como medio para contribuir al bien común, -ganándose honrada y dignamente el pan de cada día-, al esfuerzo austero y constante para contribuir a la Grandeza, Libertad y Unidad de la Patria, en nuestro caso de España. No debe llamarse falangista, ni militar en organizaciones que así se consideren, recuperando su coherencia personal y despejando, muy significativamente, el camino para el nuevo amanecer del falangismo joseantoniano, el verdadero, el auténtico, el posible.
19 de Noviembre, jornada de reflexión
Por Jorge Juan Perales.
20 de Noviembre de 2050 ó de 2075 ó de 2111, varios pequeños grupos atomizados de falangistas nostálgicos, con ideas de grandeza revolucionaria expuestas con un lenguaje que no entiende el pueblo al que se dirigen, con tendencia a vestir indumentaria de la primera mitad del siglo XX y a utilizar simbologías desvirtuadas de su significación originaria, persistirán clandestinamente, inasequibles al desaliento, en discutir compulsivamente entre ellos, en un terreno endogámico, sobre los mismos temas y de la misma formas que lo hacían sus antepasados ideológicos, en los tiempos fundacionales y en los posteriores años perdidos en adivinar lo que aquellos harían si estuvieran vivos, pero estancados en circunloquios y sin estrategias definidas. El mundo, la realidad del hombre y los pueblos será otra, pero seguirán teniendo en sus manos, aún sin saberlo, los principios doctrinales necesarios para ofrecer las ideas fuerza que pongan en marcha la revolución de la libertad y la justicia.
En la segunda mitad del siglo XXI, el imperio globalizado materialista del DINERO, el Capitalismo Real, tendrá su centro de PODER en Asia, el gobierno mundial será apátrida con varias sedes sectoriales de poder visible y un gobierno oligárquico invisible dueño de las más altas y poderosas tecnologías a su servicio, con las que extenderán su dominio mundial, a sus regiones y a sus habitantes. El Imperio Capitalista de izquierdas y de derechas habrá conseguido sus objetivos de dominio sobre la población mundial, ellos eligieran sobre la vida y la muerte, como y donde se tiene que vivir, para quién trabajar y hasta en que creer. He aquí la fusión del comunismo-materialismo social y espiritual- y el capitalismo –materialismo económico- en la China actual. Las democracias locales, para asuntos cotidianos, estarán limitadas y carentes de libertad. La naciones estarán fraccionas y divididas interna y externamente, débiles y sin sentido de nación ni objetivos de destino como patrias, no conocerán ya su historia verdadera, es la consecuencia de la globalización. Un mundo intervenido por el NUEVO PODER instituido como nuevo dios.
Decía José Antonio Primo de Rivera que todas las guerras, que todos los procesos revolucionarios tienen un fondo y unas causas religiosas. Decía, igualmente, que las causas de la conflictividad del occidente de su tiempo estaban en la Reforma. En el proceso revolucionario hoy en marcha se está provocando un choque de religiones, lo llaman entre otras maneras “alianza de civilizaciones”, esto es, destrucción de las civilizaciones actuales para que surja una civilización hecha a medida del Nuevo Orden Mundial. Tesis: Religión Católica, Ortodoxa, Anglicana católica. Antítesis: El Islam. Síntesis: Las religiones orientales sincretizadas con los restos descafeinados cristianos, transformados en una fusión panteísta, en la que todo se diviniza, para que Dios, el Dios personal, Padre y Creador, desaparezca de la Tierra, entrando en la Nueva Era de Acuarios, de los dioses impersonales, la vuelta al paganismo, en la que cada hombre es dios, como cada animal o cada planta, ídolos de barro, alimentando la ilusión de la reencarnación como esperanza de pseudotrascendencia. Chesterton profetizaba que al final solo quedarían dos formas de entender el mundo la cristiana y la panteísta. El obstáculo mayor para este proceso “revolucionario” es la Iglesia Católica, se están creando las condiciones para atacar y destruir a su cabeza, el Papa. La ideología de género y el laicismo activo están minando constantemente los cimientos del mundo católico, con la colaboración de gran número de los bautizados.
El Capital se reorganiza, provoca las crisis que le son necesarias, las resuelve aumentando su poder, que hoy ve más cercano que nunca en la conquista de un Gobierno Mundial, de una moneda única, de un ejército único, de una “única espiritualidad” en la segunda mitad del presente siglo XXI. En algo más de mil personas puede estar concentrado la mayor parte del poder sobre el Capital del mundo. No parece muy difícil llegar a acuerdos para dominar Estados, ejércitos y gobiernos, en un mundo globalizado donde tienen comprado a los medios de difusión, a los de producción energética, alimentaria y armamentista, a las ideologías y a los políticos.
20 de Noviembre de 2012 ó de 2020 o de 2033, un grupo , bien organizado de falangistas activos, joseantonianos unidos por unos principios de amor a la libertad, a la integridad y a la dignidad de cada uno de los hombres, levantando la bandera de la Justicia Social, proclamando al Trabajo como propietario y receptor de las plus valías que genera, teniendo como objetivo la conquista del Pan para cada uno de las personas que forman la comunidad de las Patrias, que proponen como Unidades Libres de Destino en el Universo de la Historia para la grandeza de los pueblos y sus compatriotas, solidarias con toda la humanidad. Proponen desmontar y superar el Capitalismo para que el Dinero este verdaderamente al servicio del HOMBRE Y DE SU TRABAJO. Encuentran eco y apoyos en importantes sectores de la población descontentos con el Sistema socio-político-económico que les tiene injustamente sometidos. Hablan de amor, de vida, de unidad, de servicio, de libertad, de justicia, de Patria, de trabajo, de poesía, de luceros, de familia, de municipios, de sindicatos, de revolución de las naciones para la conquista del bien ser de los hombres, para que encuentren en la trascendencia la Espiritualidad Eterna que los eleve en paz, aun llenos de cicatrices de las heridas del combate, al encuentro con el Señor, el Creador del Universo.
20 de Noviembre,” día de la Industrialización de África”, “día mundial de la infancia y de la adolescencia”, aniversario de la muerte de Buenaventura Durruti,-el anarquista que tuvo dos hermanos falangistas, Manuél y Pedro-, que muere el mismo día y aproximadamente a la misma hora del asesinato -fusilamiento- del fundador de Falange Españla y Jefe Nacional de FE de las JONS, José Antonio Primo de Rivera, aniquilando su cuerpo que no sus ideas, ni su pensamiento, ni su Alma, que vive en el Cielo, junto al Señor, iluminándonos, si abrimos los ojos a la realidad del mundo y de los hombres, nuestros contemporáneos, para ser la fuerza de fe y razón que cambie el rumbo de la humanidad hacia el BIEN, la JUSTICIA Y la LIBERTAD, en donde la DEMOCRACIA sea realmente el gobierno del pueblo.
19 de Noviembre de 2011 ó 2012 ó de 2020 ó de 2033, jornada de reflexión.
Pensando, haciendo el duelo de la muerte del padre
Por Jorge Juan Perales.El veinte de septiembre de mil novecientos treinta y ocho, en el Frente de Teruel, caía herido por “bala enemiga”- según consta en su hoja de servicio-, mi padre, soldado de España, contando entonces veinte años de edad. Le fue amputada su pierna derecha, nunca culpó a nadie de este hecho, nunca salió de su boca ninguna palabra de odio, nunca alentó ninguna acción de venganza, siempre estuvo en pos de la reconciliación y el perdón entre los españoles, su dolor siempre fue por España y el mal causado por los hombres. El pasado 20 de septiembre, con noventa y tres años, habiendo pasado los diez últimos en una silla de ruedas, ya no pudo volver a sentarse en ella, volvía a caer mortalmente herido y fallecía, en la madrugada del día 21, justo setenta y tres años después de ver como moría su pierna en el hospital de campaña de la ciudad de Pamplona, a la que había sido trasladado en condiciones paupérrimas desde el frente de batalla. El pasado 22 de septiembre le dimos sepultura tal como recomienda la Santa Madre Iglesia Católica a la que libremente pertenecemos.
Después de años de recuperación, ya terminada la guerra, de adaptación a su nueva vida, a las muletas, a las prótesis, se caso con su novia de siempre, de su mismo pueblo, mi madre, falangista joseantoniana –hermana de dos héroes de guerra, de uno de ellos descansan sus restos en el Valle de los Caídos.-. Somos dos hermanos, impregnados de amor al prójimo, a la familia, a España y sobre todo a nuestro Señor, el hijo de María, el Señor del Universo y a su Iglesia. Como he dicho en otras ocasiones aprendí a ser joseantoniano desde la cuna, en el seno familiar. A mis cincuenta y ocho años me he quedado huérfano de padre, ya lo era de madre. Me dejan rico, muy rico, en valores cristianos, en ejemplo de vida, en ideales de libertad y justicia, en esperanza de un mundo mejor y de una trascendencia espiritual hacia el encuentro con el Padre. Me siento en paz, lleno de vida, en el amor de mi mujer y mis hijos. Me siento joseantoniano en la manera de amar a España, en la manera de entender al hombre, en la actitud de servicio en pos de la justicia y de la libertad, en la manera de hacer del dolor poesía que trasciende para mayor gloria del Señor.
Reflexionado estos días me preguntaba ¿no deberíamos reconocer y aceptar que la Falange ha muerto? Qué debemos enterrarla, con su nombre y sus símbolos. Qué no debemos perder más tiempo en luchas improductivas por un cadáver. Qué debemos guardar su sepultura para que no sea robada ni profanada. Qué puestos en pie, sus herederos, honrando su memoria, proclamándonos joseantonianos, levantando la nueva bandera, con la esencia de sus principios doctrinales, ofrezcamos a nuestros compatriotas y al mundo las ideas de justicia y libertad que soñaba José Antonio. Otro nombre, otros símbolos, la misma doctrina, menos pasado, mas presente, construcción de futuro.
Ser falangista hoy, como ayer, es verse atrapado, sin mostrar debilidad alguna, en la frustración agotadora del desprecio, del rechazo ardiente, de la incomprensión hiriente del insulto o la amenaza; implica mostrarse con la fortaleza de quién sabiendo lo que es, teniendo fe en los principios doctrinales en los que cree, tiene que soportar las hostilidades de los que diciendo que son de los tuyos se comportan como ajenos, beligerantes, bien porque queriendo ser joseantonianos son incapaces de la coherencia de vida que exige serlo o porque no han entendido la esencia del mensaje que exige más ser que estar, no saben lo que son ni lo que quieren ser, relativizando su ideología en un sincretismo incomprensible, contradictorio, banal e inconsistente, en donde lo emocional domina a lo racional, mostrado conductas y comportamientos impropios de personas con una ideología que se nutre de los valores emanados del Amor, de la Ley Natural y del Evangelio de Jesús de Nazaret.
Pongamos equilibrio entre lo sentimental y lo razonablemente posible, sin renuncia a ningún principio doctrinal, sin dejar de sentirse interiormente falangistas, llevando la camisa azul en el corazón. Presentarse a elecciones o pretender llegar al pueblo, mostrando un cadáver, es repetir la triste historia de la Reina Juana, cuando deambulaba por los campos de Castilla con el ataúd de su esposo. Enterrando la simiente, en una buena tierra, limpia de malas hierbas, cuidada, trabajando en ella sintiéndose propietario junto a los buenos camaradas, bien regada, con buena luz, cara al Sol, podremos recoger una excelente cosecha para saciar el hambre de Verdad, Libertad y Justicia de nuestros compatriotas y de toda la humanidad. De esta manera España se volvería a encontrar unida de nuevo, en la misión Universal que tanto necesita para justificar su ser como Patria de hombres, pueblos y naciones, que pretenden elevarse hacia la supremacía de lo espiritual. Seamos buenos herederos del fundador- padre ideológico-, haciendo que su muerte y su legado den buenos frutos para el bien de los hombres, de España y de todas las Patrias del Mundo.
La Santa Cruz
Publicado el 13 Ago 2011.

Por Jorge Juan Perales.
Si los diseñadores del Valle de los Caídos no hubieran erigido la enorme Cruz que se alza en Cuelgamuros, presidiendo la Sierra principal del Sistema Central de España, hoy las fuerzas del mal no arremeterían con saña sobre un cementerio y contra una Basílica Católica, custodiados por unos indefensos mojes benedictinos que solo oran y laboran.
Es evidente que es el símbolo de la Cruz lo que les enerva. Es ver la Cruz los que les inquieta. En la Cruz está el sentido histórico de la realidad del cristianismo situado en el centro de España, en el centro de Occidente, en el centro del Mundo y en el centro del Cosmos. Es la Cruz humilde, símbolo de perdón y reconciliación, lo que parece que no pueden soportar. Es la Cruz el árbol de la Vida, el báculo de la Verdad, de la Libertad y de la Justicia, lo que aún sabiéndolo no quieren reconocer. Es la Cruz el estandarte del HOMBRE LIBRE que los cobardes no se atreven a mirarle de frente y responder con un SI. ¿Por qué me has creado libre, a tu imagen y semejanza, y no tengo tu PODER? Preguntan los hombres, envidiosos, vanidosos, engreídos, codiciosos, ambiciosos, maliciosos, resentidos… al Creador. Estos hombres no son ateos, que no pueden odiar a quién no conocen; no son agnósticos, que no pueden odiar a quien dudan de su existencia; son creyentes de la existencia del Señor del Universo, saben quién es, saben que quiere, saben que son amados, pero quieren más, quieren su PODER. Y el Creador les muestra la Cruz, El mismo Encarnado en el hombre Jesús de Nazaret, se muestra en la Cruz, realidad de muerte Viva de Verdad y Resurrección, la AUTÉNTICA LIBERTAD. Es la Cruz la espada de los cristianos, el arma vencedora contra el monstruo rebelde, destructivo, alimentador de odios. Es la Santa Cruz bajo cuya protección pidió, en su testamento, ser enterrado José Antonio Primo de Rivera.
En estos días de Agosto de 2011 acuden a todas las diócesis de España, con destino Madrid, cientos de miles de jóvenes, de todos los contenientes, a reunirse a los pies de la Santa Cruz-de los jóvenes- que han paseado por el Mundo, convocados por el Papa Benedicto XVI, para alabar al Señor y dar testimonio de Él. ¿Qué daño hacen con esto? ¿Por qué se les critica o se les pretende silenciar? Vienen libremente y costeándose sus viajes y su sustento. ¿A qué viene tanto odio? Si traen alegría, paz y amor. Si la única arma que traen es una Cruz y los Evangelios. Si quieren escuchar al Papa y compartir generosamente la Verdad en la que creen, sin miedo al compromiso con sus valores. ¿Qué tienen dentro de su ser los que les odian por tener FE en un “hombre”- obrero carpintero – que fue ajusticiado en una Cruz de madera? Odian la FE, arremeten contra la FE, porque saben que el HOMBRE que murió en la Cruz y Resucitó, era Dios mismo, que tiene todo el Poder sobre la Vida y la Muerte, sobre las fuerzas de la naturaleza, sobre las leyes del Universo y esto no lo soportan, no aceptan no ser Dios, es el pecado narcisico el origen del mal. El mal conoce al Bien. El mal está en donde se rechaza o en donde usando la libertad se excluye al Bien. El Bien ama hasta el extremo y aún con dolor respeta a la Libertad creada en cada hombre a su imagen y semejanza. En la libertad está la capacidad del hombre para salvarse o condenarse. El Bien pretende la salvación de todos. Donde no se reconoce al Bien se instala el mal, libre y voluntariamente querido. La consecuencia es y será obvia.
Dice el poeta:
Hazme una cruz sencilla,
carpintero…
sin añadidos
ni ornamentos…
que se vean desnudos
los maderos,
desnudos
y decididamente rectos:
los brazos en abrazo hacia la tierra,
el astil disparándose a los cielos.
Que no haya un solo adorno
que distraiga este gesto:
este equilibrio humano
de los dos mandamientos…
sencilla, sencilla…
hazme una cruz sencilla, carpintero.
LEÓN FELIPE (1884-1968)
La Santa Cruz estará estos días dentro y fuera de los jóvenes participantes en la JMJ de Madrid. Madrid les recibirá, con la CRUZ DEL NORTE, un gran Cirio Pascual, erigido en uno de los más altos edificios de la Villa, que iluminará la noche madrileña, allí donde ya se encuentra, en su piso treinta y tres, el Sagrario más cerca del Cielo de España. Edificio en donde ondea permanentemente la Bandera Nacional de España en la cúspide de su estructura. Pasará desapercibido el obelisco claramente masónico de la cercana Plaza de Castilla. Como también el Parque del Buen Retiro se convertirá en el lugar de Perdón y Reconciliación con miles de confesionarios repartidos por todos sus jardines, neutralizando el monumento al “ángel caído” que verá de nuevo que no tiene PODER sobre el SEÑOR, ni sobre su IGLESIA. Abrazados a la Cruz, firmes en la FE, amemos a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. Que la Cruz sencilla, la Cruz del sacrificio del Cordero, victoriosa en el amor, proteja a los hombres y especialmente a los jóvenes del mal.
Mi sincero testimonio:
En los años 70, la década de mis 20 años.
Nunca, en mi vida pertenecí a ninguna organización del Movimiento Nacional. En mi casa aprendí a ser joseantoniano.
Entre en contacto con militantes del FES, simpatice con ellos, hice algunas actividades, no quise firmar nada, aprendí a su lado, ética, estilo y mucha doctrina. Estaban en contacto con organizaciones del Movimiento, como el Frente de Juventudes, OJE, Guardia de Franco…Colegio Mayor Guitarte…decían Falange Si, Movimiento No y cantaban el “Viva la Revolución”, siempre guarde un gran respeto y les consideré camaradas, eran un grupo muy disciplinado pero yo les percibí entonces como muy rígidos.
Con un compañero de clase, en el Instituto, nos reconocimos falangistas. Me dijo que pertenecía al FENS, me llevo a un piso “muy secreto”, creo que estaba en la calle Hortaleza o Fuencarral, no recuerdo exactamente, de Madrid, lo visité varias veces, no me encontré a gusto y seguí mi búsqueda. También decían Falange Si, Movimiento No y cantaban el “Viva la Revolución”.
Me encontré con propaganda de la Asociación Juvenil Amanecer, me gusto, llame a la puerta de su sede “pseudoclandestina” de la calle Bravo Murillo de Madrid, al poco tiempo me afilie, fundamos los Círculos 4 de Marzo, fui miembro de su Junta Directiva junto con Aurelio, Recarte y Manolo Ramos y vicepresidente de la A.J. Amanecer. Convencí a un antiguo del FES (José Luis Arroyo) que conocía por otras razones para militar con nosotros. Decíamos Falange Si, Movimiento No. Cantábamos el “Viva la Revolución”. Nunca vi “coroneles” ni “secretas”, ni recibí ninguna consigna favorable al Movimiento Nacional, ni mucho menos antifalangista, no lo hubiese consentido. Siendo vicepresidente de A.J.A mantuve buenas relaciones con otros grupos falangistas, entre ellos con el FES. En mi vehemencia juvenil, no entendía las luchas cainitas entre hermanos falangistas.
Por la sede de “Amanecer” apareció un día un miembro de los “Círculos de José Antonio”, (Ricardo Zulueta) nos hablo de la Unidad Falangista…nos hicimos amigos y poco a poco se gestó el “Primer Congreso Nacional Sindicalista”, formé parte de la mesa organizativa del Congreso junto con Diego Márquez y otros, que luego presidió David Jato. Allí ya no se decía Falange Si, Movimiento No. No se cantaba el “Viva la Revolución”. Se gritaba UNIDAD, UNIDAD, UNIDAD…pero como ahora, todos la queremos pero todos la impedimos. Aquí ya sí que hubo, digamos, “extraños”, yo me negué a firmar ningún pacto posterior, he visto por ahí, alguna adhesión de la A.J. Amanecer a algún pacto que nosotros no firmamos, por lo que recibí, recibimos algún recado desagradable.
Desencantados, un grupo de “amaneceres”, entre ellos José Luis Arroyo y yo, entramos en contacto con los “hedillistas”. El tiempo político era de vértigo, estos camaradas Cantaban el “Viva la Revolución” y decían con claridad Falange Sí, Movimiento NO, con una claridad contundente. La fuerza de Narciso Perales nos cautivó. Nos subimos al carro de la Auténtica, José Luis Arroyo fue nombrado Secretario General y yo Secretario Nacional de Organización, conseguimos el nombre oficialmente, después de todas las dificultades, manipulaciones y traiciones que hubo. Nos presentamos a las primeras elecciones al Congreso de los Diputados casi en todas las provincias, en las que no pedíamos el voto, pedíamos que se nos conociera, que se conociera a la Falange ocultada, a la Falange perseguida, a la Falange a la que se le había usurpado sus símbolos y se había mancillado y expoliado su nombre y su doctrina. Conseguimos varias decenas de miles de votos, sin dinero, sin medios, con la camisa azul puesta y con mucha ilusión. Claro que tuvimos problemas, internos y externos, topos de todos los colores, y como todas las organizaciones falangistas nos autodestruimos por ese mal exógeno que desde que fue asesinado José Antonio nos persigue. No hemos hecho el duelo de huérfanos y todos los enemigos políticos de izquierdas, de derechas y fascistas, que saben esto mejor que nosotros, nos lo avivan sutilmente recordándonos al José Antonio muerto para hacernos incapaces de coger su antorcha e iluminar la Revolución que el soñaba. Hoy cuando nuestro pueblo sufre de injusticias, cuando la Patria se desmorona, nosotros estamos discutiendo, todavía, sobre el lugar de descanso de los restos de José Antonio. Todavía hoy, Franco, nos sigue eclipsando después de muerto, nos ocupa nuestro tiempo, nos distrae de nuestro quehacer político. !Que hábiles son con nosotros los otros!.! Saquemos a los falangistas de la Cárcel de la ingenuidad y de la vehemencia falangista!
Después de treinta años de profesión y familia, vuelvo a este mundillo azul, del que nunca pude desengancharme del todo, veo los mismos problemas, los mismos temas, los mismos deseos, las mismas frustraciones, las mismas actitudes, las mismas discusiones… ¿las mismas esperanzas? …los mismos errores. He puesto mi esperanza en este portal de HISPANIAINFO, abierto, joseantoniano, integrador, ortodoxo nacionalsindicalista. Es un cauce de catarsis para muchos y de renovada ilusión para otros. La doctrina joseantoniana es de vivos y para vivos, dejemos a los muertos en paz. Recojamos sus testimonios, sus ejemplos, sus enseñanzas y revolucionemos el presente y el futuro. Aprendamos de nuestra historia de grupos, de banderías, apliquémonos nuestra doctrina de Unidad en la diversidad, construyamos una organización eficaz, con una estrategia bien definida para nuestro tiempo, para el mundo de hoy, para la España que vivimos. Saquemos a la Falange de la Cárcel de los falangistas. Este es el trabajo. Esta es la tarea. Los falangistas somos los únicos responsables de nuestros fracasos como organización política. Nuestra catarsis comienza por nosotros mismos. Nuestro futuro también.
Desahogo ante la decisión del T. Constitucional
Publicado el 08 May 2011.

Por Jorge Juan Perales.
Entiendo que un ser humano se pueda equivocar, pueda errar en el juicio sobre un hecho. Admito que un tribunal formado por hombres pueda dictar una sentencia equivocada. Pero que un hombre justo, que unos jueces imparciales, fallen torciendo la ley para hacerla compatible con intereses ajenos a la verdad de lo juzgado, me produce estupor. Que un pueblo como el español actual vea como los dos más altos tribunales del Estado se contradicen en sus sentencias, sobre temas capitales para la convivencia, como son el derecho a la vida del nasciturus, la unidad de la Nación o la participación en la política municipal del mundo terrorista, por citar algunos ejemplos recientes y no reaccione, esto me revuelve las bilis. He ganado varias cenas adelantándome a estos fallos judiciales, a los pocos compatriotas vehementes que van quedando, las perdono, no tengo el estomago para digerir esto. Cuando se pierde la confianza en los tribunales de justicia, se pierde la seguridad de ser amparado, de ser protegido, se siente uno perseguido, de alguna manera, en la sociedad en la que vive.
Pero la Justicia que tenemos, en este sistema liberal modernista, su Injusticia, brota de la soberanía del pueblo representada en el poder legislativo, que por otra parte, sostiene al poder ejecutivo. Pero no está aquí el poder, el Poder, del ejecutivo, del legislativo y el de la justicia, está en los partidos políticos, en el juego de las mayorías, en los interés de sus clases dirigentes, en los intereses de los poderes que representan, que no son precisamente los del pueblo que les votan cada cierto tiempo. El poder no está en el parlamento, el Poder está en los que controlan el poder de los partidos políticos, o del Partido, en los Estados de partido único; de los que tienen Poder (dinero) para sostener el poder, en las grandes multinacionales, en las cúspides del sistema financiero que a su vez poseen los medios de propaganda formadores del pensamiento dominante de la sociedad.
En el gran Capital, en sus poseedores, en los sistemas políticos que desarrollan para dominar a los pueblos, está el Poder que hay que denunciar, que hay que erradicar, que hay que sustituir revolucionariamente, transformando total y profundamente sus estructuras, por otras que eleven la Justicia a categoría permanente, de valores inmutable, reconocidos por la Ley Natural al servicio del bien común, con el único interés del mayor bien para el Hombre, digno, libre, integro y trascendente.
En la historia de la humanidad hay momentos en que los hombres, los pueblos, las sociedades, se ven en la necesidad de reaccionar ante las injusticias, ante los sistemas que las favorecen, ante las clases dirigentes que representan la tiranía, la opresión, el engaño; es en esos momentos en donde se da la oportunidad a una minoría que ha sabido adelantarse a los tiempos, que ha sabido esperar su momento, que tiene elaborada las ideas y preparado a los lideres, para alcanzar una nueva sociedad, un nuevo sistema superador de las obsoletas estructuras ya agotadas.
La inteligencia del sistema dominante, intenta siempre, con todo su poder de medios, impedir que surjan alternativas válidas a su sistema, sin tener control sobre ellas, menos aún, que se organicen, que se propaguen, que prendan en los ciudadanos influyentes, que se constituyan en vanguardias activas, que sean referencias para el pueblo.
Las ideas joseantonianas, superadoras de los sistemas basados en la supremacía del Poder-Capital, bien del Estado en los sistemas social-comunistas-fascistas o de las minorías que lo detentan en las sociedades liberales; ideas que anteponen el Trabajo al Capital, que desmontan el sistema de partidos políticos por innecesarios, ideas que ofrecen una sociedad democrática directa, real, por medio de las entidades naturales municipales, familiares y sindicales, en donde cambia el concepto de propiedad sobre los grandes medios de producción, eliminando la compra o alquiler del factor trabajo, elevando a este a la categoría de copropietario y receptor de las plus valías que generan. Ideas que anteponen la Justicia de los valores permanentes a los relativistas interesados en cada circunstancia dada. Deben estar, a mi juicio, preparadas para cuando surja el momento histórico y sean demandas por el pueblo. Es esta la responsabilidad de los que conocen y representan el nacionalsindicalismo joseantoniano, hacerse necesarios y creíbles, que deben saber que son vigilados por el sistema para que no prospere, para que permanezca en conflicto improductivo entre sus seguidores, para ser integrados a su sistema y así ser anulados. La participación en los procesos electorales de forma testimonial, sin dinero, sin medios de propaganda, sin estrategias solidas, es una trampa del sistema para desmotivar y devaluar ideologías alternativas a los poderes dominantes, presentándolas, a la sociedad, como inconsistentes, voluntaristas y perdedoras, a no ser que acepten los valores del sistema y formen parte de él, entonces sí tendrán apoyos y sus líderes serán recompensados y por tanto anulados. Distinto seria concurrir a las elecciones con una organización ya enraizada, extendida y penetrada en las entrañas de la sociedad.
La Constitución del 78 está tocada, está desbordada, el pueblo está percibiendo sus contradicciones. Los poderes públicos cada vez están más desprestigiados. Los tribunales de justicia actuando con supuesta parcialidad en decisiones sensibles para el Ser Nacional.Convive con leyes orgánicas forzadas para no contradecirla. La disgregación territorial del Estado es manifiesta. La gestión de los dineros públicos es escandalosa en muchos ayuntamientos, en las diputaciones, en los cabildos, en las comunidades autónomas y en las demás instituciones estatales.
Los valores de la cultura de la muerte, abortos, ingeniería genética, eutanasias, eugenesias, están minando a la sociedad, con bombas destructivas de efectos retardados, que ya empiezan a explotar en las mentes de las personas que han sido víctimas de sus postulados. La nación se está desmantelando económicamente, estamos intervenidos, sin soberanía, por instituciones extranacionales, somos dependientes energéticos del exterior, tenemos una industria de segunda sin investigación ni tecnología punta que la sostenga. Dependemos del turismo y del ocio. Nos hemos gastado más de lo que teníamos, la deuda ahogará a las próximas generaciones. Estamos volviendo a tener que emigrar para buscar oportunidades de trabajo. El paro juvenil es alarmante, los padres soportan cargas familiares límites en muchos casos, con todos sus miembros sin trabajo.
El Presidente del Gobierno socialista falso-dimisionario, en activo hasta que él o su partido quieran, tiene como misión terminar la obra para la que le eligieron, antes del que el pueblo le votara. Terminar de sentar las bases de una nueva sociedad laicista, sin Dios, sin familias solidas, sin respeto a la vida, sin sentido de patria, sin los signos culturales forjados por los españoles en la historia de España, compatibles con el Nuevo Orden Mundial, de los que desde la Revolución Francesa pretenden ser los amos del hombre nuevo, adorador de la luz de los hijos de la viuda. A los que los partidos de la oposición liberal-conservadora se están hermanando, “discretamente”, pero hermanando, no cambiaran nada sustancial de lo nuevo que implanten aquellos, a la derecha solo le interesa la economía. El jefe de la oposición lo dice todos los días, economía, economía, económica y por encima de la economía y el hombre que come no hay nada, una forma más de callar bocas. ¡Que le dirían a este hombre, la semana que estuvo en Méjico, inmediatamente después de perder las últimas elecciones generales! Vino siendo otro, aunque el que era tampoco servía, nunca se sabe si sube o se baja. Se rodeó de miembros con vidas muy compatibles con la ideología de genero, propia del laicismo radical y sí no ocurre otra desgracia, serán las nuevas caras del mismo Poder, para seguir manteniendo el mismo sistema.
Sí, el fallo del Tribunal Constitucional permitiendo a los progres-marxistas, socialcomunistas, separatistas de la serpiente y el puño cerrado en su emblema y las manos manchadas de sangre, “participar en la fiesta democrática electoral para presidir ayuntamientos libres”! qué paradoja !, no es un hecho aislado, tiene sentido en los planes ya evidentes de los objetivos marcados para este siglo XXI por los que han promovido y apoyado esta estrategia de alianza con indeseables.
Tarde o temprano, el pueblo, la sociedad, tendrá necesidad, sino se está gestando ya, de una revolución en busca de Justicia, apoyada en valores sólidos, consistentes y permanentes que solo se pueden encontrar en la Ley Natural y en la buena nueva de Jesús de Nazaret, como los emanados del pensamiento joseantoniano. Debemos estar preparados, para ofrecer generosamente de nuevo, el tesoro ideológico del pensamiento nacionalsindicalista de la falange de José Antonio, esta es la responsabilidad que hay que asumir, aunque parece que no se quiere o que no se puede o que no se sabe.
Vuelvo a la realidad, veo como en las redes sociales se preguntan ¿cómo es posible que un premio Nobel de la Paz, se vengue matando en “acción de guerra” a su enemigo, violando la soberanía de un país extranjero, -sin consentimiento de la ONU- y lo prefiera a capturarlo vivo, para entregarlo a la justicia y someterle a un juicio justo, mostrándose como un verdadero demócrata? Y los “demócratas” de toda la vida no dicen nada.
Por otro lado el Tribunal Constitucional de España dice que no se puede condenar a nadie por suposiciones, aunque tenga todos los informes con evidencias palpables de quienes componen la juzgada coalición electoral, aportados por la policía y la guardia civil –diciendo que son amigos de los terroristas-, otro ejemplo de debilidad de la justicia ante la fortaleza de los intereses políticos. ¿Quién supone que Ben Laden era quien dicen que era? ¿Qué tribunal lo ha fallado?
Me voy a dormir, me dispongo a terminar de leer, en segunda vuelta, el libro sobre Jesús de Nazaret, de Joseph Ratzinger, el actual Papa Benedicto XVI y leo: “la victoria del amor será la última palabra de la historia del mundo”, recobro la esperanza, me abrazo a esta fe y sueño con la paz, la justicia, el pan y la libertad para todos los hombres, para España y para todas las patrias del mundo.
Aportaciones a las inquietudes de Ceferino
Por Jorge Juan Perales.
Ceferino: con mi máximo respeto para ti, y para todos los que como tú llevan grabado a fuego, en la mente y en el corazón, el deseo de la Justicia Social para todos los hombres, para España y para el Mundo, desde la doctrina joseantoniana y desde la fe cristiana-católica.
Con la edad ya voy entendiendo mucho mejor el pragmatismo que nos quieres transmitir y comprendo, ahora mucho más, el que nos exponía Narciso, hace ya algún tiempo, sin perder el entusiasmo juvenil revolucionario.
Ciertamente, hoy como entonces, la injusticia está en el reparto de la riqueza, en la indignidad de la compra o alquiler de la “fuerza del trabajo” por el poder representado por el Dinero de los patronos, llámense Estado, Sociedad Anónima o no tan anónima, Banca, cacique, terrateniente o potentado.
Hablamos poco, o casi nada, de la EXTRAORDINARIA aportación REVOLUCIONARIA de José Antonio: EL TRABAJO COMO PROPIETARIO Y RECEPTOR DE LA PLUSVALÍA DE LO QUE PRODUCE.
José Antonio, hoy nos diría: No entregué mi vida, ni tres de cada cuatro de los nuestros, ni cientos de miles de españoles de ambos bandos, para volver a perderla en luchas intestinas de poder entre nosotros. Cuando el pueblo, nuestra Patria, está hambrienta de Justicia Social, alejada de valores espirituales permanentes y, dividida y desorienta en el objetivo de su destino.
La Falange, la última falange joseantoniana, el José Antonio final, quería una Falange del TRABAJO, una Falange para la JUSTICIA SOCIAL, una Falange REVOLUCIONARIA para transformar la sociedad, para que el HOMBRE LIBRE, DIGNO E INTEGRO encuentre una Nación fuerte, UNA Patria Grande y Libre que garantice la JUSTICIA SOCIAL para EL BIEN COMÚN. En donde la supremacía de los valores espirituales, lo eterno, lo trascendente, de cada una de las personas, puedan alcanzar su máximo zenit. Para esto, el Estado Sindical de TODOS y para TODOS, tiene que existir, tiene que ser eficaz, tiene que ser un INSTRUMENTO perfectamente afinado, en una actitud de SERVICIO al hombre y a la Patria, “que se amolde a cada instante a una norma permanente”.
Qué importan los símbolos, los lideres, las organizaciones, que consigan para los hombres y para la Patria, estos sueños posibles joseantonianos. Lo verdaderamente importante es conseguirlos, hacerlos realidad. Pero ¿cómo vamos a convencer al pueblo, si nosotros, que se supone que los conocemos, no estamos convencidos?, ni somos consecuentes con ellos, ni sabemos cómo hacerlos posibles, ni nos hacemos acreedores de la confianza para nuestros compatriotas.
José Antonio es un hombre buscador de la verdad, de soluciones sociopoliticas justas y veraces, las busca en el liberalismo, en el marxismo, en el fascismo. Le duele España, oye el ruido trágico y caótico de la calle. Lee a los grandes pensadores clásicos y contemporáneos, españoles y extranjeros.Se entrevista con los lideres políticos de su época. En todos encuentra algo de provecho y mucho de desecho. Conforma finalmente una doctrina superadora de todas las conocidas y la ofrece, a contra reloj, al pueblo, a su pueblo. La ofrece a la derecha liberal y a la democristiana, al socialismo marxista y al socialdemócrata, a los anarcosindicalistas; Abad de Santillana cuenta en sus memorias la insistente petición de José Antonio para entrevistarse con él, posiblemente por mediación de Ángel Pestaña. La ofrece a los dos bandos enfrentados en una guerra entre hermanos. La ofrece a los militares. Se ofrece él mismo como mediador para parar la guerra. Propone un gobierno de reconciliación en el que él no está . Avisa de los peligros si no es oído, si ganan unos o los otros y en medio de esto, es fusilado, por los que estaban asesinando a los suyos, por estar en primera línea, por buscar el bien, por servir a la verdad.
La doctrina que ofrece, es superadora de toda la cosmovisión político-social de entonces y de ahora. Los elementos sustanciales, el armazón esencial de sus postulados, los valores permanentes categóricos de su pensamiento sirven para hoy, como tenían que haber servido entonces.
El nacionalsindicalismo final joseantoniano, es superador de las izquierdas, de las derechas y de los fascismos en todas sus modalidades. ¿Cómo llevar las bondades del falangismo joseantoniano al pueblo para ser aceptado y asumido? es la gran pregunta, es lo que nos pregunta Ceferino en sus últimos escritos. Hasta ahora se ha fracasado siempre. Estamos solos ante este reto, tenemos en contra a todos los poderosos, amos del dinero y del mundo, con todo el poder mediático en sus manos. Las “democracias” actuales, sujetas a la dictadura de los partidos políticos y estos sometidos al Capital, no se dejarán sorprender más, por fuerzas políticas que estén fuera de su control y que además les excluya por ser innecesarios.
Si Falange, como dice la Real Academia Española, es “un conjunto numeroso de personas unidas en cierto orden y para un mismo fin”; este conjunto de personas somos los falangistas joseantonianos, nuestro problema es que no estamos unidos ni tenemos un cierto orden, y no todos tenemos claro hacia qué fin dirigimos nuestras fuerzas. Ergo, hoy no tenemos Falange. Si creo que hay falangistas y muy posiblemente numerosos. Unirlos en un cierto orden y definir el fin, el objetivo, la estrategia, es la tarea.
Competir en citas electorales es voluntarismo y muy poco revolucionario, a estas alturas del partido, no tenemos nada que ganar por esa vía. Sacar pancartas, exhibir banderas, provocar o participar en algaradas callejeras solo acarrea, en estos tiempos, alejamiento y rechazo del pueblo.
Si somos la FALANGE DEL TRABAJO, vayamos a los tajos de toda índole, pongámonos al frente de los problemas de los trabajadores, ganemos su confianza, digamos allí con el ejemplo y con la palabra quienes somos, que queremos y cual es la sociedad que pretendemos.
Si somos la FALANGE DE LA JUSTICIA SOCIAL, vayamos como quijotes a donde está la injusticia, seamos solidarios con los más desfavorecidos, con los más pobres, con los más marginados, con los maltratados, con los sin techo, con los abandonados, con los que sufren, con los sin trabajo por causas ajenas, seamos su apoyo y su voz, seamos la conciencia de la sociedad.
Si la FALANGE ES UN MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO, expliquémonos y digamos en que Hombre creemos, que Sociedad imaginamos, que Patria pretendemos, que Estado construiremos. Como queremos hacerlo, para que nos movilizamos y que garantías ofrecemos. Ponerse al frente de una revolución en marcha es para los falangistas una responsabilidad ineludible si se cree en su buen fin y éste está orientado hacia el Bien.
Si la FALANGE, LOS FALANGISTAS de hoy, logramos penetrar en la sociedad, llevar su mensaje al tejido social, ser referentes para los sectores del pueblo más combativos, como la juventud y los trabajadores, se estará en condiciones de transformar la sociedad, apoyados en un pueblo concienciado y en marcha que tenga la necesidad del Pan, la Justicia y la Patria e intuya que es éste el camino de la Libertad real, el de la conquista de la Sociedad de Hombres Libres.
Hablamos poco, o casi nada, de la EXTRAORDINARIA aportación REVOLUCIONARIA de José Antonio: EL TRABAJO COMO PROPIETARIO Y RECEPTOR DE LA PLUSVALÍA DE LO QUE PRODUCE. Y deberíamos hablar más, para dejar a la IZQUIERDA SOCIAL, a la DERECHA NACIONAL y a los FASCISMOS definitivamente superados.
Falange no es Fascismo (Al hilo del libro Falange y Fascismo de Sigfredo Hillers)
Por Jorge Juan Perales.
El libro de Sigfredo Hillers, Falange y Fascismo. Dos doctrinas diferentes. Dos modos distintos de entender la vida y la muerte; con prólogo de José Cabanas, tiene dos grandes defectos, la pequeñez de su letra impresa y la ausencia de material gráfico. Pero una vez que te adaptas, encuentras la distancia y las lentes adecuadas,-los que las necesitamos-, te topas con una riqueza conceptual, de citas documentales, de datos históricos, de rigor académico, de decencia intelectual, de precisión en el significado de las ideas, una exposición muy bien sistematizada y ordenada, que hace imprescindible su lectura para poder saber de que estamos hablando.
Están muy bien las anécdotas, los deseos de cada cual, las justificaciones de las posturas personales de cada quien, lo que fue y lo que tenía que haber sido, lo que dicen unos y otros de los otros, lo que a pesar de todo se quiere ser, aun sabiendo, que no se es lo que se dice ser…
Lo que define es lo sustancial, lo permanente, lo axiomático, los hechos evidentes, como decía Aristóteles “lo que es, es, y lo que no es, no es”.
El fascismo, Mussolini, es vanidad, egocentrismo, narcisismo, altanería, endiosamiento. Se buscan y se proyectan en la grandeza de los valores del paganismo del Imperio Romano.
La Falange, José Antonio, es servicio, generosidad, humildad, entrega, sacrificio, trascendencia, amor. Se buscan y se proyectan en la grandeza de los valores del Catolicismo del Imperio Español.
La Verdad está en la Ley Natural. Está revelada en el Antiguo y en el Nuevo Testamento Bíblico. Está en el Bien. Está en el sentido común de los hombres de buena voluntad. Está en el Creador, el Único que es la Verdad.
La verdad de la Falange está en José Antonio, que dijo que la Verdad es y está en el fundador de la Iglesia Católica, afirmando que es la verdadera y además es históricamente la española.
El fascismo es regresivo, quiere volver a ser lo que fue Roma, pretende una revolución inversa, quiere un hombre antiguo, quiere restaurar el Imperio Romano de ayer, pretende recuperar el cesarismo absoluto, el Estado divinizado todopoderoso, quiere dominar para gloria de sí mismo. Es circular, su destino comienza y termina en él. El hombre no es libre sino es y está en el Estado. Es el Estado Sol que se justifica por su propia voluntad siendo la única luz del pueblo y de los hombres dentro de él. Encuentra en la guerra su medio de expansión. En el fondo es excluyente con otros Estados y otras Patrias.
La Falange es avance, es revolución nacional, quiere transformar la sociedad injusta en otra donde prevalezca la justicia para que los hombres vivan libres. Encuentra en el convencimiento y en el ejemplo su mejor arma de propaganda. Quiere un hombre nuevo que renazca constantemente. Quiere un Estado instrumento al servicio de los hombres y de la Patria. Quiere para otros Estados y otras Patrias todo el bien que quiere para sí mismo. Quiere reencontrar los valores del Imperio Español, no para conquistar tierras, ni para someter militarmente ni económicamente a otros pueblos sino para compartir cultura, destino y altos valores espirituales, sí católicos, como los llevados por los españoles a medio mundo en sus gestas de mayor esplendor. Es lineal, es flecha lanzada, su destino es de futuro, es el Pan, la Justicia y la Patria para todos, para poder elevarse, para poder trascender, para salvarse o condenarse, para descansar al final en paz, para que vuelva a reír la primavera, para mayor gloria de Dios.
Sabemos que el propio José Antonio en un comunicado oficial de la Falange, en varias
proclamas más y en el mismo parlamento, dice que “Falange no es un movimiento fascista” con rotundidad, en unos tiempos en el que el fascismo tenia poder, mucho poder en Italia y en Europa.
Deberíamos saber que la etiqueta de “fascista” a la falange y a los falangistas proviene de sus enemigos, fundamentalmente de la izquierda marxista-stalinista como técnica de propaganda para desprestigiarla, llamando fascista a todo aquel que no era social-comunista, teniendo estos,posiblemente más elementos doctrinas y estéticos en común con el fascismo que éste con el nacionalsindicalismo.
Dada la claridad intelectual y valentía personal de José Antonio, no deberíamos dudar que lo que dijo, en varias ocasiones, es lo que creía y pensaba, conocía mejor que nadie su propia ideología.
Una vez más, hay que decir, que el Estado para José Antonio está al SERVICIO DEL HOMBRE Y ES ESTE, EL BIEN COMÚN DE LOS HOMBRES lo que justifica el Estado Falangista. Mientras que para Mussolini todos los hombres están al SERVICIO DEL ESTADO, Y EL BIEN DEL ESTADO ESTÁ POR ENCIMA DEL BIEN COMÚN DE LOS HOMBRES, la entelequia del Estado es para el Fascismo superior a la dignidad, integridad y libertad del hombre, arrogándose el Estado estos valores, DIFERENCIA VITAL PARA AFIRMAR QUE FALANGE NO ES FASCISMO.
José Antonio dijo que la divinización del Estado es cabalmente lo contrario de lo que nosotros pretendemos…
Mussolini dijo que nada, ni espiritual ni humano, existe fuera del Estado, para él el Estado es el TODO, la conciencia inmanente de la Nación.
Decía José Antonio que Nosotros, la Falange,” consideramos que el Estado no justifica en cada momento su conducta, como no la justifica el individuo, ni la justifica una clase, sino en tanto se amolda en cada instante a una NORMA permanente”. El Estado Sindical falangista está al SERVICIO DE LA UNIDAD, DEL DESTINO UNIVERSAL DE LA PATRIA, garantizado así los derechos de libertad y justicia del hombre. No es la conciencia inmanente de la Nación, ni es el ESTADO DESTINO ÚLTIMO, EN SÍ MISMO COMO EN EL ESTADO PANTEÍSTA FASCISTA.
Mussolini, vive en la verdad relativa del “hecho”. Muere trágicamente solicitando venganza y alentando la guerra. El fascismo probo su doctrina en el poder.
José Antonio, vive en la verdad permanente de la “norma”. Muere noblemente perdonando y deseando la paz. La falange nunca tuvo poder para probar su doctrina.
Que Falange no es Fascismo, que sus doctrinas son incompatibles a cualquier intento de fusión o armonización, que no se puede ser falangista y fascista al mismo tiempo sin entrar en un estado de contradicción, de neurosis personal y social manifiesta, es algo que debería estar claro desde hace más de 70 años, para cualquier mente medianamente cultivada y no intoxicada por propagandas interesadas en la confusión.
El libro Falange y Fascismo de Sigfredo Hillers, con el buen prólogo de José Cabanas, es un intento muy serio y posiblemente definitivo, para una vez leído, comprendido e integrado, se entienda, por quien todavía tenga dudas y por los que tengan la mente abierta a la búsqueda de la verdad, las diferencias significativas que les separa, en lo que creen y en lo que ofrecen y los modos tan distintos que tienen de entender la vida y la muerte.
Sobre la irrenunciabilidad del CONTRATO MATRIMONIAL y la permanencia del Amor
Publicado el 05 Feb 2011.

Respuesta a un buen comentarista
Sobre la irrenunciabilidad del CONTRATO MATRIMONIAL y la permanencia del Amor.
Por Jorge Juan Perales.
Ciertamente, el matrimonio es la unión libre entre un hombre y una mujer, es un CONTRATO que en lo civil obliga a las partes al cumplimiento de unos derechos y deberes. Para los bautizados en la Iglesia Católica además es un Sacramento que solicitado y recibido libremente, obliga a las partes a perpetuidad mientras vivan.
Si se quiere el bien de los hijos nacidos en el seno del matrimonio. Si se quiere la fortaleza de la familia para su buen crecimiento en seguridad y amor. Si la sociedad quiere proteger a los niños traídos al mundo, sin su consentimiento, tiene, a mi modo de ver, la obligación de asegurarles al máximo las mejores condiciones de vida, y en este caso, la familia permanente y estable es la opción más favorable para la prole. Debe primar el bien de los hijos al bien de los padres y estos deberían comprenderlo y desearlo. El Estado y toda la sociedad deberían ofrecer todos los medios posibles para que las familias “llegasen a su buen fin”.
Firmar un CONTRATO matrimonial en el que su incumplimiento o temporalidad sea banal y sin consecuencias, a mi modo de ver, sobra el CONTRATO. Un CONTRATO firmado sin la voluntad de ser cumplido está condenado al fracaso. ¿Quién va a dar todo lo que tiene, todo lo que puede, si no tiene seguro el futuro y la confianza en el otro? Un CONTRATO en el que el “engaño” este en su contenido explícita o implícitamente está condenado al fracaso.
Creo, conocer bien la conflictividad en la pareja y en la familia, y el sufrimiento de los fracasados en ellas y las “penas de los niños de cualquier edad” errantes de un sitio a otro, sin mamá y sin papá. No culpo a nadie, pero hay que reconocer lo que está bien y lo que está mal, que es lo mejor y lo peor, aunque sea políticamente incorrecto. No se está contra el pecador sino contra el pecado. A los que sufren hay que ofrecerles toda la ayuda humana, material, espiritual, psicológica y social, pero no es negando los principios del Bien la mejor ayuda.
Dicen que el amor es un sentimiento o nace del sentimiento, yo opino que el sentimiento es el enamoramiento más o menos pasional, el amor es algo más, mucho más, es una conversión de todo el ser en cuerpo y alma, es un compromiso libre y voluntario para siempre, es la elevación de todos los sentidos y emociones hacia el bien y la felicidad del otro o de los otros; el enamoramiento, que sí nace del sentimiento, se apaga, el amor verdadero permanece siempre que se haya conectado con él. Permanecer en el amor es la tarea más importante del hombre que busca la felicidad hasta en el sufrimiento. El CONTRATO MATRIMONIAL, el que se ha firmado con palabra de amor y sangre, ese es eterno, aunque el odio se interponga, se instale o lo manche. El destino de este CONTRATO es como el del hombre o el de la Patria, salvarse o condenarse, victoria o derrota, triunfo o fracaso. Los buenos capitanes no abandonan el barco, se hunden con él o lo llevan a buen puerto.
Educar a los niños y a los jóvenes para el amor, para la responsabilidad, para el compromiso, para el servicio, para el Bien Natural, para la defensa de la vida, para trabajar por los seres queridos, para darse gratuitamente por amor al otro en la vivencia familiar y hacia el prójimo, es fortalecer el cumplimiento del CONTRATO FUTURO MATRIMONIAL, garantizar su éxito y sin duda, construir una sociedad más sana.
No me opongo, vaya desde aquí todo mi respeto, aunque crea que no es lo mejor para la sociedad ni para la mayor cuota de felicidad de los hombres, a que dos personas adultas del sexo natural que sean, convivan juntas o formen uniones “libres”, legalicen su situación y tengan derechos y obligaciones civiles. Pero adoptar niños o “fabricarlos a medida” o educarlos fuera de una unión matrimonial, hombre y mujer, con CONTRATO civil y/o en su caso religioso, y además decir que todo esto es lo moderno, lo progre, lo acertado, lo que libera al hombre, lo que le hace más feliz, me parece ir contra natura y en perjuicio de los más débiles e inocentes y nefasto para cualquier sociedad que se precie.
El divorcio – exprés o americano- es un repudio, es un fracaso, una muerte, un desenlace fatal, que en la inmensa mayoría de los casos deja huellas de dolor y sufrimiento, no solamente a los cónyuges, sino principalmente a los hijos, quedando marcados para siempre en la resolución de un duelo permanente. Lo que debería ser una excepción muy particular, se convierte, se ha convertido ya en la regla, en la norma. Para qué firmar entonces un CONTRATO MATRIMONIAL si cualquiera de las partes lo puede romper cuando y como quiera, sin dar explicación alguna y sin ninguna consecuencia. Con cada divorcio no fracasa solo sus autores sino toda la sociedad como comunidad de personas que desean y buscan el bien común.
Aquí, esta reflexión, que viene como anillo al dedo para hacernos pensar:
“Antes era corriente que una pareja siguiera casada «por el bien de los hijos». En cambio, en los últimos treinta años hemos pasado al divorcio «por el bien de los hijos». Damos cómodamente por supuesto que nuestros hijos no pueden ser felices si nosotros somos infelices, pero nunca pensamos que nosotros no podemos ser felices si nuestros hijos son infelices” (Kari Jenson Gold , escritora y actriz norteamericana)
El mayor acto de libertad está en donarla libremente por amor al otro. Cuando se apaga la pasión del eros aparece la llama permanente de la belleza del ágape. Eros y ágape son en el matrimonio los combustibles interminables que el tiempo reconoce como fusión inagotable. La libertad está en el Amor verdadero. La felicidad está en el deber cumplido libremente aceptado. La Palabra, el Verbo, habita en Amor en todos los seres humanos y todos los seres humanos están, estamos llamados al Amor. La Verdad es Amor y en su búsqueda está implicada la esperanza de la Vida Eterna.
El Municipio herido

Por Jorge Juan Perales.
Dentro de pocas semanas, el próximo día 22 de mayo, tendremos los españoles elecciones municipales y autonómicas. Estamos ya inmersos en la lucha por la conquista de las alcaldías y de las concejalias de todos los pueblos y ciudades de España. Ya se huele a poder, ya se acuerdan los políticos de los votantes, ya somos, otra vez, los ciudadanos necesarios para ellos, ya somos un valor adulatorio esencial para sus fines.
Es en los municipios en donde los vecinos y las familias que allí residen encuentran o deben encontrar los medios más adecuados, facilitadores para su sano desarrollo integral, como ciudadanos, que merecen la máxima atención y dedicación de la comunidad y de las autoridades que los gobiernan.
Son los municipios las estructuras políticas administrativas básicas en la organización del Estado, siendo los municipios anteriores a éste y razón fundamental de la necesidad de su existencia.
Son, por tanto, los municipios, las entidades locales de convivencia social entre las personas y entre las familias, más esenciales, dentro de las naciones; son las unidades naturales, mas importantes para la fortaleza y grandeza de las Patrias. Son las Patrias chicas que juntas hacen grande a la Patria de todos. Debe existir armonía, unidad, entre los destinos particulares de aquellas con el destino Universal de ésta.
Son los municipios los entes sociales que deberían tener la máxima autonomía administrativa, que descienda hasta el distrito, hasta el barrio. Son, en gran parte, más Estado que el propio Estado, siendo éste el titular del poder político y legislativo. Es en donde conviven los ciudadanos, en donde se relacionan los vecinos, en donde se encuentran los hogares, en donde deberían estar los colegios, los centro de salud, las empresas, los servicios necesarios para facilitar la mejor excelencia de vida posible para sus habitantes.
Es en el gobierno municipal en donde deberían estar los mejores políticos, los más cercanos a los problemas del pueblo, los más sensibles con las necesidades reales de las personas, de las familias, de las empresas. Es allí, en el gobierno municipal, en donde deberían estar los vecinos más preparados y respetados de la comunidad, sin partidos, sin otros intereses que el bien común del municipio que gobiernan, solidarios con los otros municipios de la Nación a la que pertenecen.
Perdido, en gran parte, el sentido de pertenencia al municipio donde se nació y nacieron los antepasados; en donde se trabaja y transcurre la vida; en donde se desea ser enterrado; en donde están sepultados los familiares y los amigos queridos.
Perdido, en gran parte, el amor a la tierra de los padres y de los abuelos, a las costumbres culturales e históricas, a las tradiciones que implican emoción y sentimiento, deseando su conservación y su legado a las generaciones futuras.
Perdido, en gran parte, el deseo alegre, solidario, de acoger al forastero de bien, de compartir las calles, las plazas, el ocio, las mesas, los parques, las fiestas populares, las tertulias vecinales, el dolor y la felicidad, los símbolos sociales que unen y movilizan a los pueblos…, las creencias compartidas en los Templos comunes.
Perdido, en gran parte, el hombre metido en su individualismo egoísta, encerrado en sí mismo y a la vez en conflicto insano endógeno y exógeno permanente. Atrapado en el consumo, en el hedonismo solitario de los placeres del momento, que se escapan dejando huella de insatisfacción y las más de las veces de dolor sutil en el alma. Entregado en la derrota de la posesión sin compartir que es peor que no tener nada. Encerrado en su privacidad sin compartir el disfrute de los otros y con los otros, en el dar, en el darse, en la satisfacción de recibir, en el servicio generoso al prójimo más cercano, a los familiares, a los amigos, a los vecinos, a los compañeros, a los compatriotas, a la humanidad.
Perdido, en gran parte, el hombre para sí y para la convivencia de calidad; descompuestas, en gran parte, las estructuras familiares; corrompidas, en gran parte, las autoridades y las instituciones públicas; alejados, en gran parte, los municipios, las naciones y los Estados de las verdaderas necesidades de sus hombres, enfrentados entre sí; proliferando, en gran parte, los nacionalismos, gérmenes de los separatismos y de los totalitarismos, que en palabras de José Antonio Primo de Rivera son “el individualismo de los pueblos”, insolidarios y egocéntricos añado yo; construyendo, en gran parte, municipios agresivos para las personas, inseguros para su disfrute, incómodos para la vida, urbanizaciones dormitorios muertas durante el día; habitados, en gran parte, por ciudadanos anónimos y solitarios, que no se conocen, que no se importan, que no se sienten vecinos, que son un voto, un número despersonalizado que cada cuatro años eligen a sus alcaldes y concejales que no conocen, en gran parte, muchos venidos de fuera, sin arraigo, que en gran medida representan los intereses de los partidos políticos que los imponen.
Está el municipio herido, como lo está el hombre y las familias que los habitan. Está herido el sistema que los sustenta que, en gran parte, es culpable y causa de ésta herida crónica que supura, comisiones, corrupciones, ambiciones, codicias, despilfarros y especulaciones.
Cuando dices…
Por Jorge Juan Perales.
Cuando dices que en el seno familiar lo más importante y querido para papá es mamá y que para mamá lo más importante y querido es papá, notas, en el mejor de los casos, que tus oyentes se quedan sorprendidos.
Cuando continuas diciendo que para mamá y papá, juntos, como padres, lo más importante y querido son sus hijos, notas, en el mejor de los casos, que muchos oyentes se quedan dudando.
Cuando terminas diciendo que para mamá, papá y los hijos, lo más importante y querido, es la familia a la que pertenecen, notas, en el mejor de los casos, que tus oyentes no saben si estar de acuerdo o no con lo que dices.
Cuando manifiestas que en un matrimonio de amor no se puede hablar de compartir las responsabilidades que contraen al cincuenta por ciento sino que todo debe ser asumido al ciento por ciento, por cada miembro de la pareja, notas, en el mejor de los casos, que una mayoría de tus oyentes no está muy de acuerdo.
Cuando explicas que solo las rupturas se plantean al cincuenta por ciento y que convivir en esta división es hacerlo en la separación de hecho y no en la unión, notas, en el mejor de los casos, que tus oyentes comienzan a sentirse incómodos.
Cuando dices que en la cohabitación no hay fusión de intereses, de proyecto, de cuerpos, de economía, ni de sentimientos, que todo se vive en el mejor de los casos al cincuenta por ciento,. notas, que tus oyentes se sienten algo ofendidos.
Cuando expresas que la cohabitación es el refugio de los fóbicos al compromiso, de los débiles y dubitativos que quieren probar y probarse, a veces permanentemente, dejando todas las puertas abiertas para la huida, notas que tus oyentes, se sienten muy ofendidos.
Cuando dices que compartir por amor es poner a disposición del otro, lo que eres y lo que tienes, sin alquilarlo o cobrarlo, notas, que tus oyentes, están dejando de escucharte.
Cuando comunicas que todos los estudios serios confirman que la gran mayoría de las parejas que antes del matrimonio han vivido en cohabitación se terminan divorciando, notas, en tus oyentes, cierta incredulidad.
Cuando dices que, en un ambiente de sinceridad, si preguntas a un niño con quién quiere vivir, la practica totalidad de ellos te dicen siempre que con papá y con mamá, notas, que en una gran mayoría de parejas rotas, no se lo quieren creer.
Cuando dices que cuando los hijos perciben que son un problema para sus padres, se sienten culpables de su infelicidad y de la infelicidad familiar, se consideran un obstáculo, una cargar para la convivencia , haciéndose autoresponsables de los conflictos existentes, notas, que tus oyentes, en el mejor de los casos, no se lo quieren creer.
Cuando afirmas que si a un padre o a una madre se le priva o se le obstaculiza el ejercicio responsable de su paternidad o maternidad se esta generando un germen de violencia, a veces sin límite, notas, que tus oyentes, en el mejor de los casos, relativizan las consecuencias.
Cuando explicas a los jóvenes que primero es la sensualidad y el noviazgo y después la sexualidad y el matrimonio y no al revés, notas, que te consideran un antiguo, un carca, un pasao, un facha….
Cuando dices que el origen de la violencia doméstica está en el egoísmo, en la envidia, en los celos posesivos, en la venganza, en el odio, en la mentira, en la frustración del consumo desordenado, del tener, del poseer, de la intolerancia a la contrariedad, a los caprichos de satisfacción inmediata, a los deseos desmedidos; en la búsqueda del placer, en las drogas, en el alcohol, en la sexualidad compulsiva sin sentimientos y a veces contra natura; a la ambición de poder, a la acumulación de dinero; a la existencia sin aceptar la Ley Natural del orden, sin amor, sin Dios. Entonces, notas, que tus oyentes, no están de acuerdo y te hablan de machismo, de feminismo, de tradición judeocristiana, de represiones sexuales, del franquismo, de la inquisición, del Vaticano, de los curas, del sexo perseguido, de la homofobia, de la familia cristiana y retrógrada…..y cosas así.
Cuando afirmas que la recuperación social, cultural y económica de España y de Occidente está en el restablecimiento del orden natural de la familia, del aumento de la población infantil, del reencuentro con la fe que le dio sentido, de la confianza en sus hombres, en su producción de ideas… y en la belleza de sus obras de arte. Notas, que tus oyentes, no saben, no entienden…
Cuando afirmas que el perdón es el arma más potente para superar todos los problemas y que solo puede perdonar el que tiene capacidad de amar y ama, notas, en tus oyentes, en el mejor los casos, que están atrapados en el resentimiento.
Cuando dices, afirmas, comunicas, explicas o manifiestas estas ideas y notas en tus oyentes, interés, aceptación, acuerdo; entonces miras al Cielo, das gracias, y piensas, todavía hay esperanza. Y sí, creo que todavía hay esperanza.
Arriba la familia

Por Jorge Juan Perales.
Entiendo que la familia está formada por la unión en matrimonio, libremente asumido, entre un hombre y una mujer, abiertos a la vida, que se donan en eros y en ágape, para el bien de ambos esposos y de su descendencia, compartiendo, responsablemente, sentimientos, bienes, trabajo y dificultades, en un proyecto de compromiso mutuo, de igualdad, respeto, confianza, fidelidad y lealtad. Con voluntad de continuidad sin límites, sellado por el amor que se manifiestan, que cultivan constantemente con esmero y siempre dispuestos al perdón, viviendo en una comunidad de gratuidad entre ellos y con los hijos, proporcionándose la máxima felicidad, seguridad, protección y cuidados. Manteniendo, generosamente, vínculos consanguíneos y afectivos con las personas ascendientes, colaterales y descendientes, unidos por una misma raíz de parentesco.
Todos los seres humanos tenemos, sin excepción, la condición de ser hijos. Todos los hombres tenemos la necesidad de una madre y de un padre para poder venir al mundo y además ser queridos, alimentados, educados, protegidos y defendidos por ellos en nuestros primeros años. Todos los humanos tenemos el instinto de multiplicarnos y de responsabilizarnos de nuestra prole. En lo más profundo de todo miembro de la especie humana, está grabada la prohibición de las relaciones incestuosas como Ley Natural, común a todos los hombres, dando universalidad y amparo sobrenatural a las relaciones interfamiliares.
Es en la familia, en el buen hogar familiar, en su sana convivencia, en donde el padre y la madre se encuentran con su misión vocacional íntima, públicamente expresada y libremente aceptada, en donde los hijos encuentran refugio y referencias, en donde se descubre la conciencia de la identidad propia y la de los otros, en donde se construye básicamente la persona, en donde se desarrollan las primeras y más determinantes relaciones sociales, en donde el concepto hermano cobra realidad y sentido, en donde se aprenden los más nobles valores de la vida, en donde el bien y el mal se diferencian con claridad, en donde se transmiten las tradiciones morales y culturales que conforman a los pueblos, depurándose en el devenir del tiempo, en donde se forjan las conductas que marcarán la forma del ser, del estar y del modo de comportarse en el mundo, en donde los fracasos encuentran consuelo, en donde los éxitos son compartidos, en donde la enfermedad moviliza recursos humanos de unión y sacrificio, en donde se celebra la vida y se llora la muerte, en donde los muertos siguen teniendo un lugar y un recuerdo, en donde los recuerdos importantes son más presentes que pretéritos, en donde se encuentran apoyos para seguir creciendo, en donde a los muertos se les sigue queriendo, en donde se transmite la vida trascendiendo el espacio-tiempo, en donde se vivencia que el amor es verdaderamente gratuito, permanente, auténtico y eterno.
En la familia, en el Municipio y en el Sindicato, fundamenta el nacionalsindicalismo la estructura del Estado que propugna. La familia es la célula social primordial, es la piedra sobre la que se puede y se debe edificar el Estado, que busque el bien de cada uno de los hombres libres que le integran, el bien común, a los que tiene que servir y proporcionar normas y medios que faciliten y promuevan una justicia social para todos, que tienda a la excelencia, que en su sociedad todas las familias tengan medios para ser felices, que no les falte el pan ni el techo, dentro de una Patria libre, grande y unida, abierta al mundo y solidaria con el resto de la humanidad.
Cuando las familias encuentran el sentido de su destino, que no es otro que el de forjar hombres alegres, maduros y sanos, física, emocional y espiritualmente, para sí y para el conjunto de la sociedad en la que viven. Entonces la Patria encuentra el suyo, su sentido histórico, el camino de la grandeza, el camino dinámico de superación, que transforma el presente, plenamente vivido, para el encuentro futuro con el Creador, final del destino, estando allí la libertad plena, la justicia verdadera, encontrándose allí la satisfacción eterna del deber cumplido.
La unidad, la rica unidad, necesaria para conseguir objetivos comunes, sintiéndose todos distintos y únicos, es el fundamento de fuerza para alcanzar el destino común de los Hombres, de las Familias y de las Patrias.
El falangismo, gran defensor de la familia, es ante todo poesía, construcción, acción-trabajo y servicio, entendido éste como abnegación y sacrificio, cualidades de padres de familia que dan todo su esfuerzo por la felicidad, la salud y el bien integral de sus hijos.
En la ética joseantoniana no cabe la deserción en aquellas misiones importantes de la vida, y la familia es una de ellas, ni por impaciencia, ni por desaliento, ni por cobardía. Hay compromisos que solo pueden ser irrevocables y el matrimonio lo es.
Pero todo esto, son principios, intenciones, creencias, ideas, ideología. El falangismo no se puede ni se debe imponer, es una forma de pensar, de sentir y de ser. Tiene que conquistar revolucionariamente las voluntades de los hombres a los que se dirige, respetando su libertad, entusiasmando, argumentando, convenciendo…enamorando. Puede hacerlo, tiene en su cuerpo doctrinal, un tesoro de bondades y propuestas sólidas e inéditas, de altísimo valor, que cuando son bien conocidas y transmitidas, enganchan. Se debe debatir, analizar, elaborar propuestas, dar soluciones, desde el nacionalsindicalismo, a los conflictos personales y sociales de hoy, este de la familia me parece importantísimo.
Nunca como ahora, los ingenieros generales de los ejércitos del mal, han diseñado estrategias tan eficaces para la destrucción del núcleo familiar. Parece que van ganando, ya en España se destruye más familias de las que se forman, la gran mayoría de ellas, o no tienen hijos o solo tienen uno. Más de tres millones de españoles viven solos. El miedo al compromiso se apodera de los jóvenes, aún más si este es para siempre. Un gran número de mujeres reprimen el instinto maternal rechazando ser madres biológicas. Un gran número de hombres se esconden, se desentienden de la responsabilidad que conlleva ser padres. El miedo de los padres a ejercer la autoridad, les paraliza, ausentándose y desentendiéndose, de la educación y de la rectificación de las conductas deformadas de sus hijos. Los hijos tienen dificultades para descubrir en sus padres modelos válidos y consistentes, que les sirvan de referencias ilusionantes para sus vidas. El amor se expresa, cada vez más, solo en términos sexuales y de consumo. Se facilitan medios de ruptura rápidos, sin ofrecer alternativas de soluciones a los conflictos de las parejas y del conjunto familiar. Millones de niños han vivido la ruptura de sus hogares, estando la gran mayoría desorientados y sufriendo las consecuencias del fracaso de sus progenitores, rech
azando a la familia por dolorosa. La estabilidad psicológica de las personas y de la sociedad se tambalea. La violencia y el mal trato, aparecen cada vez con más virulencia, en el seno de las familias, generalmente rotas. Las psicopatologías de etiología familiar aumentan considerablemente. Cada vez más, las autoridades del Estado sustituyen a los padres en la educación de los hijos, ganando sus voluntades para, rompiendo las conexiones familiares, sembrar en las mentes de los niños y de los jóvenes, las ideologías materialistas de género y las relativistas de la Nueva Era. Se asesina “legalmente” a los hijos antes de nacer y ahora se quiere asesinar a los enfermos “terminales” y a los ancianos “irrecuperables” antes de que sigan causando molestias y gastos económicos, y esto, dicen que es, para que no “sufran” ni ellos ni sus familiares. Se inventan estructuras de familia artificiales, cerradas a la vida y contrarias a la Ley Natural y todo esto en nombre del progreso, de la modernidad, de la tolerancia y de lo socialmente avanzado.
Decía el gran G.K. Chesterton que “quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen”. Me temo y lejos de mi la intención de desautorizar a Chesterton, Dios me libre de ello, que algunos Generales si que saben lo que hacen y para que lanzan a sus ejércitos,-soldados que normalmente no saben el objetivo real de su lucha-, a la aniquilación de la familia. Parece que van ganando, dejarán muerte y destrucción, pero no tienen la poesía que construye, ni el sacrificio que fortalece, ni la FE que lleva al triunfo final. Saben de antemano que serán derrotados, es el designio del mal. La vida no les pertenece y la familia es vida y fomento de la vida. Hay que estar en la defensa de la familia, para el Hombre y por la Patria.
Arriba la familia.







Excelente reflexión sobre la familia señor Perales. En línea generales me identifico con su exposición y le felicito por su estilo sencillo, pero elegante y directo.
Siento una profunda tristeza por esos niños que crecen,y aun nacen sin un padre y una madre. Circunstancias extraordinarias aparte, ambas figuras son indispensables para la estabilidad emocional de una criatura. ¡Que triste crecer sin el amor ilimitado que solo una madre es capaz de dar!, ¡que tragico hacerlo sin la figura protectora y acogedora del padre, que lucha por su prole y da seguridad a su hogar!.
No critico ni condeno a nadie. Pero si rechazo “cosas” y “casos”. No me opongo a que personas del mismo sexo deseen vivir juntas, y defiendo su derecho a ello. Pero ese derecho individual, no puede ser utilizado para atacar al fundamento de la sociedad, ni a la estabilidad emocional de sus mas tiernos e indefensos miembros: los niños.
Ciertamente solo es matrimonio, la unión de un hombre y una mujer, y es la procreación y el cuidado de la prole uno de sus fines; pero a diferencia de Vd., señor Perales, para mí el matrimonio NO ES MAS QUE UN CONTRATO, un contrato que puede estar bendecido por Dios o puede no estarlo, pero eso solo. Lo demás, con todo respeto, son cachimondingas e inventos postconstantinopolitanos.
En cuanto a la irrenunciabilidad del compromiso, nuevamente me veo precisado a no compartir su punto de vista: el amor nace del sentimiento. Desgraciadamente, muchas veces los sentimientos (sobre todo si no los cultivamos) pueden morir, y a nadie se puede ni se debe obligar a compartir su vida con un hombre o con una mujer por el que llega a percibir autentica repulsión, hastío e incluso odio.
Ses mi sincera opinión, como hombre, como ser humano y…bueno respecto a mi adscripción ideologica…como escuche a la madre de una buena amiga: “observo que la rara soy yo”. Un saludo, y repito, en lineas generales mi sincera felicitación aunque no absoluta adscripción.